<?xml version="1.0" encoding="iso-8859-1"?><rss version="2.0"><channel><title><![CDATA[Mi Gato. Documentación]]></title><description><![CDATA[Articles]]></description><link>http://www.migato.com/conocele/</link><copyright><![CDATA[Copyright Mi Gato. Documentación]]></copyright><generator>sNews CMS</generator><item><title><![CDATA[El gato bengalí: tu leopardo cariñoso en miniatura]]></title><description><![CDATA[  Autora: Denise Moult. Editorial Ramazan. Barcelona, 2009.  

  El libro describe tanto el origen como el desarrollo de la raza de gato bengalí, una raza relativamente nueva que encuentra sus inicios alrededor del 1963. Aporta mucha información sobre las características del bengalí, su carácter, cómo cuidarlo, cómo competir si quieres ir a exposiciones felinas, etc. Tiene un capítulo también sobre la genética y como influyen los genes en el aspecto final del bengalí. Es una lectura interesante para cualquier amante de los gatos. Os lo recomiendo.  
 
  Recomendado por Ángel Navas  ]]></description><pubDate>Sun, 29 Nov 2009 21:14:38 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/el-gato-bengal-tu-leopardo-carioso-en-miniatura/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/el-gato-bengal-tu-leopardo-carioso-en-miniatura/</guid></item><item><title><![CDATA[¿Por qué se erizan los gatos? (Leyenda mexicana)]]></title><description><![CDATA[  Quiero compartir con ustedes un pequeño relato que me platicó mi abuelita cuando le pregunté: ¿por qué se erizan los gatos? Es un relato corto, mi abuela se sabe muchos, o para cualquier tema tiene una respuesta aunque sea mágica. Esta es la leyenda:  

  Los gatos son protectores de sus amos, los gatos protegen a sus amos de todo mal. En la noche seres de mal se acercan y tratan de llevarse el alma del dueño, pero el gato con su ronroneo les dice no no no no no.  

  Entonces los seres oscuros le dicen al gato que si logran contar todos los pelos de su felino cuerpo, el gato deberá entregar el alma de su amo; empieza el conteo y cuando el gato se da cuenta que ya están por contar los últimos pelos, este animalito santo y bendito se eriza y con ello logra que pierdan la cuenta y salva el alma de su amo. Por eso los gatos se erizan en las noches.  

  Marco Antonio Amaya  
San Luis, Potosí, México  ]]></description><pubDate>Mon, 02 Nov 2009 22:11:05 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/por-qu-se-erizan-los-gatos-leyenda-mexicana/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/por-qu-se-erizan-los-gatos-leyenda-mexicana/</guid></item><item><title><![CDATA[Toxoplasmosis y embarazo]]></title><description><![CDATA[  El objetivo de este artículo es resumir de la manera más sencilla posible el estado actual de la literatura científica que trata el tema del efecto en neonatos de la toxoconversión durante el embarazo y comentar brevemente qué artículos creo útiles para qué propósitos, así como ponerlos al alcance de quien quiera acudir a la fuente original.  

  Antes de continuar, tres aclaraciones. La primera: aunque se trata de artículos escritos por y para médicos, pueden ser leídos si se tienen conocimientos sanitarios medios y, en cualquier caso, pueden ser proporcionados al ginecólogo para que él extraiga las conclusiones que crea convenientes. La segunda: cuando hablamos de literatura científica nos referimos a revistas médicas de primera fila cuyos artículos has sido publicados a partir del año 2000, para así garantizar al máximo su vigencia. Y la tercera: no creo interesante detallar factores de riesgo de la toxoconversión, ni efectos de la toxo en la edad adulta: están suficientemente explicados en muchos artículos, algunos de ellos accesibles desde el foro.  

  En cuanto a la literatura actual distinguiría entre artículos que, 1) revisiones que tratan el tema de modo genérico, 2) aquellos que exponen la práctica clínica a seguir, y, 3) los que tratan algún aspecto de manera muy específica, habitualmente el efecto del tratamiento congénito. Para ser aún más precisos: nos referimos al efecto tiene la medicación tomada por la futura madre para evitar el contagio en el feto/neonato.  

  En cuanto a los primeros, los genéricos, suelen ser revisiones o resúmenes de otros artículos. Su utilidad estriba en contener no sólo los aspectos más básicos y divulgados de la toxoplasmosis, sino en el incorporar también los últimos estudios que han demostrado aportar algo al tema. En otra disciplina sería cuestionable la necesidad de revisiones básicas del tema, pero no en éste. ¿Por qué? Una primera característica de la toxoconversión que debemos no olvidar es su rareza. Si bien la prevalencia de la toxo (el porcentaje de casos con anticuerpos positivos) no es baja en la población general -ronda el 25% según varios estudios- sí es rara su adquisición durante el embarazo. ¿Qué ocurre entonces? Que el ginecólogo de atención primaria no es ni mucho menos un experto en toxoconversiones. Es probable que no vea un caso nunca, o que los vea muy esporádicamente. Como, además, el ginecólogo suele derivarlo hacia otro especialista de algún centro de referencia –me refiero a hospitales con la máxima tecnología: Vall d'Hebron, Cruces, La Paz, o similares- no suele adquirir conocimientos que raramente necesitará.  

  De entre estos artículos, recomendaría especialmente los de dos autores: J.D. Kravetz y J.G Montoya. Aunque tienen varios, son recomendables, respectivamente, los publicados en     The American Journal of Medecine   (2005, nº 118, pág. 212-216)   y en     The Lancet   (2004, 363, pág 1965-1976)  .  

    Ambos artículos contienen la mayoría de aspectos a considerar sobre el tema: desde la epidemiología -cuántos casos se dan y dónde- la parasitología -qué es y como actúa el   T. gondii  -, factores de riesgo -cómo se adquiere y cómo no-, y el diagnóstico -cómo se detecta y cómo se confirma-. El artículo de Kravetz aporta, además, un pequeño resumen del efecto del tratamiento, donde señala cómo no está demostrada la efectividad de medicar a la madre para evitar la seroconversión del feto. Aunque algunos estudios si encuentran efecto, los trabajos más serios y rigurosos no lo hacen, cosa que hace dudar de la efectividad de la medicación. Además, esta duda parece ser relativamente independiente si se suministra espiramicina -más suave, no daña el feto y “solo” hace más inmunocompetente a la madre- o pirimetamina-sulfadizina -que es más agresiva, sí atraviesa la placenta y puede tener efectos sobre el feto-.  

  Por su parte, el artículo de Montoya aporta unos gráficos muy interesantes que permiten calcular, a partir de la semana de gestación en que la madre se contagia, el riesgo de, 1) transmisión congénita, 2) daño en el feto, tanto en cuanto a las calcificaciones craniales como en cuanto a la coriorretinitis. Esta última no es más que una afección ocular habitualmente leve y tratable con antibióticos específicos.  

  Y es que esa variable, el momento en que la madre adquiere la infección, es la fundamental para prever futuros problemas. Si la toxoconversión materna se produce durante el primer trimestre, parece poco probable que transmita el parásito a su hijo, pero si lo hace sus efectos sobre éste son más graves, además de poderse provocar un aborto espontáneo. Añadir que es muy probable que muchos de estos abortos espontáneos no sean nunca atribuidos a la toxoplasmosis, con lo cual, su verdadero efecto es difícil de valorar. Si, por el contrario, la madre se seroconvierte más tarde (segundo o, especialmente, tercer trimestre), es mas que probable que transmita a su hijo el parásito, pero que el avanzado estado de gestación proteja al feto de, al menos, las malformaciones craniales, aunque no tanto de la corioretinitis. También destaca el artículo de Montoya en cuanto a la claridad con que expone en qué consisten las calcificaciones craniales y la coriorretinitis, así como el detalle en que trata la confirmación del diagnóstico mediante amniocentesis.  

  Como resumen: estos artículos son perfectos para adquirir los conocimientos necesarios de todo lo que rodea la toxoplasmosis. Son especialmente interesantes para ginecólogos, comadronas, profesionales del “embarazo” y padres afectados.  

  Limpiar la arena, ¿factor de riesgo?  

  Y una rareza de uno de los autores citados, Kravetz: en un artículo publicado en la revista     Infectious Diseases in Obstretics and Gynecology   (2005, 13, (3), pág 161-165)   explica como, en una encuesta masiva realizada entre profesionales (ginecólogos obstetras y comadronas) todavía existe la creencia generalizada (98% y 88%) entre éstos de que limpiar la arena del gato doméstico es un factor de riesgo en cuanto a la adquisición de toxoplasmosis.  

  Detengámonos un momento en este aspecto. Es cierto que algún estudio menor encuentra relación entre el tener gato doméstico y/o limpiar su arena y el contagio de toxo. Pero es más cierto que ninguno de los estudios importantes la encuentra. ¿Por qué? Es muy probable que muchas de las personas que adquieren toxo -especialmente en USA, dónde se hacen los estudios- lo hagan comiendo verduras contaminadas de su propio huerto, o manipulando las plantas de su jardín. Para ello, por supuesto, es necesario que previamente un gato enfermo y en fase de transmisión haya defecado sobre verduras o plantas. Y es más que probable que muchas de las personas que tienen jardín y o huerto, también tengan un gato como animal doméstico. Incluso es probable que el agente contaminador sea el animal del mismo propietario -se supone que debe ser el mayor frecuentador del jardín, si sale, claro-, pero en ningún caso el contagio se establece por limpiar la arena. De hecho, en la literatura se acepta que: 1) un gato que no sale de caza no representa ningún riesgo; 2) si sale de caza conlleva riesgo especialmente si se tiene jardín y/o huerto; 3) el tener jardín y/o huerto frecuentado por gatos representa   per se   un riesgo.  

  Dentro del segundo paquete de trabajos, es decir, los que tratan sobre la práctica clínica, mencionaré solo el de Montoya, en el     Clinical Infectious Diseases   (2008, 47, pág. 554-566)  . Se trata de un artículo excelente: sencillo, preciso y conciso. Su lector ideal es un ginecólogo que trata a madres seroconvertidas o una de éstas que desee estar detalladamente informada de lo que le va a ocurrir a partir del diagnóstico. Como aportaciones únicas frente a otros trabajos, contiene, 1) un esquema que indica la secuencia del diagnóstico a partir de la detección de los antígenos propios de la toxo (lgG y lgM), y, 2) otro esquema que indica la secuencia de medicación a dar a partir de la semana de gestación del diagnóstico y de la confirmación o no de su transmisión al líquido amniótico. Además, explica de manera precisa el cultivo por PCR del líquido amniótico y la necesidad de efectuar ecografías por ultrasonidos para detectar posibles malformaciones craneales.  

  Por último, una curiosidad que también aparece en este trabajo: la espiramicina, de la que ya hemos hablado antes, no se suministra comercialmente en USA. Desconozco el porqué el medicamento más suave y que ha demostrado no tener efectos secundarios solo puede obtenerse si se está incorporado a un trabajo de investigación. Curiosidades farmacopolíticas, supongo.  

  Tratamiento tras la infección  

  Y llegamos al tercer y último paquete de artículos: aquellos que se dedican a estudiar el efecto del medicar a la madre una vez detectada en ella la infección por toxo. El objetivo de esta medicación es doble: por un lado, se pretende evitar el contagio vertical (de la madre hacia su hijo) y, en caso que ésta se produzca, reducir los efectos de la infección en el niño.  

  Lo primero que debemos tener claro es que en este territorio abandonamos las -relativas- certezas anteriores y entramos en las incertidumbres. Y no puede ser de otra manera. Por definición, es imposible el planear un estudio plenamente ortodoxo que valore si el tratamiento tiene efecto, y cuál es el mejor de entre ellos, ya que este ámbito contiene todos los sesgos posibles. En ciencia, hablamos de sesgos para indicar el conjunto de problemas intrínsecos que impide interpretar a rajatabla las conclusiones de un estudio. Detengámonos un momento en esto.  

  Para realizar un estudio perfecto se debería tomar a un amplio grupo de gestantes, contaminarlas con el parásito en un momento de la gestación escogido al azar y, a algunas de ellas (escogidas al azar, además) administrarles medicación y a otras no. Y, posteriormente, se debería estudiar muy detenidamente todo lo que acontece entre el momento de la infección y no solo el nacimiento, sino más tarde, ya que la coriorretinitis puede parecer en plena edad adulta.  

  Evidentemente, ninguna madre aceptaría participar en algo así, ni ningún comité ético aprobaría semejante estudio. ¿Qué se hace entonces? Se toma a madres ya infectadas, pero su momento de infección se desconoce y solo puede estimarse muy aproximadamente. Y tampoco se toman a todas las madres infectadas, sino tan solo aquellas en las que se han realizado pruebas y luego consienten en participar. Además, y puesto que la medicación no es dañina –o solo se acepta que lo es la piramicina en el primer trimestre- se suele administrar a todas las madres, con lo cual se efecto se valora frente a datos históricos, o frente a madres que no han seguido el tratamiento por dejadez, lo cual las hace no comparables al resto de madres.  

  De entre de los artículos que se centran en el efecto del tratamiento, destacaría tres. Dos de ellos son estudios europeos multicéntricos –como la incidencia de la infección es tan pequeña es necesario reunir a madres de varios países para obtener una muestra respetable-, se realizan con la misma muestra de madres,  y están publicados en     BJOG: an International Journal of Obstetrics and Gynaecology   (2003, 110, pág. 112-120)   y en     Acta Paediatrica   (2005, 94, pág. 1721-1731)  . El tercero está publicado en     International Journal of Epidemiology   (2001, 20, pág 309-313)   y, aunque está hecho por los mismos investigadores, esta vez trata a una muestra de madres francesas (probablemente, una parte de la muestra anterior).  

  La principal aportación del primero es el estudio de la transmisión vertical. Las principales conclusiones de él, y que son coincidentes con otros artículos, son que 1) el riesgo se incrementa según avanza la edad gestacional de la seroconversión, y, 2) ninguna medicación demuestra un efecto protector concluyente, ni siquiera frente a la ausencia de tratamiento. Además, las madres no tratadas han sido, o bien negativas en la amniocentesis, o bien no se les ha realizado la prueba, con lo cual, su grado de comparabilidad frente a las otras madres es relativo.  

  El segundo artículo es especialmente interesante. Estudia el efecto en el neonato cuando la transmisión vertical se ha producido. Sus principales conclusiones son que, 1) el inicio temprano del tratamiento –menos de 4 semanas después de la infección-, protege de la aparición de lesiones intracraneales, reduciendo su probabilidad de aparición unas 4 veces; 2) cualquier medicación demuestra una pequeña efectividad en la prevención de este tipo de lesiones y no se observan diferencias destacables entre tratamientos. En cuanto a la prevención de coriorretinitis, ni el inicio temprano de la medicación ni ésta por si misma muestra efecto preventivo alguno. Otras conclusiones de interés son que la edad de gestación de la seroconversión afecta negativamente a la probabilidad de lesiones craniales (cuanto más tarde se adquiere, menos probable es que se produzcan) y que el riesgo de coriorretinitis es bastante constante a lo largo de toda la edad gestacional, situándose entorno al 20% de los niños contaminados.  

  El tercer artículo es más breve que lo anteriores. Su temática se asemeja muy mucho a la del artículo que hemos comentado hace unos momentos y sus conclusiones son también muy parecidas, expuestas, eso sí, de manera mucho más breve. Como aportación interesante, contiene un gráfico donde relaciona el tiempo desde la seroconversión hasta el inicio del tratamiento, con la edad gestacional de adquisición y el tipo de lesiones padecidas. ¿Qué se observa en él? Sinceramente, nada concluyente. Sólo una obviedad: que a mayor edad de gestación mayor suele ser el tiempo transcurrido entre la infección y el inicio del tratamiento. Y esto es tan lógico como que, a mayor edad, más tiempo hace que tomamos la comunión. Sin embargo, en lo sustantivo, el efecto post natal, no aparece ninguna relación clara, lo cual es también dice mucho del grado de certeza que se tiene sobre lo que se habla.  

  El debate sobre las pruebas de detección  

  Y ahora algunas reflexiones. Es un postulado de la epidemiología que cuando una enfermedad, 1) no suele ser grave, 2) el tratamiento no es claramente efectivo, 3) las pruebas diagnósticas pueden dañar (y la amniocentesis tiene un riesgo no pequeño) y 4) su detección genera un alto estrés (en este caso en los padres), no debería ser cribada, es decir, detectada. Esto es lo que explica que en muchos países más civilizados y desarrollados que el nuestro, no se realizan pruebas de toxo en embarazadas. Si añadimos un factor -no menor para nosotros, como es el claro efecto que tiene sobre los abandonos de gatos domésticos lo en boga que está la asociación toxoplasmosis y gato doméstico- es perfectamente lógico el defender que no debería detectarse, al menos en mujeres plenamente inmunocompetentes. Y no se trata solo de una opinión mía: en la literatura científica este debate está presente y es opinión de muchos profesionales (como el de la experta en medicina fetal a la que se nos derivó tras el primer positivo). En ocasiones, la medicina olvida el   primum, non nocere  .   

  En nuestro caso -solo es eso, un caso, y lo que digo no puedo defenderlo con más evidencias que nuestras creencias- la detección de la toxo tuvo un efecto negativo sobre el embarazo. Nuestro hijo estaba por encima de su peso en todas las ecografías hasta que apareció la toxo. Inmediatamente después empezó a dar pesos menores en las ecografías y nació con 2.730 gr. Además, el parto fue extremadamente largo y debió finalizarse con una cesárea. Dudamos mucho que la historia hubiera sido la misma en caso de no haber sabido nada. ¿Fue efectiva la medicación, visto que la infección no llegó al líquido amniótico? Es imposible saberlo. Pero dudo que un tratamiento que, habiendo sido tan y tan probado, no ha logrado demostrar claramente su funcionalidad, haya sido más efectivo que el sistema inmunológico de su madre.  

  Espero que este artículo os sea de utilidad.  

  Contribución de Mefis  ]]></description><pubDate>Tue, 22 Sep 2009 02:17:27 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/salud-gatuna-y-humana/toxoplasmosis-y-embarazo/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/salud-gatuna-y-humana/toxoplasmosis-y-embarazo/</guid></item><item><title><![CDATA[¿Podemos aprender los humanos “idioma gatuno”? ¡Sí!]]></title><description><![CDATA[  El gato se comunica con nosotros y con sus congéneres a través de sonidos, señales y marcas que forman un código perfecto. Si nos centramos en los sonidos, en el “idioma” formado principalmente por las vocalizaciones que nosotros conocemos y paramos a escuchar detenidamente, encontraremos cientos de sonidos distintos que hacen que nos hagamos la eterna pregunta ¿qué estará diciendo?  

  Hoy sabemos que es posible aprender el idioma de los gatos, el idioma de las vocalizaciones. Esto lo logramos basándonos en el análisis de estos sonidos, haciendo un estudio del sonograma y fijándonos en detalles como por ejemplo, dónde pone el énfasis en el MIAU, o la frecuencia de sus ronroneos.  

  Las vocalizaciones que el gato utiliza para comunicarse con su propietario resultan de la referencia que él obtiene observando el comportamiento de su propietario, la forma en la que éste reacciona cuando el gato emite determinada vocalización. Una vez que nuestro gato sepa qué frecuencia de maullido debe emitir para conseguir lo que se propone, debido a nuestra reacción al oírla, se le quedará grabada de forma que la pueda utilizar cada vez que la necesite para utilizarla con nosotros.  

  Según estudios llevados a cabo por M. Moelk, el objetivo del gato se puede “adivinar” en función de la intensidad de pronunciación de las letras que forman el MIAU.   

  Una “M” muy marcada indica una intensa necesidad de contacto. Una “i” larga, señala dolor, e incluso angustia, una “a” larga demanda la necesidad urgente de algo, mientras que un pronunciado “ou” se interpreta como frustración, como el fracaso cuando el gato nos ha pedido algo: hay una hembra cerca, la huele, la oye, quiere salir y no abrimos la puerta. De esta forma podemos aprender a entender qué desea nuestro gato atendiendo a sus maullidos. Además podemos interpretar otros sonidos que a pesar de sonar cómicos al transcribirlos, forman también parte de su lenguaje y podemos analizarlos en sonogramas, como los “mhrm”, “purrr”, “aaaoaaa” que emite una madre cuando sus cachorros le reclaman atención y quiere calmarles.  

  El gato es una animal inteligente, esto se refleja en su forma de comunicación con los humanos. Repetirá tantas veces como haga falta un sonido determinado, hasta que consiga lo que quiere. Este maullido será diferente en función de lo que el gato demande. Los gatos han aprendido a lo largo del tiempo con nosotros, que encontramos agradables los sonidos de alta frecuencia y corta duración y esos serán los que empleen en su comunicación con los humanos.  

  Cristina Morales Romero  
  Titulada en psicología felina y canina. Especialista en conducta felina  
  www.psicologiaanimal.com       
 ]]></description><pubDate>Fri, 12 Jun 2009 02:49:06 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/podemos-aprender-los-humanos-idioma-gatuno-s/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/podemos-aprender-los-humanos-idioma-gatuno-s/</guid></item><item><title><![CDATA[El cielo]]></title><description><![CDATA[  Autor: Nicholas Allan. Ediciones Ekaré. Caracas, 1998.  
  Se trata de un libro ideal para niños desde los 7 años y también para adultos. Su objetivo es que el niño comprenda que la muerte es algo que sucede, algo ineludible y que debe aceptarse  y lo hace narrando  e ilustrando la historia de un perro al que,a punto de morir, le es concedido despedirse de su dueña, una niña.  Ambos comparan su idea de cómo será el cielo y al final la niña acepta que el perro debe irse con los ángeles que han venido a buscarlo.  
 
  Recomendado por Tai Tai  ]]></description><pubDate>Mon, 04 May 2009 01:23:17 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/el-cielo/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/el-cielo/</guid></item><item><title><![CDATA[¡Agarren esa gata!]]></title><description><![CDATA[  Texto e ilustraciones por Stéphane Poulin. Ediciones Ekaré, Colección Ponto Poronto, 1992 y 1999, Caracas.  
  Se trata de un libro para niños, muy divertido. Como todos los días, Daniel va al colegio, sin darse cuenta que su gata, Josefina, se ha metido en su morral. En el colegio se sale y logra sembrar el desorden en todas las secciones.  
 
  Recomendado por Tai Tai  ]]></description><pubDate>Mon, 04 May 2009 01:20:55 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/agarren-esa-gata/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/agarren-esa-gata/</guid></item><item><title><![CDATA[Gatos y otros felinos]]></title><description><![CDATA[  Autor: Andrew Edney. Editorial Evergreen (imprenta de Benedikt Taschen Verlag  GmbH). Co. The Ivy Press Ltd. Hong Kong, 1999. 399 páginas.  

  Se trata de un conjunto de fotografías de cuadros, pósters, carteles, esculturas, medallas, joyas y otras cosas, divididos en diez capítulos: Gatos jugando; Gatos durmiendo; Gatos cazando; Gatos solitarios; Gatos curiosos; Gatos con cría; Gatos piratas; Gatos sociables; Gatos salvajes y Gatos simbólicos, con información sobre el objeto retratado y comentarios al respecto o citas de autores famosos.  

  Es un hermoso libro que vale la pena tener.  

  Recomendado por Tai Tai  ]]></description><pubDate>Sat, 07 Mar 2009 21:24:52 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/gatos-y-otros-felinos/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/gatos-y-otros-felinos/</guid></item><item><title><![CDATA[Vida con el lama]]></title><description><![CDATA[  Autor: T. Lobsang Rampa. Ediciones Destino, SA. Barcelona, 2004.  

    Vida con el lama   es la historia de una gata siamesa cuyos últimos años de vida transcurren con Rampa, yendo de una parte a otra, de Irlanda a Canadá y después a Argentina, entre peripecias llenas tanto de contrariedades como de satisfacciones. A través de ella, principal protagonista y narradora, el autor nos presenta una serie de profundas reflexiones sobre la condición y el comportamiento humano. Y todo ello lo hace usando un estilo ágil, divertido y fantasioso que invita a no abandonar el libro hasta el final.  


  Recomendado por Odile  ]]></description><pubDate>Mon, 27 Oct 2008 21:03:09 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/vida-con-el-lama/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/vida-con-el-lama/</guid></item><item><title><![CDATA[Domésticos por propia iniciativa]]></title><description><![CDATA[  Un estudio asegura que los gatos se domesticaron a sí mismos al encontrar la supervivencia junto a los primeros agricultores en Oriente Próximo hace unos 10.000 años. Al contrario que otros animales, como los caballos, las ovejas o los perros, los gatos no fueron domesticados por el hombre, sino que se domesticaron por su cuenta y por interés, según asegura un estudio que publica la revista   Science  .    

    El País. Agencias. Washington - 29/06/2007    
 
  Según esta investigación, los gatos salvajes se acercaron a los primeros asentamientos humanos, allá por Oriente Próximo hace unos 10.000 años, encontraron que podían alimentarse con los roedores que pululaban por los depósitos de grano de los primeros agricultores y decidieron bajar del monte. De esos gatos salvajes proceden todos los gatos domésticos del mundo.  

  El estudio se ha llevado a cabo durante seis años por un equipo dirigido por el estadounidense Carlos A. Driscoll, del Instituto Nacional de Cáncer, en Maryland. Para llegar a sus conclusiones, han analizado el ADN de cerca de un millar de gatos domésticos y salvajes de todo el mundo. Estos investigadores han descubierto que una subespecie de gato salvaje, la Felis silvestris lybica, procedente de Oriente Próximo, es la madre de los 600 millones de gatos domésticos que hay en el mundo.  

  Según el artículo publicado en   Science  , hay cinco subespecies de gatos salvajes en el mundo; el gato salvaje europeo, el gato salvaje de Oriente Próximo, el de África del Sur, el de Asia Central y el gato del desierto chino. Los investigadores han descubierto que los ADN de todos los gatos domésticos coinciden con el ADN de la subespecie de Oriente Próximo, lo que quiere decir que esta especie es el ancestro de todos los gatos domésticos.  

  El ADN más cercano al de los gatos domésticos ha sido hallado en 15 individuos de gato salvaje capturados en Israel, Emiratos Árabes, Bahrein y Arabia Saudí. Siguiendo el rastro del ADN y teniendo en cuenta que los primeros restos arqueológicos con gatos enterrados datan de hace unos 9.500 años, los científicos concluyen que los primeros gatos domesticados vivieron alrededor de esta época en esta región, donde se asentaron los primeros humanos que consiguieron cultivar la tierra.  

  Tirando del hilo, los investigadores concluyen que esos gatos salvajes encontraron en los asentamientos lo que buscaban: comida gracias los roedores que abundaban en los primitivos graneros de los primeros cultivadores y cierto abrigo de sus depredadores. Los agricultores los toleraron porque acababan con los roedores, con lo cual se estableció una relación entre ambos.  

  Eso sí, los gatos se domesticaron solos, se acostumbraron a los humanos y los toleraron, pero no fueron domesticados a la fuerza como los fueron otros animales. De ahí deducen los investigadores la sempiterna independencia de los gatos. "Los gatos se adaptaron ellos mismos a un nuevo entorno, así que el impulso para la domesticación nació de los gatos, no de los humanos", dice Driscoll. Hasta hace poco, se aceptaba que los gatos habían sido domesticados en el antiguo Egipto.    

    Artículo relacionado:   "El gato que caminaba solo"  , cuento de Rudyard Kipling sobre la autodomesticación del gato.    ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 17:01:29 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/domsticos-por-propia-iniciativa/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/domsticos-por-propia-iniciativa/</guid></item><item><title><![CDATA[El interferon omega]]></title><description><![CDATA[  El sistema inmune es la principal barrera que poseen los animales superiores para protegerse de las enfermedades en general. Hay una inmunidad llamada inespecífica que es innata y comprende barreras físicas como la piel y membranas mucosas, químicas como el ácido clorhídrico del jugo gástrico o el ácido láctico del sudor, etc. Hay dos tipos de inmunidad específica: humoral (mediada por anticuerpos o inmunoglobulinas) y celular (mediada por linfocitos T).  

  

  Cuando hay una infección viral, nuestro sistema inmune reacciona. Los virus infectan y se multiplican en órganos y tejidos específicos; las manifestaciones de la enfermedad viral son resultado de las propiedades combinadas del virus y el hospedero.  

  Las infecciones virales crónicas se caracterizan por una contínua produccion de partículas virales y por la fluctuación en la magnitud y gravedad de los signos y síntomas asociados con la infección. Al parecer, estas infecciones pueden alterar el sistema inmune de manera que éste se vuelve incapaz de impedir la contínua multiplicación del virus.  

  El interferon es una proteína secretada por células infectadas por virus que son capaces de proteger de la infección viral a otras células, debido a que los interferones estimulan en las células noinfectadas la produccion de proteínas que inhiben la replicación de diferentes tipos de virus.  

  El interferon potencia la inmunidad celular, facilita la detección de células infectadas o tumorales por parte del sistema inmune, y modula el ciclo de multiplicación celular.  

  En veterinaria felina se ha visto que tras semanas de tratamiento con interferon alfa humano, desarrollan anticuerpos que les hacen resistentes al tratamiento. El interferon adecuado para tratar a los felinos es el interferon omega (sintetizado gracias a la técnica del ADN recombinante a partir de ADN felino).  

  Se ha podido demostrar que el interferon omega felino también es efectivo para tratar la parvovirosis canina.  

  

  Otra de las ventajas del interferon usado en gatos y perros, es que no tiene los efectos secundarios que produce el alfa en el ser humano. Pero por otro lado, no se aconseja el uso indiscriminado del interferon como "cura para todo", ya que dependiendo de las características del individuo, estado de la enfermedad, etc., la respuesta puede ser satisfactoria, o bien nula.  

  En gatos se han tratado las siguientes enfermedades:  

    1.- Leucemia e inmunodeficiencia felinas.   Se ha demostrado que es eficaz para mejorar los síntomas y la calidad de vida, e incluso aumentar la supervivencia en los casos de leucemia felina. Pero siempre en fases de la enfermedad pre-tumorales. La respuesta es buena y la mejoría rápida, pero como parece ser que el interferon no es capaz de eliminar los retrovirus del organismo, se puede plantear repetir el tratamiento si hay recaídas a lo largo del tiempo. La respuesta del animal en cada momento aconsejará si continuarlo o no.  

    2.- Calicivirosis aguda - complejo respiratorio felino.   Este tratamiento se suele dar en gatitos jóvenes con rinotraqueítis por herpesvirus y calicivirosis aguda. Normalmente; estas enfermedades no son mortales y se tratan con antibióticos, pero usando el interferon la respuesta del organismo es más rápida y se evita una cronificación. Además, al ser animales de poco peso, el tratamiento es más económico.  

    3.- Peritonitis infecciosa felina.   Los mejores resultados se han obtenido en gatos adultos (sobre los seis años). De momento se plantea como una nueva terapia para el tratamiento de esta enfermedad que suele ser mortal. No se trata de dar tan solo el interferon, hay que combinar con más tratamientos para mantener al gato y que no tenga curación aparente (pero no real).  

  

    4.- Estomatitis crónica.   En esta enfermedad participan varios agentes víricos como el calcivirus, el virus de la inmunodeficiencia felina, el herpesvirus e incluso las bacterias de la placa dental. Normalmente se ha tratado con corticoides, pero no lo curan y siempre hay recidivas. Se están realizando estudios completos sobre el tratamiento con interferon. Lo principal es un tratamiento dental completo con limpieza dental y pulido, extracción de piezas y radiografías para comprobar que no hay raices residuales. A partir de aquí se hace el tratamiento con interferon omega (a veces es necesario combinarlo con más tratamientos) y todos los gatos mejoran en mayor o menor medida, depende de hasta que punto estén afectados.  

    5.- Queratoconjuntivitis por herpes en gatos.   El estudio para este tratamiento está siendo realizado actualmente con muy buenos resultados.  

  Para profundizar en el conocimiento del interferon, los virus, cómo atacan al sistema inmunitario, etc., consultar   este enlace.    
 
  Respecto al interferon omega felino, comercializado y patentado por Virbac como Virbagen Omega, consultar   este documento.    

    Fotos  :  
Alda, de Nuria74; Belial, de Sergio, y Telma, acogida por Lunacat    

  Contribución de Kaytxar  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 16:57:37 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/salud-gatuna-y-humana/el-interferon-omega/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/salud-gatuna-y-humana/el-interferon-omega/</guid></item><item><title><![CDATA[Pautas de presentación]]></title><description><![CDATA[  Una de las consultas más habituales en el foro se refiere a cómo introducir un gato nuevo en una casa en la que ya hay gatos de la manera menos traumática posible, tanto para el recién llegado como para el o los residentes. Mosanse ha recopilado una lista de pautas y consejos que ayudarán en el proceso de adaptación.    

  Hemos decidido darle un hermanito a nuestro gato, maravillosa idea. Pero ¿hemos tenido en cuenta que el Rey y Señor de nuestra casa esté de acuerdo con ello? Por muy idílico y maravilloso que nos lo pinten, la adaptación entre mininos puede llegar a ser dura y estresante tanto para humanos como para gatos. Podemos evitar trifulcas, peleas, bufidos, carreras y mamporrazos si seguimos unas normas básicas de presentación.  

  

  1. Si es un gatito de una asociación tendrás su cartilla y todos los certificados de que se encuentra sano. Por el contrario, si es un gatito encontrado, antes de ponerlos en contacto llévalo a un veterinario para que valore su estado de salud y evites contagios innecesarios.  

  2. Cuando lo lleves a casa NUNCA los juntes directamente, podemos generar una mala relación entre ambos gatos. El nuevo inquilino irá en su trasportín: perfecto, deja que el gato residente se acerque y lo huela.  

  3. Una vez acabada la presentación, aísla al nuevo en una habitación, pero con posibilidad de que se huelan y se conozcan sin verse, para evitar disputas. Al menos deben permanecer así dos semanas. Para ir acostumbrándolos a sus olores, intercámbiales las arenas si puede ser con cacas y todo. Suena raro pero es efectivo.  

  4. Antes del día de la presentación puedes cortarles las uñas a ambos gatos, por si durante la presentación hay tobas. Así evitamos que se lastimen.  

  5. Por fin llego el gran día, vamos a juntarlos en una habitación. NUNCA deben estar solos. Tú debes permanecer tranquilo, no realices movimientos bruscos y no alces la voz. Estate pendiente de todos los movimientos por ambas partes. Si ves cualquier intento de ataque o agresión imponte como el animal más grande y pon orden. Un cojín o un spray con agua a mano pueden ser útiles.  

  6. ¡¡OJO!! Imponerte no significa pegar al gato, ellos no lo entienden como castigo sino como agresión. Por el contrario, deberás retirar al que provocó el ataque a una pequeña reclusión de más o menos una hora, es como llevarle al rincón de pensar.  

  7. Después volveremos a intentarlo. Anímalos con el juego a que vayan acercándose e interactuando. Este protocolo debes de repetirlo las veces que se necesiten hasta que ambos mininos sean capaces de aceptarse y no montar la III Guerra Mundial en el salón de nuestra casa.  

  Estas normas son las más básicas, pero también debemos de tener en cuenta algunas otras. Tales como:  

  1. Sexo: es secundario a la hora de predecir cómo se van a llevar, ya que lo más relevante es el carácter de cada gato. Si ambos son dominantes, será más complicado. Ahora bien, la adaptación entre dos gatos machos adultos sin castrar puede ser la más difícil; y, a veces, las gatas hembras adultas tienen también problemas para aceptarse. Insistimos en que esto son tendencias: cada caso particular es un mundo.  
 
  2. Edad: si tenemos un venerable gato anciano en casa puede generar cierto rechazo hacia un enano de energía inagotable. Procuraremos que sean gatos de edades similares para que sean amigos y compañeros de juegos.   

  3. Mimos: cuando llevamos a una casa un gato nuevo por norma general el residente debe tener las atenciones de todos. Si ve que dedicamos más tiempo al nuevo puede rechazarlo e incluso llegar a deprimirse. Cuando el proceso de adaptación se encuentra en marcha y hay signos de aceptación por ambas partes podemos crear juegos en los que ambos gatos colaboren. Premiaremos a los dos por igual. Y, sobre todo, mimaremos más al príncipe destronado para que no se sienta desplazado. Los mimos al nuevo, de momento, cuanto menos los vea mejor.  

  4. Comida: es recomendable que cada gato tenga recipientes para la comida y el agua propios. Evitaremos que se produzcan trifulcas a la hora de comer. Eso no quita que las haya por la más mínima tontería.  

  5. Bandejas de arena. Lo más sensato es que pongamos una caja de arena más al meter un gato nuevo. Luego puede que no sea necesaria y la retiremos, pero al principio, al menos, es mejor que cada uno pueda tener la suya.   

  6. Feliway® y Flores de Bach. El Feliway es un producto que reproduce ciertas propiedades de las hormonas faciales del gato, aquellas que hacen que se sienta tranquilo y bien. Las Flores de Bach son remedios naturales que actúan sobre determinados malestares psicológicos. Es un misterio si realmente funcionan o no, pero si la cosa se pone fea, no está de más enchufar el aparatito de Feliway o echar unas gotitas de flores de Bach en el agua para calmar los ánimos.   

  Para acabar, el mejor consejo es la PACIENCIA, porque estos periodos de adaptación no son fáciles y nunca duran lo mismo.   

  Cada gato es único e irrepetible, por lo que cada gato tendrá su tiempo de adaptación.  

  Mucha suerte, si lees esto es por que tu familia gatuna ha crecido y tienes la III Guerra Mundial en el salón de casa.  

  Contribución de Mosanse  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 16:51:48 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/pautas-de-presentacin/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/pautas-de-presentacin/</guid></item><item><title><![CDATA[&quot;Mitsou, historia de un gato&quot;, de Balthus y Rilke]]></title><description><![CDATA[  Balthus (cuyo nombre auténtico era Balthasar Klossowski de Rola), fue uno de los grandes maestros de la pintura figurativa del siglo XX. Nació en 1908 en París, en una familia polaca con tendencias artísticas. Vivió en Berlín y, tras la separación de sus padres, se trasladó a Suiza, donde el poeta Rainer Maria Rilke, amante de su madre Baladine, se convertiría en su mentor hasta su muerte en 1926.    

            Rilke, Balthus y su madre Baladine        

  A los 10 años, Balthus realizó su primera obra de arte importante: 40 dibujos en los que narra la historia de un niño (su propia historia) que encuentra a un gato, lo adopta, pasea, juega y duerme con él, y finalmente… lo pierde y llora desconsoladamente. Rilke se emocionó tanto con los dibujos del jovencísimo Balthus que escribió un prefacio para ellos y los publicó con el título de   Mitsou, Histoire d’un chat   en 1921. En el prefacio de Mitsou, Rilke cuenta con palabras la historia que Balthus narra en sus dibujos, y reflexiona acerca de la pérdida y la frustración, y la dificultad para aprehender, dictar, controlar, poseer otras vidas… En definitiva, sólo se posee algo cuando se renuncia a ello. La naturaleza del gato, dice Rilke, como la de la posesión, es elusiva, ¿acaso alguien puede asegurar que existen los gatos? Pese a la duda de Rilke, Balthus se empeñó de adulto en demostrar su existencia con todos los gatos que pasaron por su vida y por sus cuadros.   El rey de los gatos   (1935) fue, de hecho, el título que dio a uno de sus autorretratos.  

  Prefacio de "Mitsou, historia de un gato", por Rilke  

            Portada de   Mitsou          

  “¿Quién conoce a los gatos? ¿Es posible, por ejemplo, que ustedes pretendan conocerlos? Reconozco que, para mí, su existencia no fue nunca más que una hipótesis bastante arriesgada.  

  Los animales, ciertamente, para pertenecer a nuestro mundo, tienen que acomodarse un poco. Es preciso que consientan un tanto con nuestra manera de vivir, que la toleren; si no, medirán, bien hostiles, bien aprensivos, la distancia que los separa de nosotros y esa será entonces su manera de relacionarse.    

  Fíjense en los perros: su actitud confiada y admirativa es tal que algunos parecen haber renunciado a sus más antiguas tradiciones caninas para adorar nuestras prácticas y también nuestros errores. Es de hecho eso lo que los vuelve trágicos y sublimes. Su decisión de admitirnos les fuerza a vivir, por así decir, en los confines de su naturaleza, que traspasan constantemente con su mirada humanizada y su hocico nostálgico.   

  ¿Pero cuál es la actitud de los gatos? Los gatos son gatos, simplemente, y su mundo es el mundo de los gatos de principio a fin. ¿Dirían que nos observan? Pero, ¿se ha sabido alguna vez con certeza si realmente se dignan a fijar por un instante nuestra vana imagen en el fondo de su retina? ¿Podría ser que nos devuelvan, al mirarnos, simplemente un mágico desaire de sus pupilas para siempre completas? Es cierto que algunos de nosotros nos dejamos influir por sus caricias zalameras y eléctricas. Pero recordemos la extraña y brusca distracción con la que nuestro animal favorito pone a menudo fin a las efusiones que hubiéramos creído recíprocas. Incluso aquellos privilegiados a quienes los gatos admiten a su lado son rechazados y negados muchas veces y, mientras continúan estrechando contra su pecho al animal misteriosamente apático, se sienten detenidos en la frontera de ese mundo que es el mundo de los gatos, un mundo en el que sólo ellos habitan, rodeados de circunstancias que ninguno de nosotros podría adivinar.    

  ¿Fue el hombre alguna vez su contemporáneo? Lo dudo. Y les garantizo que, a veces, en el crepúsculo, el gato del vecino salta a través de mi cuerpo, ignorándome, o para demostrar a las cosas confundidas que no existo en absoluto.   

            Balthus        

  ¿Hago mal, dirán, al mezclarles en estas reflexiones, queriendo al mismo tiempo guiarles hacia la historia que mi pequeño amigo Baltusz les va a contar? Él la dibuja sin palabras, es cierto, pero sus imágenes bastarán con creces para satisfacer su curiosidad. ¿Por qué iba yo a repetirlas bajo otra forma? Prefiero añadir aquello que él no dice. Resumamos no obstante la historia:   

  Baltusz (creo que tenía diez años en aquella época) encuentra a un gato. Eso ocurre en el castillo de Nyon que, seguramente, ustedes conocen. Se le permite llevarse su pequeño hallazgo tembloroso, y ahí le tenemos viajando con él. En el barco, en la llegada a Ginebra, en Molard, en el tranvía. Introduce a su nuevo camarada en la vida hogareña, lo domestica, lo mima, lo ama. Mitsou se presta, alegremente, a las condiciones que se le proponen, rompiendo de vez en cuando la monotonía de la casa con alguna improvisación traviesa e ingenua. ¿Encuentran exagerado que su amo, al pasearlo, le lleve atado con una burda cuerda? Es que desconfía de todas las fantasías que cruzan por ese corazón de gato, imán, pero desconocido y aventurero. Sin embargo, se equivoca. Incluso el peligroso traslado se lleva a cabo sin ningún accidente, y el pequeño animal caprichoso se adapta al nuevo medio con una docilidad divertida. Luego, de repente, desaparece. La casa se alarma; pero, alabado sea Dios, no es grave esta vez: encuentran a Mitsou en medio del césped, y Baltusz, lejos de reprender a su desertor, lo instala sobre los tubos de la benéfica estufa. Experimentarán lo mismo que yo, supongo, la calma, la plenitud que sigue a esta angustia. Desgraciadamente, no es más que una tregua. La navidad se presenta a veces demasiado seductora. Se comen tartas, un poco sin medida; se cae enfermo. Y para sanar, se duerme. Mitsou, aburrido con tu sueño demasiado largo, en vez de despertarte, se escapa. ¡Qué susto! Afortunadamente, Baltusz se encuentra lo suficientemente reestablecido como para lanzarse a la búsqueda del fugitivo. Comienza arrastrándose bajo su cama: nada. ¿No les parece que muestra mucho valor? Completamente solo, baja al sótano, con una vela que, en señal de investigación, se lleva a continuación por todas partes, al jardín, a la calle: ¡nada! Observen su pequeña figura solitaria: ¿Quién lo abandonó? ¿Es un gato? ¿Se consolará con el retrato de Mitsou que su padre estaba comenzando a bosquejar? No; el presentimiento estaba ahí dentro, ¡y la pérdida había comenzado Dios sabe cuándo! Es definitivo, es inevitable. Vuelve a entrar. Llora. Les muestra las lágrimas en sus dos manos:   

  Obsérvenlas bien.   

  He aquí la historia. El artista la ha contado mejor que yo. ¿Qué me queda aún por decir? Poco.   

  Encontrar una cosa es siempre divertido; un momento antes no está. Pero encontrar a un gato: ¡es inaudito! Porque ese gato, han de reconocer, no entra nunca totalmente en su vida, como haría, por ejemplo, un juguete cualquiera; mientras les pertenece, se queda un poco fuera, y eso es lo que hace siempre: la vida + un gato, lo que resulta, les aseguro, en una suma enorme.   

            El rey de los gatos, 1935        

  Perder una cosa es muy triste. Podemos suponer que será difícil recuperarla, que se ha roto en alguna parte, que termina en la basura. Pero perder a un gato: ¡No! no está permitido. Nunca nadie ha perdido a un gato. ¿Es posible perder a un gato, una cosa viva, un ser vivo, una vida? Si perder una vida: ¡es la muerte!  

  Sí, es la muerte.   

  Encontrar. Perder. ¿Acaso han reflexionado detenidamente acerca de qué es la pérdida? No es la simple negación de ese instante generoso que vino a colmar una espera que ni siquiera ustedes mismos sospechaban. Porque entre ese instante y la pérdida hay siempre lo que se llama –reconozco que con bastante torpeza- la posesión.   

  Ahora bien, la pérdida, por muy cruel que sea, no puede nada contra la posesión, termina con ella, si quieren; la afirma; en el fondo, no es sino una segunda adquisición, ahora interior y de una intensidad distinta.    

  Tú lo has sentido, Baltusz; al no ver más a Mitsou, has llegado a verlo aún más.   

  ¿Vive aún? Sobrevive en ti, y su alegría de pequeño gato despreocupado, después de haberte entretenido, te compromete: tuviste que expresarlo con los medios de tu laboriosa tristeza.   

  Por ello, un año después, te he encontrado crecido y consolado.   

  He compuesto la primera parte –un poco caprichosa- de este prólogo para todos los que, sin embargo, te verán para siempre desconsolado al final de esta obra. Para poder decirles: "Estén tranquilos: yo soy. Baltusz existe. Nuestro mundo es sólido.   

  No hay gatos."  

  En el castillo de Berg-am-Irchel, noviembre de 1920   

    Rainer Maria Rilke, Balthus (1921),   Mitsou, Histoire d’un chat  . Seuil/Archimbaud, 2004, pp. 17-22.      

  Contribución y versión castellana de Marta González  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 16:42:20 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/mitsou-historia-de-un-gato-de-balthus-y-rilke/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/mitsou-historia-de-un-gato-de-balthus-y-rilke/</guid></item><item><title><![CDATA[Tigres domésticos: gatos rayados, manchados y moteados]]></title><description><![CDATA[  El gato atigrado es el gato por excelencia, el ejemplar más característico de felino doméstico, y en el que se muestra con mayor claridad su herencia salvaje. Lo que convierte a un gato en atigrado son los dibujos de su manto, pero también las bandas de distinta tonalidad de cada pelo individual, que se pueden apreciar observando detenidamente las zonas más claras de un gato a rayas o manchas.  

  Según los expertos, el gato doméstico moderno se desarrolló a partir del gato montés o salvaje africano (  Felis lybica  ). La coloración típica del gato salvaje es un patrón oscuro de rayas que se superpone a un fondo de un gris no homogéneo. Este sigue siendo también el manto más habitual en los gatos domésticos: una coloración desigual, en la que sobre una base de color gris no uniforme se dibujan rayas, manchas, motas… Son los gatos atigrados, llamados   tabby   en inglés. La palabra “  tabby  ” se cree que deriva de “atabi”, un tipo de tejido rayado proveniente de Bagdad. La herencia salvaje es persistente: incluso los gatos de colores sólidos llevan consigo la carga genética del patrón rayado, enmascarada por mutaciones que impiden su expresión.  

  El patrón atigrado es resultado de dos genes:  

  -el gen agutí (A), denominado así en honor de un roedor sudamericano, produce una coloración no uniforme en cada pelo individual, formando bandas de pigmentación más fuerte y más suave.  
-El gen T, determina el diseño del dibujo que se superpone al fondo, en rayas, manchas o motas.  
 
  El gen agutí permite la pigmentación total cuando el pelo empieza a crecer, luego la ralentiza para volver a permitirla de nuevo. Como resultado, cada pelo presenta bandas en las que va cambiando la intensidad de la coloración.   

  Cuando el gen agutí A salvaje es sustituido por su mutante recesivo a no agutí, el pigmento se distribuirá uniformemente a lo largo de cada pelo, de tal forma que los gatos presentarán colores sólidos. Sin embargo, en el caso de los gatos rojos y cremas, la acción del gen recesivo no agutí no es completa y siempre tendrán un atigrado aunque sea muy leve.  
 
  La disposición del dibujo sobre el fondo agutí es resultado del gen T. Independientemente de los diferentes patrones que responden a variaciones de T, todos los atigrados presentan, en mayor o menor grado, rayas en patas y cola, la punta de la cola oscura, la típica "M" en la frente, una lista a lo largo de la columna vertebral y líneas que nacen del borde lateral de los ojos. Hay cuatro tipos comunes de patrones atigrados, con diversas variaciones individuales:  

    -Atigrado rayado o jaspeado   [mackerel tabby], está determinado por el gen salvaje T y presenta una disposición en “rayas” formadas por pelos completamente negros que parten de la columna vertebral (marcada por otra raya negra) hacia el estómago. El resto de variedades de atigrados son mutaciones del gen salvaje. T.  
  -Atigrado a manchas   [classic or blotched tabby] (tb o mc), las rayas negras se intensifican, ensanchan y juntan formando espirales oscuras o manchas. Suelen tener más de una línea recorriendo el lomo de la cabeza hacia la cola.  
  -Atigrado abisinio   [abyssinian tabby] (Ta), no presenta rayas o manchas en el cuerpo, a excepción de algunas tenues en las extremidades, la cola y la cara. El resto del manto está formado por la típica coloración a bandas agutí.  
  -Atigrado moteado   [spotted tabby], presenta manchas uniformes en los laterales del cuerpo, como en los leopardos. No se conoce bien si se trata de otra mutación distinta del gen T, aunque más bien se tiende a pensar que es el efecto de una modificación del patrón rayado o manchado producido por un factor que “rompe” las líneas y manchas limitando su expresión a motas.  

  Los genes que controlan la expresión del atigrado y sus diferentes patrones se combinan con el resto de genes responsables de la variación de color en los gatos, produciendo atigrados grises y negros, marrones y negros, naranjas y cremas y todas sus versiones diluidas en tonos azules y cremas. Los atigrados rayados y manchados en tonos grises y marrones reciben también el nombre de "gatos romanos". Todos estos mantos pueden aparecer también en combinación con el blanco. Cuando el gen agutí se expresa en gatos negros y rojos, tendremos tortugas atigrados o tricolores calicó atigrados (en combinación con blanco). Estos gatos serán hembras en su mayoría (véase más abajo el artículo “Gatas de colores: tricolores y tortugas”). Otras variaciones dentro de los gatos atigrados dependen del tipo de bandeado del pelo del fondo. La banda agutí puede, por ejemplo, ser más ancha y presentar únicamente color en la punta, produciendo atigrados plateados o dorados.   

  Contribución de Marta González  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 16:25:56 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/tigres-domsticos-gatos-rayados-manchados-y-moteados/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/tigres-domsticos-gatos-rayados-manchados-y-moteados/</guid></item><item><title><![CDATA[Henry Spira, los gatos y los derechos de los animales]]></title><description><![CDATA[  Henry Spira (1927-1998) dedicó gran parte de su vida a luchar por los derechos de los animales. La convivencia con los gatos fue un factor importante en su sensibilización, y a ellos dirigió su primera campaña.  

  La movilización social para la defensa de los animales es un fenómeno que emerge con fuerza en los últimos 30 años, aunque ya había comenzado a aparecer desde principios del siglo XIX en Gran Bretaña y Estados Unidos, donde se organizaron las primeras asociaciones dedicadas a denunciar la crueldad con los animales. La oposición a la experimentación animal o el “antiviviseccionismo” fue, desde sus orígenes, uno de los principales caballos de batalla de los movimientos de defensa animal. En contra de la vivisección se manifestaron intelectuales de todos los tiempos, y la primera legislación para su control tiene lugar en Gran Bretaña en 1876, cuando el Parlamento aprueba una ley que requiere permisos especiales para experimentar con animales y prohíbe algunas prácticas especialmente crueles. Durante la primera mitad del siglo XX, sin embargo, la oposición a la vivisección perdió mucha fuerza en Estados Unidos, acallada por el optimismo y la confianza ciega en el progreso de la ciencia característicos tanto de la “era progresiva” como del periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial.   

  En los años 60 y 70, y junto al florecimiento de otros movimientos sociales de protesta,  resurge el movimiento animalista y comienza a organizarse la defensa de los “derechos de los animales”, recogiendo diferentes frentes de lucha y una amplia variedad de estrategias a menudo en conflicto. Es también significativa la aparición, alrededor de los años 70, de los textos fundacionales del movimiento de la liberación animal que proporcionarían base teórica al activismo animalista:   Liberación animal   de Peter Singer (1975) y   The Case for Animal Rights   de Tom Regan (1983).   

  Henry Spira, unos de los protagonistas del activismo animalista de los años 70, había nacido en 1927 en Antwerp (Bélgica) y emigró con su familia a Estados Unidos en los años 40. Sindicalista y militante a favor de los derechos civiles, dejó su trabajo como maestro a los 45 años para dedicarse por entero a la causa de los animales. Según la narración del propio Spira, su lectura de   Liberación Animal   coincidió con la estancia temporal en su casa del gato de un amigo. Esta convergencia de teoría y práctica, o razón y sentimientos, hizo que se comenzara a preguntar cómo es posible que “acariciemos a algunos animales mientras clavamos nuestro cuchillo en otros”. Spira creó   Animal Rights International   y desde su pequeño apartamento neoyorquino y en compañía de los sucesivos gatos con los que convivió desde entonces, ideó y llevó a cabo campañas pioneras en contra del sufrimiento animal. La primera de ellas fue la orquestada en 1976 en contra de los experimentos que realizaba el   American Museum of Natural History   de Nueva York sobre el efecto de los daños cerebrales y otras mutilaciones (experimentalmente inducidas) sobre la sexualidad en los gatos.   

  Spira consideraba que los grupos antiviviseccionistas no habían hecho hasta el momento más que difundir las horrendas historias que ocurrían tras los muros impolutos de los laboratorios, generando ira pero sin proporcionar vías para el cambio. A esto fue a lo que él dedicó su empeño. Pensó que lo ideal era identificar un objetivo claro, delimitado y alcanzable. En su caso, los experimentos realizados en el   American Museum of Natural History   cumplían estos requisitos, además de suceder en un lugar céntrico de Nueva York donde era relativamente sencillo organizar concentraciones y protestas. El tipo de experimentos llevados a cabo con los gatos, a los que se mutilaba para observar los efectos que estas intervenciones tenían sobre su conducta sexual, eran capaces de poner de acuerdo a la opinión pública ya que se trataba de procedimientos cuya crueldad no aparecía justificada por los beneficios alcanzables para el conocimiento o la salud humana. Spira organizó la campaña recogiendo toda la información disponible y movilizando un amplio número de ciudadanos. Antes de la era de internet y sus campañas en la red con e-mails de denuncia, Spira logró que el Museo recibiera más de 8.000 cartas e innumerables llamadas de teléfono. Publicó anuncios en los medios de comunicación, llevó la historia a las emisoras de radio, congregó manifestantes a las puertas del museo, repartió octavillas, y se hizo presión en el gobierno y las fundaciones y empresas privadas que financiaban las investigaciones. Consiguió que un congresista visitara las instalaciones y comprobara   in situ   la crueldad de los procedimientos, su alto coste económico y la inutilidad de sus resultados; y que Nicholas Wade publicara un artículo en   Science   criticando los experimentos. Finalmente, tras un año de campaña, los NIH (  National Institutes of Health  ) retiraron su subvención y el Museo desmanteló el laboratorio. Spira consigue así el primer gran éxito de la lucha contra la vivisección transformando la oposición visceral y generalizada en acciones concretas sobre un objetivo bien definido.   
 
  Este es el comienzo de una exitosa serie de campañas en las que Spira, ahora arropado por otras organizaciones, consigue algunas victorias importantes. Otro de sus grandes logros fue conseguir que algunas industrias cosméticas paralizaran la realización de tests rutinarios, como el test de Draize o el LD50. El test Draize utiliza un número muy alto de conejos vertiendo sobre sus ojos productos químicos hasta dejarlos ciegos en un intento de probar su capacidad de irritación para los humanos. El test denominado LD50, por su parte, se utiliza para establecer los niveles de “seguridad” para la exposición humana a productos químicos, determinando la dosis letal para el 50% de los animales utilizados en el experimento. Se trata esta de una prueba que proporciona, según el criterio no solamente de los grupos animalistas sino también de un buen número de toxicólogos, información incompleta y a menudo de poca utilidad o engañosa, además de utilizarse para ella sistemáticamente muchos más animales de los necesarios.   

  Spira apuntó alto y se dirigió a Revlon, líder de la industria cosmética estadounidense. Su propuesta era que la compañía dedicara una pequeña cantidad de sus beneficios al desarrollo de alternativas a estos tests que no utilizaran animales. Consiguió también el apoyo de científicos que presentaron proyectos de investigación encaminados a la consecución de estas alternativas. Ante la indiferencia de los directivos de Revlon, Spira formó una coalición de 407 organizaciones dispuestas a apoyarle en esta lucha. Una vez más con un objetivo bien definido, Spira vuelve a lanzar en 1980 su estrategia a través de una campaña publicitaria en el   New York Times  : un anuncio a página entera en el que aparecía un conejo con los ojos cubiertos por una sustancia. La imagen estaba acompañada de un texto: “¿Cuántos conejos deja ciegos Revlon en nombre de la belleza?”, de la descripción del test de Draize y de una llamada al boicot de los productos de Revlon. La campaña se convirtió rápidamente en internacional, y unos meses después, preocupada por su imagen pública, Revlon se ofrecía a financiar la investigación en alternativas, seguida de Avon y Estée Lauder. Estas campañas tuvieron un papel fundamental a la hora de establecer comités para el trato ético de los animales en hospitales, laboratorios o universidades, y también en el desarrollo de investigación en métodos alternativos a la experimentación animal.   
 
  Henry Spira es así un ejemplo de una de las estrategias posibles para los activistas por la defensa de los animales. Trabajó y negoció de manera cercana con las empresas cosméticas y los laboratorios para buscar puntos de intersección entre los diferentes intereses y explorar alternativas conjuntamente. Incluso mantuvo conversaciones con MacDonalds para mejorar las condiciones de manejo y sacrificio de los animales utilizados para sus productos. Para algunos animalistas, no obstante, los métodos de Spira son demasiado conservadores y conformistas, ya que la mejor estrategia es la encaminada a terminar por completo con los experimentos sin aceptar mejoras paulatinas, recurriendo al boicot u otro tipo de acción directa.   

  Spira murió en 1998 víctima de un cáncer. Ese mismo año, su inspirador, Peter Singer, publicó su biografía:   Ethics into Action   (  Ética en acción  ), un título muy adecuado para la historia de la lucha por llevar sus reflexiones teóricas a la práctica.   

  Contribución de Marta González  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 16:19:22 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/artculos-generales/henry-spira-los-gatos-y-los-derechos-de-los-animales/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/artculos-generales/henry-spira-los-gatos-y-los-derechos-de-los-animales/</guid></item><item><title><![CDATA[La gatocracia de Mark Twain]]></title><description><![CDATA[  El escritor estadounidense Mark Twain (1835-1910), famoso por su fino humor y su fiel retrato de la vida a orillas del Mississippi, fue también un reconocido amante de los gatos desde niño. En su casa de Missouri, Mark Twain (cuyo nombre real era Samuel Langhorne Clemens) compartió la niñez con una veintena de gatos sureños. Por su vida adulta pasaron asimismo numerosos felinos: Apollinaris, Bambino, Beelzebub, Buffalo Bill, Satan, Sin, Sour Mash, Zoroaster...  

  

  Los gatos aparecen también en muchos de sus libros. En   Un yanqui en la corte del Rey Arturo  , Twain cuenta la historia de un ingeniero de Connecticut que se ve repentinamente trasladado en el tiempo a la Inglaterra del siglo VI. Se trata de un relato humorístico y satírico sobre el mundo feudal de Camelot. En el fragmento que reproducimos, uno de los personajes propone una prometedora alternativa a la monarquía tradicional basada en el gobierno de los gatos, la 'gatocracia':   

  “Clarence estaba de acuerdo conmigo en lo de la revolución, pero con modificaciones. La idea que tenía era la de una república sin clases privilegiadas, pero a cuya cabeza estuviera una familia real hereditaria en lugar de un primer mandatario elegido. Creía que ninguna nación que haya conocido el alborozo de rendir culto y veneración a una dinastía real podía ser privada de ella sin que languideciese hasta morir de melancolía. Alegué que los reyes son peligrosos. Entonces los reemplazaremos por gatos, propuso. Estaba convencido de que una familia real gatuna podía cumplir las funciones pertinentes: serían tan útiles como cualquier otra familia real, no tendrían menos conocimientos, poseerían las mismas virtudes y serían capaces de las mismas traiciones, tendrían la misma propensión a armar embrollos y tremolinas con otros gatos reales, resultarían risiblemente vanidosos y absurdos sin jamás darse cuenta de ello, saldrían baratísimos y, por último, ostentarían un derecho divino tan solvente como cualquier otra casa real, de modo que «Micifuz VII, o Micifuz XI, o Micifuz XIV, soberano por la gracia de Dios», les quedaría igual de bien que a cualquiera de esos mininos de dos piernas que moraban en palacio.  

  

  -Y por regla general -explicó en su inglés moderno y esmerado-, el carácter de los gatos estaría muy por encima del carácter de un rey promedio, lo cual sería una enorme ventaja moral para la nación, dado que la nación siempre toma como modelo el comportamiento moral de sus monarcas. Como la veneración de la realeza está fundada en la irracionalidad, estos graciosos e inofensivos gatos podrían fácilmente llegar a ser tan sagrados como cualquier otra realeza, e incluso más, porque se empezaría a observar que no mandaban colgar a nadie, que no ordenaban decapitar a nadie, y que tampoco encarcelaban a sus súbditos ni les hacían sufrir crueldades o injusticias del tipo que fuere, de modo que debían ser merecedores de amor y reverencia más profundos que los reyes humanos habituales, y de hecho así ocurría. Los ojos de toda la doliente humanidad pronto se volcarían sobre un sistema tan humanitario y benigno, y pasado un tiempo comenzarían a desaparecer los carniceros que componen las familias reales, y los súbditos de dichos reinos llenarían los puestos vacantes con gatitos de nuestra propia casa real. Nos convertiríamos así en la fábrica que aprovisionaría los tronos del mundo. Antes de que pasaran cuarenta años, Europa entera estaría gobernada por gatos, gatos de nuestra producción. Se iniciaría entonces el reinado de la paz universal, que continuaría por toda la eternidad... ¡Miaaaaauuuuu!. Fffuuusss. Fizfizfiz.”  

    Mark Twain (1889),   Un yanqui en la corte del Rey Arturo  , capítulo XL.      

  Contribución de Marta González  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 16:12:54 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/la-gatocracia-de-mark-twain/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/la-gatocracia-de-mark-twain/</guid></item><item><title><![CDATA[Historia de las razas de gatos]]></title><description><![CDATA[  La cría de gatos con una finalidad estética comenzó a finales del siglo XIX en Gran Bretaña, o sea que es relativamente reciente. Desde ese momento el gato ya no es únicamente un animal “útil” como cazador de roedores y pequeñas alimañas, sino que se convierte en un animal cuyo principal fin es la compañía de los humanos.  

  Aunque la primera exposición se realizó en una casa particular, sin embargo oficialmente se considera que el origen de las exposiciones felinas fue la que se llevó a cabo en el Crystal Palace de Londres (foto de la izquierda) el 13 de julio de 1871. Desde esa fecha se siguieron celebrando todos los años hasta el 1936, cuando un incendio devastó el edificio, pero se trasladó la exposición al   Olimpia Exhibition Centre  , costumbre que sigue hasta nuestros días. En el año 1887, Harrison Weir, juez de la exposición del Crystal Palace, fundó el primer club felino del mundo, el   Nacional Cat Club  .  

  

  Al mismo tiempo, también a finales del siglo XIX se difundió la crianza de gatos en los Estados Unidos, celebrándose la primera exposición en los años 80 de ese siglo (que por cierto duró dos semanas), aunque la más importante, y la primera si la comparamos con las actuales, tuvo lugar en el   Madison Square Garden   de Nueva York en 1895.  

  La   Fédération Internacional Féline   (  FIFe  ) nació  París, en 1949, como resultado de la fusión entre la   Royal Cat Society of Flanders   (Bélgica), la   French Cat Federation   (Francia) y la   Italian Cat Society   (Italia), a instancias de la señora Marguérite Ravel, una francesa muy aficionada a los gatos. Esta fusión “no oficial” dio lugar a la   Fédération Internacional Féline d'Europe   (  FIFE  ). En la primera exposición de la FIFE celebrada en París en 1949 se presentaron unos 200 gatos de Francia, Bélgica, Suiza, Italia y Holanda (en la del año pasado de Copenhague había casi 1400 llegados de todo el mundo).  

  El 10 de diciembre de 1950 se funda oficialmente la federación tras la celebración de su primera Asamblea General, donde se presentaron los estatutos y normas que la regirían. Poco a poco se fueron uniendo más federaciones de otros países europeos, hasta que en el 1972 se aceptó al   Clube Brasileiro do Gato  , con lo que la FIFE se expandía fuera de Europa y tuvo que cambiar su nombre. A partir de ese momento pasó a llamarse   Fédération Internacional Féline   (  FIFe  ). Su sede se encuentra en Luxemburgo y sus idiomas oficiales son el francés, el inglés y el alemán. Actualmente la federación cuenta con cerca de 75.000 miembros, y se realizan al año unas 350 exhibiciones en todo el mundo, en las que participan unos 125.000 gatos.  

  En España, la primera asociación felina se creó en Cataluña, en el año 1983, con el nombre de   ASFE   (  Asociación Felina Española  ), y al año siguiente organizaron la primera exposición en el recinto del Pueblo Español de Barcelona. Unos años después fue admitida en la FIFe,   Federación Internacional Felina  , de la que forman parte 39 organizaciones de 37 países distintos. Sus objetivos son convenir las normas de la crianza, presentar los estándares y las nuevas razas, difundir el amor por los gatos y mejorar sus características, siempre sobre la base del respeto por el animal y su máximo cuidado, y teniendo como norma la realización de esta afición sólo por la pasión que los gatos provocan en los criadores, y no por cuestiones económicas.  

  

  La verdadera historia de las razas de gatos comienza tras la exposición de julio de 1871 en el Crystal Palace, pues antes de esa fecha ni siquiera se había planteado que estos animales pertenecieran a diferentes razas, ya que el color del pelo y los ojos no tenían la menor importancia (excepto en la época medieval, en la que se tenía al gato negro como reencarnación del diablo), y aunque los gatos eran apreciados por mucha gente por su compañía, lo más importante era sin duda su utilidad como cazadores de pequeñas alimañas. En aquella exhibición de Londres se presentaron 167 expositores para unas 25 categorías de gatos, compuestas sobre todo por persas y europeos y clasificados por colores. Tres años después casi se dobló el número de participantes, y como dato curioso se puede decir que ganó un ocelote, al que presentaron como “gato salvaje o híbrido de gato salvaje y doméstico”. A partir de estos momentos comenzó realmente el tirón de los criaderos y de las exposiciones felinas.  

  Con la difusión de la cría se fueron unificando criterios para definir las razas, y así hoy en día el término raza se aplica a “un grupo de individuos que presentan una misma morfología, un tipo de manto determinado y característico, una distribución del color o un origen geográfico común”. También se han unificado los criterios de reconocimiento y aprobación de nuevas razas, las cuales aparecen por los siguientes procesos:  

  
  Mutaciones naturales: por ejemplo el manx.  
  Recombinación de genes mutantes: persa colourpoint.  
  Cruces: ragdoll, mau egipcio, tonkinés...  
  

  Aunque el número de razas felinas es mucho menor que el de perros (que anda por las 150, mientras que de gatos hay unas 40), su evolución ha sido tan rápida que incluso se pueden clasificar por su “antigüedad”. Tenemos una docena más o menos de razas tradicionales, que se conocían antes del siglo XIX, cuando comenzó la verdadera cría de gatos, y que son el europeo, el siamés, el persa (foto sobre estas líneas: Misha), el abisinio, el chartreaux, el azul de Rusia, el Maine Coon (foto bajo estas líneas: Mohave), el bosque de Noruega, el korat,  el sagrado de Birmania y el burmés (este último descubierto en 1939). Por lo tanto la mayoría de razas reconocidas actualmente son posteriores a 1950 (durante la Segunda Guerra Mundial se paralizó todo este tema), y a ello ha ayudado mucho el avance en la genética, que ha permitido a los criadores realizar cruces sin correr muchos riesgos.  

  

  Como en todos estos temas relacionados con la manipulación genética, ha habido y seguirá habiendo mucha controversia sobre el papel de los criadores, y se intenta al menos no hacer cualquier cosa indiscriminadamente. El gato, a diferencia del perro, no ha sufrido variaciones en su morfología general, debido a que las mutaciones naturales son menores en los gatos que en los perros o al menos no cambian la fisonomía general del felino. Por esa razón las razas felinas se diferencian principalmente por el color o longitud del pelo y el color de los ojos, mientras que en las razas caninas nos encontramos multitud de tamaños, además de colores. Afortunadamente nadie se ha atrevido a cambiar el tamaño o forma de los gatos, ya que se considera un perfecto modelo de belleza, y las normas de la FIFe apoyan este punto.  

  En cuanto a las razas en sí, la FIFe ha creado una clasificación en varias categorías según el manto y el origen de los gatos. Por tanto, las razas reconocidas por los organismos internacionales son las siguientes:  

  
  Categoría I.   Persa y Exótico  . La diferencia entre ambos es que los Exóticos tienen el pelo corto y los Persas lo tienen largo, pero por lo demás son iguales (tanto en estructura del cuerpo como en color de pelo y ojos).  
  Categoría II.   Gatos de pelo semilargo  . Sagrado de Birmania, Maine Coon, Ragdoll, Siberiano, Angora Turco, Van Turco y Bosque de Noruega.  
  Categoría III.   Gatos de pelo corto  . Es el grupo más numeroso. Cornix Rex, Devon Rex, Bobtail Japonés, Korat, Manx, Mau Egipcio, Abisinio, Bengalí, Burmés, Chartreaux (Cartujo), Azul Ruso, Somalí, Ocicat, Burmilla, Británico, Europeo, Sokoke, Sphinx, Snowshoe, etc.  
  Categoría IV.   Razas orientales  . Balinés, Oriental Shorthair, Oriental Longhair, Siamés.  
  

  
    Fuentes  :  
-   El Gato  , tomos 1 y 6. Ed. Planeta-DeAgostini, S.A., Barcelona, 1994.  
- ASFE. Asociación Felina Española (http://www.asfe.net/)    
-   FIFe. Fédération Internacional Féline   (http://www.fifeweb.org/  

    Fotos  :  
- 1. Crystal Palace.  
- 2. Misha.  
- 3. Mohave.  

  Contribución de Isabel Gil  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 16:07:03 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/historia-de-las-razas-de-gatos/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/historia-de-las-razas-de-gatos/</guid></item><item><title><![CDATA[Alimentación comercial en los gatos]]></title><description><![CDATA[  En libertad y en condiciones naturales, los gatos se alimentan fundamentalmente de la caza de pequeños roedores y pájaros. Este es el tipo de alimento para el que la selección natural ha preparado su organismo. Los gatos domésticos, no obstante, dependen de nuestra mano para alimentarse. Planear una dieta natural, aunque puede ser lo óptimo, presenta muchos problemas teóricos y prácticos: cómo equilibrar los nutrientes, preparación, alimentos a evitar... (véase más abajo el artículo sobre “Alimentación natural en los gatos”). Por estas razones, las dietas comerciales se han convertido en el modo más habitual y seguro de alimentar a nuestros gatos caseros. Las dificultades, no obstante, no acaban aquí. Enfrentados a las estanterías del supermercado, las tiendas de animales o las clínicas veterinarias, los sufridos humanos pueden verse sumidos en un mar de dudas... ¿qué comprar?  

  Principios de nutrición gatuna  

  El gato es un carnívoro estricto. Así como los humanos somos omnívoros y podemos sobrevivir sin comer carne, el gato está obligado a consumirla. Una dieta adecuada para el sistema digestivo y el metabolismo de los gatos ha de ser concentrada, muy digestible y con pocos residuos: una dieta rica en proteína de origen animal y pobre en carbohidratos. Un ratón, alimento clásico gatuno, contiene mucha proteína, grasas moderadas y pocos hidratos de carbono. La dieta comercial óptima debería aproximarse a este reparto de elementos. Por supuesto, el gato necesita también vitaminas y minerales en cantidades difíciles de calcular si queremos alimentarlo de forma natural.   

  El misterio de las “gamas”  

  Entre las marcas de comida procesada para gatos hay diferencias de precio muy importantes según la “gama” a la que pertenezcan. ¿Se corresponden estas diferencias de precio con diferencias reales en calidad? Se puede encontrar distintas clases de comida para gatos en tres tipos de establecimientos:   

  
  Tiendas de alimentación, supermercados e hipermercados: gamas baja y media  
  Tiendas especializadas en productos para mascotas: gamas baja, media y alta  
  Clínicas veterinarias: gamas media, alta y alimentos terapéuticos o para necesidades especiales.  
  

  Para poder evaluar si la diferencia en precio significa una diferencia real en la calidad, es preciso leer y comparar la lista de ingredientes de las diferentes marcas y seguir unas pautas básicas para la elección entre ellas:  

  
  La lista de ingredientes va en orden decreciente de cantidades, es decir, el primer elemento de la lista es el más abundante en el alimento que estamos comprando. Es siempre preferible una marca cuyo primer ingrediente sea cárnico frente a una marca cuyo primer ingrediente sea un cereal o algún otro vegetal. Todos los alimentos de gato, especialmente los secos, incorporan cereales como “relleno” y para conseguir la consistencia de las croquetas de pienso. Sin embargo, la proporción de cereales y carne varía muchísimo entre las marcas de gama baja (más cereal, menos carne) y las de gama alta (menos cereal, más carne).  
  Entre los alimentos cuyo primer ingrediente es cárnico, son preferibles aquellos que nombran claramente el animal de origen: pollo, ternera, cordero, salmón, gamba..., frente a los que no lo hacen e indican simplemente “carne” o “pescado”. Son preferibles también aquellos que contienen carnes o carnes deshidratadas frente a los que contienen “subproductos animales”.  
  La proporción de proteína ha de ser elevada y la proporción de grasa moderada. Hay que tener en cuenta que la proporción ideal dependerá de la edad del gato, su estado de salud, su peso y su nivel de actividad. La comida para gatitos menores de un año ha de tener una proporción alta de proteína y de grasa. La comida de gatos adultos castrados o tendentes a la obesidad ha de tener también una proporción alta de proteína, pero baja de grasa. Otro dato a considerar es, como ya se ha mencionado, la fuente de las proteínas: muchos alimentos de gama baja presentan una proporción elevada de proteínas, pero no listan productos cárnicos como su ingrediente principal. Es de sospechar que estas proteínas son de origen vegetal, menos adecuadas y digestibles para los gatos que las animales. Para poder comparar adecuadamente la proporción de los distintos ingredientes entre diferentes marcas y diferentes tipos de comida (seca y húmeda, por ejemplo), usaremos la siguiente fórmula:    , donde x es, por ejemplo, la proporción de proteínas que indica el envase y “humedad” el tanto por ciento de la misma.  
  

  Estas diferencias entre los ingredientes que utilizan las distintas “gamas” se traducen en que los alimentos de gama baja suelen ser más difíciles de digerir por los gatos, por lo que necesitan comer más cantidad para saciarse. También eliminarán más residuos a través de las heces, que son más abundantes que en gatos alimentados con comida de gama alta. Las comidas de gama alta, con mayor proporción de carne, son metabolizadas con más facilidad y el gato necesita ingerir menos cantidad. La calidad de los ingredientes está también relacionada con diversos problemas de salud.  

  ¿Pienso o latas?  

  Este es otro de los eternos dilemas que acompaña la compra de comida para los gatos. Muchos veterinarios recomiendan una dieta exclusiva de pienso seco, otros reivindican la necesidad de introducir también latas, y finalmente otros defienden una alimentación basada fundamentalmente en comida húmeda. Lo más importante a la hora de la elección, no obstante, es la lista de ingredientes, que determinará la calidad del producto independientemente del sistema de procesado y presentación. Sin embargo, los alimentos secos y húmedos tienen ventajas e inconvenientes que debemos también sopesar:  

  El pienso es preferible a las latas porque:  

  
  El pienso es más barato y se conserva mejor, lo que lo convierte en un tipo de alimentación muy conveniente. Por el contrario, las latas son mucho más caras y se estropean enseguida una vez abiertas aunque se conserven en el frigorífico (los gatos más quisquillosos pueden rechazar por la noche una lata abierta por la mañana).  
  El pienso permite dejar el comedero lleno todo el día para que el gato coma cuando sienta apetito, por lo que es muy adecuado para aquellas personas que pasan muchas horas fuera de casa. La alimentación basada en comida húmeda requiere que alguien alimente al gato a unas horas determinadas, ya que no se puede dejar mucho tiempo al aire libre.  
  Existe una gran variedad de marcas y tipos de pienso de todos los precios y calidades para elegir. Sin embargo, hay menos variedad en latas, especialmente en latas de gama alta, que son caras y muy difíciles de encontrar (dependiendo de la ciudad y el país en el que vivamos).  
  El pienso ayuda a la prevención de problemas dentales. Al morder las croquetas de pienso, el gato contribuye a mantener su dentadura limpia. No obstante, esta afirmación no es universalmente aceptada, ya que algunos expertos señalan que la mayor parte de los gatos tragan las croquetas sin masticar y que la única forma de prevenir problemas dentales es con una higiene adecuada (cepillado de dientes y limpiezas bucales en el veterinario).  
  Los piensos secos tienden a tener menos contenido en grasas que los alimentos húmedos, por lo que ayudan mejor a prevenir la obesidad.  
  

  Las latas son preferibles al pienso porque:  

  
  La poca proporción de humedad es precisamente uno de los problemas que se han señalado de una alimentación basada exclusivamente en pienso seco. Los gatos, cuyo organismo está preparado para alimentarse de presas ricas en agua, pueden no beber lo suficiente si no se les proporciona hidratación a través de la comida. Un gato que beba poca agua puede estar predispuesto a padecer problemas de riñón y de las vías urinarias. Las latas contienen entre un 70 y un 80% de humedad, con lo que aseguran una adecuada hidratación aún en el caso de gatos que beban muy poco. Es importante, en cualquier caso, animar al gato a beber dejándole siempre agua fresca a su disposición.  
  Como ya se ha dicho, casi todas las marcas de pienso seco utilizan cereales como relleno y para dar consistencia a las croquetas. Una alimentación demasiado rica en cereales puede significar una dieta con más carbohidratos de los que los gatos pueden asimilar, predisponiendo a problemas de obesidad, diabetes y otros trastornos del sistema digestivo. También se ha señalado la responsabilidad de los cereales en algunas alergias alimentarias. En el caso de los alimentos húmedos, los cereales no son tan necesarios para dar consistencia, con lo que suelen ser alimentos con menos proporción de carbohidratos y, por lo tanto, más parecidos a las dietas naturales de los gatos en libertad.  
  

  Aparentemente, las ventajas del pienso seco son mucho mayores en número que las del alimento húmedo. Sin embargo, los dos elementos fundamentales a favor de la comida húmeda, en discusión entre los expertos, son tan importantes para la salud del gato que merecen una detenida consideración. Muchos especialistas en nutrición felina recomiendan una dieta mixta basada en un pienso de calidad acompañado de una o dos raciones de comida húmeda en la mañana y/o la noche.  

  ¿Alimentación libre o controlada?  

  Dejar comida a disposición del gato todo el día o proporcionársela en cantidades controladas a horas fijas es una decisión que debemos tomar en base a sus patrones de alimentación. Los gatos están preparados para comer muchas veces al día en pocas cantidades, por lo que la alimentación “ad libitum” sería lo más recomendable. No obstante, hay gatos que comen compulsivamente por ansiedad, estrés, tras la operación de esterilización o simplemente por costumbre y sin ningún motivo aparente. La gran cantidad de gatos obesos que se encuentran en las consultas de los veterinarios es una señal de que no todos los gatos son capaces de administrar correctamente el alimento cuando disponen de él libremente. En estas circunstancias, y debido a los riesgos de la obesidad, será necesario controlar la cantidad de comida que el gato puede ingerir diariamente siguiendo las pautas marcadas en el envase y por el veterinario, así como utilizar, si es necesario, alimentos   light  . Es mejor repartir la cantidad prefijada en dos, tres o más tomas diarias (haciendo coincidir la última con el final del día) para evitar que el gato engulla la ración entera de golpe y pase hambre durante muchas horas. Es importante también no iniciar ningún régimen sin consultar antes con el veterinario, ya que si un gato deja súbitamente de comer puede padecer enfermedades graves como la lipidosis hepática felina.   

  Cambiar o no cambiar...  

  Otra de las dudas que se presentan es la de si es conveniente cambiar de vez en cuando de sabor o de marca, o si lo mejor es encontrar un buen alimento que les guste a nuestros gatos y serle fiel. Muchos gatos no parecen aburrirse de comer siempre el mismo alimento, por lo que la idea de la importancia de la variedad es a menudo una proyección del aburrimiento que a nosotros nos produce comer lo mismo, sea lo que sea, a diario. Otros, sin embargo, dejan de interesarse por el pienso que hace meses adoraban si es lo único que se encuentran siempre en el plato.   

  Por otra parte, tanto la fidelidad inamovible a un tipo de comida como el cambio constante pueden convertir en felinos caprichosos a nuestros gatos. El gato acostumbrado a comer un solo tipo de alimento de una única marca y siempre del mismo sabor puede negarse a comer otra cosa cuando lo necesita por prescripción del veterinario o si “su” comida deja de fabricarse repentinamente, cambia de fórmula o se ha agotado en la tienda. Por el contrario, el gato sibarita al que se le ofrecen varios tipos, marcas y sabores de comida al día o cuyo pienso cambia de semana a semana, puede también negarse a comer si por algún problema de salud tiene que limitarse de repente a su pienso dietético.   

  Hay un argumento más a tener en cuenta: el pienso “perfecto” que hemos encontrado, de calidad y al gusto de nuestro gato, puede tener algún exceso o defecto en determinada vitamina o mineral, por lo que no está de más cambiar de vez en cuando para compensar estos posibles desequilibrios.   

  Por todo ello, un término medio aristotélico podría ser en este caso el mejor consejo: es importante que el gato esté acostumbrado a cambiar de alimento, pero no tanto que rechace una dieta fija cuando deba hacerla. En cualquier caso, todos los cambios de dieta han de consultarse con el veterinario y realizarse paulatinamente, mezclando el alimento viejo con proporciones crecientes del nuevo hasta la sustitución total, ya que los cambios bruscos de alimentación pueden producir problemas digestivos.  

  Cuál es el mejor modo de alimentar a un gato con productos comerciales no es una pregunta, como hemos visto, que tenga una única respuesta correcta. La solución particular que cada uno adopte habrá de depender de las características de sus gatos (su edad, tipo de vida, estado de salud, gustos alimentarios, necesidades especiales...), el consejo del veterinario y, por supuesto, las posibilidades de su bolsillo.  

  Contribución de Marta González  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 15:57:59 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/salud-gatuna-y-humana/alimentacin-comercial-en-los-gatos/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/salud-gatuna-y-humana/alimentacin-comercial-en-los-gatos/</guid></item><item><title><![CDATA[Felis, la constelación del Gato]]></title><description><![CDATA[  Desde la más remota antigüedad el ser humano ha intentado racionalizar todo lo que le rodea, y tal vez para ahuyentar el miedo a la noche los antiguos miraron al cielo buscando algo familiar, que siempre estuviera ahí acompañándolos. Así surgirían las constelaciones, que son las figuras que se forman al unir con líneas imaginarias un grupo de astros situados "visualmente" cerca (aunque en realidad se encuentren muy alejados entre sí).  

  Cada civilización creó sus propias constelaciones, relacionadas sobre todo con lo más cercano a ellos, y así los pueblos de cazadores veían armas o trampas; los agricultores, plantas; los pastores, animales, etc. Poco a poco se fue creando todo un sistema que dio origen a la astronomía, y cuya función primordial en aquellos tiempos fue la de servir de guía a los viajeros y navegantes. Parece ser que mediante los contactos comerciales, la ciencia astronómica pasó de los acadios a los sumerios, asirios y babilónicos, y de éstos a los cretenses, Egipto y Grecia.  

  En Grecia se reelaboró toda la ciencia astronómica heredada de las civilizaciones antiguas, y se empezó a catalogar los objetos celestes. Tolomeo (100-178 d. de C.), en su   Almagesto  , cataloga por primera vez 48 constelaciones. Pero aún quedaba mucho “espacio vacío”, y en los sucesivos siglos se fueron añadiendo constelaciones. Entre los siglos XVI y XVII se incluyeron 10 nuevas a la lista de Tolomeo.  

  No obstante, las 58 constelaciones que había hasta esa fecha pertenecían todas al cielo boreal (norte del Ecuador), pero no había ninguna catalogada en el cielo austral (al sur del Ecuador). En 1603 se incluyeron 12 nuevos grupos de estrellas pertenecientes al cielo austral, que fueron observadas y estudiadas en un viaje por los mares del Sur realizado   ex profeso   para la ocasión. En el siglo XVIII se añadieron varios grupos más de estrellas australes, aunque existe una constelación austral cuyo origen se desconoce, y es la   Crux   (Cruz del Sur).  

  En el año 1922,   la Asamblea General de la   Unión Astronómica Internacional   (UAI)   aprobó la lista de las 88 constelaciones que hay actualmente. No cabe duda de que se trata de un catálogo totalmente europeizado, ya que no se han tenido en cuenta las constelaciones creadas en otras culturas, sino que se basa en los registros griegos y europeos.  

  

  Pero en los siglos XVII y XVIII se crearon otras constelaciones que no han llegado a formar parte de las oficiales. Como dato curioso, cabe destacar que los círculos eclesiásticos intentaron cambiar los nombres de las divinidades paganas por otros cristianos. Por ejemplo, el Sol pasaría a llamarse   Jesucristo  , la Luna sería la   Virgen María  , Aries se llamaría   Apóstol Pedro  , Piscis sería el   Apóstol Mateo  , Venus se llamaría   Juan el Bautista  , etc. Los astrónomos, por supuesto, se opusieron firmemente a esta reforma, y más que ellos los propios religiosos, que preveían un lenguaje impío en la jerga astronómica, cuando alguien dijera por ejemplo que “  Jesucristo ha sido eclipsado por la Virgen María  ”. También la política intentó entrometerse en este campo, y así en 1808 unos eruditos alemanes propusieron renombrar la constelación de Orión como   Napoleón  , pero incluso los astrónomos franceses lo vieron como algo fuera de lugar.  

  Entre toda esta maraña de nombres y constelaciones destaco una por su relación con los gatos. En 1798, el astrónomo francés Joseph-Jérôme LeFrançais de Lalande (1732-1807) dio nombre a la constelación   Felis   (el Gato en latín), situada en los cielos del hemisferio austral. Era un gran amante de estos felinos, y según sus palabras: “  Yo amo a los gatos, los adoro, y espero que después de sesenta años dedicados a la astronomía me perdonen el haber puesto uno en el cielo  ”. En el 1801 apareció la constelación del Gato por primera vez en un atlas estelar, el de J.E. Bode, y también Angelo Secchi hizo lo propio en 1878, pero luego nadie más volvió a mencionarla, hasta que fue eliminada por la Asamblea General de Astrónomos de 1922 junto con otras 26 constelaciones. Felis contenía estrellas de otras constelaciones:   Pyxis   (Brújula),   Hydra   (Hidra) y   Antlia   (Máquina Hidráulica o Bomba de Aire). Por sus muchas contribuciones a la astronomía (de las que la constelación del Gato fue sólo algo casi nimio), un cráter lunar fue bautizado con su nombre: el   cráter Lalande  .  

  De todas formas, los aficionados a los felinos seguimos contando con 3 miembros de la familia gatuna en los cielos:   Leo   (el León),   Leo Minor   (León Menor) y   Lynx   (el Lince), pero se echa en falta al pequeño gato doméstico entre las estrellas.  

  
    Fuentes  :  

  Observar las estrellas  . Grupo Astrófilo Lariano. Editorial de Vecchi, S.A. Barcelona, 1999.  
  
  Contribución de Isabel Gil  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 15:44:46 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/felis-la-constelacin-del-gato/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/felis-la-constelacin-del-gato/</guid></item><item><title><![CDATA[El peligro de las bolas de pelo]]></title><description><![CDATA[  El gato es un animal limpio por naturaleza, y por ello se asea lamiéndose el cuerpo varias veces al día. En este acto suele tragar mucho pelo, especialmente cuando se encuentra en la época de muda. La muda estacional se produce sobre todo en primavera y otoño, cuando el animal cambia su pelaje por otro nuevo más adecuado al cambio climático que se avecina. En estos momentos es cuando más pelo muerto suele tragar, y cuando debemos proporcionarle los medios adecuados para evitar problemas de salud por la ingesta excesiva de dicho pelo.  

  Los sujetos más propensos a sufrir estos problemas son los gatos de pelo largo y los viejos, ya que estos últimos además de tener menos fuerzas para limpiarse ellos solos tienen el sistema digestivo más lento y delicado, y la eliminación del pelo por las heces se hace más dificultosa. Pero aunque hay que tener especial cuidado con estos dos tipos de sujetos, también es importante vigilar a los gatos de pelo corto, pues tampoco están exentos de este problema.  

  

  El gato, al asearse, va tragando pelo, que va formando bolas más o menos grandes y que terminan en las heces del animal siguiendo el proceso normal de la digestión. Pero a veces, el gato siente molestias porque no digiere bien el pelo, y entonces se dedica a mordisquear plantas. Esta conducta, que es castigada por muchos dueños debe ser sin embargo favorecida, porque es la mejor manera natural de que esas bolas de pelo atraviesen el intestino del gato sin causarle mayor daño. Hay dos tipos de plantas con las que los gatos se vuelven literalmente locos, y son la Nepeta/Nébeda (Nepeta cataria) y la Valeriana, pero cualquier planta herbácea cumple el mismo fin, y por ejemplo una maceta plantada con semillas como trigo y cebada les gustará también. La cuestión es que se trate de hierbas tiernas y jugosas. Si no les proporcionamos estas plantas, nuestros gatos se dedicarán a morder el resto de plantas de la casa, con el riesgo de que alguna sea tóxica y nos llevemos un buen disgusto.  

  En los supermercados y tiendas de animales venden unos paquetes de “hierba gatera” para ser plantados y ofrecidos a nuestros mininos. Pero he de decir que la auténtica hierba gatera es la nepeta (aunque también se le denomina así a la valeriana), y que estas semillas que venden preparadas para plantar en realidad son cebada, trigo, avena, etc, pero igualmente efectivas que las primeras, que es lo importante en este caso (aparte de más fáciles de encontrar y más baratas, que también cuenta).  

  

  Comer hierbas provocará que el gato regurgite, expulsando el pelo molesto, acompañado de todo lo que en ese momento tenga en el estómago. Pero no debemos asustarnos. Inmediatamente el animal se encontrará mucho mejor y comenzará a comer de nuevo, a beber agua y a jugar, ya que se ha liberado de una molestia que realmente sentía.  

  Pero aparte de proporcionarle plantas adecuadas para que el gato se purgue de forma natural, tenemos que tomar otras medidas de prevención, como cepillarlo muy a menudo, para liberarlo de los pelos muertos de su pelaje, sobre todo en el caso de gatos de pelo largo y de los gatos viejos. Para ello le pasamos el cepillo a contrapelo, para eliminar los pelos que sobran, y después en el sentido contrario. También podemos añadir más fibra a su dieta en forma de verdura o salvado, para facilitar la digestión. En casos más graves deberemos acudir a los laxantes, como el aceite de parafina o medicamentos recetados por nuestro veterinario. De cualquier manera lo mejor siempre es prevenir, ya que si dejamos que el problema avance podemos llegar al extremo de tener que acudir a la intervención quirúrgica, pues se puede producir una oclusión intestinal, que aunque es rara sí es bastante peligrosa.  

  Contribución de Isabel Gil  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 15:39:36 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/salud-gatuna-y-humana/el-peligro-de-las-bolas-de-pelo/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/salud-gatuna-y-humana/el-peligro-de-las-bolas-de-pelo/</guid></item><item><title><![CDATA[Raza y carácter]]></title><description><![CDATA[  Frecuentemente, en las publicaciones sobre gatos se hace referencia a las distinciones de comportamiento y carácter en función de la raza del gato. Y aunque algo de verdad puede haber en ello, no menos cierto es que cada gato es un individuo, y las generalizaciones en estos casos no sirven de nada.  

  Por ejemplo, se suele decir que los gatos de pelo largo son tranquilos y así la definición del persa coincide casi con la de un almohadón, que los europeos son cariñosos e inteligentes o que los siameses son nerviosos, ruidosos y juguetones. ¿Qué hay de verdad en estas afirmaciones? Para responder a esta duda habría que preguntarse antes si es legítimo hablar de razas de gatos. En la mayoría de los casos, estas razas son sólo el resultado de la selección artificial creada por el ser humano, y se tratan más de variedades que de razas en sí mismas, pues principalmente los criadores han intentado crear individuos con determinado tipo o color de pelaje, o un tamaño mayor o menor. Por eso es arriesgado hablar de comportamientos específicos y diferentes en gatos que sólo presentan pequeñas diferencias genéticas.  

  Las verdaderas razas se fueron creando por selección natural. En cada zona del mundo había un tipo de gato que se adaptaba mejor a las condiciones ambientales mediante la adquisición de determinadas características físicas. Por ejemplo, en Japón existía la creencia de un gato mitológico maligno con una cola de dos puntas que era la fuente de sus poderes sobrenaturales. De esa forma, en ese país se favoreció la expansión de los gatos sin cola, para evitar esa superstición, y el aislamiento de Japón durante siglos permitió la aparición de una raza de gatos sin cola, pues se supone que se favorecería el emparejamiento de los gatos con esa característica morfológica.  

  

  Los gatos del norte de Europa, como el Bosque de Noruega o el siberiano, estaban adaptados a las bajas temperaturas, y por eso tenían ese pelaje tan largo. Lo mismo más o menos ocurría con los persas y turcos, pero la intervención de los criadores ha hecho que lo que en su estado natural fuera un mecanismo de defensa, en la actualidad se haya convertido en un engor ro para los propios gatos. Por ejemplo, los persas tenían un pelaje duro que les protegía del frío, pero los estándares de los concursos han ido convirtiendo ese pelo en una capa cada vez más suave y fina, con lo cual ya no tienen ese efecto protector, y sí una molestia para el gato, que debe ser cepillado y cuidado a conciencia para mantener intacto su pelaje.  

  Otro ejemplo es el del tono de los maullidos. En Singapur no eran muy aficionados a los gatos, así que el pequeño felino que allí surgió mediante la selección natural, tenía un sonido de voz muy suave y débil, para poder pasar desapercibido. Sin embargo en Tailandia (Siam) no había este problema, ya que el gato era realmente admirado allí, y como no sentía la necesidad de esconderse, desarrolló un maullido bien estridente.  

  Por otro lado, es importante tener en cuenta que en el comportamiento de cualquier animal influyen tanto los factores genéticos como los ambientales. Es la eterna discusión entre lo innato y lo adquirido, que siempre ha traído de cabeza tanto a etólogos como psicólogos. Lo innato es lo que aporta la genética, los genes, y por lo tanto es característico de la raza. Lo adquirido es lo que aporta el ambiente, la experiencia, la educación, etc.  

  Pero además de todo lo anterior, las diferencias de comportamiento tienen mucho que ver con la edad y el sexo de los gatos. Incluso entre gatitos nacidos de los mismos padres y expuestos al mismo ambiente, habrá notables diferencias de comportamiento, y así unos serán más curiosos que otros, algunos serán más glotones, otros serán más tranquilos o charlatanes que el resto… Cada uno, en resumen, será un individuo diferente de los demás. Si eso ocurre con gatos de la misma camada, imaginemos las diferencias que habrá entre gatos de distintas “razas”. Por lo tanto, no podemos definir la personalidad de un gato en base a esos estereotipos que encontramos en algunos libros. Cada gato como individuo tiene su propia personalidad, que será la suma tanto de su acervo genético como de las experiencias ambientales que haya vivido, y por lo tanto guiarse por los listados de características expuestos para cada raza en determinados libros será una manera demasiado simplificada de intentar entender el comportamiento de nuestro gato.  

    Bibliografía:  
  -El gato.   Tomo I. Ed. Planeta-De-Agostini, S.A. Barcelona, 1994.  
-Fogle, Bruce.   Los gatos hablan sobre sus dueños.   Ateles Editores, S.L. Madrid, 2001.      


  Contribución de Isabel Gil  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 15:34:56 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/raza-y-carcter/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/raza-y-carcter/</guid></item><item><title><![CDATA[Cómo fabricar una mosquitera para una ventana de aluminio]]></title><description><![CDATA[  Bricolage para tardes aburridas, con explicación pormenorizada de cómo se puede fabricar una mosquitera que impida la entrada involuntaria de inquilinos no deseados, e impida la salida no deseada de inquilinos voluntarios.   Pulsa aquí para descargar   el artículo en formato PDF.  

  Contribución de Parsifal  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 15:30:12 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/trucos-y-recursos/cmo-fabricar-una-mosquitera-para-una-ventana-de-aluminio/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/trucos-y-recursos/cmo-fabricar-una-mosquitera-para-una-ventana-de-aluminio/</guid></item><item><title><![CDATA[Alimentación natural en los gatos]]></title><description><![CDATA[  Normalmente, a nuestros gatos caseros los alimentamos con productos fabricados específicamente para ellos, y la mayoría de los veterinarios lo recomiendan, ya que están convenientemente equilibrados para que no les falte ningún nutriente importante para su salud. Sin embargo, existe la opción de dar una alimentación natural tanto a perros como a gatos, aunque bastante controvertida esta opción, ya que los especialistas no se ponen totalmente de acuerdo en su conveniencia.  

  En el caso específico de los gatos, si lo miramos desde el punto de vista ideal, una alimentación natural consistiría en proporcionarles cadáveres de animales o incluso pequeñas presas vivas (ratones, conejos, pescados, pájaros...). Como esto la mayoría de las veces no es posible, bien sea por cuestiones morales o por imposibilidad material de conseguirlas, se plantea la alternativa de obsequiar al gato con un conjunto de alimentos fáciles de obtener y con cuya mezcla conseguiríamos una alimentación adecuada en nutrientes, y sobre todo falta de elementos “artificiales” o fabricados en laboratorio.  

  En resumen, se trata de prepararles una dieta adecuada basada en carne cruda picada, huevos, verduras crudas, hígado, etc. El problema principal es conseguir equilibrar esta dieta y que no se produzcan fallos nutricionales. Por ejemplo, la carne nunca debe ser cocinada, pues en la cocción pierde muchas de sus propiedades, pero es que la carne cruda puede contener bacterias nocivas y parásitos (salmonella, toxoplasma...). Una posible solución sería congelar la carne para que se destruyan algunos de estos parásitos, pero lo malo es que al descongelar la carne se produce una importante pérdida de nutrientes. Lo que jamás se debe hacer es alimentar al gato única y exclusivamente con carne cruda, ya que necesita el complemento de vitaminas y minerales adecuados.  

  La base teórica que sustenta esta opción de la alimentación natural en gatos parte de la comparación con la alimentación humana. Es decir, está comprobado científicamente que una dieta humana basada en frutas y verduras crudas y frescas (complementada con otros nutrientes, por supuesto) es la clave para disfrutar de una vida saludable. Por lo tanto, este dato se extrapola al mundo animal y surge la teoría de que un gato casero, por ejemplo, debe comer algo parecido a lo que comen sus congéneres en estado salvaje, o sea, algo crudo y a ser posible fresco.  

  Desde este punto de vista, la alimentación exclusiva del gato basada en alimentos cocinados queda descartada por la pérdida masiva de nutrientes que implica dicha técnica. Y en cuanto a los problemas sanitarios de la carne cruda, se ofrecen diversas alternativas para destruir esas bacterias y parásitos que contiene, como evitar la carne de cerdo y de caza mayor, que son las que tienen mayor riesgo, a menos que haya pasado los controles pertinentes para el consumo humano; añadir antibacterianos naturales, como la alfalfa, el estracto de semillas de cítrico, yogur natural con bífidus, ajo, etc., además de estar muy atento a las desparasitaciones periódicas y realizar análisis de heces dos veces al año.  

  Algunos especialistas en dietas naturales recomiendan dar trozos de carne grandes que contengan huesos, en lugar de carne picada, ya que lo primero es mas equilibrado nutricionalmente hablando, y el hecho de proporcionarles trozos grandes incita a la masticación y evita que traguen la comida sin masticar. Por supuesto, jamás se les deben dar huesos pequeños, pues tienen el peligro de poder atascarse o astillarse en la garganta o el estómago. Como complemento a la carne se le pueden dar restos de nuestra comida (incluso cocinada) pasada por la batidora, que imitaría a la comida digerida que encuentran en los estómagos de sus presas en estado natural. Esta postura defiende también que un día a la semana se debería dejar ayunar al animal, ya que en la naturaleza los felinos no comen todos los días.  

  Los defensores de estas corrientes naturalistas argumentan en su favor que los alimentos envasados (piensos, latas...) no son los adecuados para mantener una buena salud en el gato, ya que provocan múltiples enfermedades y problemas, e incluso ven tan sólo intereses comerciales de los fabricantes en el hecho de que se perpetúe el “mito” de que lo más sano es un alimento procesado. Digo “mito” porque así es como se considera esa idea generalizada, promulgada por los propios veterinarios, de que el alimento ideal es el pienso (o la comida de lata), siempre hablando desde el punto de vista naturalista. Me supongo que la otra parte implicada, es decir, los veterinarios, no considerarán esto como mito, sino como una realidad. Y no es mi misión decidir quién tiene razón (o al menos un poco de más razón), pues ambos tipos de alimentación tienen sus pros y sus contras. La alimentación natural tiene bastante lógica en sus planteamientos, pero cuenta con algún que otro fallo ante el que un cuidador de gatos puede llegar a plantearse la conveniencia de ponerla en práctica, mientras que la alimentación procesada es cómoda, limpia y supuestamente bien equilibrada, sobre todo en marcas de gama alta. He leído a algunos autores que dicen que el tener que equilibrar bien los nutrientes no es un grave problema en la alimentación natural, dando a entender que debemos guiarnos por nuestro “buen juicio”. Personalmente esto no me parece un buen consejo, y creo que es uno de los principales inconvenientes a la hora de programar una dieta natural. Por ello, lo mejor es consultar con el veterinario de confianza y decidir en consecuencia.  
	
  Por otro lado, la composición de los piensos y comidas enlatadas para gatos sigue siendo un tema un poco peliagudo, puesto que no se especifican los componentes reales, sino que sólo se hace mención a los elementos generales, a saber, carnes, grasas animales, subproductos cárnicos, cenizas, etc. Dentro de estas categorías podría entrar todo lo que quisiéramos imaginar, y de hecho existen informes sobre el tema que aseguran que algunas empresas de comida para mascotas usan todo tipo de materias y despojos para fabricar sus productos, desde animales de granja no aptos para el consumo humano hasta otros procedentes de atropellos o de clínicas veterinarias donde los eutanasian por enfermedad o vejez, sin hacer distinción entre animales sanos y enfermos, incluyendo cualquier parte aprovechable o no de un animal, como picos, pelos, plumas, etc. Y ello sin mencionar los aditivos y conservantes que se le añaden. De todas formas, desde el problema del llamado   mal de las vacas locas  , la legislación se preocupó un poco más del tema y prohibe la utilización de las harinas animales en la alimentación animal, ya que fue una de las formas en que se dispersó la enfermedad. Pero ese hermetismo en las etiquetas sigue planteando serios problemas de confianza en algunos consumidores.  

  Desde luego, el asunto es de vital importancia, ya que hablamos de la salud de nuestros gatos, y tal vez este artículo no aclare mucho las ideas, e incluso puede hacer surgir más dudas, pero es fundamental que nos informemos sobre los beneficios y peligros del tipo de alimentación que ofrecemos a nuestros animalitos. Si nos decidimos por una alimentación procesada, es muy importante que elijamos una de calidad alta, que al menos ofrece una mayor garantía, y si preferimos ofrecerle una alimentación natural debemos hacerlo siempre asesorados por un experto. La decisión es de cada cual.  

  Contribución de Isabel Gil  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 15:27:46 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/salud-gatuna-y-humana/alimentacin-natural-en-los-gatos/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/salud-gatuna-y-humana/alimentacin-natural-en-los-gatos/</guid></item><item><title><![CDATA[Gatas de colores: tricolores y tortugas]]></title><description><![CDATA[  Según la sabiduría popular, las gatas tricolores son símbolos de buena suerte: una gata tricolor en la casa trae fortuna al hogar según la tradición celta, y los marineros japoneses llevaban gatas tricolores en sus barcos para protegerlos de tormentas y malos espíritus. También se cuenta, no obstante, que John Ashcroft, fiscal general de Estados Unidos, cree que las gatas tricolores son encarnaciones del diablo y evita encontrarse con ellas. Más allá de mitos amables y perniciosas supersticiones, en este artículo se intenta descifrar el qué, el cómo y el porqué de las gatas más multicolores del universo felino.    

  ¿Qué es un gato tricolor?  

  Un auténtico gato tricolor es aquel cuyo manto presenta al mismo tiempo estos tres colores, que son los colores básicos de los gatos, en sus versiones fuertes o diluidas:  

  
  naranja (también denominado rojo) o algunas de sus variaciones: canela, crema...  
  negro o algunas de sus variaciones: azul/gris, lila, marrón...  
  blanco  
  

  Si no tiene uno de estos colores, aunque presente diferentes tonos de negro o naranja, no será un auténtico tricolor.   

  ¿Es cierto que sólo las hembras pueden ser tricolores?  

  La inmensa mayoría de los gatos tricolores son hembras. La razón se encuentra en que el gen que determina el color naranja y sus variantes está ligado al cromosoma X. Este gen se denomina O (de   orange  , es decir, naranja), y sus dos opciones son:  
 
  
  O (naranja): convierte el pigmento negro normal en pigmento naranja.  
  o (no naranja): permite que cualquier otro color --negro o sus variantes-- presente en el otro cromosoma se manifieste.  
  

  Dado que los gatos machos son XY, sólo heredarán un gen para el naranja, el de su madre, de tal modo que sólo podrán ser naranjas (si es O) o no naranjas (si es o).   

  Las hembras, sin embargo, son XX y heredan dos genes para el naranja, uno de su madre y otro de su padre, de tal modo que en las hembras se dan tres opciones:  

  
  OO: naranjas  
  oo: no naranjas  
  Oo: naranjas y no naranjas, es decir, tricolores  
  

  Aunque habitualmente el alelo dominante (O) silencia al recesivo (o) y no le permite manifestarse, esto no sucede así en el caso del gen para el color naranja, donde ambos alelos combinan sus esfuerzos posibilitando gatas que son a la vez naranjas y no naranjas (negras), en mayor o menor combinación con el blanco. Como las hembras son las únicas que tienen dos genes para el naranja, sólo ellas pueden ser auténticas tricolores.   

  Las gatas tricolores se engendran a partir de una de estas cuatro posibilidades de emparejamientos (teniendo en cuenta que “negro” y “naranja” incluyen todas las posibles variaciones y diluciones de estos colores básicos):  

  
  madre naranja (OO) y padre negro (o) = hijas tricolores (Oo)  
  madre negra (oo) y padre naranja (O) = hijas tricolores (oO)  
  madre tricolor (Oo) y padre naranja (O) = hijas naranjas (OO) o tricolores (oO)  
  madre tricolor (Oo) y padre negro (o) = hijas tricolores (Oo) o negras (oo)  
  

  ¿Es posible encontrar un macho tricolor?  

  Aproximadamente sólo 1 de cada 3000 tricolores será macho, y sólo 1 de cada 10000 será un macho fértil, aunque a falta de datos fiables, estas cifras son simples aproximaciones. Los machos pueden ser tricolores por varios motivos distintos:   

  
    Anomalía genética  : consistente en la presencia de más de dos cromosomas sexuales. Si un gato tiene tres cromosomas sexuales y estos son XXY, puede suceder que sea un gato tricolor. Muy a menudo, estos machos son estériles. Aún en el caso de que sean fértiles, no engendrarán más machos tricolores, a no ser que se reproduzca la anomalía y la combinación genética precisa.  
    Mutación somática  : que produce manchas de negro en gatos naranjas, por procesos similares a las manchas de nacimiento o lunares en la piel de las personas.  
    Quimeras  : individuos consituidos por la fusión de dos óvulos fertilizados distintos. Tanto si los embriones que se fusionan son ambos masculinos (XY/XY) como uno masculino y otro femenino (XY/XX), puede suceder que el gato tenga el fenotipo de un macho tricolor.  
    Hermafroditismo  : se trata de gatos que genéticamente son hembras (XX), pero que desarrollan características externas de machos debido a desequilibrios hormonales durante el desarrollo fetal.  
   

  ¿Cómo se forman las manchas de colores en las gatas tricolores?  

  La formación de las manchas de colores ocurre por medio de un proceso denominado “inactivación del cromosoma X”. Dado que las hembras tienen dos cromosomas X, inactivan uno de ellos en cada una de sus células en un proceso aleatorio que deja las células con un solo cromosoma X funcional (normalmente cerca de la mitad de las células inactivan el cromosoma X de la madre y la otra mitad el del padre).   

  En el caso del gen para el color naranja en las gatas, algunas células al azar inactivan el cromosoma que lleva el gen O, mientras que otras inactivan el que lleva el gen o. A medida que estas células se multiplican, se irán formando las manchas de colores dependiendo de cuál sea el gen que tengan activado. El manto de una gata tricolor muestra así las consecuencias de un mosaico de células, algunas de las cuales tienen activado el gen O mientras que otras tienen activado el gen o.   

  Las manchas blancas están causadas por otro gen distinto (el gen S, de blanco parcial, el mismo que actúa en los gatos bicolor), cuya expresión varía entre mantos que son blancos casi por completo y mantos con apenas unos pocos pelitos blancos. Un efecto de este gen en las gatas tricolores es el de controlar la distribución de los colores, es decir, si estos están entremezclados o aparecen en grandes manchas bien diferenciadas. Así, las gatas tricolores con muy poco o nada de blanco tienden a presentar los colores muy mezclados, mientras que cuanta más zona blanca tengan, más distintas y separadas serán las manchas de rojo y negro.  

  ¿Cuántos tipos de gatas tricolores hay?  

  Dependiendo de la extensión, patrón y distribución de los tres colores, se pueden distinguir a grandes rasgos tres tipos de gatas tricolores (no obstante, la gran diversidad de posibilidades hace que no siempre resulte sencillo clasificar a una gata en concreto en alguna de estas categorías):  

  
    Calicó  : las gatas calicó tienen gran cantidad de blanco, y los tres colores están bien diferenciados en grandes manchas. El blanco suele predominar en la parte inferior del cuerpo (pecho, abdomen, patas y barbilla). Algunas de estas gatas, incluso, son casi por completo blancas, con pequeñas manchas naranjas y negras.  
    Carey o tortuga  : en estas gatas los tres colores están muy mezclados y no forman manchas diferenciadas. Puede que el blanco sea inexistente o muy escaso, aunque incluso cuando presenten porciones más grandes de blanco, el naranja y el negro estarán entremezclados (tortuga con blanco).  
    Tricolor atigrada  : se trata de una gata tricolor en la que el patrón atigrado está bien marcado. Algunas gatas calicó o tortuga presentan también un patrón atigrado en las zonas naranjas, pero no en las zonas negras o grises. En las tricolores atigradas el patrón es mucho más claro en todo su manto (excepto, claro están, en las zonas blancas).  
  

  ¿Por qué si clonamos una gata tricolor no obtendremos otra gata tricolor?   

  En diciembre de 2001 nació en Texas la primera gata clonada. Rainbow, la gata que donó su material genético para la clonación era una gata tricolor, pero Cc, el nombre que recibió su clon, resultó ser atigrada y blanca. La explicación de este enigma puede encontrarse una vez más en el proceso de inactivación del cromosoma X, y por tanto en el hecho de que el patrón de pigmentación de una gata tricolor sea el resultado tanto de factores genéticos como de desarrollo embrionario.   

  Al tratar de clonar una gata tricolor, se tomará una célula adulta de la gata donante, célula sobre la que ya habrá actuado (cuando la gata donante se encontraba en su etapa embrionaria) el proceso de inactivación de uno de sus dos cromosomas X. Así, el clon llevará solamente activado el gen O para el naranja o el gen o para el negro, pero nunca ambos.   

  Cc, hija de una gata tricolor atigrada con blanco, sólo podía  ser naranja y blanca o atigrada y blanca, como resultó finalmente ser. Y, en cualquier caso, aun cuando fuera posible recomenzar el proceso de inactivación del cromosoma X, dado que se trata de un proceso aleatorio, el clon resultante podría tener un patrón de colores totalmente distinto al de la gata original.  

  Malas noticias para aquellos que estén pensando en clonar a sus queridísimas gatitas tricolores. Pero nada de lo que lamentarse para aquellos felices de asumir que cada gata tricolor es, en definitiva, única (como cada gato, como cada ser vivo).    

    Reparto de bellezas tricolores (por orden de aparición): Carlota, Bimba, Runa, Lilu, Negra, Momichi y Piopio    

  Contribución de Marta González  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 14:39:30 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/gatas-de-colores-tricolores-y-tortugas/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/gatas-de-colores-tricolores-y-tortugas/</guid></item><item><title><![CDATA[Cómo evitar que nuestro gato se aburra]]></title><description><![CDATA[  Nuestro compañero forero Anker se estrena como reportero y nos enseña cómo mantener distraídos a nuestros mininos.    

  La mayoría de nuestros amigos felinos pasan las veinticuatro horas del día   encerrados   en casa. Sólo unos pocos afortunados tienen acceso al exterior. En el mejor de los casos pasarán más de 12 horas al día solos y si bien es cierto que la mayor parte del tiempo estarán dormitando, la otra parte pueden llegar a aburrirse y estresarse.  Evitar esto es muy sencillo. A continuación describiré una serie de elementos que pueden mejorar bastante la vida cotidiana de nuestros gatos. Un espacio que puedan explorar sin moverse del sitio carecerá de interés para tu gato.  

  

  Rascadores  

  Lo ideal es tenerlos en todas las habitaciones de la casa, los hay de muchos tipos y sirven para que el gato afile sus uñas sin destrozarnos el mobiliario. Es conveniente fijarnos en las preferencias de nuestros amigos para proporcionarle el rascador más adecuado a sus gustos. Si al gato le gusta rascarse en el sofá, podemos adquirir rascadores verticales, por el contrario si le van más las alfombras lo mejor son los horizontales del tipo moqueta.  

  Árbol para gatos  

  Por todos es conocida la afición que tienen los felinos por las alturas. Es por lo tanto recomendable facilitarles el acceso a algún armario bajo, aunque si nos da el bolsillo para ello en tiendas especializadas se pueden encontrar todo tipo de árboles para gatos.  Estos le van a facilitar a nuestros amigos cierta altura para hacer ejercicio y un perfecto lugar donde hacerse las uñas sin peligro.  

  La ventana de mirar  

  Asegúrate de que tu gato tiene acceso a una ventana que le permita tomar el sol. De hecho, tu gato obtiene algunos de sus requerimientos de vitamina D a partir de la exposición de su pelaje al sol. Un acceso cómodo a la ventana puede ser proporcionado situando un árbol para gatos cerca. Aparte de lo beneficiosos que puedan resultarles los baños de sol se pasarán horas mirando el ajetreo y el movimiento de la calle.  

  

  La ventana de oler  

  El sentido mas desarrollado del que disponen es el olfato, así que si también les proporcionamos un respiradero o una abertura (una ventana abierta con la persiana casi bajada del todo servirá) seguro que se deleitaran husmeando y recibiendo información del barrio a través de sus fosas nasales.  

  Que se busquen las habichuelas  

  Todos los gatos presumen de ser buenos cazadores, pues que lo demuestren… Encontrarse todos los dias la misma comida en el mismo comedero aburrirá al más paciente de los gatos. Sin embargo si les escondemos pequeñas raciones de piensitos por la casa le obligaremos a explorar su territorio.  Si ademas estos estan ocultos de tal manera que los tengan que sacar de uno en uno con la garra tanto mejor, se pensarán que nos los están sisando y les sabrá el doble de rico.  

  Juguetes   

  Una buena rotación en los juguetes que les dejamos cuando están solos, contribuirá a que éstos sean cada vez nuevos y sorprendentes; si por el contrario siempre tienen a su disposición los mismos juguetes estos dejarán de ser atractivos enseguida.  

  Dos son compañía  

  Si a pesar de todos nuestros intentos el gato sigue aburrido y estresado o simplemente no podemos pasar el tiempo necesario con él, lo mejor es buscarle un nuevo compañero con el que pueda jugar y pelearse.  

  El mejor juguete, tú mismo  

  Sin duda el mejor juguete que puede tener tu gato es a  tí. Participa todo lo que  puedas en sus juegos, incítale a que corra y persiga las pelotitas que le lances. Azúzale con un ratón atado al extremo de un palo, saca al cazador que se  esconde dentro de él.  

  Fomenta su curiosidad  

  Una simple caja de cartón puede proporcionar horas de entretenimiento y exploración a nuestros gatos. De vez en cuando déjales alguna caja boca abajo y con algún agujero para que metan la zarpa. Poniéndoles algún espejo en su zona de juegos conseguimos no sólo que se entretengan sino que también les ayudamos en su socialización y se acostumbran a ver otros gatos.  

  

  Cubil de aislamiento o "santuario"  

  No hay que olvidar que los gatos necesitan   su   lugar de aislamiento, donde ciertos momentos del día o noche desean estar solos y relajados en un lugar que se sientan protegidos y aislados. Generalmente, eligen lugares altos y cerrados. Si es posible, se le debe proporcionar un   santuario   en algún lugar de la casa donde ellos se sientan más cómodos y protegidos de ruidos, otros animales, personas, etc.. Este santuario no tiene por qué ser un lugar muy elaborado, simplemente tiene que ser un lugar inaccesible para los demás. Una caja de cartón en lo alto de un armario servirá. Esta prevención puede ayudar a evitar una situación de ansiedad y estrés, desencadenado por algunas de las razones anteriormente nombradas.  

  Contribución de Anker  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 14:25:12 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/trucos-y-recursos/cmo-evitar-que-nuestro-gato-se-aburra/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/trucos-y-recursos/cmo-evitar-que-nuestro-gato-se-aburra/</guid></item><item><title><![CDATA[&quot;Offenbach y el universo&quot;, de Cabrera Infante]]></title><description><![CDATA[  Cuenta Guillermo Cabrera Infante que, a pesar de ser un gran amante de los animales desde su infancia, siempre había sentido un profundo disgusto contra los gatos hasta que Offenbach, un siamés nieto de la gata del ex-Beatle George Harrison, entró en su vida londinense. En este texto, el escritor cubano expresa percepciones y sensaciones que sin duda serán familiares para quien haya experimentado en su vida una invasión gatuna y sus consecuencias.    

  "Alguien me preguntaba una vez cómo había afectado mi vida la llegada de Offenbach. Dije o creo que dije que mi vida se podía dividir en antes y después de Offenbach. Lo mismo ocurre con la llegada de mi mujer, Miriam Gómez, a mi vida, o de mis hijas. Pero estos últimos son cambios previsibles. El cambio con la llegada de Offenbach fue totalmente inesperado: yo estaba dispuesto a tolerar un gato en casa, pero nunca imaginé una asociación tan intensa como la que hemos trabado Offenbach y yo. Mi amor por esas doce libras de pelo, garras y ojos azules llega a dividir los visitantes a mi casa en dos categorías: los que admiran y los que desdeñan, aunque sea levemente, a Offenbach. Los primeros se convierten ipso facto en amigos a pesar de que su incidencia sea tan mínima como la de un técnico desconocido que viene a arreglar la televisión. Los segundos pasan a ser cuestionados enseguida, aun después de años de amistad intensa. Para mí el mundo se ha dividido en dos clases de personas: las que aman a los gatos y las otras. A estas últimas les recomiendo adoptar un gato desde ya y, de ser posible, adoptar un siamés, que son a los gatos lo que los perros satos a los otros: los que más dan pidiendo menos.  

  A través de Offenbach he podido entender el mundo animal de nuevo, que estaba vedado para mí desde que me hice adulto y los problemas humanos vinieron a abrumarme y a hacerme olvidar la sencilla vida animal, sus ciclos vitales y su ausencia de agonía: lo contrario de la agónica vida del único animal que sabe que se muere.  

  Offenbach es un animal feliz: sus exigencias son bien pocas y, aparte de una comida en la mañana y otra al final de la tarde, no exige otra cosa que lo que él mismo da a granel: cariño, una mano pasada por la cabeza y el lomo, una cepillada ocasional: atención. Pero a pesar de su humanización y de su reclusión hogareña, la vida de Offenbach está atemperada a los ciclos animales y universales: él y el cosmos son la misma cosa, y el gran abismo creado por la conciencia humana es franqueado por Offenbach todos los días con una sencillez admirable: el estoicismo animal es tan natural como la respiración."  

    Guillermo Cabrera Infante, fragmento de "Offenbach", en:   O  , Barcelona: Seix Barral, 1975.    

  Contribución de Marta González  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 14:17:13 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/offenbach-y-el-universo-de-cabrera-infante/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/offenbach-y-el-universo-de-cabrera-infante/</guid></item><item><title><![CDATA[&quot;Gatos y perros&quot;, de H.P. Lovecraft]]></title><description><![CDATA[  H.P. Lovecraft fue, en palabras de Borges, un “parodista de Poe”. Ambos escritores tuvieron también en común (y compartieron a su vez con Borges) el amor por los gatos. Además de sus historias de fantasía y terror, Lovecraft escribió algunos ensayos. En este, toma partido en la eterna disputa acerca de si son mejores los perros o los gatos, y lo hace de forma vehemente, asociando unos y otros a épocas históricas y prototipos humanos, reflejando, por ejemplo, el disgusto que le producía el bárbaro siglo XIX, o su convicción de la superioridad de la “raza aria”. Que ningún amante de los perros se sienta ofendido, sin duda alguna, los apologistas caninos no dejaron sin responder, con argumentos igualmente contundentes, la fuerza retórica de las duras palabras de Lovecraft.    

  Entre perros y gatos, mi grado de preferencia es tan alto que nunca se me ocurriría compararlos. No es que me disgusten positivamente los perros, no más de lo que me disgustan los monos, los seres humanos, los vendedores, las vacas, las ovejas o los pterodáctilos; pero por el gato he sentido siempre un respeto y un afecto especial, desde los días más tempranos de mi infancia. En su gracia sin tacha y en su superior autosuficiencia he visto un símbolo de la belleza perfecta y la suave personificación del universo mismo objetivamente considerado, y en su aire de silencioso misterio reside para mí todo el secreto y la fascinación de lo desconocido. El perro apela a emociones baratas y fáciles; el gato lo hace a las fuentes más profundas de la imaginación y la percepción cósmica en la mente humana. No es accidental que los contemplativos egipcios, junto a espíritus poéticos posteriores como los de Poe, Gautier, Baudelaire y Swinburne, fueran todos adoradores sinceros del flexible micifuz. Naturalmente, las preferencias de cada uno en materia de perros y gatos dependen totalmente del temperamento y el punto de vista. Me da la impresión de que el perro es el favorito de la gente superficial, sentimental y emocional: gente que siente más que piensa, que otorga importancia a la humanidad y a las emociones populares y convencionales de lo simple, y que encuentra el más grande consuelo en los lazos de adulación y dependencia de la sociedad gregaria. Tal gente vive en un mundo limitado de imaginación; aceptando acríticamente los valores del folklore popular, y prefiere siempre que les den la razón en sus creencias, sentimientos y prejuicios, más que disfrutar del placer puramente estético y filosófico que surge de la discriminación, la contemplación y el reconocimiento de la belleza austera y absoluta. Esto no significa que los elementos más baratos no se encuentren también en el amor hacia los gatos del amante medio de los gatos, sino simplemente que en el ailurófilo existe la base del esteticismo puro que el cinófilo no posee. El auténtico amante de los gatos exige un ajuste más claro con el universo que el que proporcionan las comunes obviedades domésticas, un ajuste que rechaza tragar la noción sentimental de que todas las personas buenas aman a los perros, los niños y los caballos, mientras que los malos los aborrecen y son aborrecidos por ellos. No está dispuesto a establecerse a sí mismo y sus sentimientos desnudos como medida de los valores universales, o a permitir que nociones éticas superficiales deformen su juicio. En una palabra, prefiere admirar y respetar que adorar e idolatrar; y no cae en la falacia de que la sociabilidad y la amabilidad sin fundamento, o la devoción y la obediencia esclavizadoras, constituyan algo intrínsicamente admirable o elevado [...].   

  (  Para seguir leyendo, pulsa aquí   y descargarás el ensayo entero en formato PDF).  

  Contribución y traducción de Marta González  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 14:12:54 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/gatos-y-perros-de-hp-lovecraft/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/gatos-y-perros-de-hp-lovecraft/</guid></item><item><title><![CDATA[&quot;Cómo pasar al lado&quot;, de Julio Cortázar]]></title><description><![CDATA[  El personaje de este cuento, publicado en   Un tal Lucas  , hace un asombroso descubrimiento acerca de los gatos... y la comunicación. Quizá Cortázar, amante de los gatos, pudiera entender los mensajes transmitidos por su gata Flanelle, o por Adorno, gato visitante y crítico.    

  Los descubrimientos más importantes se hacen en las circunstancias y los lugares más insólitos. La manzana de Newton, mire si no es cosa de  pasmarse. A mí me ocurrió que en mitad de una reunion de negocios pensé sin saber por qué en los gatos -que no tenían nada que ver con el orden del día- y descubrí bruscamente que los gatos son teléfonos. Así nomás, como siempre las cosas geniales.  

  Desde luego, un descubrimiento parecido suscita una cierta sorpresa, puesto que nadie está habituado a que los teléfonos vayan y vengan y sobre todo que beban leche y adoren el pescado. Lleva su tiempo comprender que se trata de teléfonos especiales, como los walkie-talkies que no tienen cables, y además que también nosotros somos especiales en el sentido de que hasta ahora no habíamos comprendido que los gatos eran teléfonos y por lo tanto no se nos había ocurrido utilizarlos.   

  Dado que esta negligencia remonta a la más alta antigüedad, poco puede esperarse de las comunicaciones que logremos establecer a partir de mi descubrimiento, pues resulta evidente la falta de un código que nos permita comprender los mensajes, su procedencia y la índole de quienes nos los envían. No se trata, como ya se habrá advertido, de descolgar un tubo inexistente para discar un número que nada tiene que ver con nuestras cifras, y mucho menos comprender lo que desde el otro lado puedan estar diciéndonos con algún motivo igualmente confuso. Que el teléfono funciona, todo gato lo prueba con una honradez mal retribuida por parte de los abonados bípedos; nadie negará que su teléfono negro, blanco, barcino o angora llega a cada momento con un aire decidido, se detiene a los pies del abonado y produce un mensaje que nuestra literatura primaria y patética translitera estúpidamente en forma de miau y otros fonemas parecidos. Verbos sedosos, afelpados adjetivos, oraciones simples y compuestas pero siempre jabonosas y glicerinadas forman un discurso que en algunos casos se relaciona con el hambre, en cuya oportunidad el teléfono no es nada más que un gato, pero otras veces se expresa con absoluta prescindencia de su persona, lo que prueba que un gato es un teléfono.  

  Torpes y pretenciosos, hemos dejado pasar milenios sin responder a las llamadas, sin preguntarnos de dónde venían, quiénes estaban del otro lado de esa línea que una cola trémula se hartó de mostrarnos en cualquier casa del mundo. ¿De qué sirve y nos sirve mi descubrimiento? Todo gato es un teléfono pero todo hombre es un pobre hombre. Vaya a saber lo que siguen diciéndonos, los caminos que nos muestran; por mi parte sólo he sido capaz de discar en mi teléfono ordinario el número de la universidad para la cual trabajo, y anunciar casi avergonzadamente mi descubrimiento. Parece inútil mencionar el silencio de tapioca congelada con que lo han recibido los sabios que contestan a ese tipo de llamadas.  

  Contribución de Marta González  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 14:08:30 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/cmo-pasar-al-lado-de-julio-cortzar/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/cmo-pasar-al-lado-de-julio-cortzar/</guid></item><item><title><![CDATA[&quot;El gato que caminaba solo&quot;, de Rudyard Kipling]]></title><description><![CDATA[  Rudyard Kipling (Bombay, 1865-Londres, 1936), autor de obras tan conocidas como   El libro de la selva  ,   Capitanes intrépidos   o   Kim  , dejó en este cuento infantil -una poética versión del proceso de domesticación de los animales- testimonio de su fascinación por el independiente carácter del gato. Por cortesía de Fátima.    

  Sucedieron estos hechos que voy a contarte, oh, querido mío, cuando los animales domésticos eran salvajes. El Perro era salvaje, como lo eran también el Caballo, la Vaca, la Oveja y el Cerdo, tan salvajes como pueda imaginarse, y vagaban por la húmeda y salvaje espesura en compañía de sus salvajes parientes; pero el más salvaje de todos los animales salvajes era el Gato. El Gato caminaba solo y no le importaba estar aquí o allá.  También el Hombre era salvaje, claro está. Era terriblemente salvaje. No comenzó a domesticarse hasta que conoció a la Mujer y ella repudió su montaraz modo de vida. La Mujer escogió para dormir una bonita cueva sin humedades en lugar de un montón de hojas mojadas, y esparció arena limpia sobre el suelo, encendió un buen fuego de leña al fondo de la cueva y colgó una piel de Caballo Salvaje, con la cola hacia abajo, sobre la entrada; después dijo:  

  -Límpiate los pies antes de entrar; de ahora en adelante tendremos un hogar.  

  Esa noche, querido mío, comieron Cordero Salvaje asado sobre piedras calientes y sazonado con ajo y pimienta silvestres, y Pato Salvaje relleno de arroz silvestre, y alholva y cilantro silvestres, y tuétano de Buey Salvaje, y cerezas y granadillas silvestres. Luego, cuando el Hombre se durmió más feliz que un niño delante de la hoguera, la Mujer se sentó a cardar lana. Cogió un hueso del hombro de cordero, la gran paletilla plana, contempló los portentosos signos que había en él, arrojó más leña al fuego e hizo un conjuro, el primer Conjuro Cantado del mundo. En la húmeda y salvaje espesura, los animales salvajes se congregaron en un lugar desde donde se alcanzaba a divisar desde muy lejos la luz del fuego y se preguntaron qué podría significar aquello. Entonces Caballo Salvaje golpeó el suelo con la pezuña y dijo:  

  -Oh, amigos y enemigos míos, ¿por qué han hecho esa luz tan grande el Hombre y la Mujer en esa enorme cueva? ¿cómo nos perjudicará a nosotros?  

  Perro Salvaje alzó el morro, olfateó el aroma del asado de cordero y dijo:  

  -Voy a ir allí, observaré todo y me enteraré de lo que sucede, y me quedaré, porque creo que es algo bueno. Acompáñame, Gato.  

  -¡Ni hablar! -replicó el Gato-. Soy el Gato que camina solo y a quien no le importa estar aquí o allá. No pienso acompañarte.  

  -Entonces nunca volveremos a ser amigos -apostilló Perro Salvaje, y se marchó trotando hacia la cueva.  

  Pero cuando el Perro se hubo alejado un corto trecho, el Gato se dijo a sí mismo: -Si no me importa estar aquí o allá, ¿por qué no he de ir allí para observarlo todo y enterarme de lo que sucede y después marcharme?- De manera que siguió al Perro con mucho, muchísimo sigilo, y se escondió en un lugar desde donde podría oír todo lo que se dijera.  

  Cuando Perro Salvaje llegó a la boca de la cueva, levantó ligeramente la piel de Caballo con el morro y husmeó el maravilloso olor del cordero asado. La Mujer lo oyó, se rió y dijo:  

  -Aquí llega la primera criatura salvaje de la salvaje espesura. ¿Qué deseas?  

  -Oh, enemiga mía y esposa de mi enemigo, ¿qué es eso que tan buen aroma desprende en la salvaje espesura? -preguntó Perro Salvaje.  

  Entonces la Mujer cogió un hueso de cordero asado y se lo arrojó a Perro Salvaje diciendo:  

  -Criatura salvaje de la salvaje espesura, si ayudas a mi Hombre a cazar de día y a vigilar esta cueva de noche, te daré tantos huesos asados como quieras.  

  -¡Ah! -exclamó el Gato al oírla-, esta Mujer es muy sabia, pero no tan sabia como yo.  

  Perro Salvaje entró a rastras en la cueva, recostó la cabeza en el regazo de la Mujer y dijo:  

  -Oh, amiga mía y esposa de mi amigo, ayudaré a tu Hombre a cazar durante el día y de noche vigilaré vuestra cueva.  

  -¡Ah! -repitió el Gato, que seguía escuchando-, este Perro es un verdadero estúpido. Y se alejó por la salvaje y húmeda espesura meneando la cola y andando sin otra compañía que su salvaje soledad. Pero no le contó nada a nadie.  

  Al despertar por la mañana, el Hombre exclamó:  

  -¿Qué hace aquí Perro Salvaje?  

  -Ya no se llama Perro Salvaje -lo corrigió la Mujer-, sino Primer Amigo, porque va a ser nuestro amigo por los siglos de los siglos. Llévalo contigo cuando salgas de caza.  

  La noche siguiente la Mujer cortó grandes brazadas de hierba fresca de los prados y las secó junto al fuego, de manera que olieran como heno recién segado; luego tomó asiento a la entrada de la cueva y trenzó una soga con una piel de caballo; después se quedó mirando el hueso de hombro de cordero, la enorme paletilla, e hizo un conjuro, el segundo Conjuro Cantado del mundo. En la salvaje espesura, los animales salvajes se preguntaban qué le habría ocurrido a Perro Salvaje. Finalmente, Caballo Salvaje golpeó el suelo con la pezuña y dijo:  

  -Iré a ver por qué Perro Salvaje no ha regresado. Gato, acompáñame.  

  -¡Ni hablar! -respondió el Gato-. Soy el Gato que camina solo y a quien no le importa estar aquí o allá. No pienso acompañarte.  

  Sin embargo, siguió a Caballo Salvaje con mucho, muchísimo sigilo, y se escondió en un lugar desde donde podría oír todo lo que se dijera. Cuando la Mujer oyó a Caballo Salvaje dando traspiés y tropezando con sus largas crines, se rió y dijo:  

  -Aquí llega la segunda criatura salvaje de la salvaje espesura. ¿Qué deseas?  

  -Oh, enemiga mía y esposa de mi enemigo -respondió Caballo Salvaje-, ¿dónde está Perro Salvaje?  

  La Mujer se rió, cogió la paletilla de cordero, la observó y dijo:  

  -Criatura salvaje de la salvaje espesura, no has venido buscando a Perro Salvaje, sino porque te ha atraído esta hierba tan rica. Y dando traspiés y tropezando con sus largas crines, Caballo Salvaje dijo:  

  -Es cierto, dame de comer de esa hierba.  

  -Criatura salvaje de la salvaje espesura -repuso la Mujer-, inclina tu salvaje cabeza, ponte esto que te voy a dar y podrás comer esta maravillosa hierba tres veces al día.  

  -¡Ah! -exclamó el Gato al oírla-, esta Mujer es muy lista, pero no tan lista como yo.  

  Caballo Salvaje inclinó su salvaje cabeza y la Mujer le colocó la trenzada soga de piel en torno al cuello. Caballo Salvaje relinchó a los pies de la Mujer y dijo:  

  -Oh, dueña mía y esposa de mi dueño, seré tu servidor a cambio de esa hierba maravillosa.  

  -¡Ah! -repitió el Gato, que seguía escuchando-, ese Caballo es un verdadero estúpido. Y se alejó por la salvaje y húmeda espesura meneando la cola y andando sin otra compañía que su salvaje soledad.  

  Cuando el Hombre y el Perro regresaron después de la caza, el Hombre preguntó:  

  -¿Qué está haciendo aquí Caballo Salvaje?  

  -Ya no se llama Caballo Salvaje -replicó la Mujer-, sino Primer Servidor, porque nos llevará a su grupa de un lado a otro por los siglos de los siglos. Llévalo contigo cuando vayas de caza.  

  Al día siguiente, manteniendo su salvaje cabeza enhiesta para que sus salvajes cuernos no se engancharan en los árboles silvestres, Vaca Salvaje se aproximó a la cueva, y el Gato la siguió y se escondió como lo había hecho en las ocasiones anteriores; y todo sucedió de la misma forma que las otras veces; y el Gato repitió las mismas cosas que había dicho antes, y cuando Vaca Salvaje prometió darle su leche a la Mujer día tras día a cambio de aquella hierba maravillosa, el Gato se alejó por la salvaje y húmeda espesura, caminando solo como era su costumbre.  

  Y cuando el Hombre, el Caballo y el Perro regresaron a casa después de cazar y el Hombre formuló las mismas preguntas que en las ocasiones anteriores, la Mujer dijo:  

  -Ya no se llama Vaca Salvaje, sino Donante de Cosas Buenas. Nos dará su leche blanca y tibia por los siglos de los siglos, y yo cuidaré de ella mientras ustedes tres salen de caza.  

  Al día siguiente, el Gato aguardó para ver si alguna otra criatura salvaje se dirigía a la cueva, pero como nadie se movió, el Gato fue allí solo, y vio a la Mujer ordeñando a la Vaca, y vio la luz del fuego en la cueva, y olió el aroma de la leche blanca y tibia.  

  -Oh, enemiga mía y esposa de mi enemigo -dijo el Gato-, ¿a dónde ha ido Vaca Salvaje?  

  La Mujer rió y respondió:  

  -Criatura salvaje de la salvaje espesura, regresa a los bosques de donde has venido, porque ya he trenzado mi cabello y he guardado la paletilla, y no nos hacen falta más amigos ni servidores en nuestra cueva.  

  -No soy un amigo ni un servidor -replicó el Gato-. Soy el Gato que camina solo y quiero entrar en tu cueva.  

  -¿Por qué no viniste con Primer Amigo la primera noche? -preguntó la Mujer.  

  -¿Ha estado contando chismes sobre mí Perro Salvaje? -inquirió el Gato, enfadado. Entonces la Mujer se rió y respondió:  

  -Eres el Gato que camina solo y a quien no le importa estar aquí o allá. No eres un amigo ni un servidor. Tú mismo lo has dicho. Márchate y camina solo por cualquier lugar.  

  Fingiendo estar compungido, el Gato dijo:  

  -¿Nunca podré entrar en la cueva? ¿Nunca podré sentarme junto a la cálida lumbre? ¿Nunca podré beber la leche blanca y tibia? Eres muy sabia y muy hermosa. No deberías tratar con crueldad ni siquiera a un gato.  

  -Que era sabia no me era desconocido, mas hasta ahora no sabía que fuera hermosa. Por eso voy a hacer un trato contigo. Si alguna vez te digo una sola palabra de alabanza, podrás entrar en la cueva.  

  -¿Y si me dices dos palabras de alabanza? -preguntó el Gato.  

  -Nunca las diré -repuso la Mujer-, mas si te dijera dos palabras de alabanza, podrías sentarte en la cueva junto al fuego.  

  -¿Y si me dijeras tres palabras? -insistió el Gato.  

  -Nunca las diré -replicó la Mujer-, pero si llegara a decirlas, podrías beber leche blanca y tibia tres veces al día por los siglos de los siglos.  

  Entonces el Gato arqueó el lomo y dijo:  

  -Que la cortina de la entrada de la cueva y el fuego del rincón del fondo y los cántaros de leche que hay junto al fuego recuerden lo que ha dicho mi enemiga y esposa de mi enemigo -y se alejó a través de la salvaje y húmeda espesura meneando su salvaje rabo y andando sin más compañía que su propia y salvaje soledad.  

  Por la noche, cuando el Hombre, el Caballo y el Perro volvieron a casa después de la caza, la Mujer no les contó el trato que había hecho, pensando que tal vez no les parecería bien. El Gato se fue lejos, muy lejos, y se escondió en la salvaje y húmeda espesura sin más compañía que su salvaje soledad durante largo tiempo, hasta que la Mujer se olvidó de él por completo. Sólo el Murciélago, el pequeño Murciélago Cabezabajo que colgaba del techo de la cueva sabía dónde se había escondido el Gato y todas las noches volaba hasta allí para transmitirle las últimas novedades.  

  Una noche el Murciélago dijo:  

  -Hay un Bebé en la cueva. Es una criatura recién nacida, rosada, rolliza y pequeña, y a la Mujer le gusta mucho.  

  -Ah -dijo el Gato, sin perderse una palabra-, pero ¿qué le gusta al Bebé?  

  -Al Bebé le gustan las cosas suaves que hacen cosquillas -respondió el Murciélago-. Le gustan las cosas cálidas a las que puede abrazarse para dormir. Le gusta que jueguen con él. Le gustan todas esas cosas.  

  -Ah -concluyó el Gato-, entonces ha llegado mi hora.  

  La noche siguiente, el Gato atravesó la salvaje y húmeda espesura y se ocultó muy cerca de la cueva a la espera de que amaneciera. Al alba, la mujer se afanaba en cocinar y el Bebé no cesaba de llorar ni de interrumpirla; así que lo sacó fuera de la cueva y le dio un puñado de piedrecitas para que jugara con ellas. Pero el Bebé continuó llorando. Entonces el Gato extendió su almohadillada pata y le dio unas palmaditas en la mejilla, y el Bebé hizo gorgoritos; luego el Gato se frotó contra sus rechonchas rodillas y le hizo cosquillas con el rabo bajo la regordeta barbilla. Y el Bebé rió; al oírlo, la Mujer sonrió. Entonces el Murciélago, el pequeño Murciélago Cabezabajo que estaba colgado a la entrada de la cueva dijo:  

  -Oh, anfitriona mía, esposa de mi anfitrión y madre de mi anfitrión, una criatura salvaje de la salvaje espesura está jugando con tu Bebé y lo tiene encantado.  

  -Loada sea esa criatura salvaje, quienquiera que sea -dijo la Mujer enderezando la espalda-, porque esta mañana he estado muy ocupada y me ha prestado un buen servicio.  

  En ese mismísimo instante, querido mío, la piel de caballo que estaba colgada con la cola hacia abajo a la entrada de la cueva cayó al suelo... ¡Cómo así!... porque la cortina recordaba el trato, y cuando la Mujer fue a recogerla... ¡hete aquí que el Gato estaba confortablemente sentado dentro de la cueva!  

  -Oh, enemiga mía, esposa de mi enemigo y madre de mi enemigo -dijo el Gato-, soy yo, porque has dicho una palabra elogiándome y ahora puedo quedarme en la cueva por los siglos de los siglos. Mas sigo siendo el Gato que camina solo y a quien no le importa estar aquí o allá. Muy enfadada, la Mujer apretó los labios, cogió su rueca y comenzó a hilar. Pero el Bebé rompió a llorar en cuanto el Gato se marchó; la Mujer no logró apaciguarlo y él no cesó de revolverse ni de patalear hasta que se le amorató el semblante.  

  -Oh, enemiga mía, esposa de mi enemigo y madre de mi enemigo -dijo el Gato-, coge una hebra del hilo que estás hilando y átala al huso, luego arrastra éste por el suelo y te enseñaré un truco que hará que tu Bebé ría tan fuerte como ahora está llorando.  

  -Voy a hacer lo que me aconsejas -comentó la Mujer-, porque estoy a punto de volverme loca, pero no pienso darte las gracias.  

  Ató la hebra al pequeño y panzudo huso y empezó a arrastrarlo por el suelo. El Gato se lanzó en su persecución, lo empujó con las patas, dio una voltereta y lo tiró hacia atrás por encima de su hombro; luego lo arrinconó entre sus patas traseras, fingió que se le escapaba y volvió a abalanzarse sobre él. Viéndole hacer estas cosas, el Bebé terminó por reír tan fuerte como antes llorara, gateó en pos de su amigo y estuvo retozando por toda la cueva hasta que, ya fatigado, se acomodó para descabezar un sueño con el Gato en brazos.  

  -Ahora -dijo el Gato- le voy a cantar A Bebé una canción que lo mantendrá dormido durante una hora.  

  Y comenzó a ronronear subiendo y bajando el tono hasta que el Bebé se quedó profundamente dormido. Contemplándolos, la Mujer sonrió y dijo:  

  -Has hecho una labor estupenda. No cabe duda de que eres muy listo, oh, Gato.  

  En ese preciso instante, querido mío, el humo de la fogata que estaba encendida al fondo de la cueva descendió desde el techo cubriéndolo todo de negros nubarrones, porque el humo recordaba el trato, y cuando se disipó, hete aquí que el Gato estaba cómodamente sentado junto al fuego.  

  -Oh, enemiga mía, esposa de mi enemigo y madre de mi enemigo -dijo el Gato-, aquí me tienes, porque me has elogiado por segunda vez y ahora podré sentarme junto al cálido fuego del fondo de la cueva por los siglos de los siglos. Pero sigo siendo el Gato que camina solo y a quien no le importa estar aquí o allá.  

  Entonces la Mujer se enfadó mucho, muchísimo, se soltó el pelo, echó más leña al fuego, sacó la ancha paletilla de cordero y comenzó a hacer un conjuro que le impediría elogiar al Gato por tercera vez. No fue un Conjuro Cantado, querido mío, sino un Conjuro Silencioso; y, poco a poco, en la cueva se hizo un silencio tan profundo que un Ratoncito diminuto salió sigilosamente de un rincón y echó a correr por el suelo.  

  -Oh, enemiga mía, esposa de mi enemigo y madre de mi enemigo -dijo el Gato-, ¿forma parte de tu conjuro ese Ratoncito?  

  -No -repuso la Mujer, y, tirando la paletilla al suelo, se encaramó a un escabel que había frente al fuego y se apresuró a recoger su melena en una trenza por miedo a que el Ratoncito trepara por ella.  

  -¡Ah! -exclamó el Gato, muy atento-, entonces ¿el Ratón no me sentará mal si me lo zampo?  

  -No -contestó la Mujer, trenzándose el pelo-; zámpatelo ahora mismo y te quedaré eternamente agradecida.  

  El Gato dio un salto y cayó sobre el Ratón.  

  -Un millón de gracias, oh, Gato -dijo la Mujer-. Ni siquiera Primer Amigo es lo bastante rápido para atrapar Ratoncitos como tú lo has hecho. Debes de ser muy inteligente.  

  En ese preciso instante, querido mío, el cántaro de leche que estaba junto al fuego se partió en dos pedazos... ¿Cómo así?... porque recordaba el trato, y cuando la Mujer bajó del escabel... ¡hete aquí que el Gato estaba bebiendo a lametazos la leche blanca y tibia que quedaba en uno de los pedazos rotos!  

  -Oh, enemiga mía, esposa de mi enemigo y madre de mi enemigo -dijo el Gato-, aquí me tienes, porque me has elogiado por tercera vez y ahora podré beber leche blanca y tibia tres veces al día por los siglos de los siglos. Pero sigo siendo el Gato que camina solo y a quien no le importa estar aquí o allá.  

  Entonces la Mujer rompió a reír, puso delante del Gato un cuenco de leche blanca y tibia y comentó:  

  -Oh, Gato, eres tan inteligente como un Hombre, pero recuerda que ni el Hombre ni el Perro han participado en el trato y no sé qué harán cuando regresen a casa.  

  -¿Y a mí qué más me da? -exclamó el Gato-. Mientras tenga un lugar reservado junto al fuego y leche para beber tres veces al día me da igual lo que puedan hacer el Hombre o el Perro.  

  Aquella noche, cuando el Hombre y el Perro entraron en la cueva, la Mujer les contó de cabo a rabo la historia del acuerdo, y el Hombre dijo:    

  -Está bien, pero el Gato no ha llegado a ningún acuerdo conmigo ni con los Hombres cabales que me sucederán.  

  Se quitó las dos botas de cuero, cogió su pequeña hacha de piedra (y ya suman tres) y fue a buscar un trozo de madera y su cuchillo de hueso (y ya suman cinco), y colocando en fila todos los objetos, prosiguió:  

  -Ahora vamos a hacer un trato. Si cuando estás en la cueva no atrapas Ratones por los siglos de los siglos, arrojaré contra ti estos cinco objetos siempre que te vea y todos los Hombres cabales que me sucedan harán lo mismo.  

  -Ah -dijo la Mujer, muy atenta-. Este Gato es muy listo, pero no tan listo como mi Hombre.  

  El Gato contó los cinco objetos (todos parecían muy contundentes) y dijo:  

  -Atraparé Ratones cuando esté en la cueva por los siglos de los siglos, pero sigo siendo el Gato que camina solo y a quien no le importa estar aquí o allá.  

  -No será así mientras yo esté cerca -concluyó el Hombre-. Si no hubieras dicho eso, habría guardado estas cosas (por los siglos de los siglos), pero ahora voy arrojar contra ti mis dos botas y mi pequeña hacha de piedra (y ya suman tres) siempre que tropiece contigo, y lo mismo harán todos los Hombres cabales que me sucedan.  

  -Espera un momento -terció el Perro-, yo todavía no he llegado a un acuerdo con él -se sentó en el suelo, lanzando terribles gruñidos y enseñando los dientes, y prosiguió-: Si no te portas bien con el Bebé por los siglos de los siglos mientras yo esté en la cueva, te perseguiré hasta atraparte, y cuando te coja te morderé, y lo mismo harán todos los Perros cabales que me sucedan.  

  -¡Ah! -exclamó la Mujer; que estaba escuchando-. Este Gato es muy listo, pero no es tan listo como el Perro.  

  El Gato contó los dientes del Perro (todos parecían muy afilados) y dijo:  

  -Me portaré bien con el Bebé mientras esté en la cueva por los siglos de los siglos, siempre que no me tire del rabo con demasiada fuerza. Pero sigo siendo el Gato que camina solo y a quien no le importa estar aquí o allá.  

  -No será así mientras yo esté cerca -dijo el Perro-. Si no hubieras dicho eso, habría cerrado la boca por los siglos de los siglos, pero ahora pienso perseguirte y hacerte trepar a los árboles siempre que te vea, y lo mismo harán los Perros cabales que me sucedan.  

  A continuación, el Hombre arrojó contra el Gato sus dos botas y su pequeña hacha de piedra (que suman tres), y el Gato salió corriendo de la cueva perseguido por el Perro, que lo obligó a trepar a un árbol; y desde entonces, querido mío, tres de cada cinco Hombres cabales siempre han arrojado objetos contra el Gato cuando se topaban con él y todos los Perros cabales lo han perseguido, obligándolo a trepar a los árboles. Pero el Gato también ha cumplido su parte del trato. Ha matado Ratones y se ha portado bien con los Bebés mientras estaba en casa, siempre que no le tirasen del rabo con demasiada fuerza. Pero una vez cumplidas sus obligaciones y en sus ratos libres, es el Gato que camina solo y a quien no le importa estar aquí o allá, y si miras por la ventana de noche lo verás meneando su salvaje rabo y andando sin más compañía que su salvaje soledad... como siempre lo ha hecho.  

  FIN    

  Contribución de Fátima  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 14:04:27 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/el-gato-que-caminaba-solo-de-rudyard-kipling/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/el-gato-que-caminaba-solo-de-rudyard-kipling/</guid></item><item><title><![CDATA[Gastronomía gatuna]]></title><description><![CDATA[  No, no vamos a hablar de cocina para gatos, sino de cocina para humanos con alguna referencia a nuestros adorados mininos.  

  Por más que he buscado, no encuentro muchos platos con nombres gatunos, pero algunos sí que hay, y muy conocidos y alabados, por cierto. ¿Quién no ha probado alguna vez las deliciosas     Lenguas de gato    ? Son unas ricas galletitas ideales para tomar con el café o el chocolate. En la provincia de Cádiz (Andalucía, España), son famosas las     Sopas de gato    , un curioso y antiguo plato hecho con rebanadas de pan, ajos, agua y aceite. Y del Estado de Oaxaca (México) es el     Caldo de gato    , una sopa hecha a base de espinazo de ternera, garbanzos y verduras. Sobre sus nombres tampoco he descubierto gran cosa, aunque en el caso de las   Lenguas de gato   el asunto parece más o menos claro: esas galletas tienen forma alargada y fina, parecida a las lenguas de los felinos. De las otras no tengo ni idea, aunque podrían hacer alusión a la sencillez de su elaboración (sencillez que no afecta a su riqueza nutritiva y palativa).  

  Pero pasemos a las recetas en sí. Para hacer unas deliciosas   Lenguas de gato   necesitamos:  

  
  200 gr de harina  
  125 gr de margarina  
  125 gr de azúcar glas  
  3 huevos  
  Ralladura de medio limón  
  Un pelín de sal  
  

  Ponemos en un recipiente la margarina, el azúcar, la ralladura de la piel del limón y la sal. Mezclamos con la batidora, y vamos añadiendo poco a poco los huevos, y al final ponemos la harina. Para mezclar la harina nos ayudamos mejor con una cuchara de madera o con las manos. Metemos la masa en una manga pastelera con una boquilla lisa y ancha (o bien usamos una cuchara para echar porciones). Untamos de mantequilla una placa de horno y vamos poniendo porciones a tiras de unos 8 cm de largo, procurando separarlas, porque luego crecen algo en la cocción. Se meten a horno medio (unos 180º) hasta que los bordes de las lenguas de gato se tuesten (debe quedar el centro más clarito). Se quitan de la placa en caliente, usando un cuchillo romo o una espátula, y se dejan enfriar en un plato. Se pueden bañar con chocolate derretido y dejarlas enfriar, para hacer lenguas de gato de chocolate.  

  Vamos ahora con la   Sopa de gato   de Cádiz. Ésta la he comido yo montones de veces cuando era pequeña, aunque en mi casa (de emigrantes gaditanos) la llamábamos simplemente “sopa de pan”. Necesitamos:  

  
  Medio kilo de pan de pueblo  
  4 dientes de ajo  
  Aceite  
  Agua  
  Sal  
  

  Cortamos el pan en rebanadas finas y lo ponemos en una cazuela. Pelamos los ajos y los freímos enteros en una sartén con aceite. Cuando estén dorados le añadimos agua (un vaso) y sal, teniendo cuidado de no quemarnos porque salpica. Cuando rompa a hervir, vertemos esto sobre las rebanadas de pan, procurando que quede todo bien repartido. Sazonamos y metemos al horno a gratinar unos minutos.  

  Y por último, veamos el   Caldo de gato   de Oaxaca. Esta receta nunca la había visto. La copio tal cual de http://fogonrecetas.iespana.es/fogonrecetas/Carnes/caldo_de_gato.htm:  

  1 kilo de espinazo de res, 250 gramos de garbanzo remojado desde la noche anterior, 250 gramos de zanahorias peladas y cortadas en cubos, 500 gramos de chayotes cortados en cubos, 250 gramos de ejotes limpios y cortados en trozos, 1 kilo de jitomate pelado, sin semilla y cortado en cubos, 1 ramita de cilantro, 6 chiles pasilla chicos, sal al gusto.  

  Cueza el espinazo en suficiente agua, y poco a poco y según el tiempo de cocción necesario para cada verdura, se le va agregando la zanahoria, el chayote, el ejote y la papa y los garbanzos. Finalmente se agrega el jitomate, el cilantro y se deja hervir unos 10 minutos, se le pone la sal al gusto. Ya para servirlo se añaden los chiles pasilla cortados en tiras para sazonar. y se acompaña finalmente con cilantro, y cebolla picada, así como limones partidos en gajos.  

  Y pongo otra receta desconocida por mí, que se llama   Cabeza de gato  , de claro origen sudamericano. La he encontrado en:
http://www.angelfire.com/ab7/recetas/gato.html  

  
  3 plátanos verdes  
  1/2 libra de chicharrones  
  1 diente de ajo  
  1 cebolla grande  
  1 tomate  
  Sal y pimienta al gusto  
  

  Se sancochan los plátanos verdes sin cáscara.
Cuando estén cocidos se machacan con un poquito de manteca.
Se les agregan los chicharrones.
Se hace un guiso con la cebolla, tomate, sal, pimienta y un poquito de aceite.
Se añade la salsa a los plátanos.
Se le añade sal y pimienta.
Se amasan un poco y se hacen bolas o se dejan sueltos.  

  Contribución de Isabel Gil  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 13:45:30 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/gastronoma-gatuna/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/gastronoma-gatuna/</guid></item><item><title><![CDATA[Los gatos en el Universo]]></title><description><![CDATA[  Muchos de los objetos que encontramos en el Universo llevan nombres de animales, principalmente porque sus formas recuerdan a dichos animales.  

  El gato, como es de suponer, tiene su mención en el cielo en la forma de dos   nebulosas  . Las nebulosas son de los objetos más bellos del firmamento, ya que están compuestas por nubes de gas y polvo que se iluminan con las estrellas que las componen, y eso les da un aspecto etéreo y casi mágico. Son el lugar donde nacen las estrellas.  

  En la   Constelación de Escorpión  , y a unos 5.500 años luz de distancia, tenemos la   Nebulosa de la Huella de Gato  , también conocida como   Nebulosa del Oso  ,   Zarpa de Gato   o   NGC 6334   (más correcto, pero infinitamente menos romántico). Es una de las llamadas   nebulosas de emisión  , que son aquellas en las que las estrellas que la forman emiten energía en forma de luz y viento estelar, ionizando los átomos de hidrógeno, que al recombinarse emiten una luz rosada. De ahí el color rojizo de la nebulosa de la Huella de Gato. Es impresionante ver el parecido que tiene con la huella de un gato.  

  Por otro lado, tenemos la   Nebulosa del Ojo de Gato   o   NGC 6543  , situada a 3.000 años luz en la   Constelación del Dragón  . Se trata de una   nebulosa planetaria  . Las nebulosas planetarias reciben ese nombre porque al verlas por un telescopio pequeño tienen aspecto de planetas evanescentes. Pero en realidad se trata de estrellas moribundas, en su fase final de evolución, lanzando gases hacia el exterior a una velocidad de varios miles de kilómetros por segundo. El proceso comienza cuando una estrella   gigante roja   contrae su núcleo y lanza al espacio las capas más externas de su atmósfera, formando alrededor de ella la nebulosa, y convirtiéndose la estrella en una   enana blanca  . La Nebulosa del Ojo de Gato es uno de los más complicados retos a los que se enfrentan los astrónomos, pues su comportamiento y estructura no son los típicos de una nebulosa planetaria. Esto ha llevado a pensar que la estrella central no sea en realidad una única estrella, sino un sistema binario compuesto por dos estrellas que se hallan tan cercanas que ni el   Telescopio Espacial Hubble   puede detectarlas por separado.  

  Contribución de Isabel Gil  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 13:38:34 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/los-gatos-en-el-universo/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/los-gatos-en-el-universo/</guid></item><item><title><![CDATA[El &quot;Libro de los gatos&quot;]]></title><description><![CDATA[  El   Libro de los gatos   es una recopilación de cuentos fabulados, de marcado carácter crítico-social, que está datado sobre el 1.400. Forma parte del   Libro de los enxemplos  , y se supone que es una obra española de autor anónimo, aunque algunos especialistas creen que se trata de la traducción de las   Fabulae   o   Narrationes   del monje inglés Odón de Cheriton (siglo XIII).  

  Hay muchas interpretaciones acerca del título de esta obra, por ejemplo que hace alusión a la curiosidad y sagacidad de los mininos, o a los arañazos del gato. Pero más fiabilidad tienen los que piensan que el título es figurado y que con la palabra   Gatos   se refieren a los personajes que son blanco de la sátira. La mayoría de los autores actuales creen que el nombre de   Gatos   hace alusión a aquellos que poseen una religiosidad desmedida, y que en el siglo XIII se usaba para designar a los cátaros y a los herejes.  

  La cuestión es que no todos los   Ejemplos   tienen a gatos como protagonistas, sino sólo unos pocos de los 67 que conforman la obra. Algunos son muy conocidos, ya que la tradición medieval de   literatura ejemplar   hunde sus raíces en la antigüedad grecolatina, y también se ve muy influida por la literatura árabe, y algunas de estas historias se repiten en distintos libros. En el caso concreto del   Libro de los Gatos  , se presentan una serie de fábulas protagonizadas por animales (y hombres también) de las que se saca una enseñanza, con bastante crítica social de la época a determinados estamentos. Esta obra se encuentra en la Biblioteca Nacional de Madrid.  

  Me he permitido dejar los siguientes   Ejemplos   en su lengua original, castellano medieval, para no restarle el encanto propio de la obra. Para consultar el   Libro de los gatos   al completo (aunque en la obra original faltan algunos capítulos y otros están desordenados) se puede hacer en http://parnaseo.uv.es/Lemir/Textos/Gatos/gatos.html.    

  IX. Enxemplo del gato con el mur  

  En un monesterio habia un gato que habia muerto todos los mures del monesterio, salvo uno que era muy grand, el cual non podia tomar. Pensó el gato en su corazón en qué manera lo podria engañar que lo podiese matar; é tanto pensó en ello que acordó entre sí que se ficiese facer la corona, é que se vistiese hábito de monje, é que se asentase con los monjes á la mesa, é estonce que habria derecho del mur; é fízolo ansí commo lo habia pensado. El mur desque vió el gato comer con los monjes, hobo muy grand placer, é cuidó, pues el gato era entrado en religion, que dende adelante que le non faria enojo ninguno, en tal manera que se vino don mur á do los monjes estaban comiendo, é comenzó á saltar acá é allá. Estonce el gato volvió los ojos commo aquel que non tenia ya ojo á vanidad nin locura ninguna, é paró el rostro muy acorde é muy homildoso; et el mur desque vió aquello fuése llegando poco á poco, et el gato desque lo vió cabe sí, echó las uñas en él muy fuertemente, é comenzóle á apretar muy fuertemente la garganta . E dijo el mur: "¿Por qué me faces tan grand crueldad que me quieres matar, siendo monje?" Estonce dijo el gato: "Non prediques agora tanto, porque yo te deje; ca, hermano, sepas que cuando me pago só monje, é cuando me pago só calonje, é por esto fago ansí." Ansí es de muchos clérigos é de muchos ordenados en este mundo, que non pueden haber riquezas nin dignidades nin aquello que cobdician haber; estonce facen una herejía, ca fíngense de buenos é de santos, é en sus corazones son muy falsos, é muy cobdiciosos, é muy amigos del diablo, é fácense parescer al mundo tales como ángeles; et otros ha y que se meten á ser monjes por tal que les fagan priores é obispos, et por esto fácense corona, é vístense hábitos, porque puedan tomar alguna dignidad, así commo tomó el gato al mur; et maguera entiendan despues que lo han habido falsamente, por mucho que los otros prediquen que lo dejen no lo quieren dejar. En esta manera el araña fila sus telas, é ordida su trama, consúmese toda por tomar una mosca, et despues que la ha tomada, viene un viento é lleva la tela é la araña é la mosca. Ansí es de muchos clérigos escolares, que van á la corte á veces desnudos, é con grandes calenturas, é frios, é nieves, por muchos montes, por valles, é trabajando mucho, quebrantando sus carnes é sus cuerpos por cobrar algun beneficio, et despues viene la muerte é llévalo todo.  

  XI. Enxemplo de los mures  

  Un mur que vivia en una casa, preguntó á otro mur que vivia en los campos que qué era lo que comia. El respondió: "Como duras fabas é secos granos de trigo é de ordio." Et dijo el mur de casa: "Amigo, muchas son tus viandas duras; maravilla es cómmo non eres muerto de fambre." E preguntó el de fuera al de casa: "¿Pues tú, qué comes?" Respondió el de casa: "Dígote que como buenas viandas, é buenos bocados, é bien gordos, é a vegadas pan blanco; por ende ruégote que vengas á mi posada é comerás muy bien conmigo." El mur de fuera plúgole mucho, é fuése con él para su casa, é fallaron que estaban los hommes comiendo, é los que comian á la mesa echaban migas de pan é otros bocados fuera de la mesa. El mur de casa dijo al extraño: "Sal del forado, é verás cuántos bienes caen de aquellos homes de la mesa."Estonce salió el mur extraño del forado, é tomó un bocado, é él tomando el bocado, fué el gato en pos del mur, que mala vez pudo entrar el mur en el forado, é dijo el mur de la posada: "¿Viste, viste qué buenos bocados? Muchas vegadas los como tales, é ruégote que finques aqui conmigo algunos dias."Respondió el extraño: "Buenos bocados son, mas dime si has cada dia tal compaña." E dijo el mur de la posada: "¿cuál?" Dijo el extraño: "Un gato me corrió agora, onde tan grand fué el miedo que hobe, que se me cayó el bocado de la boca é hóbelo á dejar."Estonce dijo el de la posada: "Aquel gato que tú ves, aquel mató á mi padre, é aun yo mesmo muchas veces he estado á peligro de muerte, que mala vez soy escapado de sus uñas."E dijo el extraño: "Ciertamente non querria que todo el mundo fuese mio si siempre hobiese de vevir en tal peligro; fíncate con tus bocados, ca mas quiero vevir en paz con pan é agua que non haber todas las riquezas del mundo con tal compaña como has."Ansí es de muchos beneficiados en este mundo de iglesia, que son usureros, ó que facen simonía, que con tamaño peligro comen los bocados mal ganados, que sobre cada bocado está el gato, que se entiende por el diablo que acecha las ánimas; é mas les valdria comer pan de ordio con buena conciencia que non haber todas las riquezas deste mundo con tal compañero. Otrosí, esto mesmo se entiende á los reyes, ó á los señores, ó á los cibdadanos honrados cada uno en su estado, que quieren tomar por fuerza algo de sus vecinos, ó de sus vasallos, ó de amigos ó de enemigos, en cualquier guisa que lo puedan tomar á los hommes á tuerto ó á sin razon, é facen otros pecados mortales. Estos tales siempre está el diablo cabe ellos para los afogar, commo quier que algunos sufre nuestro Señor algunos dias, cuidando que se emendarán; mas al cabo, si non se emiendan, viene el diablo é mátalos é liévalos al infierno, onde mas se les valdria en este mundo ser pobres é lazrados, que non despues sofrir las penas para siempre.  

  XVI. Enxemplo del mur que comió el queso  

  Un homme tenia queso en el arca, é entró un mur dentro é comenzó á comer del queso. El homme pensó en cómmo podria facer que el mur non comiese el queso, é hobo por consejo que posiese dentro en el arca el gato, é fízolo ansí, é desque lo vió el gato dentro, mató el mur é comió el queso. Ansí facen muchos hommes que pornán una iglesia en mano de un capellan que gastará todos los bienes della, é despues cuando se querellan dél al obispo, porná y otro peor que gastará la parroquia; el capellan, pues, es el mur que se empezaba á comer el queso; el otro es el que lo consume todo. Otrosí, muchas veces ponen los obispos algunos curas que non son letrados é non entienden qué cosa son pecados, antes ha y en ellos muchas malas condiciones. Estos tales nunca amonestan el pueblo; en lugar de aprender dellos buenos enxemplos, aprenden los malos, en guisa que los sus subjetos están en mal estado é ellos en peor: ansí que viene el diablo, que se entiende por el gato, é lieva el cura é los parroquianos. E otrosí, se entiende por muchos señores, que deque les dicen que en su pueblo non pasan á derecho, en lugar de les facer emienda, pónenles un alcalde ó un merino, non cual ellos lo han menester, mas el que ellos quieren; los cuales facen mercet ó han buena voluntad á aquellos que quieren é lievan tan bien de los que facen derecho, commo de los que facen tuerto: aquellos tales son compañeros del gato que comió el queso.  

  XXXVII. Enxemplo del león con el gato  

  Una vegada convidó el leon á todas las animalias á comer, é convidó al gato que era su amigo é era homme muy honrado, é preguntó el leon que de qué vianda comia mas de grado, é él respondió: "Ratos é mures." E pensó el leon que pues el gato se pagaba dello, que les daria comer de aquella vianda á todos los otros; ansí que fizo traer muchos manjares de ratos é de mures, é el gato comió muy bien dellos, mas todos los otros comenzaron á murmurar é fablar entre sí: "¿Qué es esto que nos da á comer?" Et por esto fué el ayantar menospreciado é abiltado. Ansí es de muchos que facen muchos convites, é acaéscelos que convidan algunos gatos, que se entienden por algunos hommes que non se pagan de ningun placer sinon de decir algunas suciedades por haber la gracia de algunos, ó por llevar algo que les pluga, ó non facer aquella grand fiesta, é uso ansí facer fasta la muerte, et por tal que se pueden en este mundo embeodar é hinchir los vientres de vianda é en suciedades é en pecados, dan las ánimas á los diablos.  


  XL. Enxemplo de la gulpeja con el gato  

  La gulpeja una vegada iba por un camino é encontró al gato é díjole: "Amigo, ¿cuántas maestrías sabes?" E respondió el gato: "Non sé sinon una." E dijo la gulpeja: "¿Cuál?" Dijo el gato: "Cuando los canes me van por alcanzar súbome en los árboles altos." Et dijo el gato á la gulpeja: "¿E tú cuátas sabes?" Dijo la gulpeja: "Diez y siete, é aun tengo un saco lleno, é si quisieres ven conmigo é mostrarte-he todas mis maestrías, que los canes non te puedan tomar." Et al gato plúgole mucho é otorgógelo é fuéronse amos en uno. Ellos de que se fuéron oyeron los ladridos de los perros é de los cazadores, é dijo el gato: "Amigo, oyo los perros é he grand miedo que nos alcancen." Et dijo la gulpeja: "Non quieras haber miedo, ca yo te amostraré muy bien cómmo puedas escapar de ellos." E ellos fablando, íbanse acercando los canes é los cazadores. "Ciertamente, dijo el gato, non quiero ir mas contigo, mas quiero usar de mi arte." Estonce el gato saltó en un árbol, é los canes que vieron estar el gato en el árbol, dejáronle é fueron en pos de la gulpeja, é siguiéronla tanto fasta que la alcanzaron, é el un perro por las piernas, é el otro por el espinazo, é el otro por la cabeza, comenzáronla de despedazar. Estonce comenzó dar voces el gato que estaba en el alto: "Gulpeja, abre tu saco de todas tus maestrías, ca non te valdrán nada." Por el gato se entiende los simples é los buenos que non saben usar sinon de verdad, é de servir á Dios é facer obras para sobir al cielo. Et por la gulpeja se entiende los voceros é los abogados, ó los otros hommes de mala verdad que saben facer diez y siete engaños é mas un saco lleno, et despues viene la muerte que lieva á todos, tan bien á justos commo á pecadores. El homme justo salta en el árbol que se entiende por los cielos, é los engañosos é los malos son tomados de los diablos é llevados á los infiernos. Estonce puede decir el justo: "Gulpeja, gulpeja, abre el costal con todos tus engaños; non te podrian guarescer de los diablos." Dice Jesucristo en el Evangelio: "Quien se ensalza será humillado, é quien se humilla será ensalzado." Cualquier que en este mundo quisiere ser honrado con soberbia ó con pecado, en aquel otro mundo será abajado; et aquellos que en este mundo se quisieren humillar por su amor, serán en el otro mundo ensalzados en la gloria del paraíso.  


  LV. Enxemplo de los mures con el gato  

  Los mures llegáronse á consejo é acordaon cómmo se pondrian guardar del gato, é dijo el uno que era el mas cuerdo que los otros: "Atemos una esquila al pescuezo del gato, é podernos hemos muy bien guardar del gato, que cuando él pasare de un cabo á otro siempre oiremos la esquila." Et aqueste consejo plugo á todos; mas dijo uno: "Verdad es, mas ¿quién atará la esquila al pescuezo del gato?" E respondió el uno: "Yo non." Respondió el otro: "Yo non, que por todo el mundo yo non querria llegar á él." Ansí acaesce muchas vegadas que los clérigos ó monjes se levantan contra sus prelados, ó otros contra sus obispos diciendo: "Pluguiese á Dios que lo hobiese tirado é que hobiésemos otro obispo ó otro abad." Esto placeria á todos; mas al cabo dice: "Quien lo acusare perderá su dignidad ó fallarse-ha mal dende, (") et dice el uno: "Yo non." Dice el otro: "Yo non." Ansí que los menores dejan acusar á los mayores mas por miedo que non por amor.  


  LVI. Enxemplo del mur que cayó en la cuba  

  El mur una vegada cayó en una cuba de vino é el gato pasaba por y, é oyó el mur do facia grand roido en el vino é non podia salir, et dijo el gato: "Por qué gritas tanto?" Respondió el mur: "Porque non puedo salir" Et dijo el gato: "¿Qué me darás si te saco?" Dijo el mur: "Darte-he cuanto tú me mandares." Et dijo el gato: "Si te yo saco quiero que des esto, que vengas á mí cuantas vegadas te llamare." Et dijo el mur: "Esto vos prometo que faré." Et dijo el gato: "Quiero que me lo jures." Et el mur prometiógelo. El gato sacó el mur del vino, é dejólo ir para su forado, é un dia el gato habia grand fambre é fué al forado del mur é díjole que viniese, et dijo el mur: "¿Non lo juraste tú á mí que saldrías cuando te llamase?" Et respondió el mur: "Hermano, beodo era cuando lo dije." Ansí contece á muchos en este mundo cuando son dolientes é son en prisión é han algun recelo de muerte, estonce ordenan sus faciendas é ponen sus corazones de emendar los tuertos que tienen á Dios fechos é prometen de ayunar é dar limosnas é de guardarse de pecados en otras cosas semejantes á estas; mas cuando Dios los libra de peligros en que están, non han cuidado de complir el voto que prometen á Dios, antes dicen: "En peligro era é non estaba bien en mi seso, ó tambien me sacara Dios de aquel peligro aunque non prometiera nada." Ansí cuentan de una pulga que tomó un abad en su pescuezo, é comenzó á decir: "Agora te tengo; muchas vegadas me mordiste é me despertaste, mas nunca escaparás de mi mano, antes te quiero luego matar." Et dijo la pulga: "Padre santo, pues tu voluntad es de me matar ponme en tu palma porque pueda mejor confesar mis pecados, é desque fuere confesada poderme-has matar." Et el abad movióle piedad, é puso la pulga en la mano, é la pulga desque se vió en la palma dió un grand salto é fuese. Et el abad comenzóla de llamar, mas nunca la pulga se quiso tornar. Ansí es de muchos en este mundo que cuendo son escapados non pagan nada.  

  Contribución de Isabel Gil  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 13:36:16 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/el-libro-de-los-gatos/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/el-libro-de-los-gatos/</guid></item><item><title><![CDATA[Momificación de los animales en el Antiguo Egipto]]></title><description><![CDATA[  La momificación en el Antiguo Egipto no sólo se usaba para asegurar a las personas muertas una vida en el Más Allá, sino que también se momificaban animales de todo tipo, aunque éstos tenían a veces otros significados.  

  Hay varios tipos de momificación animal dependiendo del fin último para el que se hiciera dicha operación. Así, tenemos la típica momificación de las   mascotas   queridas por la familia, que a veces se enterraban en la misma tumba de los dueños, y para las cuales se elaboraban incluso pequeños sarcófagos especiales. Otro tipo de momificación es el que se hacía a los   animales sagrados   que vivían en los templos como representantes vivos de un determinado dios/diosa, y que a su muerte era enterrado con toda la pompa digna de tal categoría. También tenemos aquellas momias de animales que eran usadas como   ofrendas religiosas   a los dioses, lo cual produjo un importante negocio de venta de todo tipo de animales momificados, algunos fraudulentos, como veremos más adelante. Y por último están las momias de animales o trozos de ellos que se usaban como   ofrendas de comida   a los muertos, y que se ponían en las tumbas para ser consumidas en la otra vida. Para preparar estas ofrendas de comida, se solía desecar el trozo de carne o los animales dedicados a tal fin, como aves (patos), peces, huevos, etc.  

  Mirando las pinturas de algunas tumbas, podemos comprobar que los egipcios solían tener animales de compañía en sus casas, especialmente gatos, monos y perros, pero también gacelas y pájaros. Cuando estos morían, eran enterrados a veces en las tumbas de sus dueños humanos, con sus propios sarcófagos adecuados a su tamaño y forma, e incluso se representaban en las paredes de la tumba disfrutando de su comida favorita y otros lujos, que era la forma de asegurarles una vida placentera después de la muerte. No cabe duda de que adoraban a sus animales, aunque hay autores que piensan que muchas de estas mascotas serían matadas cuando sus dueños murieran para ser enterrados juntos. Pero bueno, de esto no parece que haya pruebas fidedignas.  

  Los animales sagrados eran, como se ha dicho anteriormente, los que vivían en los templos como representantes vivos del dios del templo. Ese animal se elegía entre sus congéneres por presentar determinadas características físicas especiales, o marcas, que lo hacían único (por ejemplo, una mancha en determinada parte del cuerpo). Mientras estaba vivo, los sacerdotes se encargaban de su cuidado y alimentación, y supongo que debía tener una vida muy cómoda, ya que recibía el mismo trato que un dios. A su muerte era embalsamado y enterrado, y otro animal ocupaba su lugar en el templo.  

  En los templos de la diosa Bastet se cuidaba y adoraba (porque claramente estos animales sagrados recibían el mismo culto que los dioses) a un gato; en los de Horus a un halcón; en los de Apis a un toro; en los de Hathor a una vaca; en los de Sobek a un cocodrilo; en los de Anubis a un chacal o un perro; etc.  

  Las ofrendas religiosas de animales se hicieron muy habituales en el Período Tardío (greco-romano). Se supone que existían unos lugares donde se preparaban momias de animales en gran número para ser vendidas a los peregrinos, que luego las ofrecían a los dioses en los templos, y eran enterradas en unas catacumbas con las demás momias-ofrendas.  

  Algunos de esos cementerios de momias eran realmente impresionantes, por la cantidad de animales encontrados, como el de Bubastis, dedicado a la diosa Bastet, donde se estima que había unas 300.000 momias de gatos (la mayoría de las cuales fue vendida en Europa como abono). En Saqqara, dedicadas al dios Thot, se encontraron alrededor de un millón de momias de ibis y babuinos, sus animales representativos.  

  En realidad se momificaron casi todo tipo de animales, desde los ya mencionados y clásicos gatos, babuinos, perros, toros (impresiona también el Serapeum de Saqqara), etc, hasta cocodrilos, peces, serpientes, murciélagos, escorpiones, e incluso reptiles, ratones y huevos de pájaros. No se sabe exactamente qué función religiosa o de otro tipo cumplían algunos animales, pero el hecho es que eran momificados. En el año 2001, una expedición francesa encontró la primera momia de león en una tumba egipcia situada al sur de El Cairo, concretamente en la tumba de Maia, la nodriza del famoso rey Tutanjamon. Aunque el león era considerado un animal sagrado, relacionado con el poder del faraón, nunca antes se había encontrado uno momificado. Éste parece, por las pruebas (ya que se halló en perfectas condiciones de conservación), que murió de viejo y fue criado en cautividad.  

  Los primeros investigadores del siglo XIX que encontraban tumbas con momias de animales solían dejarlas de lado, puesto que se consideraban más bien como objetos curiosos que objetos de estudio serio. De ahí que hayan desaparecido tantas, como en el caso de las momias de gatos pulverizadas y vendidas como abono que antes mencionaba (también hay que reconocer que tuvieron un final parecido muchas momias de humanos). Pero aún así, todavía quedan bastantes para poder ser estudiadas, aunque su estudio es delicado, ya que muchas se deshacen al contacto, y por eso se analizan hoy en día con rayos X. Y de su estudio se desprende que las momias animales no recibían el mismo cuidado que las humanas. A veces no se retiraban los órganos internos, sino que simplemente se desecaba algo el cuerpo (con natrón, por ejemplo) y luego se vendaba con lino. Otras veces se le inyectaban al animal muerto ciertos líquidos disolventes, precisamente para disolver esos órganos internos sin tener que extraerlos. Después del vendaje, se adornaba la momia para su enterramiento. Unas veces se dibujaban los rasgos del animal sobre las vendas, otras veces se le ponían ojos postizos (de vidrio o piedra), y otras se le ponía una máscara de yeso adornada a veces con oro cubriéndole la cabeza.  

  Seguramente existió una importante industria de momificación de animales, porque se han encontrado millones de ellos, y no todos eran mascotas que morían de muerte natural, sino que muchos eran animales criados con el único fin de ser sacrificados como ofrendas. Por ejemplo, las momias de gatos eran muy abundantes, tanto que a finales del siglo XIX se envió a Inglaterra un buen cargamento de toneladas de gatos momificados para ser vendidos como fertilizante para los campos (de 9 toneladas sólo ha quedado un cráneo, que actualmente se expone en el Museo Británico).  

  El Museo Británico examinó por rayos X los 53 gatos que posee en su colección, y se encontraron datos muy curiosos. De los 53 gatos, 44 eran cachorros de menos de un año, y la mayoría fueron sacrificados por el método de romperles el cuello. Esto prueba que tuvo que ser un negocio, ya que los cuidaban y alimentaban sólo hasta que aparentaran ser lo suficientemente adultos, pero no mucho más. Dedicarles más años a su cuidado no debía ser rentable. Para momificarlos se les extraían los órganos internos y se rellenaban con arena y otros materiales, dejando que se desecaran de forma natural tras el enterramiento. Se les vendaba con lino con las patas delanteras dobladas hacia atrás y las traseras hacia delante, como si estuvieran sentados, y de esta forma quedaba la momia en forma cilíndrica. A algunos de estos gatos (sobre todo los “modelos” más caros) se les pintaban los rasgos faciales con tinta sobre las vendas. Por último, cuando eran vendidos al peregrino, se le entregaba la mercancía dentro de un pequeño recipiente que normalmente tenía la forma del animal o bien una forma cónica y alargada.  

  Así pues, se criarían, sacrificarían y momificarían animales de muchas especies para ser vendidos a los peregrinos como ofrendas votivas, y las habría de diferentes calidades y precios. Y como tal negocio, también existirían los fraudes. A veces se vendían momias que no contenían animales completos, sino trozos, o huesos y plumas, y otras veces incluso nada, sólo trapos, como bien explica un sacerdote llamado Hor, nacido sobre el 200 a.C. y que trabajó en el cementerio de ibis de Saqqara. En uno de las varias docenas de fragmentos de   ostraca   que dejó escritas decía:   Que haya realmente un dios en cada uno de los recipientes  , refiriéndose a que se vendían recipientes a los peregrinos que no contenían un animal completo. Con lo cual el timo era conocido.    


    Bibliografía y más datos  :  
- Brier, Bob:   Momias de Egipto. Las claves de un arte antiguo y secreto  . Edhasa. Barcelona, 1996.  
- http://www.animalmummies.com/   The Animal Mummy Project in the Cairo Museum  . Web que propone la adopción de una momia de animal para poder sufragar los estudios de las momias animales del Museo de El Cairo.  

  Contribución de Isabel Gil  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 13:29:14 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/momificacin-de-los-animales-en-el-antiguo-egipto/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/momificacin-de-los-animales-en-el-antiguo-egipto/</guid></item><item><title><![CDATA[Vinicius de Moraes canta a los gatos]]></title><description><![CDATA[  Vinicius de Moraes (1913-1980), el “blanco más negro del Brasil”, como a él mismo le gustaba definirse, fue diplomático, poeta y cantante. Una de las figuras más destacadas de la música popular brasileña, y pionero de la bossa nova, supo apreciar la belleza, armonía y vitalidad del gato, y así lo reflejó en sus libros de poemas y en las letras de sus canciones.    

  Soneto al gato  

  Un gato vivo es una cosa linda  
nada existe con más serenidad  
incluso parado todavía camina  
las selvas sinuosas de la nostalgia  
de haber sido feroz. A su venida  
altas corrientes de electricidad  
rompen del aire las láminas en ceniza  
en una silenciosa tempestad.  
Por eso él siempre está riéndose de cada  
uno de nosotros, y al morir pierde el terciopelo,  
queda torpe, al revés, opaco, torcido  
acaba, es un antigato; porque nada  
nada se parece más al fin de todo  
que un gato muerto  .  

  El gato  
  Del   Libro de sonetos  , 1963     

  Con un lindo salto  
Lento y seguro  
El gato pasa  
Del suelo al muro  
Luego cambiando  
De opinión  
Pasa de nuevo  
Del muro al suelo  

  Y pisa y pasa  
Cuidadoso, despacito  
Caza y corre, silencioso  
Tras un pobre pajarito  
Y luego para  
Como asombrado  
Después se dispara  
Salta hacia un lado  
Si en una madeja  
Queda enroscado  
Eriza el pelo  
Malhumorado  
Un prejuicioso   
Es lo que es   
Y le gusta mucho  
Que le mimen bien   

  Y cuando a la noche  
Llega la fatiga  
Toma su baño  
Pasando la lengua  
Por la barriga  

    Letra y música: Vinicius de Moraes/Bacalov/Toquinho  
En:   A Arca de Noé   (PolyGram, 1980)    

  Contribución de Marta González  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 13:22:58 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/vinicius-de-moraes-canta-a-los-gatos/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/vinicius-de-moraes-canta-a-los-gatos/</guid></item><item><title><![CDATA[El gato &quot;trabajador&quot;]]></title><description><![CDATA[  A diferencia de los perros, el gato no realiza tareas laborales específicas. Pero sus dotes de cazador de ratones y su fascinación como animal de compañía le bastan para hacerse imprescindible.  

  Paradójicamente, el gato fue domesticado en un principio para trabajar como cazador de roedores y otros pequeños animales dañinos para el hombre, y así protegían los graneros y molinos. Pero actualmente se le aprecia casi exclusivamente por su belleza y su compañía.  

  Durante siglos ha sido muy apreciado por los campesinos, que a cambio de proporcionarles comida y cobijo recibían protección de sus cosechas. Más tarde se usaron también en las bibliotecas por el mismo motivo, en este caso preservar los libros de la acción de los roedores. En 1911 en Venecia se asignó incluso a los gatos el estatus de “guardianes con bigotes”, para los cuales se asignaba una cierta suma para proveer a su sustento.  

  Pero el trabajo del gato es también muy apreciado en el mar. En los barcos no sólo defendían las bodegas del ataque de los roedores, sino que también evitaban que estos animales destruyeran los cordajes, las velas e incluso la madera del casco.  

  Tan importante era la labor de los gatos que incluso las compañías aseguradores obligaban en los contratos a llevar gatos a bordo. De esta forma se liberaba al capitán de toda responsabilidad en relación con los graves daños provocados por las ratas.  

  En Francia, en el siglo XVII, Colbert oficializa la presencia de los gatos a bordo de las naves. Claros y precisos, los permisos de navegación son formulados en estos términos:   La nave está en condiciones de navegar: hay dos gatos a bordo  . Pero su presencia es bajo su exclusiva responsabilidad: los gatos embarcados en una nave pueden ahogarse bajo la furia de las olas que se abaten sobre el puente, o bien perderse en los puertos donde atracan, o peor aún, ser víctimas de desagradables y macabras desventuras, como se puede leer en el libro de Claude Arnette, “  La fauna de los grandes veleros durante los viajes de largo recorrido  ”:   Un día, un grumete imprudente olvidó al gato en la gran despensa (reservada a los víveres). Al día siguiente por la mañana, no quedaba de él más que la cabeza sobre el suelo, el resto había sido devorado  . Y el autor se pregunta:   ¿Qué puede hacer un pobre gato contra una horda de ratones furiosos por la falta de agua?. Un detalle no marginal en un velero: el agua, que bajo la forma de rocío matutino cubre las velas, atrae a los ratones que trepan por el mástil y desgarran las velas, al punto de dejarlas inservibles. Nos damos cuenta de cuán indispensables es la presencia de un gato  . Y Arnette cuenta también de forma detallada las costumbres del gato frente a su “patrón”:   A bordo del “Marguerite-Molinos nuestro felino llevaba los ratones al primer teniente y se los depositaba sobre el diván.    

  El gato cazador de ratones se impuso como único “agente sanitario”, hasta un día del año 1975, cuando fue exiliado de la Royal Navy que dio inicio a la desratización química.  

  El gato ha protegido también la salud en las ciudades. En Venecia, por ejemplo, donde el mar y los canales han favorecido una anormal difusión de ratas y ratones, los gatos han sido imprescindibles.  

  Por último hay un curioso ejemplo de entrenamiento de gatos para la guerra. Basándose en la leyenda de la magnífica visión nocturna de los gatos, el ejército estadounidense adiestró a los felinos en la oscuridad para usarlos en la guerra de Vietnam en 1968.  

  Estos gatos debían asistir a las patrullas en sus reconocimientos nocturnos, pero un informe oficial del ejército revela: “  los grupos fueron guiados por los gatos en diferentes direcciones y en ocasiones los soldados fueron llevados en persecución de gatos vagabundos o de pájaros. A menudo los gatos se negaban a moverse, los soldados debían arrastrarlos y, como se puede imaginar, con muy escasos resultados, es más, la mayoría de las veces los gatos atacaban las mochilas de los gatos que los precedían. Además, era imposible encontrar a los gatos en los campamentos  ”.  

  Aparte de su capacidad para cazar ratones, el gato no parece precisamente un animal nacido para trabajar. La única tarea que se le puede asignar es la de hacernos compañía.  

    Tomado de   El gato  . Volumen 6. Editorial Planeta – De Agostini, S.A. Barcelona, 1994.    

  Contribución de Isabel Gil  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 01:35:56 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/el-gato-trabajador/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/el-gato-trabajador/</guid></item><item><title><![CDATA[El gato en el cine]]></title><description><![CDATA[  Este es un pequeño repaso del papel del gato en el cine. Sirva como homenaje a todos los gatos del mundo de parte de una aficionada al cine... y a los gatos.    

  El gato empezó a hacerse famoso primero en los cómics, y más tarde en el cine. El primer gato protagonista de un cómic fue   Félix el Gato  , que nació de la pluma del dibujante australiano Pat Sullivan en 1917, y en 1923 ya empezó a aparecer en los periódicos de todo el mundo. La verdad es que no tiene mucho de gato, pero se ganó al público por su sentido del humor, su capacidad de disfrutar de las cosas sencillas y su confianza en sí mismo. En 1930 se convirtió en el primer dibujo animado sonoro del cine, y desde entonces se abrió la puerta a muchos otros gatos “animados” en el cine, desde Pata de Palo, enemigo y coprotagonista en las aventuras del ratón Mickey de Walt Disney, hasta Silvestre, el desdichado gato casero perseguido y atormentado por el petulante canario Piolín.  

  Aunque la mayoría de los dibujos animados se hacían para el público infantil, pronto los adultos descubrieron otras cualidades en este tipo de cine, como por ejemplo la perfección gráfica, y así se empezaron a crear obras en exclusiva para este público. Un ejemplo de ello son las aventuras de Tom y Jerry, que lograron 7 Oscars. Pero sin duda la obra más compleja que se hizo hasta esa fecha fue   Los Aristogatos   (  The Aristocats  , 1970), de la factoría Disney, que cuenta con más de 50 kilómetros de metraje y unos 325.000 dibujos realizados por más de 35 dibujantes. Nos cuenta la conmovedora historia de Duquesa, una dulce, noble y educada gata blanca, madre de 3 encantadores cachorros (Bizet, Matisse y Minou), de los que se enamora un pobre y tosco gato callejero, Thomas O'Molley.  

  Otra película de Disney con gato de protagonista es   Oliver y compañía   (  Oliver & Company  , 1989). Y cómo olvidar la maravillosa   Historia de una gaviota y del gato que la enseñó a volar   (  La gabbianella e il gatto  , 1998 ), de nacionalidad italiana y basada en el libro de igual título de Luis Sepúlveda, quien por cierto pone la voz al personaje de “el Poeta”. Es una preciosa fábula sobre la tolerancia y el respeto a las diferencias, en la que una gaviota que está a punto de morir por los efectos de un vertido de petróleo obtiene la promesa del gato Zorbas de cuidar el huevo que acaba de poner. La pandilla de callejeros de Zorbas se encargará del cuidado y educación de la pequeña cría de gaviota, dando todo un ejemplo de convivencia entre seres diferentes.  

  Pero además de en los dibujos animados, el gato ha logrado ser protagonista en el cine de carne y hueso. En 1951, Arthur Lubin dirigió   El gato millonario   (  Rhubarb  ), donde un excéntrico millonario deja su herencia a su gato, que debe librarse astutamente de todas las tretas urdidas por la hija del amo, la cual se ha visto privada de la herencia por el minino. Este mismo gato, de nombre real Orangey, protagonizó 10 años después la magnífica   Desayuno con diamantes   (  Breakfast at Tiffany´s  , 1961), donde interpretaba a Gato, el gato que todos asociamos inmediatamente a Audrey Hepburn.  

  De 1963 es otra historia de Disney titulada   El viaje increíble   (  The incredible journey  ), una bonita historia protagonizada por un gato siamés y dos perros en fuga hacia el oeste. En el año 1993 se realizó un “remake” de esta cinta, llamado   De vuelta a casa: un viaje increíble   (  Homeward Bound. The incredible journey  ), que contó con una segunda parte (  De vuelta a casa 2  ) en el 1996.  

  En 1965, Robert Stevenson dirigió   El gato del F.B.I.   (  That darn cat!)  , de la productora Disney también, en la que otro gato siamés interpreta el papel de un policía que persigue a una banda de atracadores que han tomado de rehén a la cajera de un banco. En 1995 se rodó el remake de esta película, con el mismo título, protagonizado por Christina Ricci.  

  Otra película de Disney es   El gato que vino del espacio   (  The cat from outer space  , 1978 ), de Norman Tokar. Un buen producto cinematográfico para toda la familia, en el que se cuenta cómo un gato extraterrestre aterriza en la Tierra y su nave es capturada por un grupo de científicos para ser estudiada. El extraterrestre se vale de su aspecto felino para pasar inadvertido y sigue al científico que mejor conoce su nave hasta su casa, lo que causará un gran impacto en éste, sobre todo cuando el gato comienza a hablarle.  

  Del 2001 es   Como perros y gatos   (  Cats & Dogs  ), comedia en la que se muestra un mundo secreto, del que los humanos desconocen su existencia, en el que perros y gatos mantienen una batalla eterna. Los perros se encargan de proteger a los humanos, mientras que los gatos buscan el dominio del planeta. Un científico está a punto de descubrir una vacuna eficaz contra la alergia a los perros, y los gatos creen que eso será un avance en la causa canina, así que inician un ataque contra la familia del científico. Pero el perro de éstos, ayudado por un grupo de agentes caninos, se encargará de protegerlos para que la vacuna sea un éxito.  

  Pero donde más abundan los papeles gatunos es en las películas en las que intervienen como personajes secundarios. Por ejemplo, en   Los tres mosqueteros   (  The three Musketeers  , 1948 ) aparece el gato junto al cardenal Richelieu, interpretado por Vincent Price. En   Me enamoré de una bruja   (  Bell, Book and Candle  , 1958 ) un gato siamés ayuda a su ama bruja (Kim Novak) a utilizar sus conjuros para conseguir el amor de un hombre. Este gato, llamado Pyewacket, ganó un Patsy Awards (el equivalente de los Oscars para animales) por su interpretación en esta película.  

  En   Alien   (1978 ), el gato Jones demuestra su capacidad de supervivencia junto a la protagonista, Sigourney Weaver, al ser los dos únicos personajes que se salvan del ataque de un alienígena en la nave espacial en la que viajan.  

  De 1995 es la cinta   Asesinos   (  Assasins  ), donde una de las protagonistas (Julianne Moore) debe escapar del acecho de un asesino profesional (Antonio Banderas), y se hace acompañar por su gato.  

  En   Men in Black   (1997) aparece un gato llamado Orión, que lleva en su collar el secreto para desenmarañar un plan alienígena para dominar la Tierra.  

  En   El quinto elemento   (  The fifth element / Le cinquieme element  , 1997), una preciosa gata blanca llamada Sweetie comparte un minúsculo apartamento con el protagonista (Bruce Willis), y su afición favorita es ver la televisión tumbada en la cama.  

  En   Stuart Little   (1999), el persa blanco de la familia Little (llamado Snowbell) no está muy conforme con la adopción de un pequeño ratón como hijo, ya que no puede verlo como un amo, sino que para él es tan sólo comida.  

  Otra memorable actuación de un gato es el que aparece en   Los padres de ella   (  Meet the parents  , 2000), donde un chico que odia a los gatos debe convivir unos días en la casa de sus futuros suegros, y enfrentarse a un gato con unas rarezas muy peculiares.  

  En muchas ocasiones, el gato hace honor a su errónea fama de animal maléfico, y aparece en películas de terror o acompañando a los “malos”. Es el caso de   El Padrino   (  The Godfather  , 1972), donde aparece Marlon Brando como “jefe de la familia” acariciando a su gato. O la serie de   James Bond  , en la que el Dr. No siempre aparece acariciando también a su gato.  

  Una película más reciente es   Austin Powers, casi un agente secreto   (  Austin Powers: International Man of Mystery  , 1997), una parodia de las películas de James Bond. El malo de la peli, el Dr. Evil (Doctor Maligno), tiene un gato llamado Mr. Bigglesworth (en España lo han traducido como Señor Baldomero), al que quiere más que a su propio hijo. Este gato comienza siendo un hermoso y peludo persa blanco, pero al entrar en una máquina con su dueño acaba convertido en un pequeño sphinx sin pelo.  

  En cuanto a las películas de misterio y terror, podemos destacar el gato que acompaña a la Srta. Danvers, la tenebrosa ama de llaves de la mansión Manderley, en   Rebecca   (1940), de Alfred Hitchcock. O el que aparece en   La comedia de los horrores   (  The comedy of terrors  , 1964) de Jaques Tourneur, un gato llamado Rhubarb cuyo amo (Vincent Price), dueño de una funeraria, decide junto a su ayudante (Peter Lorre) acelerar la muerte de sus clientes ante la fuerte crisis de su negocio. El gato Rhubarb aparece en los créditos de la película.  

  En   Cementerio de animales   (  Pet sematary  , 1988 ), basado en un relato de Stephen King, un gato es enterrado en un cementerio indio situado junto a un cementerio de animales, donde los niños del pueblo entierran a sus mascotas. La sorpresa vendrá cuando inmediatamente después el gato vuelve a la vida.  

  En   Sonámbulos   (  Sleepwalkers  , 1992), también de Stephen King, los gatos son los encargados de luchar contra unos seres malignos cuya raza se está extinguiendo, y que se alimentan de la fuerza vital de jóvenes vírgenes.  

  En   La momia   (  The mummy  , 1999), los gatos son representados como los guardianes del Inframundo, y así son los únicos seres de la película a los que la terrorífica momia teme y de los que huye con pavor. En los primeros momentos de la película se puede ver también una escena en la que Anjsunamún acaricia distraídamente la cabeza de una gran estatua de Bastet, en un gesto más bien simbólico, pues esta diosa representa entre otras cosas al amor.  

  Por último me gustaría hacer mención de una película de terror que se está exhibiendo en los cines,   La maldición   (  Ju-on/The Grudge  , 2003), cinta japonesa que comienza contando cómo un hombre que pierde el juicio asesina a su mujer, su hijo pequeño y al gato de la familia. Unos años después, los tres asesinados vuelven para vengarse de todos los que entren en la casa familiar, y el gato es especialmente “espeluznante”...  


    Para la realización de este artículo me he basado en el capítulo "El gato en el cine y en los dibujos animados", de la enciclopedia   El gato  , tomo 4, Planeta DeAgostini, sobre todo para las películas antiguas. El resto es de mi cosecha como aficionada al cine, así que seguro que faltan muchos títulos por incluir.    

  Contribución de Isabel Gil    ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 01:32:51 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/el-gato-en-el-cine/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/el-gato-en-el-cine/</guid></item><item><title><![CDATA[El gato en el mundo grecorromano]]></title><description><![CDATA[  En Grecia, el gato no fue muy apreciado, pero para los romanos gozó de una gran consideración, seguramente debido a la honda impresión que les causó la fama de este animal en Egipto.  

  Antes de nuestra era, los griegos y romanos no conocían las cualidades cazadoras del gato, sino que usaban otros animales para proteger sus cosechas, como los hurones y las serpientes. Pero a partir del siglo I d.C., el pequeño felino se popularizó en estas dos zonas geográficas, y los ejércitos romanos se encargaron de difundirlo por toda Europa en sus conquistas.  

  De Grecia han quedado pocos documentos sobre el gato (alguna vasija, pinturas murales y bajorrelieves), pero es bien conocida la poca afición que los griegos tenían hacia este animal. A veces lo elegían como animal de compañía, aunque los favoritos seguían siendo el perro y las cigarras (para las que solían construir jaulas minúsculas). En un principio, fueron considerados como un juguete caro que se ofrecía a las cortesanas, un regalo exótico proveniente del país del Nilo.  

  Los griegos nunca entendieron la veneración egipcia hacia el gato, y la tenían como excesivamente exagerada. Una muestra de ello es el cínico comentario que le hace el poeta griego Anaxándrides a un egipcio:  

    “Vos os lamentais por un gato enfermo, ¡yo acabaría con él para tener su piel!”.    

  O el comentario de un tal Timocles (personaje no bien identificado) sobre la deificación del gato:  

    “¿Qué ayuda se puede esperar de un pájaro o de un perro? Ninguna, ¿no es verdad? ¡Entonces que nadie espere que dirija mis plegarias hacia el altar de un gato!”    

  Pero aunque en un principio no sentían ningún aprecio por los gatos, poco a poco empezaron a reconocer sus cualidades, y fueron adoptándolo como animales de compañía. Esopo lo asocia a Afrodita, la diosa de la belleza y del amor, y por lo tanto a la figura femenina en general.  

  Los romanos, sin embargo, apreciaban a los gatos, sin duda por la fuerte impresión que les causó la veneración de que eran objeto en Egipto. Al principio, era un capricho que sólo se podían permitir las familias ricas, pero pronto los gatos se fueron multiplicando hasta el punto de que incluso las familias pobres podían poseerlos.  

  Y tan de moda se pusieron en el mundo romano, que muchos de los lugares que fueron conquistando llevan en su nombre la palabra   gato  . Por ejemplo, el   condado del gato   (Caithness) en Escocia, la   ciudad del gato   (Katwijk) en Holanda... Los soldados solían llevar gatos consigo en sus campañas militares, y para reponer las pérdidas que sufrían de estos animales se hacían con gatos salvajes de la zona, a los que domesticaban y cruzaban con los suyos.  

  Según cuenta Plinio el Viejo en su   Historia natural  , en el siglo I d.C., los gatos romanos eran apreciados tanto por su trabajo protegiendo los graneros, como por su belleza y por su carácter independiente.  

  Durante la época imperial, y gracias al carácter sincrético de la religión romana, el culto de Diana cazadora fue asociado al de Bastet. Esta es la razón de que el culto a Bastet sobreviviera hasta el 392 de nuestra era, año en que el emperador romano Teodosio se decantó por el cristianismo como única religión del imperio, y prohibió todos los cultos paganos. Pero para esta época, el gato ya estaba fuertemente asentado en toda Europa como animal de compañía.  

  Parafraseando a Plinio el Viejo, se puede decir que   In catto veritas    :) , y así el gato supo ganarse el corazón de griegos y romanos.  


    Bibliografía:   El gato  , volumen 5. Editorial Planeta-De Agostini, S.A., Barcelona, 1994.    

  Contribución de Isabel Gil  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 01:26:14 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/el-gato-en-el-mundo-grecorromano/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/el-gato-en-el-mundo-grecorromano/</guid></item><item><title><![CDATA[&quot;Canción novísima de los gatos&quot;, de Lorca]]></title><description><![CDATA[  Poema inédito de Federico García Lorca, conocido en 1986.    

  Mefistófeles casero está tumbado al sol.  
Es un gato elegante con gesto de león,  
bien educado y bueno, si bien algo burlón.  
Es muy músico; entiende a Debussy,  
mas no le gusta Beethoven.  
Mi gato paseó de noche en el teclado,  
¡Oh, que satisfacción de su alma! Debussy  
fue un gato filarmónico en su vida anterior.  
Este genial francés comprendió la belleza  
del acorde gatuno sobre el teclado. Son  
acordes modernos de agua turbia de sombra  
(yo gato lo entiendo).  
Irritan al burgués: ¡Admirable misión!  
Francia admira a los gatos. Verlaine fue casi un gato  
feo y semicatólico, huraño y juguetón,  
que mayaba celeste a una luna invisible,  
lamido por las moscas y quemado de alcohol.  
Francia quiere a los gatos como España al torero.  
Como Rusia a la noche, como China al dragón.  
El gato es inquietante, no es de este mundo. Tiene  
el enorme prestigio de haber sido ya Dios.  
¿Habéis notado cuando nos mira soñoliento?  
Parece que nos dice: la vida es sucesión  
de ritmos sexuales. Sexo tiene la luz,  
sexo tiene la estrella, sexo tiene la flor.  
Y mira derramando su alma verde en la sombra.  
Nosotros vemos todos detrás al gran cabrón.  
Su espíritu es andrógino de sexos ya marchitos,  
languidez femenina y vibrar de varón,  
un espíritu raro de inocencia y lujuria,  
vejez y juventud casadas con amor.  
Son Felipes segundos dogmáticos y altivos,  
odian por fiel al perro, por servil al ratón,  
admiten las caricias con gesto distinguido  
y nos miran con aire sereno y superior.  
Me parecen maestros de alta melancolía,  
podrían curar tristezas de civilización.  
La energía moderna, el tanque y el biplano  
avivan en las almas el antiguo dolor.  
La vida a cada paso refina las tristezas,  
las almas cristalizan y la verdad voló,  
un grano de amargura se entierra y da su espiga.  
Saben esto los gatos más bien que el sembrador.  
Tienen algo de búhos y de toscas serpientes,  
debieron tener alas cuando su creación.  
Y hablarán de seguro con aquellos engendros  
satánicos que Antonio desde su cueva vio.  
Un gato enfurecido es casi Schopenhauer.  
Cascarrabias horrible con cara de bribón,  
pero siempre los gatos están bien educados  
y se dedican graves a tumbarse en el sol.  
El hombre es despreciable (dicen ellos), la muerte  
llega tarde o temprano ¡Gocemos del calor!  

  Este gran gato mío arzobispal y bello  
se duerme con la nana sepulcral del reloj.  
¡Qué le importan los senos del negro Eclesiastés,  
ni los sabios consejos del viejo Salomón?  
Duerme tú, gato mío, como un dios perezoso,  
mientras que yo suspiro por algo que voló.  
El bello Pecopian se sonríe en mi espejo,  
de calavera tiene su sonrisa expresión.  

  Duerme tú santamente mientras toco el piano,  
este monstruo con dientes de nieve y de carbón.  

  Y tú gato de rico, cumbre de la pereza,  
entérate de que hay gatos vagabundos que son  
mártires de los niños que a pedradas los matan  
y mueren como Sócrates  
dándoles su perdón.  

  Contribución de Isabel Gil  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 01:22:20 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/cancin-novsima-de-los-gatos-de-lorca/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/cancin-novsima-de-los-gatos-de-lorca/</guid></item><item><title><![CDATA[&quot;Oda al gato&quot;, de Pablo Neruda]]></title><description><![CDATA[  El poeta chileno Pablo Neruda (1904-1973) escribió odas a los átomos, los libros, las abejas, los trenes del sur, las cosas, el diccionario, las estrellas... y, cómo no, también a los gatos en su libro de 1959   Navegaciones y regresos  .    

  

  Oda al gato  

  Los animales fueron  
imperfectos,   
largos de cola, tristes   
de cabeza.  
Poco a poco se fueron   
componiendo,   
haciéndose paisaje,   
adquiriendo lunares, gracia, vuelo.   
El gato,  
sólo el gato   
apareció completo   
y orgulloso:  
nació completamente terminado,   
camina solo y sabe lo que quiere.  

  El hombre quiere ser pescado y pájaro,   
la serpiente quisiera tener alas,   
el perro es un león desorientado,  
el ingeniero quiere ser poeta,   
la mosca estudia para golondrina,   
el poeta trata de imitar la mosca,   
pero el gato  
quiere ser sólo gato   
y todo gato es gato   
desde bigote a cola,   
desde presentimiento a rata viva,   
desde la noche hasta sus ojos de oro.  

  No hay unidad   
como él,   
no tienen  
la luna ni la flor   
tal contextura:  
es una sola cosa  
como el sol o el topacio,   
y la elástica línea en su contorno  
firme y sutil es como  
la línea de la proa de una nave.   
Sus ojos amarillos  
dejaron una sola   
ranura  
para echar las monedas de la noche.  

  Oh pequeño   
emperador sin orbe,   
conquistador sin patria,   
mínimo tigre de salón, nupcial   
sultán del cielo  
de las tejas eróticas,   
el viento del amor  
en la intemperie   
reclamas   
cuando pasas   
y posas   
cuatro pies delicados  
en el suelo,   
oliendo,   
desconfiando  
de todo lo terrestre,   
porque todo  
es inmundo  
para el inmaculado pie del gato.  

  Oh fiera independiente   
de la casa, arrogante   
vestigio de la noche,   
perezoso, gimnástico   
y ajeno,   
profundísimo gato,   
policía secreta   
de las habitaciones,   
insignia  
de un   
desaparecido terciopelo,   
seguramente no hay   
enigma   
en tu manera,   
tal vez no eres misterio,   
todo el mundo te sabe y perteneces   
al habitante menos misterioso,   
tal vez todos lo creen,   
todos se creen dueños,   
propietarios, tíos   
de gatos, compañeros,   
colegas,  
discípulos o amigos  
de su gato.  

  Yo no.  
Yo no suscribo.  
Yo no conozco al gato.  
Todo lo sé, la vida y su archipiélago,   
el mar y la ciudad incalculable,   
la botánica,   
el gineceo con sus extravíos,   
el por y el menos de la matemática,   
los embudos volcánicos del mundo,   
la cáscara irreal del cocodrilo,   
la bondad ignorada del bombero,   
el atavismo azul del sacerdote,   
pero no puedo descifrar un gato.   
Mi razón resbaló en su indiferencia,   
sus ojos tienen números de oro.  

  Contribución de Marta González  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 01:15:49 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/oda-al-gato-de-pablo-neruda/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/oda-al-gato-de-pablo-neruda/</guid></item><item><title><![CDATA[&quot;Cats&quot;: los gatos a escena]]></title><description><![CDATA[  Una historia sobre gatos basada en poemas de T.S. Eliot y con música de Andrew Lloyd Webber se convirtió en los años 80 en uno de los musicales de más éxito de todos los tiempos. En   Cats   los gatos salen a escena y nos hablan sobre sí mismos, componiendo un amplio catálogo de personalidades felinas... y también humanas.  

  Una noche cualquiera en un callejón cualquiera de una ciudad cualquiera, un grupo de gatos celebra su reunión anual, son los gatos jelicales. Como buenos gatos, cuidan bien su intimidad, pero por una vez permitirán que los humanos metamos nuestras narices en sus asuntos. En la reunión del clan, el Viejo Deuteronomio, respetado jefe de la banda, elegirá como cada año al gato que va a emprender una nueva vida gatuna en el edén sideral. Uno a uno, y dirigidos por el maestro de ceremonias Munsktrap, vamos conociendo a los gatos y gatas del grupo: Jennyanydots, Rum Rum Tigger, Mungojerrie y Rampeltezer, Macavity, Bustofer Jones, Gus, Skimble... Pero la elegida para disfrutar del renacer gatuno en el edén sideral será finalmente Grizabella, la gata glamourosa que en sus buenos tiempos abandonó el clan por una vida de lujo, y ahora ya anciana intenta volver encontrando rechazo y desprecio.   

  Este es el argumento de   Cats  , uno de los musicales más famosos de todos los tiempos.   Cats   se estrenó en 1981 en el New London Theatre. Ocho años más tarde lograría el primero de sus récords: ser la obra de mayor duración en cartel del teatro británico. Ese mismo récord lo alcanzó también en Broadway en 1997, a los 15 años de su estreno en los Estados Unidos. Más de 20 años en cartel y el sinfín de premios recibidos colocan a   Cats   en un puesto señalado en la historia del teatro musical.   Cats   ha recorrido el mundo, reuniendo a legiones de fanáticos de los gatos jelicales y llegando a convertirse en un auténtico fenómeno social. Sin embargo, en un principio hubiera sido difícil presagiar este éxito tan rotundo.   

  Los textos de   Cats   están tomados de   El libro de los gatos habilidosos del viejo Possum   (1939), del poeta, crítico y dramaturgo norteamericano nacionalizado británico T. S. Eliot.   Eliot, uno de los más grandes poetas del siglo XX, Premio Nobel de Literatura en 1948 y autor de algunas obras maestras de la nueva poesía inglesa, como   La tierra baldía    o   Cuatro Cuartetos  , es conocido sobre todo por su poesía oscura y conceptual. Pero fue también un gran amante de los gatos, y el pequeño libro de poemas en el que se basa el musical   Cats   nos descubre a un Eliot cómico y ligero, muy alejado de la obra por la que alcanzó mayor reconocimiento.  

  Eliot había escrito estos poemas para los hijos de los Faber, la editorial de la que era director. Los gatos son los protagonistas absolutos, descritos de forma humorística y representando diversas tipologías que responden a la perfección tanto a la diversidad gatuna como a la humana: la gata marmota, el gato pendenciero, el caprichoso, los traviesos, el viejo sabio, el habilidoso, el malvado, el tragón, el supervisor o el buenazo.  

  Los poemas sobre gatos de Eliot destacan por su ritmo, sus rimas y sus juegos de lenguaje, en los que se identifica la influencia de maestros del sinsentido lingüístico como Edward Lear y Lewis Carroll; son por ello tan difíciles de traducir a otros idiomas como idóneos para musicar. La idea de poner a cantar y  bailar a los gatos del viejo Possum fue del compositor británico Andrew Lloyd Webber, rey Midas del musical de los ochenta, responsable de grandes éxitos como los de   Jesucristo Superstar  ,   Evita   o   El fantasma de la ópera  . Músico ecléctico y populista, experto en grandes superproducciones y éxitos comerciales, Lloyd Webber ha sufrido una persistente disonancia entre la impresionante acogida que el público otorga a sus producciones y el duro tratamiento que recibe de los críticos. Se ha llegado a decir de él que es "basura del principio al final", e incluso ha tenido que hacer frente a un pleito por plagio interpuesto por los herederos de Puccini. Pero lo que es innegable es su olfato casi infalible para atraer a las masas.   

  Lloyd Webber cuenta haberse criado de niño oyendo los poemas sobre gatos de Eliot, y de su asombrosa musicalidad surgió la idea del espectáculo. Fue grande el esfuerzo que tuvo que hacer para conseguir apoyos para su proyecto, ya que las perspectivas no eran nada halagüeñas: el libro era una colección de poemas independientes, y el teatro requería narrativa. Por otra parte, las andanzas de una pandilla de gatos no parecían tener suficiente atractivo para un público al que Lloyd Webber había acostumbrado a grandes historias como las de Jesucristo y Evita. El hilo argumental que se necesitaba, simple y emotivo, muy al gusto de Lloyd Webber, aparece gracias a los fragmentos de poemas inéditos del propio Eliot que su viuda, Valérie Eliot, le facilita. Un personaje nuevo rescatado de los papeles no publicados, el de Grizabella, la gata glamourosa e hija pródiga del clan, quizá demasiado sombrío para ser incluido en el libro, será el que proporcione cierta continuidad a la historia, que se articula débilmente alrededor de su regreso, el rechazo inicial del grupo y su definitiva aceptación para emprender el camino al edén sideral. Además, "Memory", la canción de Grizabella, con letra de Trevor Nunn a partir del poema "Rhapsody on a Windy Night" del propio Eliot y catapultada a la fama en la voz de Barbra Streisand, se convertirá en la melodía más emblemática y conocida de la obra.  
 

  Gran parte del éxito de   Cats   se debe a su impactante puesta en escena. El decorado que representa un callejón repleto de detritos humanos... a escala gatuna, la caracterización de todos los personajes como unos convincentes felinos antropomorfizados, y la original coreografía de Gillian Lynne, inspirada en los movimientos de sus gatos Scarlett y Rhett, son elementos que transportan a la audiencia al mundo mágico de los gatos jelicales. Los trucos efectistas propios de Lloyd Webber están también presentes en escenas como la de la ascensión final en neumático de Grizabella al edén sideral.  

    Cats   dejó de representarse en Broadway en el año 2000, y en mayo de 2002 echó también definitivamente el telón en Londres. Andrew Lloyd Webber declaró: “obviamente, estoy muy triste, pero según mis cálculos, 21 años es una respetable edad para un gato y, después de todo, aún le quedan ocho vidas por vivir”. Efectivamente,   Cats   sigue viviendo en la larga lista de ciudades en las que aún se representa y en las funciones itinerantes que recorren el mundo.   Cats   llegó a España, al Teatro Coliseum de Madrid, a finales de 2003.  

  Contribución de Marta González  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 01:06:04 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/cats-los-gatos-a-escena/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/cats-los-gatos-a-escena/</guid></item><item><title><![CDATA[&quot;Cómo llamar a un gato&quot;, de T. S. Eliot]]></title><description><![CDATA[  T. S. Eliot (St. Louis, Missouri, 1885-1965), una gran figura de la poesía del siglo XX, publicó en 1939   El libro de los gatos habilidosos del viejo Possum  , un libro de poemas de rítmica asombrosa y dirigido al público infantil, donde los gatos se constituyen en reflejos de las tipologías humanas. Sobre este libro se basaría el musical   Cats  , y este es el poema que lo abre.    

  Cómo llamar a un gato  

  Ponerle nombre a un gato es harto complicado,  
desde luego no es un juego para los muy simplones.  
Pueden pensar ustedes que estoy algo chiflado  
cuando digo que al menos ha de tener tres nombres.  
Lo primero es el nombre que le damos a diario;  
como Pedro, Alonso, Augusto o Don Bigote;  
Como Víctor o Jorge o el simpático Paco.  
Todos ellos son nombres bastante razonables.  
Los hay más bonitos y que suenan mejor  
para las damas y los caballeros,  
como Admetus, Electra, Démeter, o Platón,  
pero todos son nombres demasiado discretos.  
Y un gato ha de tener uno más especial,  
que sea peculiar, algo más digno.  
¿Cómo, si no, va a alzar su rabo vertical  
o atusar sus bigotes y mantenerse altivo?  
De nombres de este tipo os puedo dar un quórum  
como son Mankostrop, Quoricopat o Qaxo,  
también Bamboliurina o, si no, Yellylorum,  
son nombres que jamás compartirán dos gatos.  
Pero a pesar de todo, nos queda un nombre más,  
y ése es el que tú nunca podrás adivinar,  
el nombre que los hombres jamás encontrarán.  
Que SÓLO EL GATO LO SABE y no confesará.  
Si un gato ves en meditación,  
el motivo nunca te asombre.  
Su mente está en contemplación  
de la Idea Una de su nombre.  
Su inefable, efable,  
efainefable,  
único, oscuro, inescrutable Nombre.  

    T.S. Eliot, “The Naming of Cats” (traducción de   R. Ortiz, en:   El libro de los gatos habilidosos del Viejo Possum  , Valencia: Pre-Textos, 2001; original 1939).    

  Contribución de Marta González  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 00:58:36 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/cmo-llamar-a-un-gato-de-t-s-eliot/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/cmo-llamar-a-un-gato-de-t-s-eliot/</guid></item><item><title><![CDATA[Trastornos del comportamiento en el gato]]></title><description><![CDATA[  Hoy en día el gato se ve afectado más de lo que pensamos por trastornos de tipo psicológico, tanto que ya algunos etólogos y veterinarios se dedican a estudiar exclusivamente este asunto, y ha surgido una especialidad llamada zoopsiquiatría. Los principales síntomas de desorden psíquico son la agresividad, el comportamiento erróneo de eliminación, la automutilación y la excesiva timidez. Otros casos son los de gatos histéricos o deprimidos, gatos destructores, gatos que permanecen postrados en un rincón, etc. O sea, que las manifestaciones son variadas.  

  Desde el punto de vista estadístico, parece ser que los gatos de raza son más proclives a padecer este tipo de problemas, y la explicación puede que sea su mayor fragilidad genética, producto del cruzamiento entre consanguíneos. A esta conclusión ha llegado por ejemplo el etólogo británico Peter Neville, aunque la base de su teoría es que los gatos domésticos están actualmente demasiado mimados, y este entorno hiperprotector hace perder al gato sus referencias naturales y, por tanto, su equilibrio vital y psíquico.  

  El periodo de la vida del gato más sensible es la primera infancia, que es cuando se forma su personalidad,  y es cuando pueden sufrir más desórdenes psicológicos. Este desarrollo comienza antes del nacimiento del gatito y va evolucionando hasta su autonomía.  

  

  Según P. Pageat y J. Dehasse, doctores en veterinaria:   el desarrollo comportamental del gatito evoluciona en función de una interacción compleja entre el desarrollo neurológico y somático, por una parte, y los estímulos ambientales, por la otra. Son numerosos los factores que pueden interactuar para imprimir en el sistema nervioso efectos sociales a largo plazo  . Es decir, que en un determinado momento, factores externos al gatito pueden provocar la aparición de trastornos en su comportamiento.  

  Por esta razón es fundamental que el gatito permanezca junto a su madre por lo menos hasta el momento del destete, ya que gracias a la educación que recibe de ésta podrá adaptarse más adelante a las reglas de la vida social. Se ha comprobado que la mayoría de los gatos agresivos, para los cuales lo más normal es morder y arañar a todos los seres vivos que se pongan a su alcance, han sido animales destetados demasiado pronto.  

  Así mismo es muy importante para la perfecta convivencia entre gatos y humanos que el gatito pase una fase de socialización gracias a la cual se acostumbrará al contacto con otros seres de todas las especies, incluidos otros gatos. Si estos contactos con humanos no se producen en los primeros meses de vida, el gatito tendrá miedo de todo, y esta actitud será difícil de corregir. Pero también puede ocurrir el efecto contrario, y es que el gatito se vuelva agresivo por esa falta de contacto humano.  

  Muchas veces las causas de los trastornos comportamentales de los gatos son fácilmente detectables y por lo tanto se pueden solucionar sin mucha dificultad. Por ejemplo, molestar al gato mientras come puede ponerlo nervioso. Dejar a un gato normalmente sociable en una pensión o en la clínica veterinaria durante un tiempo puede hacer que se vuelva miedoso, pues puede creer que sus amos lo han abandonado. Mudarse de casa o que nuevas personas vengan a vivir a ella puede provocar diversas reacciones en los gatos, como diarreas, tics o infecciones. Todas estas enfermedades psicosomáticas se pueden deducir rápidamente, y por lo tanto, solucionar.  

  Pero otras veces las causas son más sutiles y no es fácil ver el origen ambiental del problema, como por ejemplo en el caso de la coprofagia (ingestión de heces) o cuando comen ropa o lana.  

  Y otras veces simplemente no hay causas ambientales. Por ejemplo, un gato que marca demasiado con orina puede tener su origen un una mala educación, y lo mismo ocurre en el caso de gatos a los que se le permite pedir comida usando las uñas. En estos casos la solución es continuar con su educación de una manera muy firme.  

  Por último, también las causas de muchos trastornos de comportamiento son puramente físicas. Por ejemplo, un gato que sacude mucho la cabeza puede estar afectado por una otitis parasitaria, aunque en un principio su comportamiento nos pueda parecer compulsivo. Por eso, antes de analizar un trastorno comportamental en un gato hay que descartar una posible causa física, cuyo tratamiento será de tipo farmacológico.  

  En casi todos los casos, sea cual sea la causa, hay un indicio común que debe hacernos sospechar de la existencia de un problema psíquico, y es el hecho de que el gato se olvida del aseo. Desmond Morris le da una explicación:   Una actitud de este tipo significa a menudo un estado de fragilidad ligado tanto a un trastorno territorial (en ocasión de una mudanza, por ejemplo) como a una forma de abandono (como la llegada de un segundo gato o, también, de un niño)  .   

  Hay varias hipótesis para intentar explicar este hecho. La primera y más sencilla es que su caja de necesidades esté sucia. El gato hará sus necesidades fuera, pero es sólo una forma de avisarle a sus dueños, y por lo tanto no es una actitud preocupante, pues con la adecuada limpieza de la caja el gato volverá a su costumbre de usarla. La segunda hipótesis, que es la más frecuente, es aquella en la que el gato intenta cubrir una zona con un olor extraño, para indicar que el territorio es totalmente suyo. En principio no es una actitud grave, pero hay que estar muy atento a cualquier signo de inseguridad que, si no es controlado, puede dar lugar a problemas más graves. En este sentido debemos tener mucho cuidado con no eliminar todos los signos olorosos que los gatos dejan repartidos por la casa a modo de marcajes, y que los hacen sentir seguros. Normalmente estas señales las van dejando en los muebles, objetos de casa, esquinas de las paredes, etc, restregando las comisuras de la boca, donde se forman las feromonas de tipo relajante. Si realizamos una limpieza a fondo de la casa, podemos eliminar de golpe estos marcajes, con lo cual el gato puede sentirse desconcertado y puede reaccionar marcando con orina para volver a recuperar su territorio, con lo cual agravamos el problema de forma considerable.  

  La tercera hipótesis se da en gatos depresivos, que se mantienen postrados y escondidos, y que se orinan sobre el lugar por miedo a moverse. Estos gatos han podido ser objeto de agresiones y se necesita tiempo para que recuperen la confianza. Otro caso es el de los gatos demasiado dependientes de sus amos, y que cuando éstos no están en casa dejan de comer y asearse. Este tipo de gatos puede desarrollar un tipo de comportamiento de automutilación mediante lamido excesivo.  

  Debido a la dificultad de curar los problemas psicológicos de los gatos, es fundamental intentar prevenirlos. Hay 3 reglas de oro para que un gato tenga una buena salud psíquica:  

    1º. Permitirle la educación materna y no separarlo de su madre antes del destete natural.  

  2º. Proporcionarle una adecuada socialización con seres humanos.  

  3º. Tener dos gatos en lugar de uno. De esta forma se intercambian lo esencial de los comportamientos naturales, a veces olvidado por los gatos domésticos.    


      El Gato.   Volúmenes 5 y 6. Editorial Planeta – De Agostini, S.A. Barcelona, 1994.    

  Contribución de Isabel Gil  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 00:49:51 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/salud-gatuna-y-humana/trastornos-del-comportamiento-en-el-gato/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/salud-gatuna-y-humana/trastornos-del-comportamiento-en-el-gato/</guid></item><item><title><![CDATA[Ideas erróneas sobre los gatos]]></title><description><![CDATA[  Desde sus primeros contactos con el ser humano el gato no ha pasado desapercibido. Unas veces adorado como un dios y otras demonizado, su forma de ser no deja impasible a nadie, y ello ha hecho que este pequeño felino jamás haya disfrutado de la indiferencia y que haya sido el animal doméstico sobre el que más creencias erróneas se han difundido.  

  Sin duda alguna, en ello ha influido su carácter enigmático y huidizo, su misteriosa mirada y esa pretendida capacidad para ver en la oscuridad, lo que ha hecho verter sobre él las más increíbles supersticiones. El primer puesto de estos temores irracionales hacia el gato lo ocupa el mito del gato negro. Heredera de las ideas medievales en torno a las brujas, esta superstición aún está bastante extendida entre la población. Pero lo más curioso es que este temor hacia los gatos negros no se fundamenta en ningún rasgo de su comportamiento o carácter, sino únicamente en su aspecto físico. Simplemente se le considera un ser diabólico o surgido de las tinieblas por su color negro y su mirada penetrante, y mucha gente sigue considerándolo un signo de mala suerte al que hay que evitar a toda costa.  

  Sin embargo, hay muchos otros mitos sobre los gatos que son más perniciosos que lo del gato negro y que están más establecidos en nuestras mentes. Un ejemplo de ello es la idea sobre la hipocresía del gato. Aunque no seamos conscientes de ello, esto se demuestra fácilmente viendo tan sólo el antagonismo tradicional entre perros y gatos, a los que atribuimos siempre cualidades contrapuestas. Es decir, si el perro siempre ha sido considerado un animal fiel, sincero y leal, el gato ha tenido los defectos contrarios, a saber, infidelidad, falsedad e hipocresía. Esto viene de siglos atrás, y parte de la culpa la tuvo el naturalista francés George-Louis Leclerc, conde de Buffon (1707-1788 ), que en su obra magna   Historia natural   compara a perros y gatos y dice que los gatos “están dotados de una malicia innata, de un carácter huidizo y de una natural perversidad”. Aunque es conocido que detestaba a los gatos, muy pronto esta idea se difundió entre la gente, e incluso ha llegado hasta la actualidad.   

  Pero hay que reconocer que esta idea sobre la hipocresía del gato, aunque falsa, tiene su origen en el comportamiento mismo del felino. Un gato está tranquilamente jugando con la mano de su humano que lo acaricia, y de pronto se revuelve y le muerde o araña. Para mucha gente, este comportamiento es tachado de traición o hipocresía, pero justo antes de atacar el animal ha avisado. Todos los que tienen gato saben que cuando está a punto de atacar muestra unos signos claros, como erizamiento del lomo y plegamiento hacia atrás de las orejas, no obstante, si el gato está tumbado sobre su lomo es difícil percibir estas señales de ataque inminente. Por lo tanto, es erróneo culpar a un gato de hipocresía, ya que los gatos nunca atacan sin preaviso, y el mismo concepto de hipocresía es un concepto humano para un comportamiento humano también, con lo cual no se debe atribuir a los animales. En el ejemplo anterior del gato que muerde la mano con la que jugaba, el comportamiento felino se debe simplemente a un reflejo de autodefensa. Los etólogos no se ponen de acuerdo en aclarar cuál es su origen, pero entre las distintas interpretaciones están la de una herencia de antiguos miedos, cuando la mano del hombre era tenida como amenazante, el recuerdo de una agresión tenida con anterioridad, o incluso un repentino cambio de humor, o sea, que el gato se haya hartado de jugar y quiera liberarse de la mano. La cuestión fundamental es que el animal “ha hablado” para decir que ya no quería seguir, y si el humano no sabe “escuchar” a su gato puede llegar a malinterpretar sus señales.  

  En el mismo concepto de hipocresía entra otro comportamiento peculiar del gato, que comparte con la mayoría de los mamíferos, y es la mirada huidiza. De todos es bien conocida esa actitud del gato de rehuir la mirada de su humano, sobre todo si es largamente sostenida. En muchos animales, este comportamiento significa que las hostilidades están abiertas, y consideran una mirada insistente como una amenaza. Cuando dos gatos se enfrentan comienzan siempre por mirarse largamente, antes de desencadenar la pelea. Por esta razón, los gatos se suelen sentir atraídos por las personas que los detestan e ignoran, y huyen de las que pretenden atraerlos por la mirada. Según el etólogo Desmond Morris, el gato que está “enfadado” da la espalda porque quiere evitar entrar en una situación de conflicto, que seguramente se desencadenaría si aceptara sostener la mirada de su amo.   

  Hay más mitos curiosos sobre los gatos, como el poder de predecir la lluvia por el movimiento de sus patas. Esta creencia está recogida en los escritos desde la Edad Media, y desde luego es totalmente infundada. Más actual es la creencia de que el gato molesta a su humano cuando habla por teléfono porque se siente celoso, cuando la realidad es que simplemente piensa que su humano le está hablando a él y se cree en la necesidad de responderle. El gato, por supuesto, desconoce totalmente las técnicas modernas. Asimismo, hay que añadir la creencia de que el gato es un animal solitario, cuando la realidad es otra. Los gatos sólo gustan de la soledad en los períodos de caza, ya que sí son cazadores solitarios, pero el resto del tiempo prefieren estar en compañía (bien de gatos o de humanos).   

  Konrad Lorenz, uno de los padres de la etología, decía que “es imposible pensar que el más orgulloso y el más virtuoso de los animales sea falso”. Por tanto, es inútil achacar a los gatos conceptos humanos, y habría que empezar a pensar que un gato es un gato y que posee sus propios códigos comportamentales y de lenguaje. Comprender esos códigos nos permitirán entenderlo mejor, aunque eso no significa en ningún momento poderlo dominar, pues no es ese el fin.  

  En conclusión, podemos ver que los gatos son muy diferentes a esas imágenes que nos han llegado desde la Edad Media. Ni son hipócritas, ni perversos, ni malignos. No son solitarios, ni portadores de mala suerte, ni adivinos meteorológicos. Son simplemente gatos, y hasta que dejemos de tener esa visión antropomórfica de ellos seguirán persistiendo en la mente humana las ideas equivocadas sobre ellos. Porque un gato es un gato, y en ningún modo es un ser humano.  

  Contribución de Isabel Gil  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 00:44:34 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/ideas-errneas-sobre-los-gatos/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/ideas-errneas-sobre-los-gatos/</guid></item><item><title><![CDATA[El gato en la Edad Media]]></title><description><![CDATA[  Tras ser divinizado en el Antiguo Egipto, el gato formó parte de otros cultos religiosos influenciados directamente por la cultura egipcia. Así, Grecia y Roma asimilaron el culto a Bastet en las figuras de Artemisa y Diana, dos diosas asociadas a Bastet. Sin embargo, la Iglesia desde sus principios consideró al gato como una criatura demoníaca, debido a su relación con los antiguos “cultos paganos”. A pesar de esto, durante la Alta Edad Media se tenía en mucha estima a este animal, por sus habilidades cazadoras, y así los campesinos e incluso los conventos y monasterios hacían uso de él para acabar con los roedores.  

  

  Pero un hecho crucial en la historia de la humanidad acabó de un plumazo con la “buena estrella” del felino. En el siglo XIV se produjo un gran desastre en la sociedad europea que aniquiló buena parte de su población. El azote de la “Peste Negra” tuvo como consecuencia la desaparición de una tercera parte de la población europea (25 millones de muertos en un período de 20 años), especialmente el brote del año 1348. Junto a este cataclismo social aparecieron de nuevo los cultos paganos y esa gran lacra que fue la superstición.  

  Esta enfermedad social, que consigue transformar cualquier realidad en brujería, fue la causa inicial de la larga persecución de los gatos, especialmente los negros. Sin duda influyeron las características principales del gato, como su carácter misterioso, su mirada intensa y penetrante y su gusto por la vida nocturna. Así se explica que alguien que viera una mirada fosforescente en la oscuridad pudiera creer que estaba en presencia de una potencia diabólica, como por ejemplo una bruja que hubiera adoptado la forma de un animal.  

  El mundo pareció venirse abajo en aquella época, en la que las guerras, el cambio de clima, las epidemias y los graves problemas políticos diezmaron a la población, sumergiéndola en terribles hambrunas y provocando su ruina. Esta situación allanó el camino para las ideas supersticiosas, pues a alguien había que culpar de todas las desgracias que ocurrían, y el gato fue el sujeto ideal para ello, por su estrecha relación con las religiones paganas de la antigüedad.  

  Pero no fue el gato la única víctima de la superstición. Otros animales como los perros, sapos, búhos, ratones, murciélagos o comadrejas también sufrieron las consecuencias de estas ideas supersticiosas, y fueron perseguidos y condenados a ser ahorcados o quemados junto con las brujas que los habían inspirado (además de otras colectividades, como los judíos).  

  La Inquisición alentó esta “caza de brujas”, y de esta manera el papa Inocencio VIII y su bula de 1484, consiguieron establecer como habituales los sacrificios de gatos durante las fiestas populares. Acusado de ser ayudante del Diablo, el gato fue designado como el responsable de las calamidades que se cernían sobre la humanidad, y se convirtió en el chivo expiatorio de la cristiandad. En esa época, el pueblo se divertía con las hogueras para gatos, y cada región tenía sus propios rituales. Eran muy normales las quemas de gatos vivos durante las noches de San Juan. En algunos sitios se encendía una hoguera circular, dejando a los gatos dentro del círculo, y justo en el centro tenían un árbol como único refugio. Cuando las llamas se acercaban, ellos trepaban en masa sobre el árbol, para volver a caer inmediatamente en la pira. Muy refinados que eran en esa época.  

  En Metz (Francia), los habitantes fueron víctimas de una enfermedad epidémica en 1344, y naturalmente se culpó de ello a los gatos, como representantes de Lucifer. El gobernador ordenó levantar una hoguera y arrojar a ella 13 gatos. Este espectáculo se repitió todos los años hasta 1777, cuando la esposa del gobernador consiguió que se suprimiera “tan bárbara costumbre”.  

  Otra fiesta parecida se celebraba en Ypres (Bélgica), donde se tenía la costumbre de arrojar gatos desde lo alto de un campanario. La costumbre existe todavía, pero ya sólo se arrojan gatos de peluche, y parece que los participantes se los disputan, pues ahora se considera buena suerte capturar uno de estos gatos.  

  La cuestión es que en un momento tan delicado como el de la epidemia de Peste Negra, casi se acaba con la población de gatos en Europa, cuando en realidad éste era el mejor método para luchar contra la plaga, provocada por las ratas. Y todo ello debido a la intransigencia y el desconocimiento tan característicos de los humanos. Pero poco a poco, el gato fue recuperándose, y así, su eterno enemigo, el ratón, se convirtió en su salvador, al volver a su tarea en los graneros. Sin embargo, muchas de aquellas ideas supersticiosas sobre los gatos aún perduran entre nosotros.  

  Contribución de Isabel Gil  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 00:40:36 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/el-gato-en-la-edad-media/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/el-gato-en-la-edad-media/</guid></item><item><title><![CDATA[Bastet, el culto al gato en el antiguo Egipto]]></title><description><![CDATA[  Bastet, la diosa-gata, se solía representar como una gata sentada o como una mujer con cabeza de gata, que en la mano lleva un sistro (instrumento musical parecido a un sonajero). Ante todo, era la protectora de los niños de la familia real. En la mitología egipcia, Bastet defendió a Ra, el dios-sol, de los ataques de la serpiente Apofis, deidad que personifica las fuerzas del mal en el más allá. Hija y esposa de Ra, Bastet representa la dulzura maternal y la feroz defensa de los hijos, así como el placer, la feminidad y la alegría. Además era la diosa de la música y la danza.  

  

  Bastet, la diosa-gata, se solía representar como una gata sentada o como una mujer con cabeza de gata, que en la mano lleva un sistro (instrumento musical parecido a un sonajero). Ante todo, era la protectora de los niños de la familia real. En la mitología egipcia, Bastet defendió a Ra, el dios-sol, de los ataques de la serpiente Apofis, deidad que personifica las fuerzas del mal en el más allá. Hija y esposa de Ra, Bastet representa la dulzura maternal y la feroz defensa de los hijos, así como el placer, la feminidad y la alegría. Además era la diosa de la música y la danza.  

  En la ciudad de Bubastis, nombre que significa Mansión de la diosa Bastet, en el Delta del Nilo, aparecen restos de su culto ya en la IV dinastía (Imperio Antiguo). Desde estos principios de la historia egipcia, Bastet es la representación de la madre del Faraón, que se encarga de proteger y ayudar a su hijo.  

  En sus orígenes, Bastet podría haber sido una leona, y así se la representa en su versión colérica, como una mujer con cabeza de leona. Ésta recibe el nombre de Sejmet (la poderosa), y representa la quemadura de los rayos de sol. Es una diosa destructora de los hombres y responsable de las epidemias que se cernían sobre Egipto. Por esta razón, Sejmet fue elegida como patrona de los médicos.  

  Fue a partir del siglo X a.C. cuando comienza a representarse como una gata doméstica de carácter hogareño. Cuenta una leyenda egipcia que, al principio de los tiempos, hubo una revuelta de los hombres contra el poder divino. Ra, para castigarlos, les envió a la feroz Sejmet. Pero la leona, sedienta de sangre, pierde el control hasta tal punto que Ra ha de intervenir para que no aniquile a toda la humanidad. Manda fabricar cerveza y ordena que la coloreen de rojo, para que parezca sangre. La cerveza es derramada cerca de donde se halla la diosa, que inmediatamente comienza a beberla. Al final está tan borracha que olvida su furia contra los hombres. Pero, sintiéndose humillada, huye de Egipto y se interna en Nubia (parte del actual Sudán). Para restablecer el orden divino es necesario que Sejmet regrese a Egipto, por lo que Ra envía a Tot con la misión de convencer a la irascible y temible leona. Tot (dios de la escritura y mediador entre los dioses), disfrazado de astuto monito, consigue calmar a Sejmet y que vuelva a Egipto, para lo cual ésta toma la forma de una gata.  
 
  Todo este tipo de leyendas tiene una estrecha relación con las crecidas del Nilo, pues éstas venían desde Nubia hacia Egipto (como el viaje de regreso de la diosa). Y además la cerveza roja que calma a la leona es un símil de las aguas del Nilo cuando suben su nivel cargadas del oscuro y nutriente limo. Esta leyenda aparece representada por primera vez en la tumba de Seti I, padre del famoso Ramsés II.  

  Por tanto, se puede observar que Bastet encarna los aspectos pacíficos de Sejmet. Protege la gestación y los nacimientos, ya que es uno de los ojos de Ra (el que está asociado a la Luna). Por eso a los niños pequeños se les ponía amuletos de Bastet colgados del cuello que les protegía de las enfermedades. Sejmet, sin embargo, era el ojo de Ra asociado al Sol, que representaba las quemaduras solares. A pesar de todo, ambas entran en la categoría de diosas peligrosas, pues sus accesos de ira son tan terribles que hasta el rey de los dioses, Ra, teme permanecer junto a ellas. Es la dualidad del carácter felino, que puede pasar fácilmente del amor más profundo hacia sus hijos a la cólera más enorme por defenderlos contra cualquier ataque externo.  

  La dinastía XXII, de origen libio, toma a Bastet como divinidad propia y establece la nueva capital de Egipto en Bubastis, como no podía ser de otro modo. Así que a esta dinastía se la conoce como bubástica o bubastita.  

  Para mantener contenta a la diosa-gata, solía celebrarse en su ciudad una fiesta denominada La Fiesta de la Embriaguez, con tintes orgiásticos, en la que corría el vino en gran cantidad, pretendiendo con ello aplacar la ira de la diosa para que no tomara su aspecto de leona y arremetiera contra los humanos. Como se puede ver, está muy relacionada con la leyenda de Nubia.  

  En su templo, los sacerdotes mantenían y adoraban a gatos sagrados considerados la reencarnación de la diosa. Cuando estos gatos morían, se les realizaba el rito de la momificación con todos los honores. Las gentes de Egipto emigraban a esta ciudad cuando sus gatos morían, pues era costumbre enterrarlos en un cementerio en la ciudad de la diosa-gata. En 1859 se encontró allí una necrópolis con unos 300.000 gatos momificados. Sus descubridores convirtieron las momias en polvo para abono, que fue vendido a agricultores ingleses a unas 4 libras la tonelada.  

  Además de en su capital, Bastet fue adorada en otras ciudades egipcias, como Heliópolis, Menfis o Leontópolis, difundiéndose su culto más tarde a Italia. Este culto duró hasta finales del siglo IV d.C.  

  Contribución de Isabel Gil  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 00:37:17 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/bastet-el-culto-al-gato-en-el-antiguo-egipto/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/bastet-el-culto-al-gato-en-el-antiguo-egipto/</guid></item><item><title><![CDATA[El gato, animal sagrado en el antiguo Egipto]]></title><description><![CDATA[  Entre los numerosos animales domésticos con que contaban los egipcios, merece la pena destacar al gato. Hay bastante polémica sobre su origen, pero todo parece indicar que procedía del   Felis silvestris lybica  , una especie salvaje del norte de África. Aunque hay restos de un culto religioso a Bastet ya en las primeras dinastías, no será hasta el Imperio Medio (2060-1786) cuando se generalice su representación en las tumbas.  

    "Yo soy el  Gran  Gato  que  inauguró  el árbol Yeshed en Heliópolis, en aquella noche en que fueron anonadados los enemigos del Dueño del universo..." Capítulo XVII del   Libro de los Muertos  .    

  

  Entre los numerosos animales domésticos con que contaban los egipcios, merece la pena destacar al gato. Hay bastante polémica sobre su origen, pero todo parece indicar que procedía del   Felis silvestris lybica  , una especie salvaje del norte de África. Aunque hay restos de un culto religioso a Bastet ya en las primeras dinastías, no será hasta el Imperio Medio (2060-1786) cuando se generalice su representación en las tumbas, y esta situación pervivirá hasta finales del siglo IV d.C. Estas primeras representaciones en el Imperio Medio coinciden con la aparición de las primeras momias de este animal.  

  La popularidad del gato entre los egipcios se debía principalmente a su eficacia para librar las casas y graneros de roedores y serpientes. Más adelante se usó al gato como auxiliar en las actividades de caza, sobre todo de aves, sustituyendo al perro en estas labores. Esta es una de las capacidades que más llama la atención de los gatos egipcios. Efectivamente, existen varias pinturas murales en tumbas donde se observa al dueño de la misma en compañía de su mujer e hijos, practicando la cacería, actividad a la que eran muy aficionados los miembros de las clases superiores. En estas escenas se ve a la familia sobre una barca que navega entre las matas de papiros. El señor está de pie a punto de lanzar una especie de bumerán, que no es más que un palo curvo que no regresaba, sobre la presa (normalmente ánades). La función del gato es recoger las piezas abatidas y depositarlas en la barca. Este gato amaestrado, que aparece representado sobre todo en el Imperio Nuevo, llama precisamente la atención porque no sabemos cómo los adiestrarían los egipcios para esa función.  

  El nombre que los egipcios daban al gato era   miu  , en lo que parece claramente una onomatopeya más que un nombre. Los gatos actuales parecen haber perdido los rasgos característicos de sus antepasados egipcios, aunque el abisinio sigue recordando a las estatuas de Bastet.  

  Herodoto (484-424 a.C.), historiador griego conocido como el padre de la historia, viajó por Egipto hacia el año 450 a.C., país al que dedica el segundo libro de su obra Historias. En él nos narra con detalles las costumbres del pueblo egipcio, y entre éstas el culto que se rendía a los animales, aunque hay que tener en cuenta que estas costumbres se refieren a la Época Tardía, cuando Egipto estaba en decadencia total y nada o poco tenía que ver con el esplendor de los anteriores siglos. Aún así, es interesante lo que cuenta. Dice Herodoto:  

  "...la gente de las ciudades ofrecen sacrificios de esta manera: adoran al dios al cual está consagrado el animal, cortan al rape el pelo de los niños, o solamente la mitad o incluso la tercera parte, y el peso en plata del pelo cortado se entrega a la servidumbre del animal en cuestión. Con este dinero se compra el pescado con que se nutre a los animales sagrados.  

  "Si alguien mata voluntariamente a uno de estos animales es condenado a muerte y si lo hace involuntariamente, paga una multa que fijan en cada caso los sacerdotes...  

  "Cuando se declara un incendio, es sorprendente lo que sucede con los gatos. La gente se mantiene a cierta distancia cuidando a los gatos y sin preocuparse lo más mínimo de apagar el fuego. Pero los gatos se escurren por entre la gente o saltan sobre sus cabezas y se precipitan en el fuego. Y cuando esto sucede, los egipcios se quedan muy apenados. Cuando en una casa perece un gato de muerte natural, todos sus inquilinos se afeitan las cejas (...). Los gatos muertos se llevan a un lugar sagrado donde son embalsamados y luego se entierran en Bubastis (...)."   

  Otro autor griego, Diodoro de Sicilia, narra el caso de un soldado romano de las tropas de César, que hacia el año 50 a.C. mató sin querer a un gato. Una multitud furiosa de egipcios linchó al pobre hombre, que no se salvó de la muerte, a pesar del temor que entonces tenían los egipcios hacia los romanos. Ni siquiera le pudieron salvar los emisarios que envió el rey egipcio.  

  Contribución de Isabel Gil  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 00:31:50 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/el-gato-animal-sagrado-en-el-antiguo-egipto/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/el-gato-animal-sagrado-en-el-antiguo-egipto/</guid></item><item><title><![CDATA[Los gustos alimentarios del gato]]></title><description><![CDATA[  Los caprichos del gato en cuestiones de comida le han dado la fama de animal muy exigente e incluso sibarita. El gato tiene un paladar muy fino, y la única condición que pone para acercarse a la comida es que sea apetitosa. Si no es así, prefiere no comer antes que comer sin ganas.  

  Lo que orienta al gato en su elección de la comida es el olor, y al acercarse a su plato a comer lo primero que hace es olfatear la comida con mucho cuidado. Sólo comerá si su olfato le transmite señales positivas.  

  Dentro de sus gustos favoritos está la comida preparada industrialmente en forma de bocaditos, ya que les recuerda a las presas troceadas que comen en estado libre. También les gustan las vísceras por su consistencia blanda y untuosa. Sin embargo, no conviene abusar de ellas, pues pueden provocar algunos problemas de salud. Parece ser que prefieren el pescado antes que la carne, sobre todo si es de carne dura y de aroma neutro. Los pescados que más aceptación tienen entre la mayoría de los gatos son el salmón y el rape, y este dato lo conocen bien los fabricantes de comida enlatada, que suelen meter una cierta cantidad de ellos en sus productos.  

  En cuanto a la carne, no sienten tanta pasión por ella como por el pescado, y se ha comprobado que el color no influye en su elección. Prefiere la carne cruda, roja y de ternera antes que otras, pero el color no parece tener tanta importancia. El hecho de comercializar los piensos en distintos colores para indicar su contenido de carnes o legumbres seguramente es para que el dueño del animal los reconozca más que nada.  

  Las verduras y legumbres no gustan mucho a los gatos, a pesar de que son muy recomendables para su salud. La mejor manera de acostumbrarlos a comerlas es poniéndoselas desde pequeños, ya que los gustos del gato se quedarán grabados en su memoria en las primeras etapas de su vida. Esta es la razón de que a la inmensa mayoría de los gatos les guste tanto la leche, aunque a algunos les provoque diarreas. Fue iniciado en el gusto a este alimento desde que nació, y si está tibia no se resistirá nunca a probarla.  

  

  Casi todos los gatos comen hierbas o plantas cada vez que se les presenta la ocasión, y debemos dejar que lo hagan, ya que es una necesidad biológica para ellos. Las plantas les proporcionan el ácido fólico (no presente en los alimentos cárnicos) necesario para la producción de hemoglobina en la sangre, pero además son un excelente purgante natural que les ayuda a vomitar y deshacerse de las incómodas y peligrosas bolas de pelo que se les forma en el estómago. De entre todas las plantas, les embriaga el olor de la   Nepeta cataria   o hierba gatera (en la imagen). Pero hay que prestar muchísima atención a las plantas tóxicas (ver artículo más abajo).  

  En cuanto a la temperatura de la comida, la prefieren a unos 30º C como mínimo, que es la temperatura de su lengua. Esta es la temperatura aproximada de las presas que caza y devora en libertad. La comida recién salida de la nevera la detesta.  

  Según el etólogo Desmond Morris, las preferencias del gato van en este orden:  

  1º- Ácido.  
2º- Amargo.  
3º- Salado.  
4º- Dulce.  

  Normalmente, lo dulce no suele atraerles, pero siempre hay excepciones. De todas formas, lo mejor es no proporcionarles alimentos dulces, ya que son nocivos para su salud. No obstante, si un alimento les ha sentado mal alguna vez, jamás volverán a comerlo, y sienten una gran aversión por todo lo que ya no esté fresco.  

  Y una característica muy típica de todos los gatos es que les apasiona   robar   comida. A mí personalmente, este rasgo de su personalidad me resulta muy divertido. De vez en cuando se merecen un disfrute, así que no pasa nada por hacernos los distraídos alguna que otra vez.  

  Contribución de Isabel Gil  ]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2008 00:24:55 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/salud-gatuna-y-humana/los-gustos-alimentarios-del-gato/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/salud-gatuna-y-humana/los-gustos-alimentarios-del-gato/</guid></item><item><title><![CDATA[La conciencia y la inteligencia en los animales]]></title><description><![CDATA[  Pocas cosas interesantes quedan por ver en una televisión cada vez más encanallada, y una de ellas es el programa de ciencia "Redes", de La 2 de Televisión Española, dirigido y presentado por Eduard Punset. El biólogo norteamericano John Bonner (1920), profesor emérito del Departamento de Ecología y Biología Evolutiva de la Universidad de Princeton, afirma en esta entrevista que le hizo Punset en mayo de 2003 que la cultura, la inteligencia, la conciencia y el sentido artístico no son privativos de la especie humana; se trata simplemente de diferentes tipos de cultura, inteligencia y conciencia. Su definición de cultura como "transmisión de información mediante el comportamiento", extensible a todas las especies, no ha gustado nada a los antropólogos, a los que acusa de tener una visión exclusivamente antropocéntrica.  

  

    Eduard Punset:  
¿Cuál es la diferencia entre la inteligencia humana y la inteligencia de una ameba social –moho mocoso–, ese minúsculo organismo vivo?  

    John Bonner:  
Me he enfrentado a esta pregunta porque me interesa la inteligencia de todos los animales, desde la ameba a los seres humanos. La gente siempre da por supuesto que por el hecho de ser amebas han de ser estúpidas, pero en realidad no es cierto. Y déjame que te ponga un ejemplo de lo listas que pueden ser. En primer lugar, estas amebas no permanecen separadas, sino que se reúnen en grupos de manera que forman como una bolsa que tiene un límite delantero y uno trasero. Pueden emigrar en el espacio de unos pocos centímetros, y se mueven hacia la luz con una exactitud increíble. Hacen cosas inteligentes, pero las hacen únicamente en un escenario social, no como amebas separadas. Cuando se reúnen 100.000 o quizá un millón de ellas para formar una cosa que tiene más o menos un milímetro de largo, entonces pueden ser muy listas y adaptarse a las señales ambientales.  

    Eduard Punset:  
¿Crees que en los seres humanos se da la misma regla? ¿Colectivamente somos más inteligentes?  

    John Bonner:  
Sí. Los cerebros grandes funcionan mejor que los pequeños. O sea que en algunos aspectos es una situación análoga.  

    Eduard Punset:  
Se ha dicho que una de las mayores ventajas evolutivas, o ventajas comparativas, aconteció cuando en un determinado momento de la evolución alguien fue capaz de adivinar lo que el cerebro de otra persona estaban pensando. En el sentido de decir: si eres capaz de hacer esto, entonces sé cómo reaccionarás y por lo tanto puedo prepararme ¿Esto es verdad? ¿también funcionaría en el caso de los animales?  

    John Bonner:  
Yo diría que es verdad y diría también que funciona igual en el caso de los animales. Si tienes dos perros, estoy convencido de que el uno sabrá lo que piensa el otro por su manera de actuar y porque preverá lo que el otro hará. La inteligencia, humana y animal, siempre debería considerarse dentro de un contexto social. Nosotros no tenemos la inteligencia que tenemos de una manera aislada: siempre estamos hablando con otras personas y comunicándonos de diversas maneras con los demás, y creo que los animales pueden hacer lo mismo.  

    Eduard Punset:  
¿Sería correcto decir que todos los animales tienen más o menos el mismo potencial cerebral, y que la única diferencia es que lo aplican de distinta manera? Por ejemplo, un delfín que vive en el agua utilizará las ondas de sonido para comunicarse con otros delfines, porque las ondas de sonido se transmiten muy bien en el agua. Y un canguro o un león o un ser humano en la tierra aplicarán el mismo potencial a las ondas visuales, porque funcionan mejor en la tierra. Algunos biólogos dicen exactamente eso: no es que sean menos inteligentes, es que concentran su inteligencia en un campo en el que los seres humanos nos sentimos perdidos.  

    John Bonner:  
Creo que es absolutamente cierto. De lo que realmente estás hablando es de los medios de comunicación. Un delfín emite sonidos… y también nosotros emitimos sonidos, pero los que él emite son especialmente efectivos a la hora de viajar por el agua. Siempre me ha fascinado el hecho de que los elefantes emiten sonidos que son tan bajos que no podemos oírlos. Pero todo esto son cuestiones de comunicación y no reflejan realmente la inteligencia. Es cierto que un organismo cualquiera no podría ser muy inteligente si no pudiera comunicarse. Se trata de comunicación, no del medio por el que se realiza.  

    Eduard Punset:  
¿Cuándo dirías que un determinado comportamiento es inteligente?  

    John Bonner:  
No soy muy aficionado a definir las cosas porque supone poner límites estrechos a las mismas, y además no todo entra dentro de esa definición. Sin embargo cualquiera que sea lo inteligencia –tanto si es animal o humana– es realmente un continuo. Tenemos animales que son muy limitados en lo que pueden hacer y pensar, y luego pasamos, de manera muy progresiva, a cerebros mucho más complicados. Visto de esta manera resulta muy difícil definir la inteligencia.  

    Eduard Punset:  
Entonces, es una cuestión de grado y no realmente una diferencia cualitativa. Quiero decir, nosotros somos inteligentes y el resto de los animales no lo son: obviamente ese no es tu punto de vista.  

    John Bonner:  
Sí, y el mismo argumento se aplica a la conciencia. Existe esa gran pregunta de si sólo los seres humanos pueden ser conscientes. Un viejo amigo mío, Donald Griffin –un biólogo muy importante– ha estado planteándose esta cuestión: ¿cómo sabemos que los animales no son conscientes? Y él tiene muchos ejemplos que realmente invitan a preguntarse la posibilidad de que tengan algún tipo de conciencia: quizá es diferente de la nuestra, pero es conciencia de si mismos.  

    Eduard Punset:  
Conciencia de si mismos y capacidad de pensar cómo actúan los demás.  

    John Bonner:  
Son conscientes de que se comportan de una cierta manera, de que tienen un tipo de comportamiento.  

    Eduard Punset:  
Entonces ¿existe una diferencia entre la cultura humana y la de los animales? ¿Es también un continuo?  

    John Bonner:  
Según la manera en que yo defino la cultura, se trata de un continuo. Pero la cultura se puede definir de tal manera que podamos decir que es algo que sólo los seres humanos pueden poseer. Y hay muchos antropólogos que adoptan esta posición. Si definimos la cultura como la transmisión de información de un individuo al otro por el comportamiento, es cierta tanto para los animales inferiores como para los seres humanos. Pero dicha definición pone furiosos a los antropólogos culturales, porque a ellos les gusta definirla en términos de civilización y todo tipo de cosas que están relacionadas exclusivamente con los seres humanos.  

    Eduard Punset:  
Una idea que constituye tu pensamiento es la de que un organismo no es un adulto ni un niño, sino que un organismo es un ciclo vital ¿Qué quieres decir?   

    John Bonner:  
El uso de la palabra persona, o del nombre de una persona, Edward, siempre nos hace pensar en esa persona como un adulto, o en esa persona en un preciso momento de su vida, siempre es un pequeño período de tiempo. Pero un embrión es la misma persona, y también lo es un huevo fertilizado. Por tanto, es realmente incorrecto aislar un único periodo de tiempo. Aunque es muy útil porque, por ejemplo, si estoy hablando contigo, no quiero pensar en ti como alguien que ha pasado por todo un ciclo de vida; por otra parte, eso es lo que somos.  

    Eduard Punset:  
Volvamos a la cuestión de la inteligencia y qué es lo que marca la diferencia -si es que hay alguna- entre los animales y los seres humanos. Uno diría que algo en lo que un perro o un gato no pueden vencerme es en el arte, quiero decir el pensamiento artístico ¿Cómo se desarrolló este pensamiento artístico? ¿En qué punto de la evolución se hizo esto realidad?  

    John Bonner:  
En este último siglo tenemos este complejo de que los animales no tienen ningún sentido de la belleza y pensamos que es algo puramente humano. Sin embargo, en el siglo XIX los victorianos hablaban de animales que tenían un bello plumaje, unos colores muy bonitos, porque los admiraban, y para ellos tenían algún tipo de sentido artístico. Esto se convirtió en un punto de vista terriblemente impopular y de hecho fue objeto de burla; y luego, en este siglo, se volvió a los pájaros. Se observó que en el caso de las aves del paraíso, el macho tenía un plumaje increíblemente complejo y bello, que usaba en el cortejo para atraer a la hembra; pero hay un ave estrechamente relacionada, llamada el pájaro bower, una rama que evolucionó no hace demasiado tiempo en la familia de las aves del paraíso. Los pájaros bower, son pájaros de aspecto muy vulgar, así que cuando los machos quieren aparejarse, construyen una estructura muy elaborada que decoran con frutas del bosque y luego ponen conchas y todo tipo de cosas con colores vistosos como los de las plumas.  

    Eduard Punset:  
Como una especie de alcoba nupcial.  

    John Bonner:  
Exacto, y de hecho la palabra “bower” –que es una palabra victoriana–, significa “estancia del amor”; porque los victorianos pensaban que su propósito era el de cortejar a la hembra, y ahora vuelve de nuevo esa manera de referirse a ello. Lo interesante es que parece muy probable que en la evolución, cuando se separaron estas aves, un grupo se llevó los colores brillantes. Pero hay ciertas desventajas en ello, porque no cabe duda de que los machos de colores brillantes son una presa fácil para los depredadores; pero en el caso de los bowers no tiene el riesgo de ser devorados. Es la alcoba nupcial, el bower, lo que es brillante y lleno de color, no el ave misma. Como ya he dicho antes, estoy a favor de la idea de que todo constituye un continuo, de modo que mi opinión es que en efecto las aves poseen algún tipo de sentido artístico; puede que no sea como el nuestro, pero también es muy posible que haya partes del cerebro de las aves que nosotros hemos retenido y que estén interesadas por el arte.  

    Eduard Punset:  
Y en nuestro caso ¿tiene el arte el mismo origen? En el caso de las aves parece ser que fue la selección sexual la que contribuyó principalmente a canalizar esa capacidad artística ¿Ocurrió igual con los seres humanos?  

    John Bonner:  
En muchas tribus, el adorno del cuerpo –los tatuajes, las cicatrices, y todo tipo de adornos caprichosos– guarda relación con la selección sexual. Pero esto no es genético, sino que se hace siguiendo un propósito inteligente. Pero lo sorprendente es que en el período cromagnon se hicieron las pinturas rupestres más increíblemente bellas –muchas de las cuales se encuentran en España– y esto no parece tratarse de selección sexual. No está claro de qué se trata: presumiblemente es algo relacionado con la religión. Aunque lo cierto es que el hombre primitivo presenta una capacidad artística que es realmente impresionante y creo que es difícil mejorarla hoy en día.  ]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 20:25:52 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/artculos-generales/la-conciencia-y-la-inteligencia-en-los-animales/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/artculos-generales/la-conciencia-y-la-inteligencia-en-los-animales/</guid></item><item><title><![CDATA[El virus de la leucemia felina]]></title><description><![CDATA[  La leucemia es un cáncer de los leucocitos, las células encargadas de proteger al organismo frente a las infecciones. Por ser este uno de los síntomas que puede producir el retrovirus más extendido entre la población felina, se le conoce como “virus de la leucemia felina” (VLFe). Este virus constituye un grave riesgo para los gatos domésticos, ya que además de contagioso, es responsable de un amplio abanico de enfermedades mortales, tanto cancerosas como no cancerosas. Aunque aún es mucho lo que queda por saber sobre su transmisión, desarrollo, evolución y tratamiento, conocerlo y prevenirlo son las claves para su control.  

    ¿Qué es el VLFe?    

  El virus de la leucemia felina es un retrovirus, es decir, un virus que guarda su información genética como ARN. Cuando invade una célula, realiza una copia de esta información en forma de ADN, que penetra en el núcleo de la célula invadida y se integra con su material genético. El virus pasa así a perpetuarse en el organismo infectado. Existen otros retrovirus que también causan graves enfermedades en el gato, como el virus de la inmunodeficiencia felina (VIF), muy similar al virus de la inmunodeficiencia adquirida humana (SIDA). El virus de la leucemia felina fue aislado por primera vez en los años 60, y afecta en todo el mundo tanto a gatos domésticos como a felinos salvajes. En Europa, la prevalencia del virus en gatos sanos se estima entre un 1 y un 5%, mientras que en gatos enfermos aumenta a un 13-18%. No obstante, hay una gran variabilidad según los países y otros factores como el hábitat urbano o rural, o el tipo de vida (callejera o doméstica) que lleve el gato. Las presencia del virus va desde el 18% de gatos sanos en Italia al 0,7% en Suiza, cifras que aumentan significativamente en el caso de gatos callejeros urbanos. Un estudio realizado por investigadores ligados a la Universidad Complutense en el año 2000 estima en aproximadamente un 15% la prevalencia de este virus entre los gatos domésticos sanos del área urbana de Madrid.      

    ¿Cómo se transmite?     

  A través de la saliva, las secreciones nasales, las lágrimas, la leche y es posible también que a través de la orina y las heces. Esto quiere decir que un gato positivo en VLFe podrá transmitir el virus a otros gatos por medio de las heridas causadas en peleas, y también compartiendo comida, agua y bandeja sanitaria, o al lamerle en sesiones de aseo mutuo. No obstante, se necesita un contacto muy íntimo y continuado entre un gato positivo y un gato negativo para que se dé el contagio, ya que el virus se inactiva con gran rapidez tras su liberación. También las transfusiones de sangre pueden ser un mecanismo de transmisión. Las madres pueden traspasar a sus hijos el virus antes del nacimiento o en el amamantamiento.  

  Dada la fragilidad del virus, es muy poco probable el contagio en clínicas veterinarias, exposiciones, cheniles de guarderías o protectoras, etc., etc.  

    Prevención    

  Existen vacunas para la prevención del VLFe. Como sucede con todas las vacunas, su eficacia no se puede asegurar al 100%, por lo que los veterinarios no suelen recomendar la convivencia entre gatos positivos y gatos negativos, aunque estos estén vacunados y la vacuna proteja con garantía a un porcentaje muy alto de gatos. La mayoría de los veterinarios recomienda también vacunar contra el VLFe a todos los gatos, especialmente aquellos que tienen acceso al exterior, pero también a los que no salen de casa.  

    ¿Qué ocurre cuando un gato negativo entra en contacto con el virus?    

  Si el gato no está vacunado y entra en contacto con el virus de la leucemia felina, no siempre quedará infectado. Como ocurre con cualquier otro virus, el organismo puede reaccionar y evitar la infección o no tener éxito y contraerla, dependiendo de factores tales como el estado del sistema inmunológico, la edad del gato, la cepa del virus o la severidad de la exposición. La infección ocurre con mayor frecuencia en gatitos muy jóvenes o muy mayores, o en gatos de cualquier edad con las defensas debilitadas por enfermedad, medicación o estrés. Los gatos adultos con un sistema inmunológico saludable son los más resistentes al virus.  

  Tras la exposición al virus, pueden ocurrir tres cosas distintas:  

        Inmunización  . Aproximadamente un tercio de los gatos expuestos al VLFe desarrollan inmunidad frente a él (la proporción aumenta considerablemente en el caso de adultos sanos). Puede que estos gatos sufran un proceso de fiebre, letargo y apatía durante unos días, una “viremia transitoria”, pero finalmente el virus será eliminado de su organismo. Estos gatos pueden dar positivo en los tests durante unas cuantas semanas, al cabo de las cuales los resultados serán negativos. Por esta razón es conveniente confirmar cualquier positivo en un test de leucemia al cabo de 6 a 12 semanas.       Latencia  . En otro tercio de los gatos expuestos, el virus se eliminará de la sangre y la saliva, pero quedará acantonado o secuestrado en la médula ósea o en algún otro órgano. En cualquier momento, especialmente en situaciones de estrés o inmunodepresión, el virus se puede reactivar, aunque también cabe la posibilidad de que esto no ocurra nunca y el gato viva una vida completamente normal, e incluso puede que el gato elimine el virus definitivamente al cabo de varios años. Estos casos de infección latente no se detectan con los tests más habituales y disponibles en las clínicas veterinarias, aunque existen pruebas capaces de identificarlos.       Infección  . Otro tercio aproximadamente de los gatos expuestos quedará permanentemente infectado por el virus. En estos casos, el gato sufrirá unos días fiebre, letargo y apatía, y después se recuperará, como en el caso de las viremias transitorias. Pero el virus habrá conseguido instalarse en su organismo. Durante un periodo que puede durar varias semanas, meses o incluso varios años (el 50% de los gatos estarán sanos a los dos o tres años, y el 15% lo estará todavía a los cuatro años de la infección), el gato podrá llevar una vida normal y no sufrirá ninguna enfermedad. Sin embargo, la mayor parte de los gatos infectados desarrollará al cabo del tiempo enfermedades relacionadas con el VLFe.    

    ¿Cómo se identifica la presencia del virus?    

  Existen tests de distintos tipos para comprobar si un gato está infectado con el VLFe. Realizar estas pruebas es importante en caso de que se vaya a introducir un nuevo gato en una casa donde haya otros gatos residentes por el riesgo de contagio, y también cuando no haya más gatos para poder responder con rapidez a los problemas de salud que se presenten en caso de que el gato haya contraído el virus. El test debe realizarse por tanto a todos los gatos susceptibles de haber estado expuestos al virus, especialmente aquellos de origen desconocido (recogidos de la calle o de una protectora, comprados en una tienda, nacidos de gatas “de exterior”...). Es importante confirmar tanto los positivos,  repitiendo el test al cabo de varias semanas o con otro método diferente, como los negativos en el caso de gatos que presenten sintomatología que pueda estar relacionada con el virus de la leucemia felina.  

  *  ELISA   (prueba de inmunoabsorción enzimática). Es el test que se utiliza habitualmente en las clínicas veterinarias. Se realiza en una muestra de sangre del gato (no hay suficiente fiabilidad en muestras de saliva o lágrimas). Este test detecta la presencia de antígeno en la sangre, y puede identificar estadios iniciales de la infección, cuando el gato todavía es capaz de eliminar el virus. Por lo tanto, como no da indicación de si se trata de una viremia transitoria o permanente, un positivo en ELISA deberá confirmarse al cabo de varias semanas.  

  *  IFA  (inmunofluorescencia directa). Analiza la presencia de antígeno en las células infectadas (linfocitos y plaquetas). Detecta la presencia del virus cuando la infección es ya irreversible, por lo que suele utilizarse para confirmar positivos en ELISA, y no es eficaz para identificar los primeros estadios de la infección.  

  *  PCR   (reacción en cadena de la polimerasa). Detecta de modo directo el ADN del virus integrado en las células invadidas, en muestras de sangre, médula ósea y otros tejidos. Es una técnica de gran utilidad para detectar infecciones latentes, que pasan desapercibidas con los otros dos métodos. Como contrapartida, es más complejo de llevar a cabo y no se encuentra disponible tan ampliamente con el test ELISA.  

    Síntomas relacionados con el VLFe    

  Existe gran variación en la respuesta de los gatos a la infección con el VLFe. Hay una gran diversidad de problemas crónicos y enfermedades relacionadas con la presencia del virus, como inmunosupresión, anemia o linfomas. Algunos gatos puede permanecer asintomáticos durante años, y la frecuencia y gravedad de los síntomas cuando se presenten es muy variable. Aunque algunos desarrollan rápidamente graves enfermedades, otros pueden vivir con muy buena calidad de vida durante meses o años con el cuidado y los tratamientos sintomáticos adecuados. Algunos de los trastornos más comunes son:  

  
  Fiebre, letargo, inapetencia, pérdida de peso.  
  Infecciones oportunistas víricas, bacterianas y parasitarias.  
  Enfermedades de la sangre (anemias)  
  Linfomas y leucemia  	
  Enfermedades dentales y bucales (gingivitis, estomatitis...)  
  Enfermedades oculares (uveitis...)  
  Trastornos digestivos, respiratorios, renales, neurológicos, reproductivos, dermatológicos...  
  

    Tratamientos    

  Lo esencial para cuidar a un gato positivo en el VLFe es protegerle de la exposición a otras enfermedades, asegurar una buena nutrición, vacunarle regularmente contra otras enfermedades, evitar situaciones de estrés, controlar los parásitos internos y externos y el tratamiento temprano de cualquier síntoma que aparezca.  

  Aunque no existen tratamientos específicos para la leucemia felina, algunos medicamentos, como el interferón y otros inmunoestimulantes pueden ser de utilidad para mantener el sistema inmunológico del gato en buen estado. El veterinario indicará los tratamientos apropiados para los distintos síntomas y enfermedades que puedan presentarse.  

    Convivir con un gato positivo en el VLFe    

  Los gatos positivos en el virus de la leucemia felina pueden vivir entre varios meses y varios años. Aunque hace años se recomendaba la eutanasia para los gatos positivos, no hay ninguna razón para hacerlo cuando estos gatos pueden vivir largos periodos de tiempo sin presentar ningún síntoma. La adecuada colaboración de dueños y veterinarios puede también ayudar a mantener una buena calidad de vida cuando comiencen a presentarse problemas. Hay que tener en cuenta, no obstante, que no es conveniente que convivan con gatos negativos y tampoco que tengan libre acceso al exterior. La única razón de estas recomendaciones no es evitar la transmisión del virus, sino también prevenir el peligro de que contraigan enfermedades o parásitos que comprometan su delicada situación.  

  Tras décadas de investigación, no se ha encontrado evidencia de que el virus de la leucemia felina pueda transmitirse a especies no felinas, como los humanos o los perros. No obstante, se recomienda que los gatos positivos no convivan con personas con problemas inmunológicos, como es el caso de portadores del virus del SIDA.  

  Contribución de Marta González  ]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 20:11:45 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/salud-gatuna-y-humana/el-virus-de-la-leucemia-felina/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/salud-gatuna-y-humana/el-virus-de-la-leucemia-felina/</guid></item><item><title><![CDATA[El romanticismo que ronronea y hace miau, miau]]></title><description><![CDATA[  Precioso reportaje aparecido en el diario barcelonés   Avui   el 1 de septiembre de 2003, obra de Francesc Canosa, y que reproducimos traducido del original catalán. Entre los cinco sitios de Internet que se citan a modo de referencia, aparece Mi Gato como único de carácter no institucional. Este fue nuestro debut en la prensa española, por lo que sabemos, modesto pero no por ello menos importante. Todo un honor que nos hicieron el autor del artículo y el   Avui  . La primera referencia a Mi Gato en la prensa internacional, según los datos de que disponemos hasta ahora, apareció en   El Mercurio   chileno el 6 de agosto de 2003.    

  Cada vez hay más gente que escoge un gato como animal de compañía. Dicen que da menos trabajo que un perro. Para los aficionados son inteligentes y dan afecto a quien lo necesita. Unos románticos que quieren estar solos pero que no pueden.  

  El hombre siempre está solo cuando tiene que elegir. Ésta de ahora puede parecer una elección banal pero no lo es. Se trata de una de las metáforas que más se utilizan para explicar las rivalidades existenciales: ¿perros o gatos? La respuesta no es únicamente un animal de compañía. Aquí elegimos entre la dependencia o la independencia. Los aficionados dicen que cada vez más gente opta por los gatos debido a nuestro trepidante ritmo de vida. Los felinos no nos ligan tanto como los perros: combaten con maullidos y ronroneos cualquier soledad. Tienen fama de ariscos y traidores. Pero también de inteligentes y astutos. Al gato se le puede aplicar lo que se dice de los catalanes: si consigues hacerte amigo suyo lo será para toda la vida. El gato combina   seny i rauxa   [sensatez y arrebato], lo cual es toda una interpretación de la realidad. Por ello son los primeros en saber qué pasa en casa. Juegan a ser duros   cowboys   solitarios, pero en el fondo son Robin Hoods que dan afecto a quien lo  necesita. Quizás son los últimos románticos: quieren estar solos, pero no pueden, igual que sus amos.  

  Los gatos de Daniel Sánchez han abandonado el idealismo. Ahora se han pasado al realismo. "Mis gatos abren el grifo y beben agua, cuando acaban lo cierran. También saltan al pomo de la puerta, se apoyan en él y la abren", según explica este representante de una empresa textil, que añade que todavía no cierran la puerta. Estas pericias domésticas se las enseñó a los primeros gatos, los que vinieron luego las han aprendido de los otros. Tiene seis en su casa, y nueve en casa de su madre. Fue un amor a primera vista, y desde pequeño ha tenido más de treinta. No cabe la infidelidad: "Un perro se tiene para tener un animal al lado. El gato es un reto, tienes que ganarte su confianza, y si no lo consigues pasa de ti". Para él son cómplices de una misión denominada   compañía  . Cuando abre la puerta de casa les dice hola. Ya le están esperando detrás. Es la contraseña. "Es un animal que observa el estado psicológico de la persona, te da la compañía cuando la necesitas", analiza Daniel. Se han abierto las deseadas, pero pesadas, puertas de acceso: los gatos hacen que se olvide del trabajo, de la rutina. La suya es una combinación secreta imborrable: "A mí todos me han nacido encima de la cama, me han visto desde el primer día, es como si fueras su padre o su madre". No es extraño que beban del grifo o abran puertas, es su casa y tienen la llave confidencial: el afecto.  

  Los gatos de Susana Palacios están acostumbrados a cambiar de casa. Ahora tienen medio bigote en Madrid. Así se entiende que esta gerente de empresas de restauración reconozca que los humanos "somos sus gatos mayores, porque te copian lo que haces, se copian entre ellos, lo aprenden todo". Han aprendido a viajar y a mudarse de domicilio. Mirándose en el espejo del hogar el reflejo que más le fastidia es que digan que son huidizos: "¡De la manera que llegan a absorber tus sentimientos! Yo paso todos los ratos que puedo con ellos, incluso evito salir de casa". Conscientes de cuál es el amor verdadero, se libran de su narcisismo de espejo: "Lo noto, porque están más comunicativos y perceptivos", expresa Susana triunfalmente. Y en el espejo ya hace rato que nace una imagen: "Es como tener hijos, los gatos te salen según los educas". Una familia que no dimite de ser familia.  

  Marta Bastino tiene nueve gatos. "No son un animal, son uno más de la familia", reconoce esta trabajadora de una empresa de producción artesana. Admite su potestad: "Es que son como un hijo, hacen miau, y ya sabes qué quieren", exterioriza maternalmente. Realiza los esfuerzos, poco conocidos, de las madrazas, e incluso no se va de vacaciones: "Paso la mayor parte del tiempo con ellos, te dan mucho afecto". Pero los hijos siempre proporcionan algún disgusto. Este día llegó cuando tenía un perro y un gato. El minino se volvió perro: copiaba las actitudes caninas. No le gustó nada. Ahora los gatos se han recuperado de aquel trastorno de personalidad. Y hacia las ocho de la noche enloquecen: empiezan a correr arriba y abajo. Es la chiquillería que se divierte en la fiesta del marramiau.  


    La terapia de los maullidos    

  Muchos aficionados no tienen bastante con los maullidos domésticos. Se dedican a la cría de gatos con pedigrí. En Cataluña, según la Associació de Medicina Felina de Catalunya, hay unos 4.000. Normalmente los aficionados se especializan en alguna de las 32 razas reconocidas, van a concursos y ganan premios. Pero con los gatos la mejor terapia es el sencillo miau, miau. Como lo escucha Manuel Borraz, un empresario que además es presidente de la Associació Felina de Catalunya. "Cada vez hay más gente que prefiere al gato respecto al perro. Por nuestro ritmo de vida el perro tiene más obligaciones y el gato es más autónomo". El gato, famoso por tener siete vidas, ahora está enterrando una: la reputación de arisco. "Te dan todo el afecto que necesitas. Tener un animal al lado y escuchar como ronronea es una satisfacción muy grande, es un animal para combatir la soledad", expresa Manuel, que tiene diez gatos afectuosos en casa. De hecho, en Cataluña, ya existen residencias de la tercera edad que disponen de gatos para aliviar la soledad de las personas mayores.  

  Pero a los aficionados la terapia se les mueve por casa. "Se trata de una terapia fantástica para el estrés. Es tener un regalo: para la relación, la comunicación, la dependencia entre ambos", se relaja al decirlo Montse Lamas. Ella conoce la compañía del miau, miau. "Sabes que llegas a casa y que alguien te está esperando, y esto es importante hoy en día", reconoce esta empresaria, que forma sociedad con seis gatos. Es un trabajo cooperativo y con superávit de beneficios: "Peinas a los gatos mientras tú te relajas. Los vas peinando y están delante tuyo, hay una conexión entre ti y el animal". Un hilo invisible, un hilo que el poeta no vio, porque aquí la distancia no es el olvido. "Cuando permaneces muchos días fuera de casa se deprimen, tengo uno que no come", recita Montse, melancólica. El romanticismo maúlla y hace maullar.  

      Direcciones    
      Associació Felina de Catalunya   - www.asfec.com      Asociación Felina Española   - www.asfe.net      Mi gato   - www.migato.com      World Cat Federation   - www.wcf-online.de      The International Cat Association   - www.tica.org      

    Francesc Canosa. Diario "Avui". Barcelona, 1 de septiembre de 2003  Traducción de Jordi Casanovas  ]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 20:01:21 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/artculos-generales/el-romanticismo-que-ronronea-y-hace-miau-miau/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/artculos-generales/el-romanticismo-que-ronronea-y-hace-miau-miau/</guid></item><item><title><![CDATA[Algunos pequeños félidos]]></title><description><![CDATA[  Fátima nos describe algunos de los muchos miembros que componen la gran familia de los félidos. También puedes encontrar   aquí la lista completa de los pequeños félidos  , y   aquí un álbum de fotos   de felinos silvestres.    

    Acinonyx Jubatus     (guepardo o chita)    

  La palabra chita deriva del hindú “chita” que significa “moteado”. El guepardo tiene varias características morfológicas únicas que no se encuentran en otros felinos: su cabeza es pequeña y delicada, con ojos elevados, anchas fosas nasales y orejas pequeñas. El cuerpo es ligero y las patas largas y delgadas. Las garras están expuestas aunque se encuentren completamente retraídas y ayudan a darle más tracción durante sus rápidos giros y su veloz aceleración, que puede hacerle alcanzar los 110 km/h en carreras cortas.  

  Es un animal diurno más que nocturno que caza animales que pesan menos de 40 kg, como impalas, gacelas, liebres, y algunos pájaros. Acecha la presa hasta unos 10 m y entonces la persigue. La persecución dura un promedio de 20 segundos y raramente más de un minuto. Sólo cerca de la mitad de estas persecuciones son fructíferas.   

    

El guepardo es una criatura gentil que siempre ha sido fácil de entrenar. Los faraones egipcios fueron los primeros en hacerlo. Geógrafos griegos describieron cómo los hindúes capturaban guepardos que habitaban en gran cantidad en bosques del Ganges, los entrenaban para cazar y estaban tan bien domados que vagabundeaban dentro de los palacios y jardines. Príncipes rusos, británicos y numerosos reyes franceses han cazado también con guepardos.  

  El peligro genético que corren los guepardos se debe a  que estos animales descienden de un puñado de supervivientes del final de la última edad de hielo, hace unos 10.000 años. Anteriormente, los guepardos corrían libremente por Norteamérica, Europa, Asia y África. Después de la gran catástrofe que eliminó a los mamuts, los mastodontes, el perezoso terrestre gigante y el tigre diente de sable, los guepardos sobrevivieron sólo en ciertas regiones de África y Asia Central.  

  El guepardo todavía paga un gran precio por haber sobrevivido a estos eventos prehistóricos. Todos los guepardos que viven hoy descienden de este pequeño grupo. Diversos estudios revelan que el macho tiene un bajo número de espermatozoides y una significativa proporción de espermatozoides anormales, que dan como resultados índices muy bajos de concepción. Otras investigaciones han demostrado que la diversidad genética en toda la población es muy pequeña. Este problema de reproducción es el resultado de miles de años de incesto, debido a lo que los genes desventajosos son cada vez más dominantes en la población. Esta situación también se extiende al sistema inmunológico, que causa que la especie entera sea susceptible a enfermedades infecciosas, como la peritonitis felina. Este virus que tiene una tasa de mortalidad del 1 al 5 por ciento en gatos domésticos con genes diversos, puede causar una mortandad de hasta el 60 por ciento en los guepardos. En términos generales, aún se encuentran en peligro por su escasa diversidad genética, aunque el cruce entre diversas razas podrían mejorar sus posibilidades de supervivencia a largo plazo.  

    Felis Bieti   (  gato chino del desierto  )  

  A pesar de su nombre, este felino no habita en el desierto, sino que se encuentra en las estepas y regiones montañosas. Su hábitat es el mismo que el de los pandas gigantes.  Actualmente hay muy poca documentación sobre estos felinos y ni siquiera su situación es clara. A pesar de esto, no se trata de una especie protegida en China y se sigue cazando por su piel.  

    Felis concolor   (  puma  )  

  A pesar de que el puma es todavía el felino con una distribución más extensa en el Nuevo Mundo, su número se ha restringido radicalmente en los últimos tiempos, sobre todo en Norteamérica, donde ahora se encuentra principalmente confinado al oeste del continente. Se le conoce por una gran diversidad de nombres locales, incluido el cougar, la pantera, león mexicano, león de la montaña, etc.  

    

Los pumas son tímidos, esquivos y de hábitos fundamentalmente nocturnos, especialmente en zonas donde pueden encontrar humanos. Cuando es necesario, pueden correr a grandes velocidades y saltar considerables distancias  (aprox 12 m). Debido a que los pumas cazan animales domésticos, su persecución ha sido indiscriminada desde que los europeos se instalaron en las Américas. Recientemente se ha convertido en uno de los felinos en mayor peligro de extinción. Como el jaguar, el gran felino americano, el puma tiene un papel central en la mitología de la mayor parte de las civilizaciones precolombinas, que han dejado imágenes muy estilizadas de estos animales.  

  Tras una gestación de 90 a 95 días, nacen de dos a tres cachorros. Al nacer, tienen un pelaje moteado, pero las manchas desaparecen a medida que se hacen adultos. El periodo de amamantamiento dura tres meses o más, aunque empiezan a comer carne después de las 6 semanas de vida. Los pumas jóvenes se independizan cuando tienen unos dos años, y compañeros de camada pueden permanecer durante unos cuantos meses juntos después de que han dejado a su madre.  

  En general, el ciervo es la parte más importante en la dieta del puma. Otras presas incluyen el castor, puercoespín, cerdo montés, mapaches y liebres. La presa es frecuentemente arrastrada hasta un lugar apartado y después de que el puma la ha comido puede cubrir las carcasas con vegetación. Presas grandes como un alce pueden proporcionar comida durante una semana o más.  

    Felis Iriomotensis   (  gato de Iriomote  )  

  En 1965, Yukio Togawa, un escritor y naturalista japonés escuchó rumores de que podía encontrarse un nuevo tipo de felino en la remota y montañosa isla de Iriomote. Cuando el Sr. Togawa llegó a la isla, encontró que este animal del tamaño de un gato era bastante conocido por la gente nativa y su carne era considerada un manjar. El Sr. Togawa llevó dos pieles y tres cráneos del gato misterioso al Museo de Ciencias de Tokio para que los taxonomistas lo analizaran. Dos años después, el gato de Iriomote era declarado una nueva especie.  

  Aunque oficialmente su origen es Japón, la isla Iriomote se encuentra geográficamente más cerca de Taiwan. Se cree que hay entre 50 y 100 gatos de Iriomote en esta isla de 289 km2  y la especie ha sido declarada un tesoro nacional. Japón ha designado un tercio de la isla para formar una reserva nacional y por ley está prohibido capturar a estos gatos por cualquier razón. Desafortunadamente, a pesar de estas medidas, el número de gatos de Iriomote continúa en descenso. Las presiones del progreso se han intensificado, y los planes para caminos, presas y aeropuertos continúan amenazando la existencia de este raro félido.  

    Felis margarita   (  gato del Sáhara  )  

  Los miembros de esta especie son relativamente pequeños, de piernas cortas y cola larga. La cara es ancha, con orejas grandes y separadas, y vibrisas particularmente prominentes. El pelaje es suave y denso, y tienen una espesa mata de pelo de 2 cms de largo entre sus almohadillas que les permite caminar sobre la arena sin que se hundan y se quemen.  Tienen una personalidad dócil, lo que les ha puesto en peligro. En 1960, estos felinos se cazaban por su piel, para experimentación y para el mercado de mascotas, a pesar de que  tienen un bajo índice de supervivencia en cautividad. Aparte de eso, era habitual que se disparara a especímenes salvajes tomando el sol sobre las  rocas por simple deporte.  

    Felis Nigripes   (  gato patinegro  )  

  El nombre de estos felinos proviene de las distintivas marcas negras de sus patas. Es uno de los felinos más pequeños del mundo, con un peso de alrededor de 1.5 kgs. Está muy bien adaptado a la vida en el desierto, sus patas peludas le permiten caminar fácilmente sobre la arena. Este felino ha adquirido reputación por su ferocidad. Leyendas locales dicen que pueden atacar a ovejas que tienen 4 veces su peso, colgándose de su cuello y atravesándoles la vena yugular.  

    Felis yagouaroundi   (  jaguarundi  )  

  Este es uno de los felinos menos característicos, ya que se parece más bien a una mezcla entre una nutria y una comadreja. A pesar de ser un ágil escalador, prefiere vivir en el suelo. Debido a que su piel no tiene valor comercial, los cazadores lo han dejado tranquilo. Es un animal con patas cortas y un cuerpo largo, y con una cola también bastante larga. Se trata de uno de los pocos felinos sin manchas. Normalmente tienen dos crías, tres como mucho, que nacen tras un periodo de gestación de 72 a 75 días. Aunque nacen con manchas, las marcas desaparecen pronto. Las crías empiezan a comer alimentos sólidos a partir de las 6 semanas.  

  Los indígenas dicen que este felino ha sido entrenado y utilizado para control de roedores antes de que llegaran los españoles. El yaguarandí tiene una naturaleza relativamente juguetona y puede ser domesticado, a pesar de que retiene fuertemente su naturaleza cazadora.  

  Los yaguarundíes comen roedores, así como también conejos, pájaros, armadillos y monos. Su actividad es mayor durante la mañana que por la noche. Los yaguarundíes son cazadores típicamente perezosos. Toman la presa que esté más disponible, y algunos suelen ser audaces hasta el extremo de entrar a las poblaciones humanas en las noches y cazar aves domésticas. Si se sienten perseguidos por perros, los yaguarundíes pueden trepar a los árboles, y saltan de una a otra rama con considerable agilidad.  

    Lynx Pardinus   (  lince ibérico  )  

  El lince ibérico es similar en apariencia general al lince euroasiático, de tal modo que a veces se le clasifica como una subespecie más que como una especie independiente. Sin embargo, pude distinguirse con facilidad por su pesado pelaje moteado y su menor tamaño. Los machos no suelen exceder los 13 kg, aproximadamente la mitad del peso de los linces euroasiáticos.  

  La distribución del lince ibérico se ha reducido enormemente en los últimos años. En la actualidad se halla confinado a las partes boscosas de remotas regiones montañosas, y su plaza fuerte se encuentra en el Parque Nacional de Doñana. En los 60 del siglo XX, su número se estimaba en un máximo de 200, de los cuales el 10 por ciento se cazaba legalmente cada año. El lince ibérico estaba extensamente distribuido por toda la Península Ibérica, pero la caza ha disminuido drásticamente su número. Los pocos supervivientes también pueden morir atrapados en trampas para conejos, o atropellados  en los caminos.  

    Panthera uncia   (  leopardo de las nieves  )  

  En realidad, el leopardo de la nieve se ve muy raramente. Vive generalmente entre los 2700 y los 6000 metros de altitud. Dentro de la vasta zona donde vive el leopardo de la nieve, su existencia es precaria, bajo la amenaza de cazadores que los buscan por su magnífico pelaje o porque han atacado al ganado (alimento del que no tienen más remedio que depender ya que sus presas naturales se han visto reducidas por la acción humana). Se desconoce el número de leopardos de la nieve que hay, estimándose entre los 2.000 y los 5.000.  

    Aunque los leopardos de la nieve están protegido en la mayoría de los países, su control es difícil debido al terreno, a políticas inconsistentes por parte de los gobiernos y al comercio de las pieles. Los conservacionistas poco pueden culpar a los humildes aldeanos de matar a un animal raro como el leopardo para poder conseguir rápidamente entre 50 y 200 dólares, lo que para algunos puede representar la cantidad total de sus ingresos anuales. La culpa debe más bien caer en los intermediarios y los peleteros que coleccionan pieles crudas o hacen abrigos de pieles para satisfacer el mercado negro de Europa, Norteamérica y Asia , así también como en la persona que compra el producto final. Un abrigo largo puede necesitar hasta 16 pieles y puede venderse por más de 60 mil dólares.  

  Aunque el establecimiento de Parques Nacionales o Reservas es vital para la protección del leopardo de la nieve y sus presas, su conservación también debe pasar por estrategias de cara al futuro para poder preservar poblaciones genéticamente viables. El nivel de vida de las personas que comparten su hábitat debe mejorarse, así como encontrar medios a través de los cuales la gente pueda beneficiarse tangiblemente de la presencia de la vida silvestre.  

  Contribución de Fátima  ]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 19:37:30 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/algunos-pequeos-flidos/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/algunos-pequeos-flidos/</guid></item><item><title><![CDATA[Declaración Universal de los Derechos del Animal]]></title><description><![CDATA[  La Liga Internacional de los Derechos del Animal adoptó en 1977 y proclamó el 15 de octubre de 1978 la siguiente Declaración Universal de los Derechos del Animal, posteriormente aprobada por la UNESCO y por la ONU.    

  PREÁMBULO  
 
  -Considerando que todos los animales poseen derechos.  

  -Considerando que el desconocimiento y el menosprecio de estos derechos han llevado y llevan al hombre a cometer atentados contra la naturaleza y contra los animales.  

  -Considerando que el reconocimiento por la especie humana del derecho a la existencia de otras especies animales constituye el fundamento de la coexistencia de las especies de todo el mundo.   

  -Considerando que los genocidios son perpetrados por el hombre y amenazan con seguir produciéndose.  

  -Considerando que el respeto a los animales por el hombre es vinculante al propio respeto entre los hombres.  

  -Considerando que la educación ha de proporcionar en la infancia la observación, comprensión, respeto y afecto con respecto a los animales.   

  PROCLAMAMOS LO SIGUIENTE  

    Artículo 1    
Todos los animales nacen iguales ante la Vida y tienen los mismos derechos a la existencia.  

    Artículo 2    
a. Todo animal tiene derecho al respeto.  
b. El hombre, en tanto que especie animal, no puede atribuirse el derecho de exterminar a otros animales, o de explotarlos violando este derecho. Tiene la obligación de poner sus conocimientos al servicio de los animales.  
c. Todos los animales tienen derecho a la atención, a los cuidados y a la protección del hombre.  

    Artículo 3    
a. Ningún animal será sometido a malos tratos ni actos de crueldad.  
b. Si es necesaria la muerte de un animal, ésta debe ser instantánea, indolora y no comportará angustia alguna para la víctima.  

    Artículo 4    
a. Todo animal perteneciente a una especie salvaje tiene derecho a vivir libremente en su propio ambiente natural, terrestre, aéreo o acuático, y a reproducirse.  
b. Toda privación de libertad, incluso aquella que tenga fines educativos, es contraria a este derecho.  

    Artículo 5    
a. Todo animal perteneciente a una especie viva tradicionalmente en el entorno del hombre, tiene derecho a vivir y crecer al ritmo y en las condiciones de vida y libertad que sean propias de su especie.  
b. Toda modificación de dicho ritmo o dichas condiciones que fuera impuesta por el hombre con fines mercantiles es contraria a este derecho.  

    Artículo 6    
a. Todo animal que el hombre ha escogido como compañero tiene derecho a que la duración de su vida sea conforme a su longevidad natural.  
b. El abandono de un animal es un acto cruel y degradante.  

    Artículo 7    
Todo animal de trabajo tiene derecho a una limitación razonable del tiempo e intensidad del trabajo, a una alimentación reparadora y al reposo.  

    Artículo 8    
a. La experimentación animal que implique un sufrimiento físico o psicológico es incompatible con los derechos del animal, tanto si se trata de experimentos médicos, científicos, comerciales, o de cualquier otra forma de experimentación.  
b. Las técnicas alternativas deben ser utilizadas y desarrolladas.  

    Artículo 9    
Cuando un animal es criado para la alimentación debe ser nutrido, instalado y transportado, así como sacrificado, sin que ello resulte para él motivo de angustia o dolor.  

    Artículo 10    
a. Ningún animal debe ser explotado para esparcimiento del hombre.  
b. Las exhibiciones de animales y los espectáculos que se sirvan de animales son incompatibles con la dignidad del animal.  

    Artículo 11.    
Todo acto que implique la muerte del animal sin necesidad es un biocidio, es decir, un crimen contra la vida.  

    Artículo 12    
a. Todo acto que implique la muerte de un gran número de animales salvajes es un genocidio, es decir, un crimen contra la especie.  
b. La contaminación y la destrucción del ambiente natural conducen al genocidio.  

    Artículo 13    
a. Un animal muerto debe ser tratado con respeto.  
b. Las escenas de violencia en las que los animales son víctimas deben ser prohibidas en el cine y la televisión, salvo si ellas tienen como fin el dar muestra de los atentados contra los derechos del animal.  

    Artículo 14    
a. Los organismos de protección y salvaguarda de los animales deben estar representados a nivel gubernamental.  
b. Los derechos del animal deben ser defendidos por la ley, como lo son los derechos del hombre.  ]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 19:25:50 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/artculos-generales/declaracin-universal-de-los-derechos-del-animal/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/artculos-generales/declaracin-universal-de-los-derechos-del-animal/</guid></item><item><title><![CDATA[Derechos y deberes]]></title><description><![CDATA[  Algunos de los puntos implícitos en el "contrato" de adopción mutua entre tú y tu gato. Si crees que no podrás cumplirlos, mejor olvídate de tener un gato. Seréis más felices los dos.  

    Deberes  :  

  –Ronronear cuando le acaricias, aunque sólo te lo permita de vez en cuando.  
–No arañar   uno    de tus muebles favoritos, el resto quedan contemplados en el apartado "Derechos".  
–No destrozar    una   de tus plantas favoritas, el resto se contemplan en el apartado "Derechos".  
–Hacer alguna payasada de vez en cuando para divertirte.  
–Sacar el máximo jugo a todos los derechos.  

    Derechos  :  

  –Dormir tantas horas como el cuerpo aguante en tu sillón favorito.  
–No aceptar pastillas, jarabes, inyecciones, lociones, vendajes...  
–No aceptar baños, duchas, mangueras...  
–Poder cruzar todas las puertas en el momento deseado, igual para entrar que para salir.  
–Emboscarse siempre que lo considere indicado, para, así, atacarte mejor.  
–Aprovechar el menor descuido para colarse en el interior de los armarios.  
–Tumbarse encima del periódico o libro que estás leyendo, cubriéndo todo lo posible el área de lectura.  
–Esconder cualquier objeto apetecido, sea propio o ajeno.  
–Saltar encima de ti, de modo ostensible, cuando ya te has acostado, para recordarte que desde que él llegó tu cama no es tuya.  
–Perseguir el cursor por la pantalla del ordenador cuando estás terminando un trabajo urgente.  
–Sentarse, o tumbarse, según apetencia, sobre el teclado del ordenador si tú estás trabajando en él.  
–Maullar, gemir, llorar, gritar, en cualquier momento sin motivo (es muy divertido ver la desazón que te produce).  
–Practicar el descendimiento en las cortinas, aún a riesgo de poder practicarlo sólo una vez (suelen quedarse hechas jirones).  
–Tener siempre la caja sanitaria limpia, y a punto para ser usada.  
–Comidas sabrosas, apetitosas, variadas y frescas  y agua limpia siempre dispuestas.  

  Si crees que no podrás cumplir este contrato, mejor no tengas un gato. Seréis más felices los dos.  

  Contribución de Pura  ]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 19:18:32 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/derechos-y-deberes/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/derechos-y-deberes/</guid></item><item><title><![CDATA[Dónde conseguirlo]]></title><description><![CDATA[  Hay varias formas de obtener un gato, con sus consiguientes ventajas e inconvenientes.  

  1- Se puede comprar en un establecimiento especializado o directamente a un criador.  

  Ahí nos dirigiremos necesariamente si lo que deseamos es un gato de una raza determinada, quizás incluso con pedigree. Deberemos desembolsar una cantidad determinada de dinero, en función del proveedor y la raza que hayamos elegido. Pueden darnos información sobre la edad, sexo, carácter, enfermedades que haya sufrido, vacunaciones, peculiaridades, y, si las hubiere, necesidades especiales del objeto de nuestra elección. Importante: deben garantizar el estado de salud de nuestra nueva adquisición.  

  2- Se puede acudir a un centro de recogida de animales abandonados, público o privado.  

  Allí encontraremos un gran número de candidatos a la adopción, de todas razas, edades, tamaños y sexos. El "rescate" de nuestro amigo es gratuito, o conlleva un desembolso simbólico y voluntario (en la mayoría de los casos), para ayudar al mantenimiento de los animales que siguen allí acogidos.  

  Si lo que queremos es una raza determinada de gato, es posible que allí no la encontremos, pero vale la pena tener en cuenta que cada vez que adoptamos a un gato recogido salvamos la vida a dos: directamente al que nos llevamos a casa, indirectamente a otro abandonado que podrá ocupar su lugar en el centro de acogida.  

  Pueden darnos información sobre su sexo, carácter, grado de sociabilidad y relación con otros animales, y también, sin la precisión del criador, pero sí de forma fiable, su edad y posibles enfermedades que haya sufrido. Suelen estar alimentados y "saneados" (vacunados, desparasitados...).  

  3- Quizás encontremos a un gato vagabundo o desterrado (que vive debajo de un coche, al que han arrojado a un contenedor de basuras, etc.), dispuesto a "adoptarnos". En este caso no dispondremos de ningún tipo de información sobre su origen, edad, enfermedades, vacunas, etc., que en cierta medida nos resolverá la consulta al veterinario. Y es muy posible que después de un tiempo de convivir con él estemos muy contentos de que se haya producido el feliz encuentro.  

  4- Cabe también la posibilidad del cambio de familia, por no poder atenderlo la familia donante o por haber criado la gata de algún conocido nuestro. En ambos casos nos encontramos en una situación mezcla de los puntos 1 y 2.  

  En todos los casos hay que visitar al veterinario con el que ha pasado a ser un nuevo miembro de la familia. El veterinario será quien pueda ampliar la información que tengamos, o darnos la que no tenemos, y aclararnos todas las dudas respecto de la aventura que con nuestra nueva compañía comienza.  

  Contribución de Pura  ]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 19:15:15 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/dnde-conseguirlo/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/dnde-conseguirlo/</guid></item><item><title><![CDATA[Cómo relacionarse]]></title><description><![CDATA[  Despedirse siempre de él cuando uno se va de casa, y observar su cola, son dos de los principios básicos que no debe olvidar nunca quien aspire a sostener unas buenas relaciones con su felino.  

  Una buena medida a adoptar es despedirse del gato cuando éste va a quedarse solo en casa, así uno se asegura de no dejarlo encerrado en un armario (a tener en cuenta que les gusta mucho aprovechar un descuido nuestro para entrar en él, simplemente para curiosear, emboscarse o jugar al escondite, tres de sus pasatiempos favoritos).  

  Observar su cola. Es un perfecto barómetro del estado de ánimo de su propietario; cuando empieza a hacer movimientos compulsivos: ¡atención!, algo no acaba de funcionar bien. No necesariamente significa que está agresivo, es decir, posiblemente está entrando en conflicto "emocional" entre sus deseos, no siempre claros para él mismo, y su entorno.  

  Por ejemplo, ¿es mejor estar en el regazo del dueñ@ cerca de la estufa recibiendo dulces mimos o saltar por el jardín detrás de algún pajarillo?  

  El conflicto está en la toma de la decisión. Hasta este momento, sea cual sea la decisión tomada, el rabo de nuestro gato mostrará la tensión del conflicto generado "contoneándose" de un lado a otro.  

  Si la cola en cuestión está "dando bandazos": ¡cuidado! ahí sí empieza a mostrarse agresivo y por tanto lo mejor que podemos hacer es... ¡irnos con la música a otra parte!...  

  Contribución de Pura  ]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 19:13:23 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/cmo-relacionarse/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/cmo-relacionarse/</guid></item><item><title><![CDATA[La vacunación]]></title><description><![CDATA[  Documentado artículo de Marta González e Isabel Gil sobre la vacunación en los gatos, su oportunidad, los tipos de vacunas, los métodos y sus efectos secundarios. Con ilustraciones.   Haz clic aquí para descargar el documento   (PDF, 160 kb.)  ]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 19:11:12 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/salud-gatuna-y-humana/la-vacunacin/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/salud-gatuna-y-humana/la-vacunacin/</guid></item><item><title><![CDATA[Plantas tóxicas para los gatos]]></title><description><![CDATA[  Un listado completo de las plantas tóxicas y las no tóxicas, incluyendo los trastornos que provocan algunas de las primeras. Por cortesía de Isabel Gil.    

    1) Plantas cuya linfa o cuyo látex pueden irritar o causar prurito en los ojos o en la piel:    

  a. Aráceas: dieffenbachia, alocasia, anthurium, arisaema, caladium, monstera, philodendron, xanthosoma, zantedeschia, etc.  
b. Euforbiáceas: poinsettia, croton, pedilanthus.  
c. Ficáceas: hevea y ficus.  


    2) Plantas cuyo contacto provoca dermatitis alérgica:    

  a. Amarillidáceas: alamanda, narciso, junquillo, amarilis, clivia, crinum, hippeasthum.  
b. Tiliáceas: sparmania, tilo de interior.  
c. Compuestas: crisantemo.  
d. Primuláceas: prímula.  
e. Liliáceas: tulipán, chlorophythum, jacinto, sanseviera.  


    3) Plantas cuya ingestión provoca trastornos digestivos:    

  Aráceas, Liliáceas, Amarillidáceas, aucuba, mimosa del Japón, alamanda, Euforbiáceas, ciclamen, ficus, muérdago, acebo, rododendro, azalea, hierba mora (Solanum nigrum).  

    4) Plantas cuya ingestión provoca otros trastornos:    

  a. Trastornos renales graves: philodendron y ficus.  
b. Trastornos cardiovasculares: ciclamen, muérdago, rododendro.  
c. Perturbaciones nerviosas: Amarillidáceas, muérdago, campanilla, mimosa del Japón, philodendron, hierba mora, Cannabis sativa (marihuana).  
  
  
  PLANTAS TÓXICAS  
      Acacia
Aconitum napellus  
Actaea spicata  
Aechmea fasciata  
Aesculus hippocastanum  
Agapanthus  
Aglaonema crispum  
Agrostemma githago  
Allamanda cathartica  
Allium cepa  
Aloe vera  
Amaranthus spp  
Amaryllis belladona  
Ammi majus  
Anagallis arvensis  
Andromeda polifofia  
Anemone rannunculoides  
Antirrhinum  
Aquilegia vulgaris  
Arnica montana  
Artemisia schmidtiana  
Astragalus  
Atropa belladona  
Brunfelsia spp  
Buxus sempervirens  
Caladium hortulanum  
Chamaedorea elegans  
Chelidonium majus  
Chenopodium album  
Cineraria  
Cicuta virosa  
Clematis  
Clivia miniata  
Codiaeum variegatum  
Coffea  
Colchicum autumnale  
Conium maculatum  
Consolida regalis  
Convallaria majalis  
Cornus  
Corydalis solida  
Corydalis intermedia  
Crocus sativus  
Cyclamen  
Cypripedium calceolus  
Cytisus scoparious  
Daphne mezereum  
Datura  
Delphinium  
Dicentra  
Digitalis purpurea  
Dianthus  
Dictamus albus  
Dieffenbachia  
Dracaena spp  
Echium vulgare  
Epipremnum pinnatum    Equisetum arvense  
Erica cinerea  
Eriobotrya japonica  
Euphorbia cyparissias  
Euphorbia esula  
Euphorbia helioscopica  
Euphorbia peplus  
Euphorbia pulcherrima  
Euinymus europaeus  
Ficus benjamina  
Ficus elastica  
Ficus macleilandi  
Fritillaria meleagris  
Galanthus nivalis  
Genista tinctoria  
Gerbera x cantabrigensis  
Ginkgo biloba  
Glechoma hederacea  
Gloriosa  
Hedera helix  
Helleborus niger  
Hepatica nobilis  
Hibiscus  
Homalomena wallisii  
Humulus lupulus  
Hyacinthus orientalis  
Hydrangea macrophylla  
Hyoscyamus niger  
Hypericum maculatum  
Hypericum perforatum  
Ilex aquifolium  
Impatiens  
Ipomea tricolor  
Iris pseudacorus  
Juglans nigra  
Kalanchoe spp  
Kalmia latifolia  
Laburnum anygroides  
Lathyrus odoratus  
Lathyrus maritimus  
Ledum palustre  
Leonurus cardiaca  
Lilium tigrinum  
Linaria vulgaris  
Linum usitatissimun  
Lobelia  
Lotus corniculatus  
Lupinus polyphyllus  
Lonicera caerulea  
Lonicera tatarica  
Maianthemum bifolium  
Melitotus spp  
Mercurialis perennis  
Mirabilis jalapa  
Monstera deliciosa  
Narcissus  
Nandina domestica    Nephrolepis falcata  
Nerium oleander  
Nicandra physalodes  
Nicotiana  
Ornithogalum umbellatum  
Oxalis  
Oxytropis spp  
Pachypodium lamerii  
Paeonia  
Papaver orientale  
Papaver rhoeas  
Papaver somniferum  
Paris quadrifolia  
Parthenocissus quiquefolia  
Persea americana  
Phacelia campanularia  
Phalaris arundinacea  
Philodendron spp  
Physalis peruviana  
Phytolaca americana  
Polygonatum odoratum  
Polygonatum multiflorum  
Pteridium aquilinum  
Pulsatilla vulgaris  
Ranunculus bulbosus  
Rhamnus cathartica  
Rhapis excelsa  
Rheum rhaponticum  
Rhododendron  
Ricinus communis  
Rudbeckia laciniata  
Rumex acetosella  
Sambucus racemosa  
Sanguinaria canadensis  
Sedum  
Solanum dulcamara  
Solanum melongena  
Solanum nigrum  
Solanum pseudocapsicum  
Solanum tuberosum  
Symphytum officinale  
Shymphoricarpos albous  
Spathiphyllum  
Strelitzia regirae  
Tanacetum vulgare  
Taxus baccata  
Tribulus spp  
Trifolium pratense  
Trifolium repens  
Trifolium hybridum  
Tulipa  
Urtica  
Veratrum viride  
Veratum nigrum  
Viburnum opulus  
Vinca minor  
Wisteria        

  PLANTAS NO TÓXICAS  
      Achillea millefolium  
Anthiriscus cerefolium  
Antirrhinum majus  
Anthemis nobilis  
Artemisa dracunculus  
Asparagus densiflorum  
Begonia  
Buddleia davidii  
Calendula officinalis  
Chlorophytum  
Coleus blumei  
Coriandrum sativum  
Cosmos    Heliotropium  
Hyssopus officinalis  
Lavandula angustifolia  
Lechuga  
Lithops  
Maranta  
Melissa officinalis  
Mentha x piperita  
Mimosa pudica  
Nepeta x faassenii  
Nepeta cataria  
Nepeta grandiflora  
Nepeta racemosa    Ocimun  
Origanum majorana  
Orquídeas  
Petunia  
Plecthranthus australis  
Portulaca spp  
Rosa  
Rosmarinus officinalis  
Saintpaulia  
Schlumbergera spp  
Tagetes  
Tradescantia albiflora  
Viola  
Zinnia        

  Contribución de Isa Gil  ]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 19:00:26 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/salud-gatuna-y-humana/plantas-txicas-para-los-gatos/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/salud-gatuna-y-humana/plantas-txicas-para-los-gatos/</guid></item><item><title><![CDATA[Por qué los gatos necesitan las uñas]]></title><description><![CDATA[  Gary Loewenthal escribió un documentado artículo sobre la desungulación, mostrando sus razones contrarias a esta práctica. Mi Gato lo ofrece en versión española de Noriko Kamatari. Aquí puedes leer el primer capítulo. Pulsando en el enlace situado al pie del texto encontrarás el artículo entero en formato PDF.    

  Las uñas participan en casi cualquier cosa que un gato hace mientras está despierto. Por la mañana, clava sus uñas en el rascador y tira haciendo fuerza contra la resistencia de las uñas para estimular y tonificar la parte superior de su cuerpo. Mientras juega, sus uñas atrapan los juguetes que vuelan por el aire y los sujetan. Cuando corre por la casa y sube las escaleras, sus uñas actúan como clavos para proporcionarle tracción extra. Cuando escala, usa las uñas como crampones de montañismo en miniatura que le permiten alcanzar la cima con facilidad.  

  Un gato usa las uñas para rascarse cuando le pica, manipular sus ratones de hierba gatera, agarrarse para seguir un camino estrecho, alzar su cuerpo hasta una percha alta, y sujetarse sobre una silla con estabilidad mientras se acicala. Las uñas se utilizan incluso para expresarse; por ejemplo, una ligera extensión de las uñas es una sutil forma de decir “Estoy cansado de que me sujetes y me apetece bajar al suelo”.  

  En algunos casos, las uñas actúan como salvavidas, permitiendo a un gato trepar a un lugar seguro o frustrar a un atacante.  

  Todo esto, y mucho más, se pierde cuando un gato es desungulado.  

  En la mayor parte del mundo no se desungula. En prácticamente todos los países donde los gatos son animales de compañía, desungularlos es ilegal o está efectivamente prohibido. Es todavía frecuente en Estados Unidos y Canadá.  

  Desungular es un término demasiado benigno y engañoso. Cuando la gente lo escucha por primera vez, normalmente piensan que se refiere a algún tipo de corte de uñas, no una serie de diez amputaciones que dejan al gato sin los extremos de sus garras delanteras. Los veterinarios que se oponen a la desungulación informan de que más de la mitad de los clientes que consideran la opción de desungular, cambian de idea una vez que descubren cómo es el procedimiento en realidad.  

    (Pulsa aquí para descargar el artículo entero en formato PDF.)      

  Artículo aparecido por primera vez en "The Whole Cat Journal", en septiembre de 2002. Copyright © 2002 Gary Loewenthal. Utilícese sólo con el permiso del autor; todos los derechos reservados. Refugios, grupos de rescate, etc. pueden distribuir la versión impresa mientras el aviso sobre el copyright permanezca en las copias. Traducido del inglés por Noriko Kamatari.  ]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 18:42:57 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/salud-gatuna-y-humana/por-qu-los-gatos-necesitan-las-uas/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/salud-gatuna-y-humana/por-qu-los-gatos-necesitan-las-uas/</guid></item><item><title><![CDATA[&quot;Los esclavos&quot;, de Sternberg]]></title><description><![CDATA[  Un cuento de Jacques Sternberg muy ilustrativo de nuestra "condición humana" frente a nuestros amigos felinos.    

  En el origen Dios creó al gato a su imagen. Y se sintió satisfecho. No era para menos. Pero el gato era perezoso. No quería hacer nada. Entonces, tiempo después, pasados algunos milenios, Dios creó al hombre. Únicamente con el fin de servir al gato, de servirle de esclavo hasta el fin de los tiempos. Al gato le había dado la indolencia y la lucidez; al hombre le dió la neurosis, el don de la habilidad manual y la pasión por el trabajo. El hombre se entregó a él con placer. Con el correr de los siglos edificó toda una civilización basada sobre la invención, la producción y el consumo intensivo. Civilización que tenía, en realidad, un único fin secreto: ofrecer al gato bienestar, albergue y abrigo.  

  Es decir, que el hombre inventó millones de objetos inútiles, por lo general absurdos, sólo para producir paralelamente algunos objetos indispensables para el bienestar del gato: la estufa, la comida, el tazón, la ración diaria, el plato de serrín, la alfombra, la canasta de mimbre, y quizá también la radio, pues a los gatos les gusta la música.  

  Pero de todo esto los hombres no saben nada. Brindo por ellos. Benditos sean. Y ellos creen serlo. Todo lo mejor en el mejor de los mundos... Gatos.  

  Contribución de Pura  ]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 18:38:04 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/los-esclavos-de-sternberg/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/los-esclavos-de-sternberg/</guid></item><item><title><![CDATA[&quot;A un gato&quot;, de Borges]]></title><description><![CDATA[  El escritor argentino Jorge Luis Borges (1899-1986) publicó en 1972 el libro de poemas   El oro de los tigres  . "Para un verdadero poeta, cada momento de la vida, cada hecho, debería ser poético, ya que profundamente lo es", escribió en el prólogo. Como ese momento en que su propia mano bajó a acariciar el lomo de un gato.  

  
    No son más silenciosos los espejos  
Ni más furtiva el alba aventurera;  
Eres, bajo la luna, esa pantera  
Que nos es dado divisar de lejos.  
Por obra indescifrable de un decreto  
Divino, te buscamos vanamente;  
Más remoto que el Ganges y el poniente,  
Tuya es la soledad, tuyo el secreto.  
Tu lomo condesciende a la morosa  
Caricia de mi mano. Has admitido,  
Desde esa eternidad que ya es olvido,  
El amor de la mano recelosa.  
En otro tiempo estás. Eres el dueño  
de un ámbito cerrado como un sueño.  ]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 18:34:29 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/a-un-gato-de-borges/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/a-un-gato-de-borges/</guid></item><item><title><![CDATA[Mitos y supersticiones]]></title><description><![CDATA[  "En este mundo traidor nada es verdad ni mentira, todo es según el color del cristal con que se mira" (Refranero). En este artículo se muestra la universalidad de algunos mitos y chismes sobre los gatos, citando fuentes.  

  
  El gato sin cabeza  

  Versión española, siglo XVI: "De fama grande, el superior exorcista Rdo. Crispín Granados Costilla, del monasterio de Piedra, en Zaragoza, vio en dos ocasiones a demonios encarnados en gatos sin cabeza"(...) "tales gatos entraban y salían del fuego, no sufrían quemadura, y también atravesaban las paredes" (...) "en ambos casos, el sacerdote consiguió expulsar al demonio de los gatos sin cabeza, muriendo después los poseídos, pues no tenían sangre"(...) "el Sr. Obispo de Zaragoza escuchó horrorizado la relación de los hechos, rechazando las pieles de los gatos que le enviara el Monasterio" (1).  

  Versión italiana, siglo XVI: "Creencia hay en Cosimo que, con tener el gato vida muy fuerte, vive uno o dos días aunque lo degüellen a escote y descabecen entero" (2).  

  Versión francesa, siglo XVII: "En la campaña siempre se tuvo por cierto que no todos los gatos decapitados mueren" (3).  

  Versión griega, siglo XVII: "Los monjes de Skulovas afirman que los gatos sin cabeza maúllan de modo muy horrísono" (4).  

  Versión francesa, siglo XVIII: "El pueblo teme a los gatos sin cabeza, capaces de escapar hundiéndose en los espejos" (5).  

  Versión filipina, siglo XIX: "Del gato se dice que aun puede vivir sin su cabeza" (6).  

  Versión portuguesa, siglo XIX: "El Agua Bendita impide que los gatos sin cabeza se introduzcan en las casas y hagan desmanes diabólicos, como promover el adulterio de las esposas, la pigricia y vicios secretos hallándose solas" (...) "para evitar la presencia del Tentador, visitándole en forma de gato mocho del gañote, el esposo previene a su mujer mediante una dispersión de Agua Bendita"(...) "de tener noticias que el gato persiste en visitarla, y no obstante el Efluvio Bendito, ha de requerirse el Auxilio Eclesiástico de Conjuración, procediendo un hábil de la Tercera Orden Menor quien practicará las operaciones de exorcismo" (7).  

  Versión alemana, siglo XIX: "En una barraca de Hamburgo exhibían un gato sin cabeza que movía la cola y caminaba, con gran asombro de la gente"(8 ).  

  Versión norteamericana, siglo XX: "Entre las hazañas que atribuyen al cazador Barry Thaylor, está la de haber capturado un gato sin cabeza, rojizo, cuyas acciones fantasmales atemorizaban a las mujeres de Princetown" (9).  

  Versión criolla, contemporánea: La leyenda de gatos -y chanchos- sin cabeza, y sus "apariciones" súbitas en la calle Granadero Gelves, camino al cementerio de Escobar, sigue aterrorizando a los habitantes de la Victoria, barrio Philips y Villa Bote (10); de noche, ninguno se atreve a caminar solo y, afirman, "muchas personas han visto al gato (o al chancho) sin cabeza".  


  El gato verde  

  Versión brasilera, siglo XX: "Los indios boro-boro hablan de un gato verde fluorescente que se alimenta de pájaros y huevos" (11).  

  Versión española, contemporánea: "En Huelva nació un gato de pelaje verde, ciego", (...) "el animal, que parece tener ojos de vidrio transparente y pelo verde brillante, lo mismo que su lengua, fue remitido al Consejo de Veterinarias de Andalucía, donde murió" (...) "ya en otra oportunidad, el propietario de la madre del gatito verde, Rafael Olleros Almonacid, sostuvo que su gata había parido una criatura de ese color, pero la historia sonaba a un cuento de andaluces, a una mentira para encantar" (12).  

  Versión alemana, contemporánea: "Un gato monstruoso, de seis patas y pelaje verde, nació en Wirming, Colonia" (...) "el extraño felino murió poco después" (...) "el instituto Max Planck, de Göttingen, estudia al curioso gato híbrido de siamés y hembra europea" (13).  

  Versión criolla, contemporánea: Mi gata Inchid, mestiza, en sus tres partos, tuvo cachorros anormales: sin patas traseras y cola; uno de ellos, mudo y totalmente verde, que vivió nueve días (14).  


  Gatos de cinco patas  

  Versión francesa, siglo XIX: "El buscar cinco patas al gato hubiese sido fácil en París porque, en 1862, hubo diez de esas características" (15).  

  Versión sueca, contemporánea: "Barbr, un gato de cinco patas, en Estocolmo, falleció a los quince años de edad" (...) "su quinta pata, en el centro del vientre, tenía tanta movilidad como las otras" (...) "la misma madre, en otras lechigadas, parió gatos similares, pero no vivieron" (16).  

  Versión criolla, contemporánea: En 1967, mi gata Inchid engendró un cachorrito de cinco patas, sin pelo, que no quiso mamar y murió.  


  El gato que pesca  

  Versión francesa, siglo XX: "Durante muchos años, un gato acudía diariamente al río Sena y pescaba; ese es el origen del nombre de la calle Del Gato que Pesca" (17).  

  Versión china, siglo XX: "Huan-tsé enseñó a pescar a sus tres gatos, los cuales cada día llenaban una canasta de peces; así sobrevivió el filósofo en las épocas del emperador Ming-yang" (18).  

  Versión australiana, siglo XX: "Los gatos de mister Forrestson aprendieron a pescar y compartían la captura con el granjero inválido" (19).  

  Versión inglesa, siglo XX: "Es conocido que los gatos vagabundos pescan en el Támesis" (20).  

  Versión canadiense, siglo XX: "Agazapados en las rocas del arroyo Moure, los gatos salvajes pescan y luego se reparten lo obtenido"(21).  

  Versión alemana, contemporánea: "Los etólogos demostrarían que no se trataba de una creencia: los gatos saben pescar" (22).  


  El gato "blanqueador"  

  Versión brasilera, siglo XX: "Algunos negros blanquearon la piel de sus rostros después de convivir con gatos"(23).  

  Versión boliviana, contemporánea: "Las mishas son apreciadas por quechuas y aymarás, por blanquearles la piel" (24).  

  Versión santiagueña, contemporánea: "Las canchas, enfermedad que produce el gato al hombre, hace que unos eviten tener felinos y otros se rodeen de mishas" (25).  

  Versión tucumana, contemporánea: "En Tafí del Valle, los gatos son la medicina de las chinitas oscuras" (26).  

  Versión propia: Las "canchas"de las "mishas", "embellecedoras", son hongos, Tiña tonsurans, tal mis comprobaciones.  

  Las supersticiones y mitos resultan inherentes al gato. Hay miles, a favor y en contra. Valga la muestra.  

  

    Notas y citas:    

  1)   El Exorcismo  , Manuel Cuestas y Villalón, 1947.  
2)   Il cato  , Paulino Mani, 1952.  
3)   Los gatos de Francia  , Louis-Henri Dufferot, 1945.   
4)   El cristianismo en Grecia  , S.J. Hilaire Monet, 1949.  
5)   Ritos y costumbres de la antigua Francia  , Jean-Claude Mulisse y Mariotte Livet, 1938.  
6)   Gatos y felinos  , Richmond Iam, 1941.   
7)   Obras de la Iglesia  , Testis Fidelis, 1944.  
8)   Von Tieren und Menschen  , Carl Hagenbeck, 1910.  
9)   América, América  , Peter H. Mason, 1953.  
10) No lo conocían así por las inundaciones, sino porque allí estuvo la estancia de Mr. Bouth.  
11)   Mitos y leyendas del Brasil  , Antonio Soares da Silva, 1941.  
12) Agencia EFE, 25-3-84.  
13) Agencia ANSA, 10-8-91.   
17) Ibídem, Dufferot.   
18 )   Leyendas de China  , Oskar von Hansen, 1965.   
19)   Los hacedores de Australia  , Ben Greenson, 1969.   
20)   The cats  , Carol McDouglas, 1971.  
21) Ibídem, McDouglas.   
22)   Comportamiento del gato  , Wilhelm Stokhauser, 1963.  
23)   El complejo racial  , Elizabeth Harwell, 1969.  
24) Ibídem, Harwell.   
25)   Santiago del Estero  , Alfonso Traine, 1957.   
26)   Supersticiones del San Miguel del Tucumán  , Carlos Nougués, 1962.  

  
  Por el Dr. Enrique César Lerena de la Serna. Artículo reproducido por cortesía de   Veterinaria.org   y facilitado por Silvia Feldmann.  
]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 18:29:49 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/mitos-y-supersticiones/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/mitos-y-supersticiones/</guid></item><item><title><![CDATA[El gato de los MacIntosh]]></title><description><![CDATA[  El clan escocés de los MacIntosh tiene como emblema un gato rampante, y como divisa la recomendación de evitar tocar al animal sin guantes.  

    

  "No toques al gato sin guantes", tal como se aprecia en la imagen adjunta, es la recomendación que acompaña a la figura de un gato rampante en el emblema de los Macintosh, MacIntosh, MacKintosh o McIntosh, que son las diferentes grafías con que se puede encontrar hoy dia el apellido de un antiguo e ilustre clan escocés con ramificaciones familiares en diversos países, desde la Gran Bretaña e Irlanda a los Estados Unidos y Australia.  

  (Necesitas el Flash Player para ver la imagen).  ]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 18:17:48 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/el-gato-de-los-macintosh/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/el-gato-de-los-macintosh/</guid></item><item><title><![CDATA[&quot;Exterior del gato&quot;, de Carlos Barral]]></title><description><![CDATA[  Carlos Barral (Barcelona, 1928-1989), escritor y editor, fue uno de los pilares de la llamada Escuela de Barcelona, y un destacado representante de la generación poética española de los años cincuenta. Este poema pertenece a su libro   Usuras y figuraciones  .  
  
  Ser el gato,  
hacer un esfuerzo y ser el gato  
transitorio del alba y en la cumbre  
del mundo transitado, y presumible.  

  Ser por fuera del gato todo el gato posible  
después del atigrado resplandor de la noche  
última y la pasmada contracción felina.  
Comenzar en el zinc al borde de las uñas,  
en el cielo que escurre el canalón vacío  
y en la flor espectral que crece entre las rejas.  

  El gato que despierta paso a paso las viejas  
miserables espaldas de fábrica baldada  
y el aire algodonoso de las ramas al suelo  
y la tierra afeitada del muro hasta el camino  
y hasta el bidón sonoro que su peso estremece.  

  Ser gato por fuera y tan cabal. Parece  
que el mundo quepa dentro de esta pausa ondulada  
precisa como un astro, que te llama  
y a quien no negarás el pararte desnuda  
donde nadie hubiera imaginado  

  aurora sobre el muro desconchado,  
alba rosada sobre el gris de un gato,  
con las puntas nocturnas de los pechos  
apuntando a esos hombres cavilosos  
que llegan tan despacio, pisando en las afueras.  ]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 18:15:20 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/exterior-del-gato-de-carlos-barral/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/exterior-del-gato-de-carlos-barral/</guid></item><item><title><![CDATA[Refranero catalán]]></title><description><![CDATA[  El gato en los refranes catalanes. Se acompaña traducción al castellano cuando es necesaria.  

  
  Gat amb guants no mata rates (Gato con guantes no mata ratas).  
  Gats amb gats no s'esgarrapen (Gatos con gatos no se arañan).  
  Per vell que sia i gastat, caça alguna rata el gat (Por viejo y gastado que esté, caza alguna rata el gato).  
  Gat miolador, mai serà bon ratador (Gato maullador, nunca será buen cazador).  
  Estirant l'orella al gat, més d'un home s'ha arruïnat (Estirando la oreja al gato, más de un hombre se ha arruinado).  
  Ja li passarà, com al gat la tos (Ya se le pasará, como al gato la tos).  
  Menja, menja, gat sardina, que ja cagaràs l'espina (Come, come sardina, gato, que ya cagarás la espina).  
  És plata de la que caga la gata.  
  Gat de mar, sap navegar (Gato de mar, sabe navegar).  
  El gat dels frares, tip i gandul (El gato de los frailes, harto y gandul).  
  Té set vides com els gats (Tiene siete vidas como los gatos).  
  Qui no té res a fer, el gat pentina (Quien no tiene nada que hacer, al gato peina).  
  Paga, que és gata.  
  Un gat negre porta sort (Un gato negro trae suerte).  
  Es renta el gat després de fart (Se limpia el gato tras hartarse).  
  El gat vell procura per ell (El gato viejo procura por si mismo).  
  Dos gats i una gata, no faltarà serenata (Dos gatos y una gata, no faltará serenata).  
  És més dolent que un gat borni (Es más malo que un gato tuerto).  
  Els gats són pels descuidats (Los gatos son para los descuidados).  
  Prop d'un home descuidat sempre hi trobaràs un gat (Junto a un hombre descuidado siempre hallarás a un gato).  
  De nit tots els gats són negres (De noche todos los gatos son negros).  
  Gat vell, rateta tendra (Gato viejo, ratita tierna).  
  Pel gos es coneix l'amo, i pel gat la mestressa (Por el perro se conoce al amo, y por el gato al ama).  
  ]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 18:07:17 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/refranero-cataln/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/refranero-cataln/</guid></item><item><title><![CDATA[Refranero inglés]]></title><description><![CDATA[  Recopilación de refranes ingleses protagonizados por el gato, con sus correspondencias conceptuales en el refranero español, cuando las hay.  

  
  Ale will make a cat speak (El vino, de la verdad es amigo).  
  All cat love fish but fear to wet their paws (Quien quiera pescar, que se moje el culo).  
  It's a bold mouse that nestles in the cat's ear (Quien no se atreve, no vence).  
  Cat and dog may kiss, yet are none the better friends.  
  He who would cat fish must not mind getting wet (Quien quiera pescar, que se moje el culo).  
  A cat has nine lives (Siete vidas tiene el gato).  
  A cat in gloves catches no mice (Gato con guantes no caza ratones).  
  When the cat is full, the milk tastes sour (Después de bebido el vino, decir mal de las heces).  
  A cat may look at a king (De hombre a hombre no va nada).  
  Cat to her kind (Cada oveja con su pareja).  
  Cat washing over its ears means rain (Gato que se lava anuncia agua).  
  The cat would eat fish and would not wet her feet (Quien quiera pescar, que se moje el culo).  
  When the cat's away the mice will play (Cuando el gato no está, los ratones bailan).  
  What comes of a cat, will catch mice (De tal palo, tal astilla. De raza le viene al galgo.).  
  Curiosity killed the cat (La curiosidad mató al gato. El que escucha, su mal oye).  
  They lead a cat-and-dog life (Perro y gato no caben en un saco).  
  To make a cat's paw of someone (Uno es el que trabaja y otro el que se lleva la ganancia).  
  What may the mouse do against the cat? (Mucho sabe el ratón, pero más el gato).  
  Never was cat or dog drowned, that could but see the shore (La esperanza es pan del alma).  
  Nothing more playfull than a young cat, nor more grave than an old man.  
  Put an old cat to an old rat (Un engaño se engaña con otro engaño).  
  He who saves for tomorrow saves for the cat (Ahorra el ahorrador, para que gaste el gastador).  
  The scalded cat fears cold water (Gato escaldado del agua fría huye).  
  Well kens the mouse when the cat's out of the house (Cuando el gato no está, los ratones bailan).  
  Woe's to them that have the cat's dish, and she aye mewing (No hay cosa más pesada que una deuda recordada).  
  ]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 17:47:18 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/refranero-ingls/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/refranero-ingls/</guid></item><item><title><![CDATA[Refranero hispano]]></title><description><![CDATA[  Recopilación de refranes españoles e hispanoamericanos protagonizados por el gato.  

  
  A gato escaldado una vez nomás lo atrapan.  
  A gato viejo, rata tierna.  
  Afilar el rabo del gato, es de mentecato.  
  Buen amigo es el gato cuando no araña.  
  Buscar los tres pies al gato.  
  Cada uno según su condición, el hombre honrado, y el gato ladrón.  
  Cambiar perro por gato, nunca sale barato.  
  Cara de beato y uñas de gato.  
  Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.  
  Con los curas y los gatos, pocos tratos.  
  Cuando el gato está ausente, los ratones se divierten.  
  Cuando el gato no está, los ratones bailan.  
  Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.  
  Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.  
  Echar la culpa al gato.  
  El gato con grandes bigotes es buen cazador.  
  El gato de Mari Ramos halaga con la cola y araña con las manos.  
  El gato es de la casa y el perro de su dueño.  
  El gato es un tigre para el ratón.  
  El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.  
  El perro es de su amo, y de la casa el gato.  
  El que come lengua de gato no para de hablar.  
  El tocino detrás del gato.  
  El trato engendra amistad entre el perro y el gato.  
  Gato con cascabel, no caza ratón.  
  Gato con guantes no caza ratones.  
  Gato con guantes no caza, pero amenaza.  
  Gato enfadado, araña hasta con el rabo.  
  Gato enratado no quiere pescado.  
  Gato escaldado, del agua fría huye.  
  Gato gordo, honra su casa.  
  Gato maullador, nunca buen cazador.  
  Gato meador, llena la casa de hedor.  
  Gato mimado no caza ratones.  
  Gato negro da buena suerte.  
  Gato negro trae mala suerte.  
  Gato que mucho se lava, anuncia agua.  
  Gato que no caza, ¿qué pinta en casa?  
  Hacer como vaca y cubrir como gata.  
  Hacerse el tigre, para que no se lo coman los gatos.  
  Hay que aprender a ser gato de casa grande, se van a acabar los ratones.  
  Hijo de gata, ratones mata.  
  Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.  
  Hombre que no roba y gato ladrón, ambos cumplen con su obligación.  
  Jamás en el mismo plato comen el ratón y el gato.  
  La curiosidad mató al gato.  
  La misma gata nomás que revolcada.  
  La mujer y el gato se acicalan cada rato.  
  La presa que robó el gato, no vuelve jamás al plato.  
  Lo que has de dar al ratón, dáselo al gato.  
  Mandan al gato, y el gato manda al su rabo.  
  Mejor que coma el gato que no el ratón.  
  Mucha carne para tan poco gato.  
  Mucho sabe el ratón, pero más el gato.  
  Más come en una semana un gato que cien ratones en todo un año.  
  Nada más una vez capan al gato.  
  Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.  
  Ni gato ni perro de color bermejo.  
  No eches tu gato a retozar.  
  No hay que buscarle tres patas al gato, sabiendo que tiene cuatro.  
  No importa el color del gato, lo importante es que se coma a los ratones.  
  No mantengas más gatos que los que cazan ratones.  
  No tengo gato, ni perro, ni velas en ese entierro.  
  Palabras de santo, uñas de gato.  
  Para pasar el rato, se puede limpiar la cabeza el gato.  
  Perro y gato no caben en un saco.  
  Ponerle el cascabel al gato.  
  Por la noche todos los gatos son pardos.  
  Por robar la carne el gato, se colgó en el garabato.  
  Quien le quita un pelo a un gato, no le hace ningún maltrato.  
  Quien más tira, lleva el gato al agua.  
  Quien no ha visto una pantera, ve a un gato y sale en carrera.  
  Ratón de campo, no lo caza el gato.  
  Ratón que sólo conoce un agujero pronto cae del gato en el garguero.  
  Sardina que lleva el gato, tarde o nunca vuelve al plato.  
  Se defiende como gato boca arriba.  
  Si hay trato, amigos pueden pueden ser el perro y el gato.  
  Si nada sobra en tu plato, no tengas perro ni gato.  
  Si no es gato es gata, y si no gatito.  
  Siete vidas tiene el gato, y la mujer tres o cuatro.  
  Sos como la gata angora.  
  Tiene más vidas que un gato.  
  Tú como los gatos, siempre caes parado.  
  Un ojo al gato y otro al garabato.  
  Una vez encarrerado el ratón, ni cuenta que se da el gato.  
  Una vez que maté un gato, me pusieron matagatos.  
  Ya está como los gatos, sacando las uñas.  
  Yo mando a mi gato y mi gato manda a su rabo.  
  ]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 16:04:57 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/refranero-hispano/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/refranero-hispano/</guid></item><item><title><![CDATA[Primeros auxilios gatunos]]></title><description><![CDATA[  Todos desearíamos que nuestros gatitos estuviesen siempre sanos, pero lamentablemente existen una serie de enfermedades y accidentes que nuestros pequeños pueden sufrir. Las consecuencias que éstos tengan dependen en gran medida de nosotros. Ximena Villarroel ha desarrollado este compendio de recomendaciones y medidas que pueden permitirnos salvar la vida de esos seres tan queridos.  

  Es importante recordar que es necesario llevar al veterinario a nuestras mascotas en caso de cualquier urgencia; las medidas aquí citadas son sólo para los primeros momentos antes de que el animalito pueda ser revisado por el especialista.  

  En estos casos, tan importante como saber qué hacer, es saber qué NO hacer, ya que la situación puede empeorar si no se sabe qué le ocurre al animal. Por esto se debe hacer una rápida evaluación general para determinar los resguardos que tenemos que tomar.  

  Determinar qué le ocurre al animal  

    Inspección general  .- Examina a tu gato para detectar cualquier anormalidad en la conformación corporal. Debes buscar cualquier evidencia de hemorragia externa, así como examinar el color de las mucosas, la frecuencia y la calidad de la respiración, además del pulso, la temperatura, el estado de conciencia o de inconsciencia y los olores extraños.  

    Cabeza y cuello  .- Evalúa a tu gato para encontrar afecciones de la cara y el cráneo, o rigidez del cuello y dolor en el mismo. Examínale las pupilas y su respuesta a la luz, la emisión de líquidos o de sangre tanto por la nariz como por los oídos, el color de la mucosa oral, la posición de la lengua y el emplazamiento de los dientes. Palpa con cuidado su cuello para descubrir dolor local, rigidez muscular, crepitaciones –crujido o chasquido– para ver si hay alguna bola o hematoma, y si notas alterado el pulso arterial.  

    Garganta y tórax  .- Busca posibles lesiones externas y fíjate si el animal demuestra dificultad para tragar o fractura de costillas. Pálpale con mucho cuidado la caja torácica en busca de anormalidades, dolor y aire subcutáneo. Trata de vendar cualquier herida traumática a presión moderada e identifica anormalidades en la respiración.  

    Abdomen  .- Ausculta a tu gato para comprobar posibles lesiones externas, contracciones, dolor, encorvamiento, aumento generalizado del volumen, ausencia o presencia de ruidos peristálticos -es decir, ruidos intestinales- o vómito.  

    Miembros y columna  .- Examina al gato para determinar el color, la posición y la temperatura de los miembros. Pálpalos para descubrir posibles fracturas o luxaciones. Haz lo mismo con la columna. Si identificas alguna anomalía, llévalo urgentemente al veterinario.  

    Examen neurológico  .- La inquietud y la agitación que muestre tu gato a menudo coinciden con la falta de aire, hemorragia interna y dolor. Examínalo para que valores los reflejos superficiales, la presencia de flaccidez o rigidez de las extremidades y/o parálisis. Evalúa también la sensación de dolor pellizcándole con el dedo la membrana de entre los dedos de cada una de las extremidades. Asimismo, tócale el ojo para ver si tu gato parpadea y tócale el ano para advertir si se contrae.  


  Técnicas de reanimación  

  Antes de aplicar una técnica de reanimación debes comprobar dos cosas: respiración y latidos del corazón.  

  1.- Si el corazón de tu gato no late, está sufriendo un paro cardíaco. Aplica de inmediato la técnica de reanimación cardíaca.  
2.- Si tu gato no respira pero su corazón late normal, estás frente a un paro respiratorio. Debes aplicar el procedimiento de respiración artificial.  


  Qué hacer frente a un paro cardíaco  

  Tu gato está inconsciente, no respira a causa de que cesó el movimiento del corazón. Primero intenta hacerlo respirar un par de veces con el procedimiento anterior, si nada pasa aplica éste de inmediato:  

  1-Coloca el gato en una superficie plana, una mesa ojalá para que te sea más cómodo.  

2-Ábrele el hocico y sácale la legua para facilitar el paso del aire.  

3-Coloca la mano sobre su pecho debajo de la pata superior.  

4-Presiona suavemente pero con firmeza un par de segundos, descansa un segundo y repite el mismo procedimiento unas cinco veces. Alterna esto con la respiración artificial.  

5-Verifica si le late el corazón o si respira, si no es así repite la operación, continúa esto por unos 15 minutos o hasta que tu gato respire por sí mismo. En cuanto el gato comience a respirar cesa de hacer este procedimiento.  


  Qué hacer frente a un paro respiratorio  

  Antes que todo debes comprobar que efectivamente el gato no está respirando ya que si le aplicas técnicas de respiración artificial a un gato que sí respira puede resultar más dañino para él.  

  1-Sácale el collar, recuéstalo de costado, saca su lengua y ve si expulsa algún líquido que le esté obstruyendo las vías respiratorias.  

2-Páralo y ábrele el hocico, ve si encuentras algún objeto atascado allí, si no lo hay procede a la respiración.  

3-Sopla aire por su nariz durante unos tres segundos, descansa un segundo y repite la operación. Puedes también soplar aire en nariz y hocico simultáneamente. Para esto toma el hocico y cierra tus manos sobre él formando un túnel para evitar que el aire se escape. Continúa hasta que tu gato pueda respirar por sí mismo.  

  Es importante que realices esta operación lo antes posible, ya que esperar podría causar que tu gato sufriese algún tipo de daño cerebral irreversible.  


  URGENCIAS MÁS COMUNES  

    Ahogo    

  Sacar el gato del agua lo más rápido posible, sujetarlo por las patas traseras de forma que la cabeza quede colgando y el gato quede patas arriba. Balancearlo entre tus piernas para que bote el agua que se tragó.  

  Una vez que bote el agua, aplicarle calor para que vuelva a su temperatura normal. Si el gato está inconsciente aplicar un procedimiento de reanimación. Este procedimiento también sirve si tu gato se atora con algún objeto pequeño que te haya sido imposible sacar y que le esté obstruyendo las vías respiratorias e impidiéndole respirar.  

  Si tu gato se ha comido algo y ves que tiene problemas para respirar abre su hocico y mira con una linterna a ver si puedes ver qué objeto es el que tiene atorado. No trates de sacar el objeto con tus dedos, ya que si el gato cierra la boca te puede morder fuerte. Una vez que lo localices trata de removerlo con la ayuda de una pinza.  

    Cortaduras    

  Primero limpiar la herida con agua corriente, aplicar alcohol, ojalá de aquellos que no provoquen ardor. Una vez desinfectada la herida colocar una gasa y aplicar una cinta adhesiva.  

  Ahora si el corte es profundo lo primero es limpiar la herida y detener la sangre (esto se hace aplicando presión sobre la herida con la ayuda de un paño o gasa estéril), de lo contrario nuestro gatito podría desangrarse. En estos casos hay que llevarlo al veterinario de inmediato. No es recomendable aplicar torniquete ya que esto puede causar daño irreparable en el tejido.  

    Congelamiento    

  Lo primero es llevarlo a un lugar con una temperatura más elevada, al lado de la chimenea o la estufa. Ponerlo sobre una manta o cobertor. Aplicar paños con agua tibia en las zonas que estén congeladas, frotar el cuerpo del gato con un movimiento lento y continuo; la idea es activar la circulación de tu gato. Una vez que entre en calor y se mueva un poco dale una sopa de pollo caliente y verifica si tiene quemaduras fruto de este congelamiento; si es así aplícale un ungüento para las quemaduras.   

    Electrocución    

  A los gatos, sobre todo cuando son pequeños, les encanta morder los cables y enchufes; las luces del árbol de Navidad son una atracción casi irresistible para ellos. Primero y antes que todo CORTAR LA ENERGÍA ELECTRICA, si no lo haces y tratas de sacar a tu gato de la corriente ésta se te trasmitirá a ti y ambos resultarán electrocutados.  

  Cortada ya la luz quita a tu gato de allí con un objeto de madera, una escoba, un bastón, un palo... Verifica las quemaduras en el hocico, la lengua y paladar. A causa de esto tu gato babeará más que de costumbre; llévalo al veterinario de inmediato. Aplica las técnicas de reanimación si esta inconsciente o en paro mientras llega el veterinario.  

    Fiebre    

  La temperatura normal de un gato es de 38 grados Celsius, medidas con un termómetro rectal. Es la manera más segura de saber si tu gato tiene fiebre o no. El termómetro se le introduce en el ano unos 2,5 centímetros, por un minuto. Aplica vaselina para que entre con mayor facilidad. Aplica compresas de agua fría en la frente. Dale abundante agua a tu gato, para evitar que se deshidrate, si no toma dale agua tú con una jeringa. Si es mucha la fiebre y la deshidratación dale una bebida isotónica, como medida de urgencia, aunque no es lo ideal. Una fiebre muy alta y mantenida puede provocar daño cerebral irreversible.  

    Deshidratación    

  Puede producirse por fiebre o por insolación. Mantén siempre su plato de agua siempre lleno, en verano agrégale algunos cubitos de hielo para que el agua no se ponga tibia. Nunca dejes a tu gato o a tu perro en un automóvil encerrado sin ventilación.  

  La insolación se manifiesta por jadeos y espuma en el hocico. Una insolación muy grave puede hacer caer al gato en estado de coma. Si la deshidratación es muy intensa y no quiere tomar agua, dale jeringas con agua cada 15 minutos. Mientras lo llevas al veterinario, lo más probable es que tengan que aplicarle suero.  

    Fracturas    

  Lo primero es inmovilizar al gato para que no se lastime más. Manéjalo con cuidado y no lo muevas más de lo necesario; recuerda también que su estado está alterado y te puede morder; háblale con suavidad para tranquilizarlo.  

  No trates de colocar el hueso en su sitio, ni de colocarle una tablilla; eso lo debe hacer el veterinario. Cúbrelo con algo liviano para mantener el calor.  

  Si se quebró una patita colócalo con las patas en alto. En caso de fractura expuesta preocúpate de contener la hemorragia. Llévalo al veterinario de inmediato.  

    Mordeduras    

  Aplicar un desinfectante como alcohol en la zona afectada, colocar una venda y si la mordedura es profunda llevarlo al veterinario. Si no lo haces puede ocurrir que se le infecte y se forme un absceso; esto se produce cuando la herida se cierra, pero como no fue perfectamente limpiada y desinfectada se acumula pus bajo la piel. Como la piel ya cicatrizó la bola de pus empieza a crecer formando un quiste que debe eliminarse quirúrgicamente, además de darle al gato un tratamiento con antibióticos.  

    Envenenamientos    

  Infortunadamente, existen miles de sustancias tóxicas para los gatos. La ingestión es común por error humano; con frecuencia se dejan estas sustancias al alcance de las mascotas.  

  Los signos que pueden presentarse son diarrea y vómito con o sin sangre, hemorragias, dolor abdominal, postración, apatía, falta de apetito, etcétera.  

  Es importante que tomes una muestra del vómito y la lleves al veterinario junto con el gato, para que determine el tratamiento.  

  Si sospechas que ha ingerido sustancias corrosivas, como ácidos, no induzcas que vomite, porque esto puede causar quemaduras severas en el esófago y boca. Mejor dale leche o agua para diluir el veneno mientras lo llevas al veterinario.  

  Si el gato ingirió una sustancia tóxica no corrosiva o alguna planta tóxica, provócale el vómito inmediatamente, introduciendo el dedo en la boca hasta la garganta y, posteriormente, presiona el estómago para ayudarlo a vomitar. También puedes administrar un chorro de agua oxigenada.  

  En caso se sospecha de ingesta de veneno, llévalo de inmediato al veterinario. En casos de extrema urgencia, aplica una ampolla de atropina en forma intramuscular, que sirve de antídoto para la mayoría de los venenos caseros.  

    Reacciones alérgicas de urgencia    

  Las reacciones alérgicas que requieren un tratamiento veterinario de urgencia pueden ocurrir de forma generalizada (shock anafiláctico) o localizado (urticaria).  
 
  El shock anafiláctico puede llevar al animal a la muerte. Raramente se desarrolla sin la intervención del hombre, aunque una excepción digna de mención son los ataques producidos por abejas y avispas. En casos graves, debe administrarse inmediatamente una inyección intramuscular de 0,5-1 cc. de adrenalina (1:10.000). Consulte telefónicamente a su veterinario y siga las instrucciones.  
 
  La urticaria se traduce en una inflamación de los tejidos, frecuentemente de la cabeza, en especial alrededor de los ojos, boca y orejas. El animal suele frotar su boca y ojos con las patas delanteras o el suelo. Suele deberse a picaduras de insectos, agentes químicos, alergias alimentarias, etc. Un ejemplo que requiere un tratamiento de urgencia es la picadura de insectos en la lengua, ya que al aumentar el tamaño por la reacción alérgica que se instaura, puede interferirse la normal respiración del animal.  
 
  La alergia de la piel puede necesitar tratamiento de urgencia debido a la automutilación que el animal se produce.  

    Urgencias óticas    

  La presencia de espiguillas u otros cuerpos extraños en el canal auditivo puede originar una inflamación repentina dolorosa y muy molesta para el animal. No intente manipular Ud. mismo el conducto auditivo. No introduzca ningún tipo de material (algodón, gasa). La extracción de un cuerpo extraño y la limpieza del canal, las debe realizar el veterinario, que someterá al animal a una tranquilización o incluso a una anestesia general.  

  Si la infección llega al oído interno, el animal adoptará una postura característica girando la cabeza con el oído afectado hacia abajo, podrá dar giros en circulo hacia el lado afectado y mostrará dolor intenso.  

    Urgencias oculares    

  Nos referimos a aquellas que amenazan o han provocado ya la pérdida de la visión o bien producen un dolor intenso y deformaciones del ojo.  

  Puede tratarse de heridas del ojo, salida del ojo de su órbita, úlceras u otras lesiones de la córnea, presencia de cuerpos extraños en el ojo, quemaduras, etc. En muchas ocasiones habrá que tranquilizar o anestesiar al animal para poder observar y tratar adecuadamente el ojo afectado.  
 
  Si el animal está claramente incómodo y con el ojo completamente cerrado, no trate de forzarle para que abra los párpados. Si el ojo está fuera de su órbita, no intente reponerlo en su sitio. Manténgalo humedecido y protegido mientras consigue ayuda veterinaria.  

  Las quemaduras químicas del globo ocular deben lavarse rápidamente y si hay algún resto del agente agresor, debe retirarse con un algodón humedecido. Tenga cuidado tanto con las sustancias ácidas (vinagre) como con las básicas (champús).  

  En cuanto a los cuerpos extraños en el ojo, la situación será bien diferente si se encuentran sobre la superficie de la córnea (restos vegetales) o si han penetrado las estructuras oculares (trozos de vidrio, perdigones). Hay que evitar la manipulación de las heridas penetrantes que puedan permitir la salida del contenido intraocular hasta que el animal sea anestesiado.  

    Retención urinaria    

  Las causas que pueden originar una retención urinaria son bien diversas, y van desde lesiones de vejiga hasta la oclusión de las vías urinarias. La causa más frecuente de obstrucción es la urolitiasis o formación de cálculos urinarios (sobre todo en los machos). El animal muestra dificultades al orinar o deja de orinar por completo. Puede ocurrir que la orina esté teñida de sangre.  

  El veterinario deberá intervenir para determinar la causa y ponerle solución. Procure que el animal siempre tenga agua limpia y renovada; ni demasiado fría ni caliente, y en el caso de los gatos no escatime a la hora de cambiar la arena de la caja. Los gatos son animales muy limpios y si la caja esta sucia retendrán sus necesidades.  
 
  Las retenciones urinarias que duren más de 24 horas producirán alteraciones que ponen en peligro la vida del animal.  

  Información recopilada por Ximena Villarroel  ]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 09:22:39 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/salud-gatuna-y-humana/primeros-auxilios-gatunos/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/salud-gatuna-y-humana/primeros-auxilios-gatunos/</guid></item><item><title><![CDATA[El control de la reproducción]]></title><description><![CDATA[  En la idílica relación entre los humanos y los gatos, siempre llega un momento en que debemos afrontar una dura realidad: además de un compañero perfecto, el gato es también un ser sexual. Isabel Gil (Isa) y Marta González han elaborado un completo y documentado artículo sobre los métodos para el control de la reproducción en los gatos. Lee aquí la introducción y descarga el artículo entero pulsando en el enlace situado al pie.    

  La convivencia entre humanos y gatos reporta innumerables beneficios para ambos. Los gatos nos proporcionan el calor de un ser cercano, nos alegran con sus juegos, nos permiten la contemplación de su belleza y nos regalan el don de su compañía. A cambio, les damos un hogar, alimento y seguridad. En esta idílica relación, sin embargo, llega siempre un momento en el que tenemos que enfrentarnos a una dura realidad: además de un compañero perfecto, el gato es también un ser sexual. Entre los seis meses y el año, las hormonas despiertan en gatos de ambos sexos el instinto del apareamiento y la procreación, y nuestros deberes para con ellos requieren que tomemos decisiones responsables al respecto: ¿permitimos que nuestros gatos se reproduzcan o tratamos de evitarlo? Si decidimos que la naturaleza siga su curso, ¿qué haremos con los nuevos gatitos? Si decidimos impedir la reproducción, ¿cómo lo haremos? Se trata de dilemas que no podemos obviar porque la fuerza de sus manifestaciones externas se empeña en evitar que se nos olviden.  

  El principal problema del imperativo de la reproducción son las camadas indeseadas, que producen una cantidad ingente de gatitos a los que espera un futuro incierto y, en muchos casos, una muerte segura. Esto sucede con los gatos callejeros, con los gatos a quienes sus dueños permiten vagar libremente, o con los gatos domésticos en casas en las que conviven varios de ambos sexos. En el caso de gatos domésticos del mismo sexo o “gatos únicos” sin acceso al exterior, que no tienen la posibilidad de aparearse, el problema de las camadas no se presenta, aunque esto no significa que se esfumen las preocupaciones relacionadas con la conducta sexual.  

  En efecto, el inicio del periodo de receptividad sexual implica en gatas y gatos cambios conductuales significativos y que pueden llegar a ser muy molestos tanto para el animal como para los humanos con los que convive. Las hembras en celo pueden comportarse de forma extremadamente ruidosa, emitiendo sonidos vocálicos desgarradores y restregando su cuerpo contra cualquier objeto. También los machos presentan conductas problemáticas, marcando su territorio con una orina de olor especialmente penetrante, muy diferente a la orina normal, que esparcen en forma difuminada sobre las paredes, muebles, cortinas y demás enseres de la casa. Para ello mantienen una postura erecta y con el rabo levantado. Además de estas marcaciones, tienen una acusada tendencia a escapar de casa, con el peligro adicional que esto comporta. Hembras y machos, además, pueden llegar a dejar de comer, perder el interés en el juego y otras actividades, y vivir en permanente desasosiego.  

  Todos estos comportamientos se deben únicamente a la liberación de hormonas en los órganos sexuales durante la época de celo, por lo que un control eficaz de estas hormonas eliminaría tanto la posibilidad de fecundación como las conductas indeseadas. En este sentido, la castración es la solución que proponen casi todos los veterinarios en los casos en los que no se desea que el gato críe; y es una solución que incluso reporta ventajas adicionales. Además de terminar con los problemas de convivencia con los humanos, como la agresividad, los malos olores y los tormentos ligados al sexo, la esterilización quirúrgica cumple otras funciones beneficiosas: supone una mejora de las condiciones de vida de nuestros gatos, ya que aumenta ligeramente su longevidad, previene la aparición de algunas enfermedades y también los accidentes callejeros porque, al volverse más caseros, los gatos están menos expuestos a las peleas y las enfermedades contagiosas. Tal vez el único problema que surge es el de la propensión a la obesidad, aunque se puede controlar vigilando más su alimentación. En cuanto a los gatos que viven en libertad, el control de las colonias mediante su esterilización es también una buena forma de evitar los problemas y las consecuencias de su crecimiento desorbitado.  
 
  Sin embargo, tomar la decisión de castrar no es tarea sencilla, al fin y al cabo, se trata de una mutilación que imponemos sobre el animal, una modificación de su naturaleza para adaptarla a los modos de vida humanos. Es perfectamente comprensible, por otra parte, que queramos proporcionarles a nuestros gatos la posibilidad de vivir todo el amplio rango de experiencias disponibles en el mundo gatuno en condiciones naturales, incluyendo las del sexo y la crianza. Pero, ante el triste hecho de la acumulación de gatos en protectoras y albergues, así como la muerte segura de gatos sin hogar y camadas de recién nacidos, deberíamos plantearnos si la adopción de uno de estos gatos no sería una decisión más justa que la de traer nuevos gatitos al mundo. Muchos dueños piensan, además, que sus gatos tendrán problemas psicológicos si se les elimina la conducta sexual. No obstante, es importante que no caigamos en el antropomorfismo, que no proyectemos sobre los animales conceptos que son humanos (e, incluso en el mundo humano, también discutibles), como la frustración por la virilidad perdida o la maternidad insatisfecha. La castración no va a producir ningún trauma psicológico a nuestros gatos, sino que más bien les procurará una vida más tranquila y relajada sin las perturbaciones e inquietudes propias del celo.  
 
  Si decidimos que nuestros gatos no críen, los beneficios para la salud de la esterilización quirúrgica son un importante factor a tener en cuenta a la hora de optar por algún método de anticoncepción y control de los celos. Sin embargo, no debemos olvidar que el argumento principal a favor de la castración es la necesidad de mantener la población de gatos dentro de unos límites razonables, y que anteponer el argumento de las ventajas médicas podría dejar abierta la posibilidad de la defensa de otras “modificaciones quirúrgicas” en animales de compañía bajo el fundamento de algún supuesto y oscuro beneficio para su salud.  
 
  En definitiva, la decisión última nos corresponde a cada uno de nosotros, como responsables de los animales con los que vivimos. Pero se trata de una decisión que requiere una consideración seria e informada de las ventajas e inconvenientes de cada opción, teniendo en cuenta las circunstancias de cada caso particular y valorando tanto el bienestar de nuestros gatos como la importancia de una convivencia armónica.  

    (Pulsa aquí para descargar el artículo entero en formato PDF.)    

  Contribución de Isabel Gil y Marta González  ]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 09:06:01 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/salud-gatuna-y-humana/el-control-de-la-reproduccin/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/salud-gatuna-y-humana/el-control-de-la-reproduccin/</guid></item><item><title><![CDATA[La vista del gato]]></title><description><![CDATA[  Comparemos la visión de los gatos con la visión de los humanos. ¿Por qué ellos ven mejor de noche?, ¿distinguen los colores?  

  EL GATO · Su ojo posee una capa llamada   tapetum lucidum   (alfombra brillante) que al permitirle una mayor absorción de luz hace que en la oscuridad vea entre 5 y 6 veces más que nosotros  
NOSOTROS · Carecemos de esta capa, exclusiva de los gatos y otros mamíferos nocturnos  

  EL GATO · Cuando la luz es excesiva las pupilas se contraen verticalmente hasta llegar a convertirse en una estrechísima ranura  
NOSOTROS · Al igual que en los leones –que son cazadores diurnos– la contracción de nuestras pupilas se hace en puntos circulares  

  EL GATO · La proporción en el ojo del gato es de entre 20 y 35 bastones (registran la luz) por cada cono (registran el color)  
NOSOTROS · En nuestros ojos la proporción es de 4 bastones por cada cono (nos resulta difícil ver en la oscuridad)  

  EL GATO · La cantidad de conos y bastones que tiene hacen que el ojo enfoque muy bien, pero con una mala “acomodación” a los cambios  
NOSOTROS · Por la misma razón la “acomodación” en el hombre está muy desarrollada  

  EL GATO · Su mala “acomodación” hace que tenga dificultad para ver objetos inmóviles. La visión del gato es óptima entre 2 y 6 metros  
NOSOTROS · Dada la buena “acomodación” del ojo humano no hay diferencia entre la visión de objetos móviles y objetos inmóviles  

  EL GATO · Su visión tridimensional es mejor que la de otros mamíferos pero peor que la del hombre  
NOSOTROS · La visión tridimensional del hombre es mejor que la del gato  

  EL GATO · Tiene un “tercer” párpado: la membrana nictitante (al igual que los pájaros). Es translúcida y sirve para limpiar y proteger el ojo de posibles rasgaduras o arañazos.  
NOSOTROS · No tenemos membrana nictitante.  

  EL GATO · No aprecian todos los colores. Tienen conos sensibles al verde y al azul  
NOSOTROS · Para nosotros el color es más importante. Hay conos sensibles al verde, al azul y al rojo  

  EL GATO · Su ojo es como el “gran angular” de una cámara fotográfica. Cada ojo tiene un ángulo de visión de 205º  
NOSOTROS · Nuestro ojo es como el objetivo “normal” en una máquina de hacer fotografías, no disponemos del “gran angular”.  

  Contribución de Pura  ]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 08:59:14 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/la-vista-del-gato/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/la-vista-del-gato/</guid></item><item><title><![CDATA[Lenguaje y comunicación de los gatos]]></title><description><![CDATA[  Los gatos, como todos los seres vivos incluido el ser humano, necesitan utilizar un lenguaje para comunicarse con otros seres (bien sean gatos, humanos, etc.), por ejemplo para delimitar un territorio, cuidar a sus crías, hacer notar una amenaza o avisar de un peligro. Ya que no pueden "hablar", utilizan unos signos para entenderse y hacerse entender.  

  Los signos que utilizan los gatos pueden ser de dos tipos principalmente:  

  -Signos de naturaleza fugaz: mímica, gestos, voces.  -Signos de naturaleza perdurable: marcas de olor, principalmente.    Hasta hace poco tiempo se pensaba que los gatos eran animales asociales y solitarios, y existía la duda de para qué necesitaba un sistema tan completo de comunicación. Sin embargo, la etología actual expone que los gatos, sobre todo los domésticos, no son esos seres solitarios que se pensaba, y que el hecho de que su domesticación fuese por voluntad propia y no forzosa ha determinado la creación de una organización social compleja, en la que se incluye el lenguaje intra e interespecífico (entre gatos y con otras especies). Recordemos que en el antiguo Egipto los gatos fueron aceptados gracias a sus habilidades como cazadores de pequeños animales dañinos para el hombre (ratones, serpientes...), por lo tanto no fue domesticado a la fuerza, sino que fue alimentado y cuidado con el fin de obtener de él un beneficio. No obstante, incluso los tipos más salvajes, no sólo de felinos, sino de cualquier otra especie animal, necesitan entenderse para procrear o defenderse. Por lo tanto, la capacidad para crear e interpretar los signos es innata en todos los animales.  

  Mímica  

  El gato posee un buen número de músculos en la cara que le permiten realizar gran cantidad de gestos combinándolos con movimientos de orejas, bigotes, pupilas y pelos. Por ejemplo, las orejas dirigidas hacia delante indican un interés amistoso y diversos grados de interés según dirija los músculos de la frente hacia arriba o hacia el centro. Las orejas levantadas y dirigidas hacia atrás indican una amenaza de ataque; en este caso, ladea la cabeza ligeramente y fija su mirada intensamente en el contrario. En el caso de que las doble hacia atrás y los lados está señalando su disposición para la defensa, miedo y huída. Si el miedo es intenso, además de replegar las orejas, los músculos de las mejillas dirigen los bigotes hacia abajo y hacia la garganta, agitándolos.  

                   Zip demuestra un alto nivel de atención y curiosidad con sus orejas levantadas, los ojos bien abiertos y los bigotes dirigidos hacia delante.        

  La disposición de los bigotes en forma de abanico también se encuadran dentro de este grupo de expresiones. Si los tiene hacia los lados y poco extendidos indican tranquilidad, placer, buen humor e incluso indiferencia. Los bigotes extendidos hacia delante y vibrando señalan tensión y actividad inminente. Si están replegados hacia atrás, es señal de timidez y retraimiento.  

  Las pupilas estrechas expresan tensión, gran interés y amenaza agresiva, y las dilatadas indican miedo, sorpresa y defensa, aunque aquí el problema principal es que la modificación de las pupilas depende de la cantidad de luz ambiental, con lo que es posible que no distingamos bien si el gato está excitado. Aún así, se pueden diferenciar algunas señales básicas. Las pupilas dilatadas indican una emoción creciente o bien que tiene hambre. Por tanto, se agrandan tanto en una situación agradable como en una amenazante.  

  La apertura de los párpados también expresa el estado de ánimo. Los suele abrir mucho ante los extraños, indicando un estado de vigilancia, mientras que en una situación controlada y relajada, como por ejemplo ante su dueño, suele mantenerlos entreabiertos. En cuanto a la mirada fija, claramente los gatos perciben ésta como un síntoma de amenaza, por lo cual suelen volver la espalda ante unos ojos que le observen fijamente.  

  El bostezo no tiene el mismo significado que en los humanos, sino que indica principalmente que todo va bien y el gato se encuentra tranquilo.  

                   Merry bosteza indicando con ello que se encuentra seguro y tranquilo.        

  Hay dos movimientos de los labios que son característicos de los felinos: el "flemen" y el gesto defensivo de los grandes felinos. El flemen es una curiosa expresión del rostro que se produce ante determinados estímulos olfatorios. El gato abre ligeramente la boca y eleva la nariz y el labio superior, produciéndole unas arrugas características en la zona que parecen indicar que algo le da asco. Sin embargo, se trata de todo lo contrario, ya que es un momento de intenso placer en el gato. Este gesto está relacionado con el órgano de Jacobson, un segundo órgano olfatorio que se encuentra muy desarrollado en el gato y que otras especies como los monos o el hombre han perdido. El segundo movimiento de los labios en felinos es denominado "gesto de turbación", y hasta la fecha sólo se ha observado en grandes felinos, aunque puede que en los gatos sea tan imperceptible que no haya sido apercibido. Es muy parecido al flemen, con la diferencia de que la boca permanece cerrada, no arrugan la nariz y los labios se retraen mucho más, además de que se produce un lento balanceo de la cabeza. Es un gesto amistoso ante un congénere que se acerca a su vez de manera amistosa.  

  Gestos  

  Aquí se incluyen todos aquellos movimientos que se realizan con la cabeza, el tronco y las extremidades, incluyendo los movimientos de la cola y la capacidad para erizar el pelo. Si mantiene la cabeza ladeada, está indicando su disposición a un acercamiento. El gato que se sienta superior se acercará con la cabeza alta, y el de rango inferior la bajará un poco. La mímica acompañante aclara si se trata de un acercamiento amistoso u hostil.  

                  Carlota está temerosa. Por eso dobla las patitas de atrás, preparándose para una huída. Mientras tanto, observa con curiosidad y cautela el origen de su temor.        

  Si un gato dobla las patas de atrás está demostrando inseguridad o miedo, pero si dobla las de delante se está preparando para un ataque. Si dobla las cuatro patas demuestra inseguridad y disposición para defenderse.    Según los etólogos, el gato puede transmitir 12 señales con la cola. Si está recta, indica amistad. Si la eriza señala agresividad. Si la arquea, el gato está a la defensiva. Si la arquea sólo suavemente señala gran interés por el amo, sobre todo cuando le prepara la comida. Si agita la cola al aire fuertemente está en un estado de gran nerviosismo, incluso enfadado. A veces, el gato oscila la cola violentamente cuando observa un pajarillo detrás de una ventana. Este movimiento denota un profundo conflicto interior en el gato, que no sabe decidir si atacar a la presa ya o esperar un mejor momento. Esta última característica del lenguaje corporal del gato fue perfectamente descrita por el zoólogo y etólogo británico Desmond Morris:  

  "La verdad es que el gato quiere hacer dos cosas al mismo tiempo, pero un estímulo bloquea el otro. Por ejemplo, si el gato maúlla de noche porque quiere que le dejen salir y la puerta se abre mostrando que fuera llueve a cántaros, el animal puede empezar a agitar la cola. Si se sumerge en la noche para permanecer un momento bajo el aguacero en actitud desafiante mientras se moja hasta los huesos, la cola se agitará aún más furiosamente. Por último, se decidirá: se precipitará a refugiarse en la comodidad de la casa o, a pesar de las condiciones climáticas, se pondrá valientemente a explorar su territorio. En cuanto el animal haya resuelto su dilema, en un sentido o en otro, su cola dejará inmediatamente de agitarse".  

  En cuanto al lomo, si el gato redondea la espalda significa que desea ser acariciado, pero si la arquea mucho está muy irritado. Si el gato tiene miedo se le eriza el pelo de todo el cuerpo, pero si está dispuesto a atacar sólo eriza los pelos de la zona media del lomo y la cola. Los anglosajones denominan "Halloween" al gato que adopta una actitud defensiva. Éste, para impresionar a sus adversarios, eriza todo su pelo para aparentar ser más grande de lo que en realidad es.  



  Voces  

                  El Saldo se muestra inseguro, por eso camina con las patas de atrás dobladas y el lomo erizado.        

  El gato dispone de un amplio repertorio de sonidos para comunicarse en distintas situaciones. La gata en celo es capaz de mantener un verdadero diálogo con sus pretendientes. Las madres usan una serie de sonidos para comunicarse con sus crías. E incluso el gato usa unos sonidos específicos en su conversación con el ser humano, que no usa con los demás gatos. Todavía no se conoce con exactitud cómo funciona el aparato vocal del gato. Durante mucho tiempo se pensó que poseía una doble glotis, con dos tipos de cuerdas vocales: las superiores o falsas y las inferiores o verdaderas. Se creía que los maullidos se producían por vibraciones de las cuerdas inferiores, y el ronroneo por las superiores. Pero esta teoría ha sido rebatida por otras que afirman que las cuerdas superiores son un replegamiento de la faringe, y por tanto no intervienen en la emisión de la voz.  

  Actualmente se piensa que el ronroneo se produce por la contracción rítmica de los músculos de la laringe, en el que interviene también el diafragma. El ronroneo aparece inmediatamente después del nacimiento, y es un signo de dependencia del gatito hacia la madre, que mediante este sonido puede reconocerlo. En el gato adulto es el recuerdo de una actitud infantil, que indica la subordinación al amo que le da comida. Expresa satisfacción y placer, y puede ser provocado incluso por una voz conocida, sin necesidad de contacto físico directo. Pero a veces denota un estado de ansiedad, miedo e inferioridad, e incluso gatos que están gravemente enfermos ronronean sin parar. Esto se debe a que el gato se nota en inferioridad de condiciones y está intentando tranquilizar a un posible enemigo, aunque algunos autores dicen que lo hace para expresar el alivio que le produce la presencia de una persona conocida.  

  El ronroneo es una forma de expresión única en los felinos. Pero también usan otros sonidos en su lenguaje. Por ejemplo los murmullos. Este sonido se produce manteniendo la boca cerrada, y es el más usado por los gatos, especialmente en la comunicación intraespecífica.  

  Además del ronroneo y de los "murmullos" producidos con la boca cerrada, el gato dispone de un enorme conjunto de sonidos que se dividen en dos categorías. En la primera se incluyen los maullidos emitidos con la boca abierta y luego inmediatamente cerrada. A estos se les llama "vocales". Constituyen el auténtico vocabulario del gato, y tienen una gran variedad de sonidos y modulaciones de voz. Cada maullido es un mensaje perfectamente identificable. En la segunda categoría están los sonidos de mayor intensidad, que suelen utilizar sobre todo para comunicarse con los demás gatos y que están relacionados con mensajes de urgencia. Son por ejemplo, el gruñido del macho que ataca, el bufido del gato amenazado...  

  Según algunos estudiosos, el bufido intentaría despertar en el gato agresor (al que se enfrenta el gato amenazado) el atávico miedo a las serpientes venenosas.  

  La expresividad de los gatos depende en parte de su raza. Mientras los siameses son considerados de los más charlatanes entre los felinos, las razas de pelo largo son relativamente silenciosas. Pero en esto influye mucho la estimulación ambiental que tenga el gato. Mientras más se le hable al gato, más desarrollará su capacidad de comunicación.  

  Señales olfatorias  

  Desde que nace, el gatito tiene un sentido del olfato muy desarrollado que le sirve de contacto con su madre, ya que nace sordo y ciego. En ello influye sobre todo la presencia de un órgano que sólo tienen los gatos, los perros y los conejos: el órgano de Jacobson. Se trata de un minúsculo conducto que parte de la bóveda del paladar, y que posee doscientos millones de células sensoriales especializadas. Este órgano permite que el gato reconozca las sustancias químicas presentes en el aire y las clasifique y diferencie correctamente.  

  Los gatos, además de poseer su propio olor corporal, como todos los mamíferos, poseen una serie de glándulas cutáneas que segregan sustancias aromáticas. Estas glándulas se encuentran en las mejillas, la barbilla, la planta de los pies, el dorso, la raíz de la cola, además de las glándulas anales y genitales. En los grupos de gatos estas sustancias aromáticas se comparten entre todos los miembros para establecer la pertenencia al grupo. Para ello se utilizan unas formas de contacto muy características, como el roce de cabezas, de dorsos, frotarse con un poste, pasar el lomo bajo la barbilla de un compañero, etc. Como vemos, estas también son formas de comunicación. De esta manera, los gatos saben si hay algún intruso en el grupo. Esto también ocurre en los gatos domésticos. Nuestros gatos, aunque convivan solos con humanos, tienen la costumbre de impregnar toda la casa y sus habitantes con su olor. Así, cuando caminan por la casa suelen hacerlo rozándose con las esquinas de las paredes, los muebles o las piernas de los humanos. Este comportamiento es muy característico a la hora de prepararle la comida. Tanto en el caso de gatos domésticos como de gatos callejeros, cuando solicitan su comida (bien a su humano o a su madre gata) suelen pegar el flanco contra las piernas del humano o contra el cuerpo de la gata y rodearlos con su cola. De esta manera impregnan con la sustancia olorosa desprendida de la base de su cola a su madre gata o "sustituto humano", demostrando de esta manera su dependencia hacia ellos. Lo mismo se puede decir de los roces de sus cabezas contra la cara, manos o cualquier otra parte del cuerpo de su humano.  Es su forma de decirnos que nos aceptan en su grupo, pues una cosa muy curiosa en los gatos es que nos consideran también como gatos. Por tanto, su comunicación gestual con nosotros es idéntica a la que utilizan con sus congéneres. El único rasgo distintivo del lenguaje felino en relación al humano es la utilización del maullido, que sólo usa con éste y no con los demás gatos.  

                   Lisi demuestra con su roce de nariz que forma parte de un grupo o "familia".        

  Los machos tienen otras dos formas de comunicarse mediante el olor. Una es dejando sus excrementos a la vista y la otra es marcando con orina en determinados sitios.  Normalmente, todos los gatos, machos y hembras, entierran sus excrementos y orina, pero en los límites de su territorio los machos suelen dejarlos sin enterrar en lugares bien visibles, para hacer entender a los intrusos que se están adentrando en un territorio que no les pertenece. En cuanto al marcaje con chorros de orina, es característico de los machos, aunque también lo hacen algunas hembras. No obstante, los machos poseen un saco anal que segrega una sustancia olorosa muy desagradable para el olfato humano. El macho mezcla la orina con esa sustancia olorosa. Por lo tanto, el marcaje de las hembras no tiene ese característico olor de los machos. El mismo efecto que tienen estos marcajes con orina lo tienen también los arañazos sobre troncos de árboles. No se sabe a ciencia cierta si las secreciones de las glándulas que hay entre los dedos dejan señales olorosas, pero lo que es cierto es que estos arañazos son interpretados por otros gatos como demostraciones de fuerza. El gato que los produce no sólo se está afilando las uñas por necesidad, sino que indica a otros rivales que ese es su territorio, y de camino les enseña cómo son sus garras.  

  El término "comunicación" es muy amplio, y durante mucho tiempo la arrogancia humana ha impedido observar que los animales también tienen un amplio vocabulario, aunque sea muy distinto del lenguaje conceptual humano. Sin embargo, entre el gato y el humano se produce una comunicación "natural" sin necesidad de aprendizajes de ningún tipo. No obstante, conviene conocer todos los aspectos del lenguaje de los gatos para que no se produzcan "malentendidos" entre ambas especies, cosa bastante normal, por otro lado. Los humanos que conviven con gatos suelen comprender perfectamente las necesidades comunicativas de sus mascotas, pero la cosa es más complicada de lo que a primera vista parece, pues en la práctica los gatos no utilizan una sola señal para decir algo, sino que suelen mostrar todo un conjunto de señales a la vez. La sensibilidad del humano y su disposición a "escuchar" a su gato es lo que hace posible que esa comunicación sea bidireccional.  

      Bibliografía utilizada    -  El nuevo libro del gato  . U. Müller. Editorial Everest, S.A. León, 1987.  -  El gato  . Planeta de Agostini, Barcelona, 1994.      Contribución de Isabel Gil  ]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 08:21:27 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/lenguaje-y-comunicacin-de-los-gatos/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/lenguaje-y-comunicacin-de-los-gatos/</guid></item><item><title><![CDATA[El reflejo de enderezamiento]]></title><description><![CDATA[  Los gatos son famosos por caer siempre de cuatro patas. Vamos a ver cómo lo hacen.  

    Todos hemos oído decir alguna vez que el gato siempre cae bien, que si lo echamos al aire boca arriba siempre cae de cuatro patas, etc., pues es verdad.   

  Es lo que se conoce con el nombre de “Reflejo de enderezamiento” que hace que, cuando el gato comienza a caer patas arriba, se desencadene una reacción automática que comienza con el giro de la cabeza y la siguiente secuencia de movimientos que le permiten “aterrizar” sin problemas.   

  Primero gira la cabeza hasta ponerla en posición normal, acerca las patas delanteras hacia ella, como protegiéndola del impacto, tuerce la parte superior de la columna y así, como si fuera un sacacorchos acaba por girar todo el cuerpo. Cuando llega al suelo estira las cuatro patas y arquea el lomo para amortiguar el impacto.  

  Al tiempo que está “haciendo el sacacorchos” el rabo gira como una hélice para hacer el contrapeso. Y todo esto ocurre a una velocidad vertiginosa, en fracciones de segundo, de modo que si quisieramos verlo bien, sólo podríamos hacerlo en una filmación a cámara lenta.  

  El reflejo de enderezamiento viene dado por la información que proporcionan al cerebro la vista y el aparato vestibular (situado en el oído interno). Del aparato vestibular depende el sentido del equilibrio, pues es quien determina cual es la posición de la cabeza respecto a la vertical, cual es la dirección y aceleración de los movimientos y conoce perfectamente cual es su posición en el espacio. Y la vista le proporciona toda la información del medio. Así un gato sordo puede enderezarse, pero un gato sordo y con los ojos vendados no, pues el cerebro no recibe la información necesaria que le permite actuar de este modo tan característico y tan exclusivo.   

  De todos modos no hay que exagerar sus habilidades y hay que tener en cuenta que también se equivocan, que a veces no calculan bien, que no son infalibles y que muchas veces pueden sufrir daños, a veces graves, fruto de una mala caída.  

  Es peligroso si cae estando dormido, pues tarda en reaccionar. También si hay tan poca altura que no tiene margen suficiente de maniobra, (p.ex. de los brazos de un niño, está demasiado cerca del suelo), o si cae de demasiado alto, caerá bien pero quizá no podrá evitar alguna fractura causada por la velocidad de caída.  
  Contribución de Pura  ]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 08:04:31 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/el-reflejo-de-enderezamiento/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/el-reflejo-de-enderezamiento/</guid></item><item><title><![CDATA[La gran familia de los pequeños félidos]]></title><description><![CDATA[  Esta es la gran familia de los pequeños félidos (de la que forman parte Mi Gato, y el tuyo, y el suyo, y el de la calle...). En la siguiente relación apreciamos la gran diversidad que hay entre sus miembros, adaptados a la vida en lugares tan lejanos y de condiciones tan dispares como pueden ser el desierto del Sáhara o las selvas de Borneo, y cuyo peso oscila entre el kg que pueden pesar el gato patinegro y el gato rojizo y los 45-60 kg de un puma. ¡Viva la diferencia!  

    Aquí puedes encontrar una descripción más detallada   de algunos pequeños félidos, y   aquí un álbum de fotos   de felinos silvestres.  


          NOMBRE        PESO        HÁBITAT        DISPERSIÓN        Caracal   (Felis caracal)      16-23 kg    Desierto, sabana, montañas     África, Arabia, Norte India         Codcod   (Felis guigna)       2-3 kg     Laderas boscosas     Argentina, Chile          Gato Bayo  (Felis badia)       2-3 kg     Matorrales boscosos     Borneo           Gato chino del desierto   (Felis bieti)       5,5 kg     Estepas y montañas     Mongolia y China        Gato de Bengala   (Felis bengalensis)       3-7 kg     Bosque y matorrales     Sureste asiático        Gato de cabeza plana   (Felis planiceps)       5,5-8 kg     Bosque, monte bajo     Sureste asiático        Gato de Geoffroy   (Felis geoffroyi)       2-3,5 kg     Matorrales de altura, bosques     De Bolivia a Patagonia           Gato de Iriomote   (Felis iriomotensis)       5,5 kg     Bosque, monte bajo     Isla de Iriomote        Gato de la jungla   (Felis chaus)       7-13,5 kg      Matorrales, cañaverales     Egipto, Sur de Asia           Gato de las montañas   (Felis jacobita)       3,5-7 kg     Faldas boscosas     Los Andes, de Perú a Argentina           Gato de las Pampas   (Felis colocolo)       3,5-6,5 kg     Praderas, monte bajo, bosques     Sudamérica           Gato del Sáhara   (Felis margarita)       2-2,5 kg      Semidesértico     África, Oriente próximo             Gato doméstico   (Felis catus)           3-9 kg         Asentamientos humanos         En todo el mundo             Gato dorado africano   (Felis aurata)       13,5-18 kg     Selva y matorral tupido     África Central           Gato dorado de Temminck   (Felis temmincki)       6-11 kg      Roquedales y bosques     Tibet, China, Sumatra           Gato jaspeado   (Felis marmorata)       5,5 kg     Bosque     De Nepal a Indonesia           Gato montés africano   (Felis lybica)       4,5-8 kg      Todos menos en condiciones extremas     África, Asia, islas del Mediterráneo           Gato montés europeo   (Felis silvestris)       4,5-11 kg      Todas vegetaciones     Europa, Asia Occidental           Gato patinegro   (Felis nigripes)       1-2 kg      Desierto y sabana     Sur de África           Gato pescador   (Felis viverrina)       5,5-8 kg      Pantanos, marismas, cañaverales     Sureste de Asia           Gato rojizo   (Felis rubiginosa)       1-2 kg      Matorrales y ríos     Sur de India, Sri Lanka           Gato tigre   (Felis tigrina)       2-3,5 kg      Bosques     Centroamérica           Jaguarundi   (Felis yagouaroundi)       5,5-10 kg     Bosques y espesuras bajos     América Central y del Sur          Lince del norte   (Felis lynx)       13,5-29 kg     Bosque y matorral denso     Norte de Europa, de Asia y de América           Lince ibérico   (Felis pardina)       16-23 kg     Bosque, monte     España, Portugal           Lince rojo   (Felis rufus)       7-16 kg      Todas vegetaciones     América del Norte           Manul   (Felis manul)       3-5 kg     Estepas, bosques y roquedales     Asia central           Margay   (Felis wiedii)       4-8 kg     Bosque, monte bajo     América Central y del Sur            Ocelote  (Felis pardalis)       5,5-14 kg      Bosques y espesuras     América           Puma   (Felis concolor)       45-60 kg      Montes, desiertos, bosques     América           Serval   (Felis serval)       13,5-18 kg      Vegetación densa     Sur de Sáhara, Argelia          
  Contribución de Pura  ]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 08:00:48 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/la-gran-familia-de-los-pequeos-flidos/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/la-gran-familia-de-los-pequeos-flidos/</guid></item><item><title><![CDATA[&quot;El gato con botas&quot;]]></title><description><![CDATA[  Charles Perrault (París, 1628-1703), escritor y académico, ha pasado a la posteridad como autor de un volumen de cuentos infantiles tradicionales entre los que se encuentra el célebre de   El gato con botas  .    

  Murió un molinero que tenía tres hijos, y no dejó más bienes que su molino, su borriquillo y un gato.  

  Se hicieron las particiones con gran facilidad, y ni el escribano ni el procurador, que se hubieran comido tan pobre patrimonio, tuvieron que entender en ellas.  

  El mayor de los tres hermanos se quedó con el molino.  

  El mediano fue dueño del borriquillo.  

  Y el pequeño no tuvo otra herencia que el gato.  

  El pobre chico se desconsoló al verse con tan pobre patrimonio.  

  -Mis hermanos -decía- podrán ganarse honradamente la vida trabajando juntos; pero después que me haya comido mi gato y lo poco que me den por su piel, no tendré más remedio que morir de hambre.  

  El gato, que escuchaba estas palabras, se subió de un salto sobre las rodillas de su amo, y acariciándole a su manera, le dijo:  

  -No os desconsoléis, mi amo; compradme un par de botas y un saco con cordones, y ya veréis como no es tan mala la parte de herencia que os ha tocado.  

  El chico tenía tal confianza en la astucia de su gato y le había visto desplegar tanto ingenio en la caza de pájaros y de ratones, que no desesperó de ser por él socorrido en su miseria. Reunió, pues, algún dinerillo, y le compró los objetos que pedía.  

  El gato se puso inmediatamente las botas, colgóse el saco al cuello, asiendo los cordones con sus patas de delante, y se fue a un soto donde había gran número de conejos.  

  Colocó de cierto modo el saco al pié de un árbol, puso en su fondo algunas yerbas de tomillo, y haciéndose el muerto, esperó a que algún gazapo, poco instruido en los peligros del mundo, entrase en el saco para regalarse con lo que en él había.  

  Pocos momentos hacía que estaba apostado, cuando un conejillo entró corriendo en el saco. El gato tiró de los cordones, cogiéndole dentro, y le dio muerte con la mayor destreza.  

  Orgulloso de su hazaña, se dirigió al palacio del rey de aquella tierra, y pidió hablar a S. M.  

  Condujéronle a la cámara real, y después de hacer una gran reverencia al monarca, le dijo presentándole el conejo:  

  -Señor, mi amo el señor marqués de Carabas tendrá un placer en que os dignéis probar su caza, y os envía este conejo que ha cogido esta mañana en sus sotos.  

  -Di a tu amo -respondió el rey-, que lo acepto con mucho gusto, y que le doy las gracias.  

  El gato salió de palacio saltando de alegría, y fue a decir a su amo lo que había hecho.  

  Algunos días después volvió al bosque, armado con sus botas y su saco, y no tardó en apoderarse de un par de perdices.  

  Inmediatamente fue a presentarlas al rey, como había hecho con el conejo, y el monarca recibió con tanto gusto las dos perdices, que mandó a su tesorero diese al gato algún dinero para beber.  

  El gato continuó durante dos o tres meses llevando de tiempo en tiempo al rey una parte de su caza. Pero un día supo que el rey debía ir a pasear por la orilla del río con su hija, la princesa más hermosa del mundo, y entonces dijo a su amo:  

  -Si queréis seguir mis consejos, tenéis hecha vuestra fortuna: id a bañaros al río, en el sitio que yo os diga, y luego dejarme hacer.  

  El hijo del molinero hizo lo que el gato le aconsejaba, aunque no comprendía cuáles pudieran ser sus instintos.  

  Cuando se estaba bañando llegó el rey a la orilla del río, y entonces el gato se puso a gritar con todas sus fuerzas.  

  -¡Socorro! ¡Socorro! ¡El señor marqués de Carabas se está ahogando!  

  A este grito, el rey asomó la cabeza por la portezuela, y reconociendo al gato que tantas veces le había llevado caza, mandó inmediatamente a sus guardias que fuesen en socorro del marqués de Carabas.  

  En tanto que sacaban del río al pobre marqués, el gato, aproximándose a la carroza, dijo al rey, que mientras su amo se bañaba, unos ladrones le habían robado sus ropas, aunque ál había llamado en su auxilio con todas sus fuerzas, y el rey mandó inmediatamente a los oficiales de su guardarropa que fuesen a buscar uno de sus más bellos trajes para el marqués de Carabas.  

  Después que estuvo vestido se presentó al rey, que le recibió con mucho agrado, y como las hermosas ropas que acababan de darle aumentaban mucho su natural belleza, la hija del monarca le encontró muy de su gusto y le dirigió una mirada tan tierna y cariñosa que dio algo que pensar a los cortesanos.  

  El rey invitó al marqués a subir en la carroza y a acompañarle en su paseo, y el gato, lleno de júbilo al ver que empezaban a realizarse sus designios, tomó la delantera.  

  No tardó en encontrar unos labriegos que segaban la yerba de un prado y les dijo:  

  -Buenas gentes, si no decís al rey que el prado que estáis segando pertenece al señor marqués de Carabas, seréis hechos pedazos tan menudos como las piedras del río.  

  El rey no dejó de preguntar a los segadores quién era el dueño de aquellos prados, y temerosos por la amenaza del gato, los labriegos contestaron a una voz:  

  -Es el señor marqués de Carabas.  

  -Tenéis unos terrenos magníficos -dijo el rey al hijo del molinero.  

  -Sí señor -respondió éste-; este prado me da todos los años productos muy abundantes.  

  El gato, que iba siempre delante, encontró luego unos cavadores y les dijo:  

  -Buenas gentes, si cuando el rey os pregunte no le contestáis que estas tierras son del marqués de Carabas, os harán pedazos tan menudos como las piedras del río.  

  El rey, que pasó un momento después, quiso saber a quién pertenecían aquellas tierras, y preguntó a los labriegos.  

  -Nuestro amo -respondieron éstos-, es el señor marqués de Carabas.  

  Y el rey felicitó de nuevo al hijo del molinero.  

  El gato, que iba siempre delante de la carroza, decía lo mismo a todas las gentes que encontraba en el camino, y el rey se admiró bien pronto de las grandes riquezas del marqués de Carabas.  

  El gato llegó, al fin, a un hermoso castillo, cuyo dueño era un ogro, el más rico de la comarca, pues le pertenecían todos los prados y bosques por donde el rey había pasado.  

  Después de informarse de las cualidades de este ogro, llegó el gato a su residencia y pidió hablarle, diciendo que no había querido pasar por sus dominios sin presentarle sus respetos.  

  El ogro le recibió con una gran amabilidad y le hizo reposar.  

  -Me han asegurado -le dijo el gato- que tenéis el don de poder convertiros en el animal que os parece; que podéis, por ejemplo, trasformaros en elefante, en león...  

   -Sí por cierto -respondió el ogro-, y para probároslo, vais a verme convertido en león.  

  La trasformación se verificó instantáneamente, y el gato se espantó tanto al ver un león ante sí, que saltó al alero del tejado, no sin alguna dificultad, a causa de sus botas, que no servían para andar por las tejas.  

  Algún tiempo después, viendo que el ogro había recobrado su forma primitiva, el gato descendió y le dijo:  

  -Me han asegurado también, pero no puedo creerlo, que tenéis asimismo la facultad de trasformaros en los animales pequeños; por ejemplo, que podéis tomar la forma de un ratón. Eso me parece imposible.  

  -¡Imposible! -exclamó el ogro-; ¡vais a convenceros!  

  Y al mismo tiempo se trasformó en un ratón sumamente pequeño, y se puso a correr por la sala.  

  El gato no esperó más, y lanzándose ágilmente sobre él, le clavó las uñas y los dientes y le degolló.  

  En tanto, el rey, que al pasar vio el magnífico castillo del ogro, quiso entrar en él a descansar.  

  El gato, que oyó el ruido de la carroza al rodar sobre el puente levadizo, salió corriendo y dijo al rey:  

  -¡Bien venido sea V. M. al castillo de mi noble amo el marqués de Carabas!  

  -¡Cómo, señor marqués! -dijo el rey al hijo del molinero-; ¿es vuestro este castillo? ¡No hay otro tan hermoso en mis estados! ¡Enseñádnoslo, si gustáis!  

  El marqués presentó el brazo a la joven princesa, y siguiendo al rey, que marchaba el primero, entraron en una gran sala, donde encontraron servida una opípara cena que el ogro había hecho preparar para sus amigos, que aquella noche debían ir a solazarse al castillo y que no se atrevieron a entrar cuando supieron que el rey estaba allí.  

  El rey, encantado de las buenas cualidades del marqués, y viendo que a su hija no le había sido indiferente, le dijo, después de haber bebido cuatro o cinco copas de un excelente vino:  

  -Tendría mucho placer, amigo mío, si quisierais ser mi yerno.  

  El hijo del molinero, haciendo grandes reverencias, aceptó la honrosa proposición del rey, y pocos días después dio la mano de esposo a la joven y bella princesa.  

  El gato fue todo un gran señor, y ya no corrió tras los ratones sino por pura diversión.  

  Nunca se separó de su amo, y algunas veces le decía con tono grato:  

  -Ya veis como el ingenio y la industria valen más que todas las herencias.  

  Aquel gato era un gran filósofo.  ]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 07:58:02 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/el-gato-con-botas/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/el-gato-con-botas/</guid></item><item><title><![CDATA[El animal totémico de Paco Umbral]]></title><description><![CDATA[  El periodista y escritor Francisco Umbral (Madrid, 1935-2007), premio Cervantes del año 2000, publicó en su   Diario con guantes  , en la edición del 3 de mayo de 1998 del diario   El Mundo  , las siguientes reflexiones dedicadas a los gatos, como parte de un artículo más extenso titulado   De lolas, viudas, gatos y Cervantes  .  

    Las viudas de Octavio Paz, más la hija, se disputan la fortuna del muerto, que era como si hubiese enterrado el premio Nobel en el jardín y lo hubiera regado todos los días, venga de echar hojas como dólares.  

  Los deudos de los grandes hombres suelen dar este espectáculo deshumano por el dinero o por la gloria residual del muerto. Pablo Neruda tuvo más suerte con Matilde Urrutia, como Borges con María Kodama. Más que de escribir bien, hay que ocuparse de elegir los herederos, que pueden convertir en un sainete la más alta dramaturgia de una vida y una obra. Aconsejo a los grandes que se lo dejen todo al Estado, que siempre es heredero más digno y severo. La gloria no es transferible y algunos hijos o nietos la llevan muy mal.  

  Si uno tuviera algo que dejar, que no es el caso, lo dejaría todo para una fundación o asilo de gatos. El gato ha sido el animal totémico de mi vida. El de Borges era el tigre, que viene a ser lo mismo, pero en argentino, o sea más pretencioso. Me angustia pensar en esas manadas de gatos hambrientos, a punto de volver al salvajismo, que se deslizan fantasmales y fosfóricos por las afueras de las grandes ciudades. Paul Johnson escribió muy bellamente de ellos, "siempre atareados en sus sigilosos asuntos". Tengo a mi siamesa sobre la camilla cuando escribo, como Baroja o Galdós, aunque Galdós era hombre de perro y, en cuanto a Baroja, el gato, el gatazo era él mismo.  

  Moriría yo feliz dejando dinero para que un centenar de gatos callejeros comieran todos los días. ¿Y las personas?, me dirá el ocioso lector. Tennessee Williams, en el relato maravilloso que dio origen a   La noche de la iguana  , dice que los animales (una pobre iguana, un lagarto) sufren incluso anímicamente, como las personas. Por otra parte, las iguanas son más formales que las viudas y no montan el cirio como ahora se lo han montado a Octavio Paz.  ]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 07:46:50 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/el-animal-totmico-de-paco-umbral/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/el-animal-totmico-de-paco-umbral/</guid></item><item><title><![CDATA[&quot;El gato negro&quot;, de Edgar Allan Poe]]></title><description><![CDATA[  Edgar Allan Poe (Boston, 1809-Baltimore, 1849), el gran maestro del cuento de misterio y terror, dejó en este terrible relato el testimonio de su fascinación por el felino, directamente entroncada con las antiguas supersticiones populares.  

    No espero ni remotamente que se conceda el menor crédito a la extraña, aunque familiar historia que voy a relatar. Sería verdaderamente insensato esperarlo cuando mis mismos sentidos rechazan su propio testimonio. No obstante, yo no estoy loco, y ciertamente no sueño. Pero, por si muero mañana, quiero aliviar hoy mi alma. Me propongo presentar ante el mundo, clara, suscintamente y sin comentarios, una serie de sencillos sucesos domésticos. Por sus consecuencias, estos sucesos me han torturado, me han anonadado. Con todo, sólo trataré de aclararlos. A mí sólo horror me han causado, a muchas personas parecerán tal vez menos terribles que estrambóticos. Quizá más tarde surja una inteligencia que dé a mi visión una forma regular y tangible; una inteligencia más serena, más lógica y, sobre todo, menos excitable que la mía, que no encuentre en las circunstancias que relato con horror más que una sucesión de causas y de efectos naturales.  

  La docilidad y la humanidad fueron mis características durante mi niñez. Mi ternura de corazón era tan extremada, que atrajo sobre mí las burlas de mis camaradas.  

  Sentía extraordinaria afición por los animales, y mis parientes me habían permitido poseer una gran variedad de ellos. Pasaba en su compañía casi todo el tiempo y jamás me sentía más feliz que cuando les daba de comer o acariciaba.  Esta singularidad de mi carácter aumentó con los años, y cuando llegué a ser un hombre, vino a constituir uno de mis principales placeres. Para los que han profesado afecto a un perro fiel e inteligente, no es preciso que explique la naturaleza o la intensidad de goces que esto puede proporcionar. Hay en el desinteresado amor de un animal, en su abnegación, algo que va derecho al corazón del que ha tenido frecuentes ocasiones de experimentar su humilde amistad, su fidelidad sin límites. Me casé joven, y tuve la suerte de encontrar en mi esposa una disposición semejante a la mía. Observando mi inclinación hacia los animales domésticos, no perdonó ocasión alguna de proporcionarme los de las especies más agradables. Teniamos pájaros, un pez dorado, un perro hermosísimo,  conejitos, un pequeño mono y un gato.  

  Este último animal era tan robusto como hermoso, completamente negro y de una sagacidad maravillosa. Respecto a su inteligencia, mi mujer, que en el fondo era bastante supersticiosa, hacía frecuentes alusiones a la antigua creencia popular, que veía brujas disfrazadas en todos los gatos negros.  

  Esto no quiere decir que ella tomase esta preocupación muy en serio, y si lo menciono, es sencillamente porque me viene a la memoria en este momento.  

  Plutón, este era el nombre del gato, era mi favorito, mi camarada.  Yo le daba de comer y él me seguía por la casa adondequiera que iba.  

  Esto me tenía tan sin cuidado, que llegué a permititirle que me acompañase por las calles.  

  Nuestra amistad subsistió así muchos años, durante los cuales mi carácter, por obra del demonio de la intemperancia, aunque me avergüence de confesarlo, sufrió una alteración radical. Me hice de día en día más taciturno, más irritable, más indiferente a los sentimientos ajenos.  

  Llegué a emplear un lenguaje brutal con mi mujer.  

  Más tarde, hasta la injurié con violencias personales. Mis pobres favoritos, naturalmente, sufrieron también el cambio de mi carácter. No solamente los abandonaba, sino que llegué a maltratarlos.  

  El afecto que a Plutón todavía conservaba me impedía pegarle, así como no me daba escrúpulo de maltratar a los conejos, al mono y aun al perro, cuando por acaso o por cariño se atravesaban en mi camino. Mi enfermedad me invadía cada vez más, pues ¿qué enfermedad es comparable al alcohol?- y, con el tiempo, hasta el mismo Plutón, que mientras tanto envejecía y naturalmente se iba haciendo un poco desapacible, empezó a sufrir las consecuencias de mi mal humor.  

  Una noche que entré en casa completamente borracho, me pareció que el gato evitaba mi vista. Lo agarré, pero, espantado de mi violencia, me hizo en una mano con sus dientes una herida muy leve. Mi alma pareció que abandonaba mi cuerpo, y una rabia más que diabólica, saturada de ginebra, penetró en cada fibra de mi ser. Saqué del bolsillo del chaleco un cortaplumas, lo abrí, agarré al pobre animal por la garganta y deliberadamente le hice saltar un ojo de su órbita.  

  Me avergüenzo, me consumo, me estremezco al escribir esta abominable atrocidad.  

  Por la mañana, al recuperar la razón, cuando se hubieron disipado los vapores de mi crápula nocturna, experimenté una sensacion mitad horror mitad remordimiento, por el crimen que había cometido; pero fue sólo un débil e inestable pensamiento, y el alma no sufrió las heridas.  

  Persistí en mis excesos, y bien pronto ahogué en vino todo recuerdo de mi criminal acción.  

  El gato sanó lentamente. La órbita del ojo perdido presentaba, en verdad, un aspecto horroroso, pero en adelante no pareció sufrir. Iba y venía por la casa, según su costumbre; pero huía de mí con indecible horror.  

  Aún me quedaba lo bastante de mi benevolencia anterior para sentirme afligido por esta antipatía evidente de parte de un ser que tanto me había amado. Pero a este sentimiento bien pronto sucedió la irritación. Y entonces desarrollose en mí, para mi postrera e irrevocable caída, el espíritu de la perversidad, del que la filosofía no hace mención. Con todo, tan seguro como existe mi alma, yo creo que la perversidad es uno de los primitivos impulsos del corazón humano; una de las facultades o sentimientos elementales que dirigen el carácter del hombre. ¿Quién no se ha sorprendido cien veces cometiendo una acción sucia o vil, por la sola razón de saber que no la debía cometer? ¿No tenemos una perpetua inclinación, no obstante la excelencia de nuestro juicio, a violar lo que es ley, sencillamente porque comprendemos que es ley? Este espíritu de perversidad, repito, causó mi ruina completa. El deseo ardiente, insondable del alma de atormentarse a sí misma, de violentar su propia naturaleza, de hacer el mal por amor al mal, me impulsaba a continuar el suplicio a que había condenado al inofensivo animal. Una mañana, a completa sangre fría, le puse un nudo corredizo alrededor del cuello y lo colgué de una rama de un árbol; lo ahorqué con los ojos arrasados en lágrimas, experimentando el más amargo remordimiento en el corazón; lo ahorqué porque me constaba que me había amado y porque sentía que no me hubiese dado ningún motivo de cólera; lo ahorqué porque sabía que haciéndolo así cometía un pecado, un pecado mortal que comprometía mi alma inmortal, al punto de colocarla, si tal cosa es posible, fuera de la misericordia infinita del Dios misericordioso y terrible.  

  En la noche que siguió al día en que fue ejecutada esta cruel acción, fui despertado a los gritos de "¡fuego!". Las cortinas de mi lecho estaban convertidas en llamas. Toda la casa estaba ardiendo. Con gran dificultad escapamos del incendio mi mujer, un criado y yo. La destrucción fue completa.  Se aniquiló toda mi fortuna, y entonces me entregué a la desesperación.  

  No trato de establecer una relación de la causa con el efecto, entre la atrocidad y el desastre: estoy muy por encima de esta debilidad. Sólo doy cuenta de una cadena de hechos, y no quiero que falte ningún eslabón. El día siguiente al incendio visité las ruinas. Los muros se habían desplomado, exceptuando uno solo, y esta única excepción fue un tabique interior poco sólido, situado casi en la mitad de la casa, y contra el cual se apoyaba la cabecera de mi lecho. Dicha pared había escapado en gran parte a la acción del fuego, cosa que yo atribuí a que había sido recientemente renovada. En torno de este muro agrupábase una multitud de gente  y muchas personas parecían examinar  algo muy particular con minuciosa y viva atención. Las palabras "¡extraño!", "¡singular!" y otras expresiones semejantes excitaron mi curiosidad. Me aproximé y vi, a manera de un bajo relieve esculpido sobre la blanca superficie, la figura de un gato gigantesco. La imagen estaba estampada con una exactitud verdaderamente maravillosa.  

  Había una cuerda alrededor del cuello del animal.  

  Al momento de ver esta aparición, pues como a tal, en semejante circunstancia, no podía por menos de considerarla, mi asombro y mi temor fueron extraordinarios. Pero, al fin, la reflexión vino en mi ayuda.  

  Recordé entonces que el gato había sido ahorcado en un jardín,contiguo a la casa.  A los gritos de alarma, el jardín habría sido inmediatamente invadido por la multitud y el animal debió haber sido descolgado del árbol por alguno y arrojado en mi cuarto a través de una ventana abierta.  

  Esto seguramente, había sido hecho con el fin de despertarme. La caída de los otros muros había aplastado a la víctima de mi crueldad en el yeso recientemente extendido; la cal de este muro, combinada con las llamas y el amoníaco desprendido del cadáver, habrían formado la imagen, tal como yo la veía. Merced a este artificio logré satisfacer muy pronto a mi razón, mas no pude hacerlo tan rápidamente con mi conciencia, por que el suceso sorprendente que acabo de relatar, grabóse en mi imaginación de una manera profunda.  

  Hasta pasados muchos meses no pude desembarazarme del espectro del gato, y durante este período envolvió mi alma un semisentimiento. muy semejante al remordimiento.  Llegué hasta llorar la pérdida del animal y a buscar en torno mío, en los tugurios miserables, que tanto frecuentaba habitualmente, otro favorito de la misma especie y de una figura parecida que lo reemplazara.  

  Ocurrió que una noche que me hallaba sentado, medio aturdido, en una taberna más que infame, fue repentinamente solicitada mi atención hacia un objeto negro que reposaba en lo alto de uno de esos inmensos toneles de ginebra o ron que componían el principal ajuar de la sala.  

  Hacía algunos momentos que miraba a lo alto de este tonel, y lo que mé sorprendía era no haber notado más pronto el objeto colocado encima.  

  Me aproximé, tocándolo con la mano.  

  Era un enorme gato, tan grande por lo menos como Plutón, e igual a él en todo, menos en una cosa.  

  Plutón no tenía ni un pelo blanco en todo el cuerpo, mientras que éste tenía una salpicadura larga y blanca, de forma indecisa, que le cubría casi toda la región del pecho.  

  No bien lo hube acariciado cuando se levantó súbitamente, prorrumpió en continuado ronquido, se frotó contra mi mano y pareció muy contento de mi atención.  

  Era, pues, el verdadero animal que yo buscaba.  

  Al momento propuse comprarlo al dueño de la taberna, pero éste no se dio por enterado: yo no lo conocía ni lo había visto nunca antes de aquel momento.  

  Continué acariciándolo y, cuando me preparaba a regresar a mi casa, el animal se mostró dispuesto a acompañarme. Le permití que lo hiciera, agachándome de vez en cuando para acariciarlo durante el camino.  

  Cuando estuvo en mi casa. se encontró como en la suya, e hízose en seguida gran amigo de mi mujer.  

  Por mi parte, bien pronto sentí nacer antipatía contra él. Era casualmente lo contrario de lo que yo había esperado; no sé cómo ni por qué sucedió esto: su empalagosa ternura me disgustaba, fatigándóme casi. Poco a poco, estos sentimientos de disgusto y fastidio convirtiéronse en odio.  

  Esquivaba su presencia; pero una especie de sensación de bochorno y el recuerdo de mi primer acto de crueldad me impidieron maltratarlo. Durante algunas semanas me abstuve de golpearlo con violencia; llegué a tomarle un indecible horror, y a huir silenciosamente de su odiosa presencia, como de la peste.  

  Seguramente lo que aumentó mi odio contra el animal fue el descubrimiento que hice en la mañana siguiente de haberlo traído a casa: lo mismo que Plutón, él también había sido privado de uno de sus ojos.  

  Esta circunstancia hizo que mi mujer le tomase más cariño, pues, como ya he dicho, ella poseía en alto grado esta ternura de sentimientos que había sido mi rasgo característico y el manantial frecuente de mis más sencillos y puros placeres.  

  No obstante, el cariño del gato hacia mí parecía acrecentarse en razón directa de mi aversión contra él.  

  Con implacable tenacidad, que no podrá explicarse el lector, seguía mis pasos.  Cada vez que me sentaba, acurrucabase bajo mi silla o saltaba sobre mis rodillas, cubriéndome con sus repugnantes caricias.  

  Si me levantaba para andar, se metía entre mis piernas y casi me hacía caer al suelo, o bien introduciendo sus largas y afiladas garras en mis vestidos, trepaba hasta mi pecho.  

  En tales momentos, aunque hubiera deseado matarlo de un solo golpe, me contenía en parte por el recuerdo de mi primer crimen, pero principalmente debo confesarlo, por el terror que me causaba el animal.  

  Este terror no era de ningún modo el espanto que produce la perspectiva de un mal físico, pero me sería muy difícil denominarlo de otro modo.  Lo confieso abochornado.  Sí; aun en este lugar de criminales, casi me avergüenzo al afirmar que el miedo y el horror que me inspiraba el animal se habían aumentado por una de las mayores fantasías que es posible concebir.  

  Mi mujer habíame hecho notar más de una vez el carácter de la mancha blanca de que he hablado y en la que estribaba la única diferencia aparente entre el nuevo animal y el matado por mí. Seguramente recordará el lector que esta marca, aunque grande, estaba primitivarnente indefinida en su forma, pero lentamente, por grados imperceptibles, que mi razón se esforzó largo tiempo en considerar como imaginarios, había llegado a adquirir una rigurosa precisión en sus contornos.  

  Presentaba la forma de un objeto que me estremezco sólo al nombrarlo: y esto era lo que sobre todo me hacía mirar al monstruo con horror y repugnancia, y me habría impulsado a librarme de él, ni me hubiera atrevido: la imagen de una cosa horrible y siniestra, la imagen de la horca. ¡Oh lúgubre y terrible aparato, instrumento del horror y del crimen, de la agonía y de la muerte!  

  Y heme aquí convertido en un miserable, más allá de la miseria de la humanidad.  Un animal inmundo, cuyo hermano yo había con desprecio destruido, una bestia bruta creando para mí -para mí, hombre formado a imagen del Altísimo-, un tan grande e intolerable infortunio.¡Desde entonces no volví a disfrutar de reposo, ni de día ni de noche! Durante el día el animal no me dejaba ni un momento, y por la noche, a cada instante, cuando despertaba de mi sueño, lleno de angustia inexplicable, sentía el tibio aliento de la alimaña sobre mi rostro, y su enorme peso, encarnación de una pesadilla que no podía sacudir, posado eternamente sobre mi corazón.  

  Tales tormentos influyeron lo bastante para que lo poco de bueno que quedaba en mí desapareciera. Vinieron a ser mis íntimas preocupaciones los más sombrios y malvados pensamientos. La tristeza de mi carácter habitual se acrecentó hasta odiar todas las cosas y a toda la humanidad; y, no obstante, mi mujer no se quejaba nunca, ¡ay! ella era de ordinario el blanco de mis iras, la más paciente víctima de mis repentinas, frecuentes e indomables explosiones de una cólera a la cual me abandonaba ciegamente.  

  Ocurrió, que un día que me acompañaba, para un quehacer doméstico, al sótano del viejo edificio donde nuestra pobreza nos obligaba a habitar, el gato me seguía por la pendiente escalera, y, en ese momento, me exasperó hasta la demencia.  Enarbolé el hacha, y, olvidando en mi furor el temor pueril que hasta entonces contuviera mi mano, asesté al animal un golpe que habría sido mortal si le hubiese alcanzado como deseaba; pero el golpe fue evitado por la mano de mi mujer. Su intervención me produjo una rabia más que diabólica; desembaracé mi brazo del obstáculo y le hundí el hacha en el cráneo.  

  Y sucumbió instantáneamente, sin exhalar un solo gemido, mi desdichada mujer.  

  Consumado este horrible asesinato,traté de esconder el cuerpo.  

  Juzgué que no podía hacerlo desaparecer de la casa, ni de día ni de noche, sin correr el riesgo de ser observado por los vecinos.  Numerosos proyectos cruzaron por mi mente.  

  Pensé primero en dividir el cadáver en pequeños trozos y destruirlos por medio del fuego.  

  Discurrí luego cavar una fosa en el suelo del sótano.  Pensé más tarde arojarlo al pozo del patio: después meterlo en un cajón, como mercancía, en la forma acostumbrada, y encargar a un mandadero que lo llevase fuera de la casa.  Finalmente, me detuve ante una idea que consideré la mejor de todas.  

  Resolví emparedarlo en el sótano, como se dice que los monjes de la Edad Media emparedaban a sus víctimas.  

  En efecto, el sótano parecía muy adecuado para semejante operación. Los muros estaban construidos muy a la ligera, y recientemente habían sido cubiertos, en toda su extensión de una capa de mezcla, que la humedad había impedido que se endureciese.  

  Por otra parte, en una de las paredes había un hueco, que era una falsa chimenea, o especie de hogar, que había sido enjabelgado como el resto del sótano. Supuse que me sería fácd quitar los ladrillos de este sitio, introducir el cuerpo y colocarlos de nuevo de manera que ningún ojo humano pudiera sospechar lo que allí se ocultaba.  

  No salió fallido mi cálculo. Con ayuda de una palanqueta, quité con bastante facilidad los ladrillos, y habiendo colocado cuidadosamente el cuerpo contra el muro interior, lo sostuve en esta posición hasta que hube reconstituido, sin gran trabajo, toda la obra de fábrica.  

  Habiendo adquirido cal y arena con todas las precauciones imaginables, preparé un revoque que no se diferenciaba del antiguo y cubrí con él escrupulosamente el nuevo tabique. El muro no presentaba la más ligera señal de renovación.  

  Hice desaparecer los escombros con el más prolijo esmero y expurgué el suelo, por decirlo así. Miré triunfalmente en torno mío, y me dije: "Aquí, por lo menos, mi trabajo no ha sido en vano."  

  Lo primero que acudió a mi pensamiento fue buscar al gato, causa de tan gran desgracia, pues, al fin, había resuelto darle muerte.  

  De haberle encontrado en aquel momento, su destino estaba decidido; pero, alarmado el sagaz animal por la violencia de mi reciente acción, no osaba presentarse ante mí en mi actual estado de ánimo.  

  Sería tarea imposible describir o imaginar  la profunda, la feliz sensación de consuelo que la ausencia del detestable animal produjo en mi corazón. No apareció en toda la noche, y por primera vez desde su entrada en mi casa,logré dormir con un sueño profundo y sosegado: sí, dormí, como un patriarca, no obstante tener el peso del crimen sobre el alma.  

  Transcurrieron el segundo y el tercer día, sin que volviera mi verdugo. De nuevo respiré como hombre libre. El monstruo en su terror, había abandonado para siempre aquellos lugares. Me parecía que no lo volvería a ver. Mi dicha era inmensa. El remordimiento de mi tenebrosa acción no me inquietaba mucho.  Instruyóse una especie de sumaria que fue sobreseída al instante.  La indagación practicada no dio el menor resultado. Habían pasado cuatro días después del asesinato, cuando una porción de agentes de policía se presentaron inopinadamente en casa, y se procedió de nuevo a una prolija investigación.  Como tenía plena confianza en la impemeabilidad del escondrijo, no experimenté zozobra. Los funcionarios me obligaron a acompañarlos en el registro, que fue minucioso en extremo.  Por último, y por tercera o cuarta vez, descendieron al sótano. Mi corazón latía regularmente, como el de un hombre que confía en, su inocencia. Recorrí de uno a otro extremo el sótano, crucé mis brazos sobre mi pecho y me paseé afectando tranquilidad de un lado para otro.  

  La justicia estaba plenamente satisfecha, y se preparaba a marchar.  Era tanta la alegría de mi corazón, que no podía Contenerla.  Me abrasaba el deseo de decir algo, aunque no fuese más que una palabra en señal de triunfo, y hacer indubitable la convicción acerca de mi inocencia.  

  -Señores -dije, al fin, cuando la gente subía la escalera-, estoy satisfecho de haber desvanecido vuestras sospechas. Deseo a todos buena salud y un poco más de cortesía. Y de paso, caballeros, vean aquí una casa singularmente bien construida (en mi ardiente deseo de decir alguna cosa, apenas sabía lo que hablaba). Yo puedo asegurar que ésta es una casa admirablemente hecha. Esos muros... ¿Van ustedes a marcharse, señores? Estas paredes están fabricadas sólidamente.  

  Y entonces, con una audacia frenética, golpeé fuertemente con el bastón que tenía en la mano precisamente sobre la pared de tabique detrás del cual estaba el cadáver de la esposa de mi corazón.  

  ¡Ah! que al menos Dios me proteja y me libre de las garras del demonio.  No se había extinguido aún el eco de mis golpes, cuando una voz surgió del fondo de la tumba: un quejido primero, débil y entrecortado como el sollozo de un niño, y que aumentó después de intensidad hasta convertirse en un grito prolongado, sonoro y continuo, anormal y antihumano, un aullido, un alarido a la vez de espanto y de triunfo, como solamente puede salir del infierno, como horrible armonía que brotase a la vez de las gargantas de los condenados en sus torturas y de los demonios regocijándose en sus padecimientos.  

  Relatar mi estupor sería insensato. Sentí agotarse mis fuerzas, y caí tanbaleándome contra la pared opuesta.  

  Durante un instante, los agentes, que estaban ya en la escalera, quedaron paralizados por el terror.  

  Un momento después, una docena de brazos vigorosos caían demoledores sobre el muro, que vino a tierra en seguida.  

  El cadáver, ya bastante descompuesto y cubierto de sangre cuajada, apareció rígido ante la  vista de los espectadores.  

  Encima de su cabeza, con las rojas fauces dilatadas y el ojo único despidiendo fuego, estaba subida la abominable bestia, cuya malicia me había inducido al asesinato, y cuya voz acusadora me había entregado al verdugo...  

  Al tiempo mismo de esconder a mi desgraciada víctima, había emparedado al monstruo.  ]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 07:42:56 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/el-gato-negro-de-edgar-allan-poe/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/el-gato-negro-de-edgar-allan-poe/</guid></item><item><title><![CDATA[Test de purrsonalidad gatuna]]></title><description><![CDATA[  ¿Qué tipo de personalidad tiene tu gato? Sométele a un test (dejaremos que tú contestes en su nombre) para conocerle mejor.  

    Acceso al test    ]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 07:28:14 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/test-de-purrsonalidad-gatuna/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/test-de-purrsonalidad-gatuna/</guid></item><item><title><![CDATA[Acaso un hada, acaso un dios]]></title><description><![CDATA[  Charles Baudelaire (París, 1821-1867), último gran autor romántico y precursor de la poesía moderna, provocó un gran escándalo en 1857 con la publicación de   Las flores del mal  , que le valió una condena por obscenidad. No sería, en todo caso, por sus dos poemas titulados   El gato  .  
    El gato  

  I  

  En mi mente se pasea,  
Así como en su morada,  
Un hermoso gato, fuerte, suave y cautivante.  
Cuando maúlla, apenas se le oye,  

  Pues su timbre es tierno y discreto;  
Aunque esté tranquilo o fastidiado,  
Su voz siempre es rica y profunda.  
En ella está su encanto y su secreto.  

  Esa voz, que gotea y se filtra  
En la tenebrosa profundidad de mi ser,  
Me colma como un inmenso poema  
Y me regocija como un brebaje mágico.  

  Ella adormece los males más dolorosos  
Y contiene todos los éxtasis;  
Para pronunciar las más largas frases  
No necesita palabras.  

  No, no existe ningún arco que penetre  
En mi corazón, instrumento perfecto,  
Y haga cantar, de forma más regia,  
La más vibrante de sus cuerdas,  

  Aparte de tu voz, gato misterioso,  
Gato seráfico, gato extraño,  
Cuyo ser entero, como el de un ángel,  
Es tan sutil como armónico.  

  II  

  De su pelaje rubio y moreno  
Emana un perfume tan suave,  
Que una noche al acariciarlo una vez,  
Sólo una, quedé embalsamado.  

  Es el alma familiar del lugar;  
Juzga, preside, inspira  
Todo lo que en su imperio le rodea;  
Quizás sea un hada, quizás un dios.  

  Cuando mis ojos, hacia ese gato que amo,  
Atraídos como por un imán  
Se dirigen dócilmente  
Y miro al interior de mí mismo,  
  Veo con extrañeza  
El fuego de sus pupilas pálidas,  
Claros fanales, ópalos vivos,  
Que fijamente me contemplan.  


    El gato  

  Ven, bello gato, a mi amoroso pecho:  
Retén las uñas de tu pata,  
Y deja que me hunda en tus ojos hermosos  
Mezcla de ágata y metal.  

  Mientras mis dedos peinan suavemente  
Tu cabeza y tu lomo elástico,  
Mientras mi mano de placer se embriaga  
Al palpar tu cuerpo eléctrico,    

  A mi señora creo ver. Su mirada  
Como la tuya, amable bestia,  
Profunda y fría, hiere cual dardo,  

  Y, de los pies a la cabeza,  
Un sutil aire, un peligroso aroma,  
Bogan en torno a su tostado cuerpo.  


  Charles Baudelaire. "Las flores del mal", 1857  ]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 07:23:39 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/acaso-un-hada-acaso-un-dios/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/acaso-un-hada-acaso-un-dios/</guid></item><item><title><![CDATA[Los amores del cardenal Richelieu]]></title><description><![CDATA[  El cardenal Richelieu, ministro del rey francés Luis XIII, llegó a tener catorce gatos, entre ellos Racan y Perruque, nacidos entre la enorme peluca de un académico.  

  Armand Jean du Plessis, más conocido como Cardenal Richelieu (París, 1585-1642), fue ministro de la guerra bajo el rey Luis XIII, y ha pasado a la historia, entre otras cosas, por haber dirigido las campañas bélicas contra la casa de los Habsburgo y, más en concreto, contra la Corona española y su ministro el Conde-Duque de Olivares.  

  Distinguido igualmente por su persecución de las brujas, o de las que se suponía como tales, fue sin embargo un enamorado de los gatos, y decimos "sin embargo" porque en aquellos tiempos los gatos estaban, en la mentalidad supersticiosa popular, estrechamente relacionados con el mundo de la hechicería.  
    Richelieu llegó a tener catorce gatos, que vivían en una habitación vecina a la suya propia. Siempre quería tener a mano a un gatito, que cuando crecía era reemplazado por otro de pocos días. En su testamento legó una importante suma a los animales y a sus dos cuidadores, además de una casa y provisiones, pese a lo cual no le sobrevivieron durante mucho tiempo, ya que la Guardia Suiza realizó una auténtica carnicería entre ellos.  

  Entre los gatos del cardenal se contaron Soumise, la favorita; Mounard el fogoso, un felino caprichoso y pendenciero; Gazette; Ludovic el Cruel, gran cazador de ratones; Mimi-Papillon, una gata de angora; Felimare, de aspecto semejante a un tigre; Ludoviska, de origen polaco; Roubis sur l'Ongle, un animal muy pulido que apuraba hasta la última gota de leche de su plato; Serpolet, Pyrame, Thisbe, el negro Lucifer, Racan, Perruque…  

  Estos dos últimos recibieron sus nombres por haber nacido entre la enorme peluca de un académico apellidado Racan. El hombre, sin darse cuenta, se puso la peluca con los gatos dentro y se fue a ver a Richelieu. Durante la entrevista comenzó a sentir molestias en la cabeza, y al alzarse la escultural mole de cabello encontró a los dos gatitos, que Richelieu insistió en adoptar.  ]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 07:15:25 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/los-amores-del-cardenal-richelieu/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/los-amores-del-cardenal-richelieu/</guid></item><item><title><![CDATA[Los gatos romanos de Rafael Alberti]]></title><description><![CDATA[  El poeta andaluz Rafael Alberti, que vivió exiliado en Roma, dejó en su libro   Roma, peligro para caminantes  , testimonio de su fascinación por la gran urbe italiana, donde la belleza y lo vulgar se combinan en un cóctel singular y explosivo. En esta ciudad siempre al borde del caos, como dijo otro escritor, el austríaco Bernhard, los gatos tienen una presencia permanente, en callejas o entre nobles piedras monumentales. Así los vio Alberti.  
    
  1.  

  Gatomaquia romana. ¡Qué poema  
hubiera escrito aquí Lope de Vega!  

  2.  

  Gatos en las columnas asombradas.  

  3.  

  La vieja loba madre  
ha sido derrotada por los gatos.  
  4.  
  Rómulo y Remo bajan por la noche  
para mamar la leche de las gatas  
y jugar con los gatos por los Foros.  

  5.  

  Gatos nocturnos en la Roma antigua.  
Parecen esperar entre las sombras  
la caricia sonámbula  
de Baudelaire.  

  6.  

  Hoy me pasó rozándome la frente  
un gato muerto negro.  
Venía  
de la última ventana de un palacio.  
  7.  

  En vez de la princesa,  
en vez del duque,  
hoy sale por la puerta derruida  
un gran gato sarnoso.  

  
  Gatos, gatos y gatos...  

  Gatos, gatos y gatos y más gatos  
me cercaron la alcoba en que dormía.  
Pero gato que entraba no salía,  
muerto en las trampas de mis diez zapatos.  

  Cometí al fin tantos asesinatos,  
que en toda Roma ningún gato había,  
mas la rata implantó su monarquía,  
sometiendo al ratón a sus mandatos.  

  Y así hallé tal castigo, que no duermo,  
helado, inmóvil, solo, mudo, enfermo,  
viendo agujerearse los rincones.  

  Condenado a morir viviendo a gatas,  
en la noche comido por las ratas  
y en el amanecer por los ratones.  ]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 07:10:16 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/los-gatos-romanos-de-rafael-alberti/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/los-gatos-romanos-de-rafael-alberti/</guid></item><item><title><![CDATA[El sexo de los gatitos]]></title><description><![CDATA[  Distinguir cual es el sexo de un gatito a veces es una tarea muy difícil. Aquí encontraréis una ayudita para identificarlo rápidamente.  

    En los gatos pequeños es bastante dificil distinguir la pertenencia a uno u otro sexo, pues la disposición de sus órganos genitales no es tan evidente como en el caso de los perros. De todos modos con un poco de pericia es posible determinarlo. Si después de la observación aun se conservan dudas, siempre se puede recurrir al veterinario que seguro que nos lo aclarará.  
  Para poderlo identificar hay que levantarle el rabo y observar. Se toma en consideración la distancia que existe entre el ano (el orificio más próximo al rabo) y el siguiente agujero:  
 
  · en las hembras, la separación entre los dos, cuando son pequeñitas, es casi inexistente.  
· en los machos pequeños la separación entre ambos es de aproximadamente 1 cm, ya que en este espacio está el saco escrotal que más adelante albergará a los testículos. Ahora es solo un ligero abultamiento, y según de que color sea el gato, es también una mancha un poco más oscura.  

  Cuando son adultos ya es muy fácil diferenciarlos:  
  · en las hembras la vulva “desciende” hasta situarse a 1 cm del ano aproximadamente.  
· ahora, en los machos la distancia es de unos 3 cm.  

  En el caso de los animales adultos castrados, sean machos o hembras, no hay problemas de identificación pues en ambos casos conservan sus atributos externos. En los machos hay una ligera variación en el volumen del escroto, pero la diferencia evidente con la hembra es la misma.  
  Contribución de Pura    ]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 07:02:08 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/el-sexo-de-los-gatitos/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/el-sexo-de-los-gatitos/</guid></item><item><title><![CDATA[Comportamiento social]]></title><description><![CDATA[  El comportamiento social de los gatos no sólo ha sido motivo de discusión entre los especialistas en comportamiento animal sino también entre estos y los propietarios de estos animales de compañía. Entre los primeros las opiniones comprenden un rango acotado, desde aquellos que opinan que los gatos son una especie asocial hasta los que sostienen que este tipo de felinos pertenece a una especie parcialmente social.  

  Por el contrario, los dueños de los gatos no dudan en afirmar que estas opiniones son totalmente incorrectas y que sus animales son altamente sociables. Estos diferentes puntos de vista en realidad parten del error de tomar como sinónimos dos términos, comportamiento social y comportamiento sociable.  

  El término social se refiere no sólo a la pertenencia a un grupo o sociedad sino también a la necesidad que tienen sus miembros de interactuar entre sí para sobrevivir en un entorno determinado, y a la importante influencia que ejerce el comportamiento de unos sobre los otros. En cambio, el término sociable está restringido únicamente a la disposición o inclinación de los individuos hacia otros seres de su misma o de otra especie, aunque no tengan la necesidad de interactuar con ellos para su subsistencia ni que su comportamiento se vea influenciado de manera llamativa por los mismos.  

  De este modo es posible inferir que todos los animales pertenecientes a una especie social son sociables, pero no todos aquellos que son sociables pertenecen a una especie social.
  

  Perros versus gatos  

  En lo que respecta al comportamiento social, para clarificar mejor este concepto, resulta de utilidad recurrir a un análisis comparativo del comportamiento social de dos especies animales que en la actualidad conviven en estrecho contacto con los seres humanos: los perros y los gatos.  

  Los primeros conforman una especie altamente social, en la cual los individuos que conforman un grupo de pertenencia dependen unos de otros, no sólo para lograr la subsistencia sino también para tener una buena calidad de vida. En este caso vale la pena mencionar que un grupo determinado puede estar conformado exclusivamente por congéneres o por un perro y una familia humana.  

  Por el contrario, los gatos no dependen unos de los otros para su subsistencia, y por lo tanto muchos los consideran una especie asocial. No obstante ello, debido a diversas observaciones realizadas en situaciones en las cuales varios gatos conviven en un mismo hábitat, muchos especialistas consideran a esta especie como parcialmente social.  

  Cuando una especie animal se alimenta de lo que caza debe necesariamente utilizar una estrategia que sea eficiente y eficaz para poder lograr su cometido, es decir, atrapar su presa.  

  El gato salvaje africano (Felis libyca), antecesor del gato doméstico (Felis catus), caza en forma solitaria, ya que esto suele traerle buenos resultados tanto si las presas son de menor tamaño que él como, incluso, si son de igual tamaño. Por el contrario, los lobos (Canis lupus), antecesores salvajes del perro doméstico (Canis lupus familiaris), que habitualmente cazan presas mayores que ellos, utilizan en la mayoría de los casos la cacería en grupo, ya que la misma es más sencilla y menos riesgosa que la caza individual.  

  Este beneficio, debido al sistema social jerárquico de esta especie, supera con creces al hecho de tener que compartir la comida. Es así que el lobo, cuyos lóbulos corticales están mucho más desarrollados que los del gato, suele conformar una unidad grupal, la manada, la cual viaja, caza, se alimenta y descansa, en una unidad estrecha entre todos los miembros del grupo.  

  Este mismo comportamiento social y conformación cerebral están presentes en el perro. En cambio el cerebro del gato esta ampliamente especializado para permitir que los individuos de esta especie sobrevivan como cazadores solitarios desde edad muy temprana.  
  Otro dato ilustrativo es que en las especies altamente sociales, como son los lobos y perros, existe un factor de suma importancia para que esas sociedades puedan funcionar armónica y adecuadamente y, por lo tanto, ser viables a lo largo del tiempo: un estricto sistema de orden.  

  Por el contrario, en las especies de hábitos solitarios cuyos individuos no necesitan ni dependen de un grupo social para su subsistencia, como es el caso de los gatos, cada animal decide lo que hace en su vida de independencia. Es así que cuando uno observa una jauría seguramente notará que un individuo irá al frente de la misma, tomando las iniciativas y las decisiones, mientras que los otros miembros ocupan diferentes posiciones jerárquicas; además los integrantes del grupo permanecerán juntos la mayor parte del tiempo.  


  Juntos pero no revueltos  

  En cambio, cuando uno observa un grupo de gatos que momentáneamente se encuentran reunidos, notará fácilmente que se trata de individuos que actúan independientemente los unos de los otros en una situación de tolerancia social.  

  Estos "encuentros de vecinos" suelen producirse en un terreno neutral, con mayor frecuencia al atardecer. En dichas reuniones generalmente se observan gatos de ambos sexos, más o menos próximos los unos a los otros, formando un círculo. Dicha situación puede durar varias horas antes de que los participantes regresen a sus hogares.  

  Si bien, por lo recién enunciado, el gato es considerado un ser individualista e independiente, dichas características pueden variar cuando varios gatos son obligados a convivir en grupo, como sucede en muchos hogares cuyos propietarios deciden tener varios gatos. En estos casos suelen existir interacciones sociales que responden a un esquema de tipo jerárquico. Resulta habitual el establecimiento de reglas, aunque mucho menos rigurosas y estrictas que las existentes en una jauría de perros.  

  Dichas reglas permiten la diferenciación entre individuos de mayor rango social y los que están relegados a rangos inferiores.  


  Déspotas y parias  

  En general, los grupos de gatos están comandados por un jefe que posee autoridad absoluta sobre todos los demás miembros del clan, por lo que se lo denomina déspota. La mencionada autoridad no depende de características físicas sino que se establecen en base al carácter.  

  El gato déspota es absolutamente respetado por todos los integrantes del grupo. Por debajo de éste se encuentran gatos de rango intermedio que no suelen establecer diferencias jerárquicas entre sí. Por tal motivo, en la convivencia entre los mismos reina una relación de cordialidad.  

  Finalmente están el o los individuo/s de rango más bajo, los denominados gatos parias. Estos desafortunados individuos suelen ser los gatos más tímidos y usualmente son perseguidos y maltratados por los demás. Tal es así que suele vérselos refugiados en un rincón o encima de un mueble, y dilatar las pupilas y gruñir en actitud temerosa ante el acercamiento de otro gato.  

  Los gatos parias viven en una permanente condicion de temor, ya que habitualmente son el blanco del desahogo de la agresividad de los demás integrantes del grupo.  

  En la vida de estos felinos también existen situaciones en las cuales pueden actuar como una especie verdaderamente social, evidenciando no sólo tolerancia sino también ayuda mutua y cooperación.  

  Esto es particularmente así cuando una hembra tiene gatitos. Se ha observado a otras hembras traer comida a la nueva madre y ayudar a criar a los cachorros. Algunas veces, en estas circunstancias, los machos también pueden comportarse en forma cooperativa. No obstante, es necesario aclarar que ninguna de estas actividades suelen ser muy habituales en los miembros de la especie.  

  Según lo expuesto, es posible concluir que si bien los gatos suelen ser de hábitos independientes y no necesitan de la vida en grupo para su subsistencia, existen determinadas condiciones de vida en las cuales pueden adaptarse a, o incluso necesitar, la convivencia en grupo estableciendo interacciones sociales entre los miembros del mismo. Es por ello que, según las circunstancias, los gatos pueden actuar como una especie asocial, parcialmente social o incluso social.  

  En lo que respecta al comportamiento sociable, es decir, la sola disposición o inclinación de los gatos hacia otros seres de su misma o de otra especie, éste es particularmente elevado no sólo entre congéneres sino especialmente entre los gatos y los seres humanos.  


  La sociabilidad respecto a los seres humanos  

  La sociabilidad del gato hacia los seres humanos tiene su origen en el antecesor del gato doméstico, el ya mencionado gato salvaje africano. Este felino, a diferencia de otras especies de gatos salvajes, evidenció desde su primer contacto con colonias humanas una inclinación para permanecer cerca de las mismas sin reaccionar frente a la presencia del hombre.  

  Esta característica seguramente brindó a estos gatos beneficios acerca de la explotación de las mayores concentraciones de roedores que habitaban alrededor de las granjas.  

  A su vez, la proximidad del hombre seguramente provocó una menor densidad de predadores, lo que probablemente aumentó las posibilidades de éxito en la procreación y en la supervivencia de los individuos. Esta es la explicación más probable de por qué los gatos domésticos correctamente socializados con los seres humanos no sólo no huyen de los mismos sino que además buscan su compañía.  

  El gato doméstico se habitúa fácil y rápidamente a la presencia humana, aunque conserva un amplio margen de autonomía que le permite establecer sus propias normas de convivencia.  

  Tal es así que usualmente es el gato quien decide la oportunidad del acercamiento, siendo él quien elige buscar o aceptar las caricias, jugar o permanecer a cierta distancia de los miembros de la familia humana.  

  Sin embargo, vale la pena aclarar que, con los procesos selectivos que producen la aparición en escena de diferentes razas de gatos, el comportamiento social y sociable de los miembros de esta especie está sufriendo algunos cambios que generalmente llevan a aumentar su dependencia con el hombre.  

  No obstante ello, dichos cambios no son suficientes, al menos hasta la actualidad, como para alterar la naturaleza o la intensidad de la mayoría de las respuestas comportamentales de los gatos.  

  En síntesis, el gato doméstico es un animal sociable que según las circunstancias puede actuar como una especie asocial, parcialmente social o incluso social, que ha elegido libremente la convivencia con los seres humanos y que todavía conserva poco alteradas, en comparación con el perro, tanto las características físicas como las comportamentales de su antecesor salvaje.  

    
    Bibliografía    

  –Beaver, B. Veterinary aspects of feline behaviour. The C.V. Mosby Company. St. Louis. Missouri. USA. 1980.  

–Beaver, B. The veterinarian’s encyclopaedia of animal behaviour. Iowa State University Press. Ames. Iowa. USA. 1994.  

–Gerzovich Lis, C. Nuestro perro: Uno más de la familia. Planeta. Buenos Aires. Argentina. 1998.  

–Morris, D. Guia para comprender a los gatos. Emecé. Buenos Aires. Argentina. 1988.  

–Neville, P. De predador a mascota. Resúmenes del XXIII Congreso de la Asociación Mundial de Medicina Veterinaria de Pequeños Animales, págs. 117-120. Buenos Aires. Argentina. 1998.  

  Por el Dr. Claudio Gerzovich Lis. Buenos Aires, Argentina. Artículo reproducido por cortesía de la   Asociación Argentina de Medicina Felina    ]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 05:04:22 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/comportamiento-social/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/comportamiento-social/</guid></item><item><title><![CDATA[La educación]]></title><description><![CDATA[  Cuando se plantea si los gatos son capaces de aprender algo enseñado por el hombre, la mayoría de los estudiosos en comportamiento dicen que es una tarea muy difícil. Algunos propietarios me han contado que sus gatos le traen un bollito de papel cuando se lo tiran, pero son casos aislados. Debo coincidir con la mayoría en que desde el punto de vista de enseñar juegos o actividades utilitarias como al perro, la tarea casi siempre fracasa con el gato.  
  ¿Por qué ocurre esto, si el gato tiene uno de los cerebros más desarrollado de los mamíferos?. Trataré de dar una explicación lógica desde el punto de vista del comportamiento felino.    El gato, como todos sabemos, tiene un esquema mental de comportamiento diferente al perro y al hombre. Esto se debe no tanto a que el gato es un individuo de vida solitaria, sino a que es un cazador solitario, y como se desenvuelve sin ayuda de otros congéneres, no da ni recibe órdenes, entonces su esquema mental de comportamiento no incluye responder a una cadena de mandos como lo hacen el perro y el hombre.    Como no da ni recibe órdenes (salvo en la relación madre-hijo) es muy difícil motivarlo para enseñarle algo, al gato no le interesa "congraciarse" con su superior como lo hace el perro y el hombre, por lo tanto aprende sólo lo que realmente le interesa, por ejemplo muchos gatos aprenden solos (por el método de prueba y error) a abrir los picaportes de las puertas para poder salir a pasear o también aprenden a abrir heladeras para obtener comida.    Sin embargo es posible y beneficioso intentar una educación básica de nuestro gato.  
  Educación básica del gato  
  A pesar de lo comentado en el párrafo anterior, el gato tiene la capacidad de aprender y es prioritario que el propietario conozca cuales son los "temas" en los cuales debe esforzarse la enseñanza.    Hay dos grandes temas donde se debe orientar o enseñar a un gato:    -  Los puntos críticos de la convivencia:   uso de la bandeja sanitaria, utilización del rascador, aseo general (cepillado, baño, corte de uñas), alimentación.  -  Los factores de seguridad:   peligros de la casa, evitar el vagabundeo, salir con el propietario.    Como vemos, la temática es variada, hay comportamientos que nos interesa que el gato aprenda y realice solo (utilización de la bandeja sanitaria), hay otros comportamientos que consisten en no hacer determinadas acciones (salir a vagabundear), y hay otros comportamientos que consisten en permitir que nosotros realicemos tareas con el gato (por ejemplo bañarlo).  
  Educación en los puntos críticos de la convivencia    -  Utilización de la bandeja sanitaria:   el aprendizaje de la utilización de la bandeja sanitaria es crucial para la convivencia entre el gato y su propietario, no hay nada más molesto que un gato haga sus necesidades en cualquier lugar de la casa, y de hecho es una de las principales causas de consulta como alteración del comportamiento.    Genéticamente el gato tiene incorporada la utilización de una zona de su territorio para hacer sus eliminaciones, y posteriormente la madre enseña al gatito la utilización del cajón sanitario (si ella lo utiliza), alrededor de los 30 días de vida, que es cuando el gatito comienza a comer comida sólida y a defecar los restos de esas comidas. En ese momento la madre ya no ingiere más la materia fecal y la orina del gatito y le enseña a ir al cajón sanitario.    El propietario debe reforzar este aprendizaje manteniendo la bandeja en un lugar tranquilo y realizando una correcta limpieza. La materia fecal se debe eliminar diariamente, y un cambio general de piedritas debe hacerse una o dos veces por semana, dependiendo de la cantidad de piedritas impregnadas con orina.    No se debe permitir bajo ningún concepto que el gato haga sus necesidades en el jardín o en la tierra de un macetero. Estas prácticas son antihigiénicas, ya que no se pueden eliminar las deyecciones de esos lugares, con el agravante de que podrían ser fuente de parásitos para el mismo gato y para las personas. Si el gato intenta ir a alguna maceta, se puede cubrir la tierra con un plástico, o con piedras más grandes que las sanitarias, o colgarla si es posible.    En el caso de intentar hacerlo en el jardín, se pueden poner obstáculos o plásticos en el lugar elegido. Si un gato utilizaba normalmente su cajón sanitario y de repente deja de hacerlo, se deberá hacer la consulta al veterinario lo antes posible ya que esta actitud puede corresponder a un problema de comportamiento o a un problema orgánico.  
  -  Utilización del rascador:   los gatos utilizan sus uñas para hacer marcaciones territoriales visibles y odoríferas (dejan su olor por las secreciones de la piel de sus manos), por otro lado regularmente crecen uñas nuevas debajo de las existentes y el gato trata de desprender las viejas rascando superficies rugosas o utilizando sus propios dientes, por eso pareciera que se afila las uñas, pero en realidad se saca la uñas viejas y dejan a la vista una perfecta uña nueva con una punta muy filosa.    Este es un comportamiento normal en el gato, pero se hace indeseable cuando lo practica sobre los muebles, o el empapelado de nuestra propia casas. En este caso hay que enseñar al gato a no arañar los muebles. Se puede suplantar el mueble o lugar arañado con un rascador para gatos, los cuales hay de variados materiales, formas y tamaños e inclusive adicionados de hierba gatera. También se puede impedir que arañe muebles poniendo obstáculos físicos o cubriéndolos con fundas, de distintos materiales (se ha recomendado poner cáscaras de naranja), o rociándolos con determinadas feromonas felinas.    Si a pesar de todo esto el gato insiste, le quedan dos alternativas: o le cede su sillón preferido o pide una consulta con el veterinario para que instale los distintos tratamientos médicos o quirúrgicos necesarios para controlar esta conducta.    -  Aseo general:   Todos sabemos lo difícil que es bañar un gato adulto que nunca fue bañado antes. El manejo general de aseo del gato como cepillado, baños y corte de uñas, debe comenzarse a realizar en forma temprana, para que el gato aprenda que debe permitir que se realicen estas tareas.    Durante las primeras semanas de vida, el gatito pasa por un período llamado de socialización, donde aprende fundamentalmente a relacionarse con el medio y sus integrantes. El período de socialización al humano comprende desde la 2ª a la 7ª semana de vida (Pageat). En ese tiempo se debe manipular por lo menos 40 minutos diarios y es más efectivo si intervienen varias personas. Estas actividades de aseo general refuerzan la relación con su propietario; el gatito sentirá que la persona que realiza esta tarea es como su segunda madre.    -  Alimentación:   Alrededor de las cuatro semanas de vida la madre en condiciones naturales comienza a llevar presas muertas para que coma el gatito. Desde estos momentos comienza a fijar sus gustos alimenticios. Por lo cual, cuando sea adulto comerá con más gusto lo que haya comido en su infancia.    En mi opinión es conveniente que, a partir de la 4ª o 5ª semana de vida, el alimento sólido que comiencen a comer los gatitos sea alimento balanceado (húmedo y seco). De esta forma se acostumbrará a este tipo de alimento y no tendrá problemas luego durante el resto de su vida.    Además de que el alimento balanceado es la mejor opción para alimentar normalmente un gato hay que tener en cuenta que en algunas oportunidades será necesario instaurar dietas especiales por alguna enfermedad. Si el gato come estos alimentos será muy fácil hacer el cambio por otro alimento balanceado específico para esa enfermedad.    Educación en los factores de seguridad    Es muy importante educar al gato para evitar accidentes domiciliarios y el vagabundeo.    -  Evitar accidentes domiciliarios:   El gato es un animal extremadamente curioso y ágil lo cual le permite llegar a casi todos los lugares de una casa. Esto puede volcarse en contra de su seguridad por la variedad de artefactos y electrodomésticos, como cocinas, estufas, heladeras, lavarropas, que pueden ser verdaderas trampas mortales para nuestro gato.  
  Se puede realizar un aprendizaje por condicionamiento negativo para que el gato no suba a estos artefactos, por ejemplo dispararle un chorrito de agua con una pistola de agua o un rociador en el momento que se suba, o poner una superficie que haga ruido al pisarla como papel de aluminio o una superficie pegajosa. Otra posibilidad es impedir físicamente que suba a la cocina (poner elementos como por ejemplo cacerolas) o se meta detrás de la heladera o en cualquier otro lugar inconveniente.    -  Evitar el vagabundeo:   A partir de la pubertad (6 o 7 meses de edad), el gato tiene la tendencia de salir a pasear para explorar el territorio y buscar pareja. Esta práctica, normal para la especie, es altamente peligrosa en un medio urbano, ya que el gato se expone en estas salidas a sufrir una gran variedad de enfermedades infecciosas, parasitarias, micóticas, accidentes traumáticos, intoxicaciones, etc. Por lo tanto el mejor consejo que se puede dar en este tema es evitar totalmente la salida del gato fuera de la casa, ningún animal debe salir solo a la calle.    Para evitar esta costumbre se deben castrar los gatos de ambos sexos y si es necesario poner barreras físicas adecuadas al lugar (paredes, cercos, protecciones en balcones, etc).    -  Salidas con el propietario:   Si usted quiere sacar a pasear a su gato lo puede hacer con un pretal o collar y una correa, pero le anticipo que es muy difícil entrenarlo para esta tarea. Además le recomiendo ponerle una medalla identificatoria o la aplicación de un chip de identificación por si se llegara a perder.    Es mucho más útil y sencillo acostumbrarlo a utilizar las jaulas de viaje. En estas jaulas el gato puede ser llevado a cualquier parte en forma cómoda y segura. En estos casos la recomendación es mantener la jaula abierta todo el tiempo en algún lugar tranquilo de la casa, poner dentro sus juguetes y su manta favorita o alguna prenda de su propietario; el gatito lo tomará como un elemento normal de su territorio y posiblemente hasta lo elija para dormir en algunas de sus siestas.    Conclusiones    Aunque se han visto gatos que realizan pruebas circenses, son casos excepcionales. La enseñanza de juegos o trabajos útiles para el hombre son muy difíciles de realizar y quedarán limitados a adiestradores profesionales.    La educación de un gato tiene por fin lograr una excelente convivencia con su propietario. Se debe comenzar tempranamente para que el gato incorpore estas enseñanzas en su etapa de socialización, donde el aprendizaje es rápido y quedará en su memoria para siempre.    Por el Dr. Rubén M. Gatti M.V. Vicepresidente de la Asociación Argentina de Medicina Felina. Asesor del Pet Food Institute en Argentina. Consejero del Consejo Profesional de Médicos Veterinarios de Buenos Aires. Artículo reproducido por cortesía de la   Asociación Argentina de Medicina Felina    ]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 04:47:59 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/la-educacin/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/la-educacin/</guid></item><item><title><![CDATA[El ronroneo]]></title><description><![CDATA[  Es algo más que una vocalización felina o una rareza fisiológica... se destaca por sobre todos los atributos del gato. Es personal, singular, distintivo... es, en definitiva, una verdadera e inigualable obra de arte en cuanto se refiere a elemento de comunicación y forma de expresión felina.  

  Pese a todo, el ronroneo sigue siendo un misterio y hasta la literatura no científica se ha ocupado de él. Un gato personificado en el libro The Silent Miaow, del autor Paul Gallico, dice: "Nadie hasta ahora ha descubierto cómo hacemos este sonido tan especial... y lo que es más, nadie nunca lo hará. Es un secreto que se ha mantenido desde el comienzo de la vida de los gatos y nunca será revelado."  

  Nadie está totalmente seguro de cómo el gato ronronea, y la razón es que cuando un investigador comienza a estudiar el mecanismo, el animalito deja de hacerlo. No obstante ello, presentaremos las tres teorías principales haciendo la salvedad de que ninguna de ellas es universalmente aceptada.  

  La primera teoría dice que el gato, además de tener sus cuerdas vocales que le permiten emitir gritos, maullidos, etc., posee otro grupo de estructuras denominadas pliegues vestibulares o falsas cuerdas vocales. Cuando el aire es inspirado y luego exhalado, la fricción entre ambos pliegues produce la vibración o ronroneo. Ésta teoría actualmente está perdiendo vigencia.  

  La segunda teoría se refiere a la contracción de algunos músculos laringeos que producen una modificación de las presiones con la consiguiente aparición de vibraciones.  

  La tercera y más convincente al momento, es la relacionada a las turbulencias producidas por el flujo sanguíneo. Se propone que el ronroneo es un fenómeno de origen hemodinámico antes que aerodinámico. La vibración palpable se origina en una vena grande, la vena cava posterior (*), en la cavidad torácica. Donde ella atraviesa el diafragma, la contracción de los músculos a su alrededor comprime el flujo sanguíneo provocando así una transición de flujo suave a turbulento que produce oscilaciones similares al movimiento de flameo de una bandera. Estas vibraciones luego son transmitidas y amplificadas por los bronquios llenos de aire y la tráquea hacia los senos de la cabeza.  

  El mayor soporte de esta teoría proviene del caso de un gato Manx que fuera atacado por un perro. Pese a tener ruptura de diafragma y tráquea y no poder emitir sonidos a causa de sus lesiones y procedimientos médicos aplicados para salvar su vida, el gato aún ronroneaba. No se observaba emisión de sonidos a través de su garganta, mas las vibraciones eran fácilmente detectables en su cavidad torácica.  

  En otros animalitos accidentados, también pudo establecerse que el ritmo del ronroneo no estaba sincronizado con los ritmos cardíaco o respiratorio, indicando así un mecanismo independiente.  

  La teoría de la turbulencia también sostiene que cuando el gato arquea su parte posterior esto eleva la velocidad de la sangre y por lo tanto el ronroneo es más intenso. Cuando Ud. acaricie a su gatito y él arquee su lomo, notará que el ronroneo incrementará su volumen e intensidad. Lo mismo ocurre con un gato furioso o a punto de enfrentarse a un peligro, que emite una vibración de elevado tono que es fácilmente percibida pero raramente oída.  

  Cualquiera sea su mecanismo físico, el ronroneo felino simboliza la capacidad de autoexpresión y su deseo de comunicarse, aunque sólo sea consigo mismo... Nosotros nos hablamos, ¿por qué no ellos? Muchos investigadores estiman que representa una descarga emocional, una verdadera medida de profundidad.  

  Un gato atravesando por un momento de gran emoción (satisfacción; alegría; furia; dolor) ronronea. A muchos nos ha pasado en el ejercicio profesional, escuchar un profundo ronroneo resonando en un animalito muy lastimado o muriendo... Tal vez esa vibración rítmica les produce la sensación de confort que se necesita en esa delicada situación.  

  Algunos investigadores han demostrado que al pasar la mano sobre un gato ronroneando, puede hacer bajar la presión y el pulso sanguíneo a la vez que incrementar las sensaciones de paz y bienestar. Cualquiera que conviva con un gato puede atestiguar de los efectos calmantes y aún hipnóticos que tiene un gato ronroneando en sus rodillas.  

  Randy Moravec, en su libro   Claude  , atribuye directamente al ronroneo la razón de la domesticación del gato por el humano y dice: "El gato no hace mucho, es de poco comer y gusta salir a cazar solo. Por otro lado, al ser muy suave, tener una hermosa piel y emitir un placentero ronroneo, ha sido aceptado por su valor estético ". En este libro se estatiza además que un gato durante toda su vida pasa 10.950,13 horas ronroneando... ¿Contó las horas de su gato...? Acepte el desafío para participar del libro Guinnes.  


  Tipos de ronroneo  

  ¿Tiene algún significado el ronroneo? Y si así fuera, ¿cuál ? Esas preguntas se las formulan quienes estudian las comunicaciones entre los animales y las criaturas con que se interrelacionan. Investigan su forma, contenido y contexto, buscando pistas de motivación e intento.  

  Algunos definen dos tipos de ronroneo: el Post apreciativo o Agradecido y el Anticipatorio. Ambos son útiles para manipular la vanidad humana. El primero estará dedicado a quien le hiciera o diera algo de su agrado. El segundo es un poderoso estimulante para obtener lo que desea. Otro ronroneo importante es el de Detención, muy efectivo para hacerle saber a Ud. que se ha cometido una transgresión para con él.  

  Entre los de su especie, el ronroneo tiene una gran variedad de funciones comunicativas. Una gata a punto de dar a luz acompaña su trabajo de parto con ronroneos continuos, poderosos y rítmicos. A medida que nace cada cría, débiles, ciegos, sin mucho sentido del oído u olfato, las vibraciones de la madre actúan como una baliza para ayudarlos a encontrar su lugar para mamar. Seguramente el ronroneo también es un desestresante que ayuda a la madre a calmarse permitiéndole concentrarse y eliminar de su mente todo aquello que la moleste o distraiga en esos momentos tan importantes.  

  Cuando los gatitos tienen dos días de edad, espontáneamente comienzan a ronronear mientras maman. Esas vibraciones los ayudan a orientarse y le sirven a la madre para saber que el flujo lácteo es el correcto y que está todo bien... Sería como la sonrisa de un bebé. A medida que los gatitos crecen son llamados a comer con un fuerte y poderoso ronroneo. Todos estos ronroneos "comunitarios" sirven para crear y mantener una estrecha relación familiar especialmente importante en las primeras semanas de vida en las cuales la necesidad de protección por parte de la madre es absoluta.  

  En los gatos adultos el ronroneo a veces es usado como una señal de sumisión de un gato frente a otro dominante. En estos casos se reduce la posibilidad de un ataque o pelea distrayendo al agresor o estimulando en su mente sentimientos de paz y conciliación. Una hembra ronronea casi continuamente durante el cortejo y el acto sexual.  

  Cada gato tiene una forma peculiar de ronronear y varía ampliamente de uno a otro, tanto en la intensidad como en la situación que lo induce. Algunos gatos son ronroneadores habituales, vivaces y entusiastas; otros, en cambio, sólo susurran quietos y con decoro; los hay que hacen ostentación de sus ronroneos ásperos aunque no menos hechiceros, o bien salpicados de gorjeos, susurros, silbidos y jadeos; finalmente están aquellos tan discretos que su ronroneo sólo puede ser detectado acariciando su garganta... sintiendo, más que escuchando, sus aterciopeladas vibraciones.  


  Una fuerza del bien  

  El misterio y sensualidad del ronroneo felino ha cautivado a no pocos poetas y escritores y ello se ve materializado por ejemplo en algunas metáforas musicales. Así lo vemos comparado al sonido de los timbales en el Réquiem de Berlioz; o en varias referencias al repertorio de Tom Jones: "suena igual a un bajo", "son como tambores bajos tocados muy suavemente".  

  La frecuencia del ronroneo, al igual que una cama de masajes corporales, se estima que es de 60 c/s y de allí que ambas tengan un efecto similar sobre la gente. Por ello es que muchos hablan de la "terapia del ronroneo", agregando alegremente que es más económica que los tranquilizantes y exenta de efectos colaterales. El ronroneo es fuera de toda duda una fuerza del bien en el mundo.  

  Un autor y experto en animales, Roger A. Caras, poetizó sobre los efectos beneficiosos que tendría sobre el humano si éste adquiriera la habilidad para ronronear: "La gente que ronronea se sentiría feliz con los que lo rodean y consigo misma. Imagine la situación en un ascensor cuando a Ud. lo empujan y por ello golpea a los otros ocupantes y éstos ronronean en lugar de dedicarle irreproducibles epítetos... Asimismo, Ud. también, en lugar de decir mecánica y fríamente 'Disculpen', contestaría con un ronroneo..."  

  Finalmente diremos que los grandes felinos como el león o la pantera pueden ronronear aunque con limitaciones y sin la amplitud de los pequeños felinos. Como una suerte de compensación, ellos pueden rugir... cosa que no hacen nuestros gatitos o felinos intermedios como el puma...  


      Notas      
    (*) La vena cava posterior se origina a partir de la unión de las venas ilíacas provenientes de los miembros posteriores a la altura de la 4 ta. - 5 ta. vértebras lumbares. En su recorrido recibe el aporte sanguíneo de los vasos abdominales y genitales. Después de atravesar el diafragma desemboca en la aurícula derecha.    
  Por los doctores Angel Augusto Lois - M.P. 1126 y Sandra Miriam Vecchione - M.N. 6810 - M.P. 5924. Veterinaria Mimbá. Avellaneda 295 - Tel. y fax (05411) 4791 7167. Buenos Aires, Argentina. Artículo reproducido por cortesía de la   Asociación Argentina de Medicina Felina  .  ]]></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2008 03:07:27 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/el-ronroneo/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/concele-mejor/el-ronroneo/</guid></item><item><title><![CDATA[Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar]]></title><description><![CDATA[  Autor: Luis Sepúlveda. Editorial: Tusquets.  

  Una historia para niños de 8 a 88 años. Una fantástica metáfora sobre la amistad, la tolerancia y el respeto. Cuenta las aventuras de Zorbas, un gato "grande, negro y gordo", cuyo inquebrantable sentido del honor le conduce un día a comprometerse a criar un polluelo de gaviota. Su madre, una hermosa gaviota, atrapada por una ola de petróleo vertido en el mar por un buque varado, le deja en prenda a Zorbas, justo antes de morir, el huevo que acaba de poner.  

  Zorbas, que es gato de palabra, cumplirá sus tres promesas: no se comerá el huevo, criará al polluelo, y le enseñará a volar. Los amigos de Zorbas, Secretario, Sabelotodo, Barlovento y Colonello, le ayudarán en una tarea que, como se verá, no es tan fácil como parece, y menos para una banda de gatos más acostumbrados a hacer frente a la dura vida en un puerto como el de Hamburgo que a hacer de padres de una cría de gaviota...  

  Recomendado por Juan  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 20:37:02 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/historia-de-una-gaviota-y-del-gato-que-le-ense-a-volar/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/historia-de-una-gaviota-y-del-gato-que-le-ense-a-volar/</guid></item><item><title><![CDATA[El cachorro de gato]]></title><description><![CDATA[  Autor: Arden Moore. Editorial: Drac.  
  Presenta soluciones a cientos de problemas que se plantean los propietarios de gatos durante los primeros 18 meses de la vida del cachorro: comunicación, alimentación, hábitos higiénicos, educación... Lo mejor, el capítulo sobre la bandeja higiénica y el de cómo jugar sin terminar arañado... Muy bien escrito y divertido.  
  Recomendado por Sara Calvo  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 20:25:12 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/el-cachorro-de-gato/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/el-cachorro-de-gato/</guid></item><item><title><![CDATA[Gatos muy distinguidos]]></title><description><![CDATA[  Autora: Doris Lessing. Editorial: Laia.  
  La escritora relata historias de gatos que han pasado por su vida.  
  Recomendado por Palo  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 20:23:55 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/gatos-muy-distinguidos/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/gatos-muy-distinguidos/</guid></item><item><title><![CDATA[Fanáticos de los gatos]]></title><description><![CDATA[  Autor: Roland Fiddy. Editorial: Norma. Colombia, 1994.  
  Es un libro divertido con caricaturas de gatos y muchos chistes sobre ellos. Maneja muy bien el humor.  
  Recomendado por Claudia  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 20:22:39 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/fanticos-de-los-gatos/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/fanticos-de-los-gatos/</guid></item><item><title><![CDATA[Nero Corleone]]></title><description><![CDATA[  Autor: Elke Heidereich. Editorial: Lumen, 1998.  
  El libro trae unas lindas ilustraciones de Quint Buchholz. La historia de Nero es la de un gatito campesino y de todas las aventuras que tiene que pasar en su vida. Es un relato muy divertido, propio para niños y adolescentes, pero que mantiene su encanto para las personas mayores. Muy divertido y lleno de buenos sentimientos.  
  Recomendado por Claudia  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 20:21:09 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/nero-corleone/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/nero-corleone/</guid></item><item><title><![CDATA[La gata del piloto]]></title><description><![CDATA[  Autor: Robert Westall, premio Smarties. Editorial: Norma. Colombia, 1995.  
  Es un relato conmovedor de uan gatica cuyo dueño se alista en las filas inglesas para ir a pelear en la Segunda Guerra Mundial. Ella se siente sola y va a buscar a su amo, por los diferentes cuarteles donde lo han asignado. Llega icluso a Francia. Muy tierno y habla de la fidelidad de las mascotas por sus dueños.  
  Recomendado por Claudia  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 20:19:37 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/la-gata-del-piloto/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/la-gata-del-piloto/</guid></item><item><title><![CDATA[Cuentos de gatos]]></title><description><![CDATA[  Autor: Malachi Mc'Cornick. Editorial: Diana. México, 1997.  
  El autor hace una compilación de cuentos de diferentes partes del mundo. Hay cuentos de gatos italianos, irlandeses, egipcios, judíos, sirios, japoneses, en fin, de muchas partes. En algunos estos adorables seres salen muy bien librados, en otros no tanto. Una serie de relatos amenos, que nos ayudan a entender cómo se ve a los gatos en diferentes culturas.  
  Recomendado por Claudia  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 20:17:06 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/cuentos-de-gatos/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/cuentos-de-gatos/</guid></item><item><title><![CDATA[Siete veces gato]]></title><description><![CDATA[  Autor: Domenica Luciani. Editorial: Salamandra.  
  Precioso libro que explica siete épocas de la historia de la humanidad (desde los egipcios a la actualidad) contada por un gato negro llamado Bigote de Luna. Es la manera más divertida de aprender historia.  
  Recomendado por África y Syldavia  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 20:15:01 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/siete-veces-gato/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/siete-veces-gato/</guid></item><item><title><![CDATA[El Gran Libro del Gato]]></title><description><![CDATA[  Autor: David Taylor. Editorial: El País-Aguilar.  
  Una guía completa sobre los cuidados básicos de los gatos, razas, costumbres, características físicas, gestación, etc. Un libro de consulta muy adecuado para los amantes de los gatos.  
  Recomendado por Claudia  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 20:13:31 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/el-gran-libro-del-gato/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/el-gran-libro-del-gato/</guid></item><item><title><![CDATA[Los gatos de Don Germán]]></title><description><![CDATA[  Autor: Germán Arciniegas. Editorial: Alfaguara.  
  Germán Arciniegas fue uno de lo más grandes humanistas de Colombia, autor de grandes obras de historia y pensamiento. Un hombre erudito, que sentía un profundo amor por los animales, especialmente por los gatos. Esta obra cuenta sus más divertidas anécdotas de sus amigos felinos, así como comentarios llenos de ternura y con sentimientos puros y profundos acerca de estos miembros de su familia.  
  Es una obra adecuada para cualquier tipo de lector, pues son relatos cortos que nos hacen conocer una faceta íntima de un ser humano amante de los gatos. Se puede leer en una tarde y nos reiremos de las ocurrencias de los mininos, así como lloraremos cuando sabemos que ellos parten.  
  Recomendado por Claudia  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 20:11:49 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/los-gatos-de-don-germn/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/los-gatos-de-don-germn/</guid></item><item><title><![CDATA[Enfermedades de los gatos (cómo reconocerlas y tratarlas)]]></title><description><![CDATA[  Autor: Rolf Spangenberg. Editorial: Editorial Susaeta.  
  Enumera y aconseja acerca de las múltiples enfermedades, dolencias y lesiones que puedan tener los gatos domésticos. Es aconsejable sobre todo para las personas que conviven por primera vez con un gato y desconocen su naturaleza.  
  Recomendado por Marina  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 20:09:15 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/enfermedades-de-los-gatos-cmo-reconocerlas-y-tratarlas/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/enfermedades-de-los-gatos-cmo-reconocerlas-y-tratarlas/</guid></item><item><title><![CDATA[Los gatos del Perich]]></title><description><![CDATA[  Autor: Jaume Perich. Editorial: Thassàlia, S.A.  

  Libro de cómics sobre el comportamiento de los gatos, los cuales veremos reflejados en las ilustraciones. Muy recomendable.  
  Recomendado por África  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 20:08:05 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/los-gatos-del-perich/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/los-gatos-del-perich/</guid></item><item><title><![CDATA[¿Qué le pasa a mi gato? Dos veterinarios te dan la respuesta]]></title><description><![CDATA[  Autores: Carlos Rodríguez y Santiago G. Caraballo. Editorial: Ateles.  
  En este libro dos veterinarios conocidos por todos, Santiago García Caraballo y Carlos Rodríguez, responden a las diversas dudas que les plantea una clienta imaginaria de nombre Noelia sobre sus gatos. Tanto Carlos como Santiago tienen que dar respuesta en su vida diaria a las muchas preguntas que les hacen los dueños sobre sus mascotas en sus respectivas clínicas veterinarias.  
  En su nueva obra abordan algunas fases conflictivas en la vida de cualquier gato: cuidados, alimentación, adopción, crianza, educación, celo, preñez, aparición de conductas no deseadas, a través de las preguntas que Noelia va planteándoles por medio del correo electrónico.  
  De este modo, en un divertido intercambio de mensajes entre los tres, algunos llenos de humor, vamos descubriendo las peculiaridades del mundo felino y los interrogantes que pueden surgir a cualquier dueño de gato.  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 20:04:57 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/qu-le-pasa-a-mi-gato-dos-veterinarios-te-dan-la-respuesta/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/qu-le-pasa-a-mi-gato-dos-veterinarios-te-dan-la-respuesta/</guid></item><item><title><![CDATA[El gato que encontró a Dios]]></title><description><![CDATA[  Autores: Robert Fisher y Beth Kelly. Editorial: Ediciones Obelisco.  
  Superdivertida historia sobre un gato que tiene una dueña medio loca y que le da por cambiar de vida radicalmente, hacerse vegetariana (ella y su gato) y emprender un viaje interior para encontrarse a sí misma y a Dios. Por supuesto el gato se opone y emprende un viaje con su amiga para encontrar a Dios lo más rápido posible y que todo vuelva a ser como antes. Del autor de   El caballero de la armadura oxidada  .  
  Recomendado por Carmencita  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 20:03:31 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/el-gato-que-encontr-a-dios/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/el-gato-que-encontr-a-dios/</guid></item><item><title><![CDATA[La gata del soltero]]></title><description><![CDATA[  Autor: L. F. Hoffman. Editorial: Ediciones B.  
  Trata sobre un soltero algo mujeriego que se encuentra una gatita y ésta le enseña a ver el mundo de otra manera aprendiendo a valorar cosas las que antes no daba importancia.  
  Recomendado por Carmencita  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 20:01:08 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/la-gata-del-soltero/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/la-gata-del-soltero/</guid></item><item><title><![CDATA[Un gato feliz: cómo conseguir que se sienta a gusto]]></title><description><![CDATA[  Autor: Sigrun Rittrich-Dorenkamp. Editorial: Colección Whiskas; Everest.  
  Muy interesante y divertido.  
  Recomendado por Carmencita  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 19:59:39 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/un-gato-feliz-cmo-conseguir-que-se-sienta-a-gusto/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/un-gato-feliz-cmo-conseguir-que-se-sienta-a-gusto/</guid></item><item><title><![CDATA[Mi gato y yo]]></title><description><![CDATA[  Autor: Astrid Schubert. Editorial: Hispano Europea.  
  Libro muy ameno en el que hay diverso juegos para gatos. Tiene unas fotos preciosas.  
  Recomendado por Carmencita  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 19:57:56 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/mi-gato-y-yo/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/mi-gato-y-yo/</guid></item><item><title><![CDATA[Cuidados naturales para gatos]]></title><description><![CDATA[  Autor: Bruce Foogle. Editorial: Planeta.  
  Recomendado para tod@s l@s interesad@s en terapias naturales. Lo escribe un veterinario inglés muy famoso y que ha escrito multitud de libros sobre animales  
  Recomendado por Carmencita  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 19:55:00 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/cuidados-naturales-para-gatos/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/cuidados-naturales-para-gatos/</guid></item><item><title><![CDATA[La canción de Cazarrabo]]></title><description><![CDATA[  Autor: Tad Williams. Editorial: Círculo de Lectores, Timún Mas  
  Novela sobre las aventuras de un gato. Tiene cierta similitud con la saga de   El Señor de los Anillos  , pero con gatos, y además con nombres muy simpáticos.  
  Recomendado por África  
    

  Este libro es bastante impresionante, es de fantasía, con dioses gatos, y muy elaborado. No es dificil de leer. Trata de la historia de un gatito con una estrella blanca en la frente que se llama Cazarrabo, y de las aventuras que le ocurren en una búsqueda. Como no sabría expresar la obra en toda su plenitud os pongo unos párrafos donde se explica bien de que va:  

  "Se trata de un libro que transpira fantasía al estilo de   Los gnomos   (Will Huygen, Montena-Grijalbo Mondadori, 1983). De la misma forma que por entonces casi aceptábamos como algo natural la existencia de gnomos escondiditos tras los setos de cualquier jardín, Tad Williams nos cambia sutilmente la visión que tenemos de nuestros bigotudos compañeros. Nos hace creer que los gatitos no se limitan a intercambiarse maullidos, ronroneos y demás ruiditos, sino que realmente cantan y hablan. Si no les entendemos es nuestro problema, a no ser que echemos mano del glosario de términos gatunos que el autor documenta en el apéndice del libro,   El Canto  .  
  Tras un prólogo donde nos narra la creación del mundo al más puro estilo de J.R.R. Tolkien en   El Silmarillion  , pero bajo el prisma de los gatos, llegamos a conocer al protagonista de la historia. Fritti Cazarrabo es un adorable gatito color crema, un pelín más oscuro quizás, con una estrellita blanca en la cara. Un día descubre que su amada Pata Suave ha desaparecido en extrañas circunstancias. Otros gatitos han desaparecido y nadie, ni los más sabios de la Comunidad, le ven solución al misterio. Así que Fritti emprende la que será la aventura de su vida: caminar hasta el Primer Hogar, donde vive la Reina de los gatos junto a toda su corte.  
  El viaje comienza en la pura cotidianidad, la población de gatitos de lo que es una simple y vulgar ciudad de humanos. De ahí, a medida que se aleja del mundo que conoce nos sumerje en un mundo cada vez más fantástico, mostrándonos las peculiares relaciones entre los gatos y seres como los “chillones” (ratoncitos) o los “grandullones” (extrañas criaturas sin pelo ni cola condenadas a caminar sólo con dos patas).  
  Empezamos así a compartir su forma de ver el mundo, a rememorar junta a él las leyendas con que los gatos se explican cosas como por qué no tenemos cola los “grandullones” o por qué la Comunidad evita el agua. Caminamos junto a leyendas vivas como los Caminantes Primigenios (reflejo gatuno de los Montaraces, otra vez de Tolkien) con quien comparte Fritti buena parte del camino, y experimentamos el más profundo de los pavores ante el casi apocalíptico desenlace con el que Tad Williams muy bien podría estar homenajeando al mismísimo H.P. Lovecraft.  
  Una obra, en definitiva, que roza la maravilla. Imprescindible sin duda para los que amamos a los gatos y recomendable para todo aficionado a lo fantástico, a la que no puedo encontrar más fallo que la portada, pues aquel gatote que desde la portada me sedujo no es nuestro ya querido Fritti."  
  Os recomiendo este libro, porque con el veréis a vuestros gatos de otra forma.  
  Recomendado por Walkyria_Sword  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 19:53:45 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/la-cancin-de-cazarrabo/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/la-cancin-de-cazarrabo/</guid></item><item><title><![CDATA[Gatos felices, dueños felices]]></title><description><![CDATA[  Autor: Santiago García Caraballo. Editorial: Ateles.  
  "Hoy en día las visitas al veterinario para solucionar los problemas de comportamiento que nos plantean nuestros gatos son cada vez más frecuentes. En este libro, el veterinario Santiago García Caraballo repasa las peculiaridades de comportamiento de los gatos domésticos para explicar los trastornos de conducta más frecuentes: marcar el territorio con la orina, maullar por las noches, dejar las marcas de sus garras en la tapicería, no querer comer o mostrarse agresivos con las personas o con otros gatos".  

  Opinión del lector: "Es un libro delicioso para los que amamos a estos desconocidos bichitos, cómo entenderlos y quererlos, conociendolos un poco más, como ven el mundo para ellos y como lo vemos nosotros a través de ellos".  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 19:52:23 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/gatos-felices-dueos-felices/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/gatos-felices-dueos-felices/</guid></item><item><title><![CDATA[El gato, manejo y cuidados]]></title><description><![CDATA[  Autora: Dra. María Cinta Mañé Seró. Editorial: Consulta de Difusión Veterinaria.  
  Es una guía tanto dirigida a los nuevos dueños de gatitos, como a quienes ya tienen gatos. Ofrece información de forma amena y completa.  
  Recomendado por Tesabric  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 19:50:49 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/el-gato-manejo-y-cuidados/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/el-gato-manejo-y-cuidados/</guid></item><item><title><![CDATA[Los animales también lloran (Historias sobre el abandono)]]></title><description><![CDATA[  Autores: Raúl Mérida - Pablo Sentana. Editorial: Ateles.  
  Está escrito por el presidente de la Protectora de Animales de Alicante y el director de los servicios veterinarios de su albergue. Describe las distintas formas en las que un animal abandonado puede reaccionar, ejemplificándolas con casos reales. Habla sobre los gatos pero también sobre otros animales. La foto del perro de la portada casi que lo dice todo.  
  Recomendado por Kara  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 19:49:00 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/los-animales-tambin-lloran-historias-sobre-el-abandono/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/los-animales-tambin-lloran-historias-sobre-el-abandono/</guid></item><item><title><![CDATA[¿Qué piensa mi gato?]]></title><description><![CDATA[  Autor: Gwen Bailey. Editorial: Acanto.  
  Estupendo libro lleno de fotografías que ilustran todos los aspectos de la personalidad gatuna.  
  Recomendado por Pikachu  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 19:47:12 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/qu-piensa-mi-gato/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/qu-piensa-mi-gato/</guid></item><item><title><![CDATA[Guía del gato]]></title><description><![CDATA[  Autor: David Taylor. Editorial: Ediciones Omega S.A.  
  Es muy completo. Trata todos los aspectos desde la anatomía del gato hasta consejos de primeros auxilios, pasando por las razas, cuidado y aseo, alimentación, comportamiento, etc.  
  Recomendado por Pikachu  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 19:45:53 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/gua-del-gato/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/gua-del-gato/</guid></item><item><title><![CDATA[Les millors històries sobre gats]]></title><description><![CDATA[  Autora: Maria Mercè Roca. Editorial: La Magrana (en catalán).  
  Libro delicado y único, que compila grandes textos de la literatura en los que la figura del gato es el indiscutible protagonista. Unos relatos que seducen por su misterio y sensualidad.  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 19:44:26 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/les-millors-histries-sobre-gats/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/les-millors-histries-sobre-gats/</guid></item><item><title><![CDATA[La historia de la humanidad contada por un gato]]></title><description><![CDATA[  Autor: Gérard Vincent. Editorial: Alfaguara.  
  Conoce la vida como la palma de su propia mano -de su propia pata-. Es un gato. Y ¿qué puede escribir un gato con toda su garra, con toda su capacidad de aproximación, sino la Historia de los hombres? Combinando astutamente -como suelen los felinos- la astucia con la erudición, recorriendo el tiempo y el espacio -sin tropezar nunca ni romper nada-, el gato Akenatón nos cuenta la vida del hombre y de la mujer, sus sexos, sus amores, sus rarezas, sus virtudes...  
  Recomendado por Ana  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 19:42:05 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/la-historia-de-la-humanidad-contada-por-un-gato/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/la-historia-de-la-humanidad-contada-por-un-gato/</guid></item><item><title><![CDATA[El lenguaje de los gatos]]></title><description><![CDATA[  Autor: Santiago G. Carballo. Editorial: Ateles. Madrid, 2003.   
  Cómo se comunican los gatos entre ellos y con los humanos. Incluye un CD con algunos de los sonidos gatunos más habituales.  
  Recomendado por Marta  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 19:40:13 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/el-lenguaje-de-los-gatos/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/el-lenguaje-de-los-gatos/</guid></item><item><title><![CDATA[La naturaleza de los gatos]]></title><description><![CDATA[  Autor: Stephen Budiansky. Editorial: Paidós. Barcelona, 2003.  
  Un libro sobre cómo son los gatos y por qué son como son. Historia de su domesticación, efectos de la selección humana sobre la especie, comportamiento, inteligencia, personalidad...  
  Recomendado por Marta  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 19:39:04 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/la-naturaleza-de-los-gatos/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/la-naturaleza-de-los-gatos/</guid></item><item><title><![CDATA[Convivir con su gato]]></title><description><![CDATA[  Autor: Michele Fermé-Fradin. Editorial: De Vecchi.  
  Trata sobre cómo acogerlo, cuidarlo, educarlo, alimentarlo, comprenderlo... Te indica algunas razas y te dice su historia.  
  Recomendado por Iván  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 19:37:31 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/convivir-con-su-gato/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/convivir-con-su-gato/</guid></item><item><title><![CDATA[La gata]]></title><description><![CDATA[  Autora: Colette. Editorial: Ediciones Nuevo Siglo.  
  Es la historia de una pareja y la gata.  
  Recomendado por Paula  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 19:34:58 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/la-gata/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/la-gata/</guid></item><item><title><![CDATA[¿Por qué pintan los gatos? Una teoría sobre la estética felina]]></title><description><![CDATA[  Autor: Heather Busch y Burton Silver. Editorial: Taschen.  
  "Los biólogos siempre sostuvieron que las pinturas realizadas por ciertos gatos domésticos obedecían a un comportamiento instintivo de demarcación territorial. Aquí se sustenta convincentemente otra teoría: los resultados de las últimas investigaciones demuestran que esas obras de arte felinas tienen una profunda motivación estética".  
  Recomendado por Espuma  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 19:33:22 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/por-qu-pintan-los-gatos-una-teora-sobre-la-esttica-felina/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/por-qu-pintan-los-gatos-una-teora-sobre-la-esttica-felina/</guid></item><item><title><![CDATA[El gato: preguntas y respuestas]]></title><description><![CDATA[  Autor: Bower, John; Bower, Caroline. Editorial: Libsa, S.A.  
  Es un libro que cubre todos los posibles aspectos acerca de los gatos que puedan interesar a su dueño: salud, comportamiento, razas, etc. Es un libro muy completo, con muchísimas fotografías impresionantes, y lo mejor es que se nota el amor de los autores hacia los gatos, ya que siempre recomiendan la mejor opción para ellos.  
  Recomendado por Noriko  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 19:31:28 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/el-gato-preguntas-y-respuestas/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/el-gato-preguntas-y-respuestas/</guid></item><item><title><![CDATA[Cat World. A Feline Encyclopedia]]></title><description><![CDATA[  Autor: Desmond Morris. Editorial: Penguin Reference (en inglés).  
  Libro muy completo sobre las 88 razas de gatos domesticos, las 36 especies de gatos salvajes, gatos famosos, mitos, leyendas, anatomia, y todo lo que haya que saber sobre los felinos.  
  Recomendado por Fátima  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 18:33:10 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/cat-world-a-feline-encyclopedia/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/cat-world-a-feline-encyclopedia/</guid></item><item><title><![CDATA[Guía completa de gatos]]></title><description><![CDATA[  Autor: Claire Bessant, Bradley Viner, Paddy Cutts, Julia May. Editorial: Libsa.  
  Libro muy completo que trata temas tan importantes como salud, higiene, razas, comportamientos, peculiaridades, crianzas, etc.  
   Recomendado por Anabel  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 18:31:28 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/gua-completa-de-gatos/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/gua-completa-de-gatos/</guid></item><item><title><![CDATA[El gato persa]]></title><description><![CDATA[  Autor: M. Rodríguez Lo Savio. Editorial: De Vecchi.  
  Libro en el que se da una información muy completa sobre los orígenes, alimentación cuidados, carácter, educación prevención y cura de enfermedades, distintas capas del gato persa y consejos para su cría.Muy buenas ilustraciones. Contiene además una tabla genética donde se indica cúal será el color de los futuros los cahorros en función del color de los padres.  
  Recomendado por Marta Rodríguez  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 18:29:16 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/el-gato-persa/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/el-gato-persa/</guid></item><item><title><![CDATA[El misterio de los hijos de Lúa]]></title><description><![CDATA[  Autor: Fina Casalderrey. Editorial: El barco de Vapor.  
  Un cuento intrigante y divertido para niños mayores de nueve años: A la gata Lúa le desaparecen sus cachorros al día siguiente de tenerlos. Dos niños se encargarán de resolver el misterio. Muy bien escrito.  
   Recomendado por Marta Rodríguez  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 18:27:25 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/el-misterio-de-los-hijos-de-la/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/el-misterio-de-los-hijos-de-la/</guid></item><item><title><![CDATA[Querido Tim]]></title><description><![CDATA[  Autor: Carmen Kurtz. Editorial: Gran Angular.  

  Novela en la que el gato Tim cuenta las peripecias que ha sufrido con siete dueños hasta aterrizar en el jardín de su actual dueño, un dibujante de cómics. Libro ameno, humorístico y sobre todo tierno.  
   Recomendado por Marta Rodríguez  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 17:57:56 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/querido-tim/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/querido-tim/</guid></item><item><title><![CDATA[Los gatos de Louis Wain]]></title><description><![CDATA[  Autor: patricia Allderidge. Editorial: Biblioteca de la Imagen.  
  Recopilación de los dibujos de L. Wain, amante de los gatos y extraordinario dibujante.  
  Recomendado por Marta Rodríguez  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 17:54:47 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/los-gatos-de-louis-wain/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/los-gatos-de-louis-wain/</guid></item><item><title><![CDATA[Yo el gato]]></title><description><![CDATA[  Autor: M. Antonietta Schiavina. Editorial: Acanthus.   
  Libro muy didáctico y ameno donde el propio gato nos va explicando sus necesidades, sus hábitos, sus juegos, sus amores, sus comportamientos aparentemente extraños. Incluye un Horóscopo felino.  
  Recomendado por Marta Rodríguez  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 17:20:19 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/yo-el-gato/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/yo-el-gato/</guid></item><item><title><![CDATA[La educación del gato]]></title><description><![CDATA[  Autor: Joël Dehasse. Coolette de Buyser. Editorial: Omega.  
 
  Excelente libro para entender la conducta de los gatos, aprender a comunicarse con ellos y resolver posibles trastornos de conducta. Muy práctico.  
  Recomendado por Marta Rodríguez  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 17:18:14 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/la-educacin-del-gato/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/la-educacin-del-gato/</guid></item><item><title><![CDATA[Las mejores historias sobre gatos]]></title><description><![CDATA[  Autor: G. Cabrera Infante, Colette, M. Twain y otros. Editorial: Ediciones Siruela, S.A. (1998).  
  Cuentos dedicados a los gatos, a cuyo embrujo han sucumbido, al menos, 17 grandes escritores, clásicos y contempóraneos.  
  Recomendado por Isabel Gil  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 17:13:42 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/las-mejores-historias-sobre-gatos/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/las-mejores-historias-sobre-gatos/</guid></item><item><title><![CDATA[Los gatos hablan sobre sus dueños]]></title><description><![CDATA[  Autor: Bruce Fogle. Editorial: Ateles Editores, S.L.
  
  Como su título indica, trata sobre las diversas preguntas que los gatos harían a sus dueños si pudieran hablar. Interesantísimo. 142 páginas.  
  Recomendado por Mercedes Sánchez  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 17:08:05 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/los-gatos-hablan-sobre-sus-dueos/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/los-gatos-hablan-sobre-sus-dueos/</guid></item><item><title><![CDATA[El gato]]></title><description><![CDATA[  Autor: Michael Wright, Sally Walters. Editorial: Ed. Blume. Barcelona, 1982.  

  256 págs. profusamente ilustradas para este casi tratado enciclopédico sobre el gato y su mundo; evolución, conocimiento, crianza, cuidados, razas, enfermedades. Muy completo.  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 17:02:36 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/el-gato/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/el-gato/</guid></item><item><title><![CDATA[Observe a su gato]]></title><description><![CDATA[  Autor: Desmond Morris. Editorial: Ed. Plaza i Janés, Tribuna. Barcelona, 1989.
  
  Singular y profundo estudio del comportamiento del gato que responde a innumerables preguntas que desde siempre nos hemos hecho sobre sus actitudes y sobre ellos mismos.  ]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 16:59:12 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/observe-a-su-gato/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/libros-recomendados/observe-a-su-gato/</guid></item><item><title><![CDATA[&quot;El gato loco&quot;, de Jaime Sabines]]></title><description><![CDATA[  Este es un poema de un excelente escritor mexicano, Jaime Sabines.  
    Lo he calumniado. Le he llamado el gato loco; he dicho que necesitaba un psiquiatra. Me he burlado de él torpemente.  
  En cuanto empieza a oscurecer, mientras la gata se acomoda en los sillones de la sala, el gato bizco comienza su ronda nocturna: da doce o quince vueltas alrededor, dentro de mi cuarto, pegado a las paredes, debajo de la cama, detrás del buró, con un itinerario fijo e insistente, luego sale al patio y se pasa toda la noche, dando vueltas y vueltas, maullando, buscando algo, alguien, tenazmente. El paso es veloz, su actitud alerta, inquisitiva. A las siete de la mañana, más o menos, se viene a dormir. Y así todos los días.  
  Me preguntaba si se sentía prisionero, angustiado o qué. Hoy me he dado cuenta que es sólo un oficio: él patrulla la casa contra fantasmas, malas vibraciones y extraterrestres. De aquí en adelante le llamaré el patrullero de la noche, el vigilante del amanecer.  
  Contribución de Esther de Peschard  ]]></description><pubDate>Sun, 03 Aug 2008 00:02:16 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/el-gato-loco-de-jaime-sabines/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/el-gato-loco-de-jaime-sabines/</guid></item><item><title><![CDATA[Bastet, diosa gata de la felicidad ]]></title><description><![CDATA[  Según tenemos constancia, el culto al gato aparece en el Antiguo Egipto alrededor del 2900 A. C. como una deidad local en el delta del Nilo. Así, la diosa-gata Bastet defendió al dios-Sol Ra contra los ataques de la serpiente Apofis, una de las deidades del mal. Hija y esposa del propio Ra, Bastet era una diosa de la felicidad, el placer, la alegría, la feminidad, la música y la danza.  
  La consideración de este animal fue siempre tan alta, que en un capítulo del Libro de los Muertos se pone en boca de Ra las siguientes palabras: «Yo soy el Gran Gato que inauguró el árbol Yeshed en Heliópolis (1), en aquella noche en que fueron anonadados los enemigos del Dueño de Universo...»  
  Durante la dinastía XXII (formada por un conjunto de reyes de orígen libio), se adopta a Bastet como divinidad propia, por lo que es conocida como dinastía bubastita, al convertir en capital a Bubastis (nombre cuyo significado es Mansión de la diosa Bastet).  
  Para el desarrollo del culto a Bastet, los sacerdotes de esta época solían escoger un gato con unas características muy especiales, el cual era adorado y venerado como si de la encarnación de la diosa se tratara. Asimismo (y a nivel popular), solían celebrarse unas procesiones al anochecer. En ellas, una imagen de la diosa era portada en barcas ricamente adornadas con guirnaldas de flores y alumbradas por antorchas, al tiempo que se cantaban todo tipo de alabanzas en su honor. Cuando se llegaba a tierra firme, se celebraban unas fiestas orgiásticas que duraban hasta el amanecer.  
  Los antiguos egipcios nunca dieron al gato un nombre específico: prefirieron llamarlo por su onomatopeya: Miu para el masculino, y Mit para el femenino. Respecto al trato corriente que daban a estos animales era tan especial, que cuando uno de ellos caía enfermo, recibia tantos cuidados y atenciones como los que se daban a los niños, y si a pesar de ello moría, toda la familia se vestía de luto, hasta el punto que en algunos casos se afeitaban incluso las cejas en señal de duelo. A continuación, el dueño del felino envolvía el cadáver en un paño de lino, llevándolo sin demora a la casa de la purificación para que fuese momificado, proceso que llegaba a durar hasta 40 días, y con el que eran tan meticulosos cual si se tratara de un ser humano. Tras esto, las familias ricas colocaban sobre la cabeza de la momia una máscara de bronce (representando al animal fallecido), y lo introducían en un sarcófago que podía estar confeccionado con materiales que iban desde la palma o el papiro hasta la piedra caliza. Por último, lo conducían al cementerio, seguido por un largo cortejo de parientes y amigos de la familia, quienes mostrando su desconsuelo, lloraban desesperadamente al tiempo que desgarraban sus vestiduras.  
  En ciertos casos se contrataban incluso plañideras profesionales que, como muestra de dolor, echaban tierra sobre sus cabellos y arremangaban sus túnicas, dejando los pechos al aire.  
  El cementerio de gatos más grande de todo Egipto estaba en Bubastis, lugar al que acudían gentes de todo el país para dar sepultura a sus queridos felinos. Este intenso tráfico de personas hizo que la picaresca decidiera sacar partido de semejante oportunidad, por lo que algunos comerciantes (carentes de todo escrúpulo) criaban gatos en granjas especiales, gatos que llegado el momento eran piadosamente sacrificados retorciéndoles el cuello. Tras ser momificados, eran vendidos a los peregrinos para que los llevasen como ofrenda al santuario de la diosa Bastet. Estudios radiológicos actuales han demostrado que en el análisis realizado a cierto número de momias de gatos, podía comprobarse que el 90 por ciento habían muerto entre los cuatro y los diez meses de edad. Considerando que la duración normal de la vida de estos animales puede estar en torno a los 12 o 14 años, está claro que en una proporción muy elevada debieron morir por causas poco naturales...  
  Paradójicamente, las leyes prohibían expresamente tanto el perseguir como el matar a los gatos, a tal punto que si alguien era responsable de la muerte de uno de ellos, podía llegar a ser condenado incluso a la pena capital. Como último dato curioso, diremos que en 1859 fue descubierto en Beni Hasan (desgraciadamente por un grupo de desaprensivos) un cementerio con 300.000 gatos momificados, quienes tras llevarse las momias a Alejandría, las machacaron a conciencia, vendiendo el polvo resultante como abono a Inglaterra. De esta forma, 20 toneladas de momias de gatos, perfectamente conservadas durante siglos, fueron vendidas a campesinos ingleses al precio de 4 libras la tonelada...  
  -----  
  Nota 1   - El texto, que pertenece al capítulo XVII del   Libro de los Muertos  , en cuya viñeta figura el gato divino cortando la cabeza a la serpiente Apofis, se refiere al árbol 'Yeshed', antes traducido como 'persea', hoy como balanytes aegyptiaca. 'Inaugurar' se refiere a la costumbre de escribir el nombre del rey reinante en los frutos de este árbol, como un árbol de la vida genealógico de la realeza. La creencias egipcias, que consideraban que Ra, el Sol, habiendo inaugurado la realeza, había sido el primero en escribir su nombre en el árbol de Heliópolis, asociaban la figura del gato a este árbol por ser la del "gato divino" una de las formas más frecuentes de este dios.  
  Contribución de María_quillo  ]]></description><pubDate>Sat, 02 Aug 2008 23:47:36 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/bastet-diosa-gata-de-la-felicidad-/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/bastet-diosa-gata-de-la-felicidad-/</guid></item><item><title><![CDATA[Citas sobre gatos]]></title><description><![CDATA[  Selección de frases de algunos personajes famosos de la historia.  
  -Un chino inventó al gato.   R. Gómez de la Serna    
  -El gato rubrica todos sus pensamientos con la cola.   R. Gómez de la Serna    
  -Me importan muy poco las ideas religiosas de alguien cuyos perro y gato no son lo mejor para él.   Abraham Lincoln    
  -Quien se casa con una persona que tiene animales domésticos ingresa en un cierto nivel de locura.   Nora Ephron    
  -La no violencia lleva a la más alta ética, que es la meta de la evolución. Hasta que no cesemos de dañar a otros seres vivos, somos aún salvajes.   Thomas Edison    
  -Estoy a favor de los derechos de los animales, así como lo estoy de los derechos humanos.   Abraham Lincoln    
  -Un maullido es un masaje al corazón.   Stuart McMillan    
  -Cuanto más estudiamos a los animales, más comprendemos sobre su lealtad, su compasión y su coraje, y sobre nuestra responsabilidad de tratarlos con respeto y compasión.   Dr. Larry Hawk    
  -La grandeza de una nación y su progreso moral se pueden juzgar por la forma en que trata a los animales.   Mahatma Gandhi    
  -Se le reprocha al gato su gusto por estar a sus anchas y por los muebles más mullidos: igual que los hombres. De acechar a los enemigos más débiles para comérselos: igual que los hombres. De ser reacio a todas las obligaciones: igual que los hombres una vez más.   Jean Baptiste Say    
  -No hay gatos vulgares.   Colette    
  -Las mujeres y los gatos hacen lo que les place; los hombres y los perros deberían relajarse y acostumbrarse a esa idea.   Robert A. Heinlein    
  -Entre los perros y las personas, el amor se da en grandes colores llamativos. Entre los gatos y las personas, se da en tonos pastel.   Louis A. Camuti    
  -Existen dos medios de refugio de las miserias de la vida: la música y los gatos.   Albert Schweitzer    
  -Amo a los gatos porque amo a mi hogar y poco a poco ellos se convierten en su alma visible.   Jean Cocteau    
  -Los gatos son absolutos individuos, con sus propias ideas acerca de todo, incluyendo a las personas que les pertenecen.   John Dingman    
  -La forma en que nos comportamos con los gatos aquí abajo determina el status que tendremos en el Paraíso.   Robert A. Heinlein    
  -En realidad la casa es del gato, nosotros sólo pagamos la hipoteca.   Anónimo    
  -Las personas a las que no les gustan los gatos, seguramente en otra vida fueron ratones.   Anónimo    
  -Los gatos parecen conducirse según el principio de que nunca hace daño pedir lo que uno quiere.   Joseph Wood Krutch    
  -Si un perro salta a tu regazo es porque te aprecia; pero si un gato hace lo mismo es porque en tu regazo se está caliente.   A.N. Withehead    
  -Creo que los gatos son espíritus encarnados en la tierra. Un gato, estoy seguro, podría caminar sobre una nube sin atravesarla.   Jules Verne    
  -Observa a un gato cuando entra en una habitación por primera vez. Inspecciona y olfatea, no descansa un momento, no se fía de nada hasta que lo ha examinado y lo ha reconocido todo.   Jean Jacques Rousseau    
  -Si un gato hace algo, lo llamamos instinto; si nosotros hacemos la misma cosa por la misma razón, lo llamamos inteligencia.   Will Cuppy    
  -El gato vive solo. No necesita sociedad alguna. Sólo obedece cuando quiere, o simula dormir para observar mejor y araña todo cuanto puede arañar.   Chateaubriand    
  -Me gusta del gato su carácter independiente y casi ingrato que le impide atarse a quien sea, la indiferencia con que transita de los salones a su originario callejón.   Chateaubriand    
  -Los gatos son distantes, discretos, impecablemente limpios y saben callar. ¿Acaso hace falta más para considerarlos una excelente compañía?   Reina María Leszcysnka    
  -Es mi espíritu familiar; / juzga, preside, inspira todo / desde la altura de su imperio, / ¿por ventura es un mago, un dios?   Charles Baudelaire    
  -Los gatos son incomprendidos porque no se dignan explicarse: son enigmáticos únicamente para quien ignora la potencia expresiva del mutismo.   Paul Morand    
  -Los gatos tienen como propósito enseñarnos que no todo en la naturaleza posee una función.   Garrison Keillor    
  -Me gustaría que mi escritura fuera tan misteriosa como un gato.   Edgar Allan Poe    
  -Si uno quiere ser novelista psicológico y escribir sobre los seres humanos, lo mejor que puede hacer es convivir con un par de gatos.   Aldous Huxley    
  -Los gatos poseen una absoluta honradez emocional. Los seres humanos, por una u otra razón, pueden ocultar sus sentimientos, pero un gato nunca lo hace.   Ernest Hemingway    
  -Algunos gatos son ciegos, y otros son sordos como tapias. Pero nunca ha habido un gato estúpido.   Anthony H. Euwer    
  -El paraíso jamás será paraíso, a no ser que mis gatos estén allí esperándome.   Epitafio en un cementerio de animales    
  -Dios hizo al gato para darnos el placer de acariciar al tigre.   Victor Hugo    
  -Respetar a un gato es el principio del sentido estético   Erasmus Darwin    
  -Quién puede creer que no hay alma detrás de esos ojos luminosos...   Theophile Gautier    
  -Es una labor muy difícil ganar el afecto de un gato; será tu amigo si siente que eres digno de su amistad, pero no tu esclavo.   Theophile Gautier    
  -Los gatos son misteriosos; pasa más por su mente de lo que nunca podríamos imaginarnos.   Walter Scott    
  -Consigna gatuna: no importa qué hayas hecho mal, intenta siempre que parezca que lo ha hecho el perro.   Anónimo    
  -Prefiero los gatos a los perros, porque no hay gatos policía.   Jean Cocteau    
  -Para mantener una verdadera perspectiva de lo que valemos, todos deberíamos tener un perro que nos adore y un gato que nos ignore.   Derek Bruce    
  -El hombre es civilizado en la medida en que comprende a un gato.   G. Bernard Shaw    
  -Mi gato nunca se ríe o se lamenta, siempre está razonando.   Miguel de Unamuno    
  -He estudiado a muchos filósofos y a muchos gatos. La sabiduría de los gatos es infinitamente superior.   Hippolyte Taine    
  -No existe, verdaderamente, una sola cualidad del gato que el hombre no debiera tratar de emular para mejorar.   Carl van Vechten    
  -Al igual que un gracioso florero, un gato, incluso inmóvil, parece flotar.   George F. Will    
  -El felino más pequeño es una obra de arte.   Leonardo da Vinci    
  -A los autores les gustan los gatos por ser criaturas tan tranquilas, queribles y sabias, y a los gatos les gustan los autores por las mismas razones.   Robertson Davies    
  -El ideal de la calma es un gato sentado.   Jules Renard    
  -De todas las criaturas divinas, existe sólo una que no pueda ser esclava de la cadena. Esa criatura es el gato. Si el hombre pudiera cruzarse con el gato esto mejoraría al hombre, pero deterioraría al gato.   Mark Twain    
  -Los gatos no son distantes, son simplemente prudentes con sus emociones.   Flor, en un comentario a este artículo    ]]></description><pubDate>Sat, 02 Aug 2008 23:39:59 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/citas-sobre-gatos/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/citas-sobre-gatos/</guid></item><item><title><![CDATA[Osvaldo Soriano y los gatos]]></title><description><![CDATA[  Osvaldo Soriano, escritor argentino ya fallecido, sentía un gran amor por los gatos. Escribió este maravilloso texto que viene a continuación, donde gatos, relatos y escritores conviven "en perfecta armonía"... ¡Que lo disfrutéis!  
  (...) El día que nací había un gato esperando al otro lado de la puerta. Mi padre fumaba en Mar del Plata, en el patio. Mi madre dice que fue un parto difícil, a las cuatro y veinte de la tarde de un día de verano. El sol rajaba la tierra. Los jóvenes Borges y Bioy Casares paraban cerca de ahí, en Los Troncos alucinando las historias de don Isidro Parodi. A Borges lo seguían los gatos. En una de sus fotos más hermosas está junto a María Kodama, que tiene uno en brazos; Borges lo acaricia como a un amigo.  
  A mí un gato me trajo la solución para   Triste, solitario y final  . Un negro de mirada contundente, muy parecido a Taki, la gata de Chandler. Otro, el negro Veni, me acompañó en el exilio y murió en Buenos Aires. Hubo uno llamado Peteco que me sacó de muchos apuros en los días en que escribía A sus plantas rendido un Ieón. Viví con una chica alérgica a los gatos y al poco tiempo nos separamos.  
  En París, mientras trabajaba en   El ojo de la patria  , en un quinto piso inaccesible, se me apareció un gato equilibrista caminando por la canaleta del desagüe. Para sentirme más seguro de mi mismo puse un gato negro al comienzo y uno colorado al final de   Una sombra ya pronto serás  . Para decirlo mal y pronto: hay gatos en todas mis novelas. Soy uno de ellos, perezoso y distante. Aunque nunca aprendí la sutileza de la especie. Ahora mismo, una de mis gatas se lava la manos acostada sobre el teclado y tengo que apartarla con suavidad para seguir escribiendo.  
  Hace cinco meses que no prendemos un cigarrillo. Juntos sufrimos el vejamen de la abstinencia y la vida limpia. Hace unos meses esta habitación era un quemadero de fragancias maravillosas. Tabacos de la Argentina, de Cuba y de Holanda, ya no; resignamos algo de la utilería que compone a los duros: cigarrillos, sombrero, impermeable, el revólver de juguete. Los fantásticos vampiros de Matheson, entre los que estaban Laurel y Hardy, y el realismo romántico de Chandler, sobreviven a las modas y las vanguardias porque el lector quiere verse ahí en sangre de papel. Necesita leer sus miedos.  
  Con eso Stephen King escribe ahora una obra excesiva e inquietante. En uno de sus libros, un personaje acusa de plagiario al narrador, le mata el gato y se lo deja frente a la puerta. Es un momento insoportable en la literatura de terror. Algo cercano a los escalofriantes efectos de H.P. Lovecraft. Todos los escritores con corazón se han ganado un gato que los sigue y los protege. Tal vez el de Gibbins, cercado por el fuego, le haya pedido auxilio en nombre de los gatos inspiradores: el del Dante, el de Baudelaire, el de Lewis Carrol, el de Borges. Y ahí fue el director de pobres películas, a purificarse en el incendio y cumplir con el ritual de todos los demonios.  
  Un escritor sin gato es como un ciego sin lazarillo. No es posible usar al gato para nada personal, no hay manera de privatizarlos. En   La noche americana  , Francois Truffaut aconseja a los realizadores de cine no meterse jamás con un gato en acción. También me lo dijo Hector Olivera a la hora de escribir el guión de   Una sombra ya pronto serás  . ¿Cómo hacer para que dos gatos de cine interpreten disciplinadamente a los que aparecen en la novela? Yo los puse en el libreto nada más que para aplacar mis miedos. Con una sonrisa; Olivera me dijo que estaba loco: un gato actor, el negro, tendría que seguir al personaje de Miguel Angel Solá, lavarse a su lado. comerse una laucha y echarse a dormir. El otro, un colorado, aparece al final, poco después que Pepe Soriano, el Coluccini de la película, haya tenido una charla con Dios.  
  Olivera decidió que no hubiera gatos, pero creo que estoy a tiempo de convencerlo de que ponga al menos una silueta. Cuando hablábamos de eso, todavía Gibbins no se había arrojado al incendio. Yo creía, Dios me perdone, que Matheson se había muerto de viejo. Pero no: allí estaba, peleando frente al fuego, apartando maderas en llamas, abriendo un camino para que su gato pudiera escapar con él. En el revoltijo alcanzó a salvar una carpeta con su último manuscrito. Es que siempre cuando uno rescata un manuscrito, hay un gato adentro.  
  Cuando yo era chico mi gato Pulqui era mono, león, pirata y bandolero. Yo lo acechaba entre las plantas del jardín y me le tiraba encima con el cuchillo de madera entre los dientes. Ahora mi hijo combate contra la gata Virgula que le devuelve los golpes. Son arañazos de mentira, en un revoltijo de sillas volteadas y malvones floridos. Las suyas, como las mías antes, son fantasías de selvas y mares, de castillos y mosqueteros. Esos años felices e irrecuperables en los que uno aprende, si aprende algo, que los gatos nos traen a domicilio el misterio de la creación.  
  Chandler les atribuía toda la sabiduría y creía que provocaban la explosión creadora. Un día le pidieron que hablara de Philip Marlowe y prefirió que fuera Taki la que la hiciera por él. Pretendía que era la gata quien escribía sus novelas bien entrada la noche: A mí suele pasarme algo parecido. Richard Matheson perdió todo: la casa, los muebles y los premios, pero alcanzó a salvar lo esencial: esa mirada que lo sostiene por las noches, cuando la palabra no viene y la novela no avanza. Esa mirada que nos atornilla al sillón, ese ronroneo que precede a la llegada del diablo. Poe, Lovecraft y Matheson asociaron los gatos al horror; en los dibujos animados Willam Hanna y Joe Barbera le dieron a Tom el papel de víctima y al ratón Jerry el de la picardía.  
  El gato Félix fue un gran héroe yanqui de los año treinta, puritano y travieso. El   Fritz the Cat  , de Ralph Baskhi y Robert Crumb, sintetizó los eróticos y crueles años de mi juventud; apareciendo en 1968, Fritz es el primer gato de dibujo que vuelve de Vietnam, se droga, callejea de un prostíbulo a otro, fuma como un escuerzo, duerme con las mejores chicas, incluida su hermana, y termina asesinado por una gata vieja a la que había abandonado en tiempos mejores. En cambio, Walt Disney detestaba a los gatos. Recién en 1970 se decidió a crear un personaje que, por supuesto, no le dejó éxito ni plata. Disney era uno de esos tipos que nunca se hacen querer por los gatos. Creo que fue Chandler quien lo dijo. No se si en la biografía del detective Marlowe o en la propia.  
  Hace unos días, una investigadora que prepara un libro de reportajes a escritores argentinos nos pidió a sus entrevistados que trazáramos cada uno una breve autobiografía. ¿Cómo hacerlo? ¿Cómo hablar de nosotros si no sabemos quienes somos? Le dije que yo no tengo biografía. Me la van a inventar los gatos que vendrán cuando yo esté, muy orondo, sentado en el redondel de la luna.  ]]></description><pubDate>Sat, 02 Aug 2008 23:23:53 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/osvaldo-soriano-y-los-gatos/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/osvaldo-soriano-y-los-gatos/</guid></item><item><title><![CDATA[Toxoplasmosis: la culpa es de quien le da de comer]]></title><description><![CDATA[  El doctor Rubén Mario Gatti, vicepresidente de la Asociación Argentina de Medicina Felina, escribe sobre la toxoplasmosis, sus causas, sus consecuencias para los seres humanos y su prevención y tratamiento.  

  Introducción  
  La toxoplasmosis es una enfermedad producida por un parásito protozoario (microscópico) de la familia de los coccidios llamado Toxoplasma gondii, puede afectar a todos los animales de sangre caliente inclusive al ser humano y es de distribución mundial.  
  Entre los animales de importancia epidemiológica tenemos todos los de consumo habitual (cerdo, ovino, bovino, caprinos etc.) y los no tradicionales (como la liebre, vizcacha, etc.), también las aves y los insectos (moscas, cucarachas, etc.) pueden ser portadores y diseminadores del parásito.  
  Los felinos son los únicos animales donde el parásito produce huevos, por esto se llaman huéspedes definitivos, en el resto de los animales el parásito no produce huevos y se llaman huéspedes intermediarios.  
  Según estadísticas de EE.UU., entre un 30 % y 80 % de gatos de vida libre de ese país han sufrido la infección por el toxoplasma, las causas estarían en el consumo de presas vivas y la presencia creciente en ese medio del virus de la Inmunodeficiencia Felina que predispone a infecciones y parasitosis secundarias.  
  Ciclo Biológico del toxoplasma  
  Es muy importante conocer someramente el ciclo biológico del parásito para comprender la enfermedad. Este parásito realiza dos ciclos en la naturaleza: el ciclo intestinal (o sexual), solamente realizado en los felinos, y el ciclo extra intestinal (o asexual), realizado en todos los animales y también en los felinos.  
  1. Ciclo intestinal (solamente en felinos).- Cuando un felino (doméstico o salvaje) ingiere tejidos animales contaminados o huevos infectantes de toxoplasma del medio ambiente, los parásitos pasan al intestino, se reproducen y vuelven a formar huevos (llamados ooquistes) no infectantes o inmaduros al principio, que se eliminan con la materia fecal. Al cabo de 1 a 5 días maduran (en el medio ambiente) y se convierten en ooquistes infectantes. Estos ooquistes eliminados se diseminan por aire, agua e insectos.  

  La eliminación de ooquistes por un gato enfermo dura de 15 a 20 días, durante este tiempo el gato va formando anticuerpos contra el parásito hasta que llegan a controlar la enfermedad y se suspende la eliminación de huevos.  

  Como vemos de este ciclo, el gato solo es peligroso como transmisor de la toxoplasmosis durante esos 15 a 20 días durante los cuales elimina ooquistes. FUERA DE ESTOS PERIODOS EL GATO NO TRANSMITE LA TOXOPLASMOSIS  
  2. Ciclo extraintestinal (en el resto de los animales y también en el gato).- Si los ooquistes maduros son ingeridos por otros animales, el parásito pasa del intestino a la sangre y por esta vía se dirige a cualquier tejido del organismo, se ha encontrado en músculo, ojos, tejido nervioso, ganglios, hígado etc. Una vez llegado al órgano, se reproduce (en forma asexual) y se desarrolla una estructura que se denomina quiste tisular que provoca una reacción inflamatoria y una reacción inmunológica con la formación de anticuerpos, que limitan el crecimiento del mismo, quedando los parásitos de su interior en vida latente, durante toda la vida del huésped. De esta forma, no producen ninguna alteración clínica, excepto si el huésped (que puede ser también un humano) por cualquier razón, sufre una baja en las defensas. En este caso el parásito comenzará a reproducirse activamente y producirá sintomatología clínica.  
  Este quiste tisular que se desarrolla en los huéspedes intermediarios es infectante cuando es ingerido por otro huésped (carnívoros e inclusive el hombre), esto es de suma importancia en la cadena epidemiológica. Los quistes son muy pequeños, miden alrededor de 250 micras (1/4 de milímetro) de diámetro, por lo cual no son vistos a simple vista ni detectados en el control de los frigoríficos, y esta carne con los quistes van al consumo general de la población.  
  La enfermedad en el gato  
  El gato generalmente adquiere la enfermedad cuando es muy joven (entre los 2 y 4 meses de edad) debido a que en ese momento comienza a consumir carne cruda suministrada por su propietario o a cazar presas bajo la supervisión de su madre.  
  Cuando toma contacto con el toxoplasma, desarrolla la forma intestinal, la cual puede ser totalmente asintomática o presentar diversos grados de diarrea.  
  Cuando se desarrolla la fase extraintestinal, la enfermedad sólo da síntomas en un porcentaje muy reducido de gatos y cuando esto ocurre los signos clínicos son difusos como: fiebre, decaimiento, anorexia (falta de apetito) y leve disnea (dificultad respiratoria) por neumonía. Los órganos más frecuentemente afectados son el hígado y el pulmón. También son características las lesiones oculares representadas por uveitis, hemorragias y desprendimiento de retina (hay que hacer fondo de ojo para verlas).  
  Es necesario destacar que esta fase generalizada generalmente ocurre en gatos con déficit de su sistema inmune, como por ejemplo lo cachorros, gerontes, animales con el virus de la Leucemia Felina o de la Inmunodeficiencia Felina y bajo tratamiento oncológico o de enfermedades inmunomediadas.  
  La enfermedad en el hombre  
  Las encuestas serológicas (por análisis de sangre) en distintas poblaciones humanas generalmente dan entre un 40% y un 60% de positivos, esto significa que en algún momento el parásito entró en el organismo de estas personas y produjo la formación de anticuerpos.  
  Sin embargo, muy pocos humanos presentan síntomas de la enfermedad, pues con un sistema inmunológico competente, cualquier persona puede contrarrestar al parásito. De los que presentan síntomas, la mayoría tiene la forma linfoganglionar, con fiebre, adenopatías (inflamación de ganglios), hepatomegalia y esplenomegalia (agrandamiento de ambos órganos).  
  El problema más importante a nivel humano se produce durante el embarazo. El mayor riesgo se produce cuando la infección se contrae durante los primeros 5 o 6 meses del mismo, presentándose abortos y malformaciones fetales. Si se produce antes del embarazo o en el último tercio hay muy pocas posibilidades de tener complicaciones. Las mujeres negativas al toxoplasma durante el embarazo, son consideradas de alto riesgo para la enfermedad, por lo cual deben extremar los cuidados para evitar el contagio.  
  Otro grupo de personas de alto riesgo son las inmunosuprimidas (trasplantados, infectados con el HIV, bajo tratamiento oncológico o de enfermedades inmunomediadas). En estas personas los quistes tisulares se pueden activar al no tener el freno inmunológico, y provocar la enfermedad clínica.  
  Transmisión de la toxoplasmosis  
  Por orden de importancia se describen las vías de transmisión en cada caso.  
    En el gato    
  1. Ingestión de carnes o vísceras con quistes tisulares en animales de consumo como ovinos, caprinos, porcinos, bovinos, etc. (adquieren el parásito por las pasturas contaminadas) y en presas vivas como roedores, pájaros, cucarachas, etc.  
2. Por ingestión de huevos maduros del suelo, eliminados por otro gato enfermo. Estos huevos infectantes son muy resistentes en el medio ambiente, pudiendo ser viables desde varios meses a varios años.  
    En el hombre    
  1. Ingestión de carnes crudas o semicrudas con quistes tisulares (principalmente la ovina, porcina, caprina, bovina y aves).  
2. Ingestión de huevos de toxoplasma en verduras contaminadas (mal lavadas).  
3. Ingestión de huevos infectantes por niños que comen tierra o arena contaminada. Es muy poco probable que el gato hogareño que defeca en la bandeja sanitaria pueda transmitir el parásito porque como vimos antes, los huevos necesitan estar por lo menos 24 hs en el ambiente para madurar.  
4. Es posible la transmisión transplacentaria de la madre al feto.  
  Diagnóstico en el gato  
  La toxoplasmosis intestinal se puede determinar por análisis de materia fecal y de sangre. Los coccidios de pequeño tamaño que se observan en un análisis coproparasitológico, pueden hacer sospechar la infección, no es un diagnóstico definitivo porque hay otros coccidios pequeños, pero son para tener en cuenta. Es importante hacer estos controles periódicamente 2 o 3 veces por año en lugares de alto riesgo como criaderos, refugios, gatos de vida libre etc.  
  La toxoplasmosis extra intestinal se diagnostica por análisis serológicos seriados, donde se detectan los anticuerpos contra el parásito, que generalmente están muy altos. Se deben hacer varios con intervalo de 2 o 3 semanas para no confundirlos con los producidos en una antigua infección que ya fue superada.  
  Otros métodos complementarios como la radiografía de tórax, el fondo de ojo, la citología de líquidos corporales son útiles para aproximarse al diagnóstico.  
  No olvidar que todo gato sospechoso o confirmado de toxoplasmosis debe ser evaluado para leucemia e inmunodeficiencia viral felina.  
  Profilaxis  
  Como siempre es mejor prevenir que curar. Debemos tomar medidas de prevención en las distintas especies que pueden adquirir la enfermedad y tratar de romper la cadena epidemiológica.  
    Para el gato    
  *Evitar la ingestión de carnes y vísceras crudas.  
*Evitar la ingestión de presas vivas como roedores, pájaros, cucarachas, etc. Un collar con cascabel puede ser útil para evitar la captura de presas vivas.  
*Evitar contacto con materias fecales de otros gatos (sobre todo de vida libre).  
*Controlar especialmente las hembras madres en los criaderos ya que también puede haber transmisión transplacentaria en el gato.  

    Para el hombre    

  1. Con respecto a las carnes y otros alimentos:  
  *Ingerir carnes y vísceras cocidas a más de 70ºC en todo su espesor y por más de 10 minutos. Esto sería bueno que lo sepan la mayoría de los chef.  
*Higienizar las manos luego de manipular carne cruda.  
*La congelación no suprime el riesgo en carne semicruda.  
*No ingerir leche ni huevos crudos.  
*Higienizar frutas y verduras antes de ingerir.  
  2. Con respecto al gato:  
  *Utilizar el cajón sanitario para la materia fecal y eliminarla diariamente.  
*Evitar la contaminación de jardines, huertas, areneros de juegos etc. con la materia fecal de gatos.  
*Desinfección con amoníaco concentrado en lugares peligrosos (igual que para coccidios).  
*Utilizar guantes para tareas de jardinería en la limpieza del cajón sanitario.  
*Extremar los cuidados en todos los aspectos en mujeres embarazadas y en especial a las que tienen serología negativas para toxoplasma.  

    CONCEPTOS IMPORTANTES  
-El gato sólo se enferma al consumir carne cruda, presas vivas o estar en contacto con un medio contaminado con materias fecales de gatos enfermos o sospechosos.    
-Los alimentos balanceados son la fuente más segura y completa de alimentación. Si todos los gatos del mundo comiesen sólo alimentos balanceados, la toxoplasmosis prácticamente no existiría.    
-Con la eliminación diaria de la materia fecal del gato no hay peligro de contagio aun en los momentos de eliminación de huevos.    
-La fuente más común de infección para el hombre es el consumo de carnes crudas o semicrudas (jugosas), y las verduras crudas mal lavadas.    
-La convivencia con un gato no significa ningún riesgo para sus propietarios si se tiene en cuenta una correcta alimentación y una correcta eliminación de su materia fecal.  
    Por el doctor Rubén Mario Gatti. Médico Veterinario. Vicepresidente de la Asociación Argentina de Medicina Felina. Asesor del Pet Food Institute en Argentina. Consejero del Consejo Profesional de Médicos Veterinarios de Bs.As. Artículo reproducido por cortesía de la   Asociación Argentina de Medicina Felina  .  ]]></description><pubDate>Sat, 02 Aug 2008 06:54:00 +0000</pubDate><link>http://www.migato.com/conocele/salud-gatuna-y-humana/toxoplasmosis-la-culpa-es-de-quien-le-da-de-comer/</link><guid>http://www.migato.com/conocele/salud-gatuna-y-humana/toxoplasmosis-la-culpa-es-de-quien-le-da-de-comer/</guid></item></channel></rss>
